martes, 5 de noviembre de 2019

EL RETO ES DEMOSTRARLES QUE SE EQUIVOCAN





La política española que, hace cinco años, pasó página del bipartidismo para acercar las instituciones a unas calles que se había llenado de indignados en el 15M, ha vuelto a 2014.
Por decirlo de otra manera, los poderosos que sintieron el peligro de un verdadero cambio político, digo cambio, no digo revolución ni nada parecido, ya vuelven a estar tranquilos. Después del domingo gobernará de nuevo la derecha, con o sin el PSOE pero la derecha: el IBEX, el Santander, Florentino, Amancio Ortega,  Mercadona y la CEOE. Amortizado el 15-M, vuelve lo normal, lo de siempere... Y, claro, empieza un nuevo proceso de indignación general que ya veremos lo que tardará en generar otra oportunidad de cambio.
Gobernará la derecha porque para que gobierne la izquierda deben sumar sus votos el PSOE, Podemos y los nacionalistas de izquierdas, los separatistas. Y eso sí que no. Es decir, Sánchez se niega a reeditar el acuerdo que lo hizo presidente. La bandera, por delante. Pues no será presidente, o lo será pactando con la derecha, lógicamente, políticas de derechas. Sencillo, ¿no?
Y otra cosa, negar la evidencia no modifica la realidad. Ayer en el debate entre los cinco mayoritarios sólo un señor que representa el 14% de los votos reconoció que España es plurinacional, Iglesias que se quedó solo en esa afirmación.  Así las cosas o está muy equivocado Iglesias o España tiene un grave problema para reconocerse. Yo creo más que es lo segundo. Desandamos la Constitución en dirección a VOX. O sea, menos libertades, menos derechos, más desigualdad, más Trump. Qué casual,  el mismo día que los Estados Unidos, ese país ejemplar del tanto tienes tanto vales, se sale de los Acuerdos de París contra el Cambio Climático. Un tema que, por cierto, casi ni se mencionó en el debate. Dicen que es la principal amenaza de la Humanidad pero no hay manera de entrar en un debate sobre él. Es incómodo. Eso sí sería un motor de transformación social que conectaría con el 15M, y ya he empezado diciendo que eso se da por amortizado.
El reto es demostrarles que se equivocan.