lunes, 20 de abril de 2020

LOS PELIGROS DEL ECOLOGISMO

El agricultor, sindicalista y ecologista brasileño Chico Mendes, en 1988, poco antes de ser asesinado.



La salida verde a las distintas crisis que ha puesto de manifiesto el COVID19 está teniendo mucho eco. Presidentes, ministros y hasta destacados empresarios dicen apoyarla. Tanto aplauso es una buena noticia pero conviene no pecar de ingenuos. La “salida verde” es iniciar un proceso de transformación del modelo económico imperante y el poder, no el que sale de las elecciones, sino el de los grandes consejos de administración no lo va a facilitar.
El poder económico nunca facilita nada que cuestione su modelo de negocio. Y es un pulso muy desigual.
En 2018, 168 personas fueron asesinadas en todo el mundo por defender la conservación de la naturaleza frente al enriquecimiento suicida de quienes viven (y muy bien) de su depredación.
168 personas, que se deben sumar a las 207 que fueron asesinadas en 2017, a las 201 de 2016, y a tantas y tantas otras de años anteriores. Los datos son de la organización internacional Global Witness que lleva más de 25 años trabajando estos temas. Son algo más de tres muertos por semana. Asesinatos, por otra parte, que en su inmensa mayoría quedan sin ser investigados y por los que nadie paga.
Filipinas, Colombia, Guatemala, India, Brasil… encabezan la lista de estos crímenes. Es la represión contra el cambio y cambia de método según el país:  en Estados Unidos se facilita la apropiación de tierras por parte de empresas del sector de los combustibles fósiles se apropien de tierras mientras los gobiernos se dedican a  legislar para reprimir las protestas. También Inglaterra, por poner otro ejemplo, está condenando a penas de cárcel a manifestantes antifracking.
Las personas asesinadas son mujeres y hombres que plantan cara al desarrollo indiscriminado de explotaciones mineras contaminantes, las más de las veces, a cielo abierto; a talas masivas de árboles; a negocios que privatizan, envenenan o agotan fuentes de agua; a explotaciones agroindustriales que empobrecen, depredan e intoxican los suelos…
168 muertos por defender la vida, el planeta, el futuro de todos y todas. La mayoría anónimos, víctimas silenciadas. Asesinos que siguen libres y asesinados a los que se empieza tildando de “locos que acabarán con la economía” para  terminar llamándoles terroristas y poder acabar con ellos.
Alguna de las víctimas, muy pocas,  tienen nombres conocidos; Chico Mendes, Berta Cáceres… Pero sirve de poco. Chico Mendes era un recolector de caucho brasileño que evitó con sus protestas la desaparición de más de un millón de hectáreas. Por ello recibió el reconocimiento de la ONU que lo premió en 1987. En 1988, después de seis intentos fallidos, fue asesinado a balazos. Se detuvo a sus asesinos, dos terratenientes de la Unión Democrática Ruralista, un sindicato de propietarios que agrupaba alcaldes, diputados y gobernadores. Estuvieron dos años en la cárcel. Se escaparon. Se les volvió a detener y, al poco, quedaron libres. Mendes es todo un símbolo, sí, pero en 2018, 30 años después de su muerte, en su país, en Brasil, asesinaron a 20 activistas medioambientales más por las mismas razones que lo habían matado a él.
Y Berta Cáceres, parecido. La mataron en 2016 por defender el derecho de los pueblos indígenas de Honduras a que las grandes empresas agroindustriales no les robaran las tierras. Era una mujer con múltiples premios internacionales que le reconocían su trabajo conservacionista. Su muerte también recorrió el mundo pero eso no sirvió para evitar que en el año posterior a su asesinato fueran abatidas, sólo en Honduras, 7 personas más por las mismas razones. Ciertamente el gobierno hondureño en 2017 legisló al respecto: endureció las normas para permitir que los manifestantes ambientalistas pudieran ser juzgados como terroristas.
Y, por cierto, no se sabe de ningún terrateniente muerto a manos de activistas ecologistas, ni en 2018, ni en 2017, ni en años anteriores. Lo dicho, el cambio es peligroso.

1 comentario:

MODESTO USERO RUIZ dijo...

"HOM@ CONSCIENCE"

VAYA ESPECIALMENTE POR VOSOTRAS, EN ESTOS TIEMPOS DE TRANSFORMACIÓN, DE MUTACIÓN, VÍRICA Y HUMANA.

¿Estamos urgidos de una mayor madurez psicológica, en un tiempo en el que las crisis "globales" de las que somos igualmente responsables, víctimas y beneficiarios, actúan como catalizadores evolutivos?

¿Estamos necesitados, indemorablemente, de una decisión consciente sobre nuestro futuro, empujados por la necesidad aunque dirigidos mediante la elección?

¿Estamos obligados a pasar de una evolución inconsciente a otra evolución, CONSCIENTE?

¿Estamos ante la evolución de la evolución, a través de la CONCIENCIA?

De dejar paso en la evolución de nuestra especie, ineludiblemente, a la CONCIENCIA como potencial que nos ha de diferenciar definitivamente de cualquier otra homínida forma anterior.

Evolución en la que inteligencia y razón, cuerpo y mente, materia y cerebro, son re-situadas por el mismo cosmos, de acuerdo al nuevo orden de valores por los que la conciencia y la vida -nunca antes tan femeninamente interiorizadas y asumidas- dan paso al nuevo tiempo y acontecer del "HOM@ CONSCIENCE".

Un nuevo tiempo en el que, lo hasta este momento inescrutable para la inteligencia como fuerza dominante en las anteriores fases o periodos de la evolución del ahora Hom@ Conscience, aparece como fuente y energía infinita de su evolución armonizadora y sanadora de si mism@ y del propio planeta, con el cual se propone continuar girando en sensible y respetuosa cosmicidad indefinida, eternamente.

Aunque una eternidad comprendida y asumida desde la trascendencia y la descendencia, en un continuo y providencial acontecer por el que, la importancia de la vida, no reside en el tiempo o permanencia en ninguna parte, de esta, sino que en el "sentido y razón de ser en cualquiera de ellas y en cualquiera de los estados en que, esta, pueda manifestarse".

Porque la eternidad en la vida de Hom@ Conscience, deja de ser cuestión de tiempo. Situada LA CONCIENCIA como guía en su evolución consciente, la eternidad será espacio: espacio ausente en la esencia de lo vivido y espacio presente ´-lo que denominamos hoy vida terrenal o muerte- en el relevo continuo y deseado de la vida pretendida.

.........¡Restaurar sistema!

....................Instalación en proceso de "Hom@ Conscience"

¡BE CONSCIENCE!
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