lunes, 3 de diciembre de 2018

MÁS DEMOCRACIA O MÁS ULTRADERECHA, HAY QUE ESCOGER




No me voy a extender, palabra, pero hay un par de reflexiones que quiero hacer sobre el resultado de ayer en Andalucía. 
Una reflexiones desde el campo de la izquierda y para la izquierda:
La primera, para el PSOE (suponiendo, que es mucho suponer, que se le tenga que encuadrar en la izquierda): Cuando la izquierda es "progre" de discurso pero gobierna pegadito a la derecha pierde los votos de izquierdas y, por supuesto, no gana los de derechas.
La segunda, para Podemos: Una izquierda que se pretendía nueva y transversal no puede unir su imagen en exclusiva a Izquierda Unida. No aporta nada, resta. No son los mismos votantes. La suma debe ser a posteriori, no previa.
Y dos detalles más:
1. No hay discurso alternativo al neoliberal. Se acepta jugar la partida en su terreno y allí no hay nada que hacer. El mensaje transformador de la izquierda pasa por lo verde, por la ecología, no entendida como salvar al oso polar (que también) sino como vector de cambio que garantiza una vida digna para las personas de acuerdo con las capacidades del planeta. Eso quiere decir un discurso nuevo de verdad, nuevas fuentes de puestos de trabajo y más igualdad huyendo de la falso crecimiento infinito y acercándonos a la prosperidad compartida.
2. La democracia se defiende con más democracia. El independentismo catalán no ha alimentado a la extrema derecha. La extrema derecha se ha nutrido de lo mal que se ha reaccionado ante el hecho de que una gran parte de Catalunya haya expresado su disgusto con el modelo de Estado. Si la respuesta es meter gente en la cárcel se acaba votando a los que mejor se mueven en esos métodos, la derecha, y cuanto más extrema mejor. Igual que a los vampiros se les combate con luz, a los "fachas" se les combate con democracia. En el caso catalán, urnas y referéndum. Si la unidad de España lo resume todo y solamente hay un modelo de España, los de derechas son los que tienen la bandera más grande.


1 comentario:

M.Márquez Lucena dijo...

Sí, Julianot, la tenen molt, molt, molt, MÉS GRAN i més aconstumbrada a pegar a qui es resitisca. Ahí estem, vegent com al País Valencià es dediquen a mimar als "amos". Ferpecte, que diría Álex de la Iglesia