viernes, 22 de diciembre de 2017

MÁS DE 600 KILÓMETROS DE PISTAS Y CAMINOS ARREGLADOS PARA PREVENIR GRANDES INCENDIOS FORESTALES


Ayer pasé el día, hasta la media tarde, en el municipio alicantino de Villena. Nos habían invitado a comprobar in situ los trabajos que, desde la dirección general de Prevención de Incendios Forestales, hemos realizado para arreglar muchos caminos rurales y pistas forestales deshechas tras los temporales de viento y nieve del pasado invierno, es decir, de principios de este año. En la visita me acompañaba la directora general, Delia Álvarez. Se trata de trabajos que se han hecho en pistas y caminos que son imprescindibles para las labores de extinción de incendios.

En concreto, en Villena hemos arreglado dos caminos en la zona conocida como “La Cuesta del Reloj”, dentro de la Sierras de Salinas. Han sido dos intervenciones: una sobre 2,2 kilómetros y una segunda sobre 6,6. En total se han invertido 221.000 euros.


En la comarca del Alto Vinalopó se han realizado dos intervenciones más en Benejama y Campo de Mirra, respectivamente. En total, 9 kilómetros más arreglados con un coste aproximado de 50.000 euros. Se trataba de dos obras más sencillas por la orografía que las de Villena.

En el conjunto de la Comunitat Valenciana, las obras que se han realizado para arreglar este tipo de caminos destrozados tras los temporales de principios de este año superaban ya, a fecha de finales del mes de noviembre, los 600 kilómetros. Cuando acabe el año serán prácticamente 700 kilómetros, y habremos ejecutado el 100% de la inversión prevista. En total dicha inversión estará por encima de los 4,2 millones de euros. Nunca hasta ahora se había hecho una inversión de esta magnitud y estas características. Y no lo digo yo, me lo apuntaban nuestros técnicos.

Sobre todo ello trabajamos ayer en el Ayuntamiento de Villena con su alcalde, Patxi Esquembre, y los concejales José Molina y Esther Esquembre, y después en rueda de prensa le trasladamos esas cifras a los medios de comunicación.


A continuación, con el alcalde y los concejales acudimos a ver las zonas arregladas. Está todo, como decía, en la Sierra de Salinas, entre Villena y Yecla, es decir, justo en el linde con la Región de Murcia. Una parte se ha hecho con asfalto y otra acondicionando los caminos de tierra. La Sierra de Salinas es el gran pulmón verde del término municipal del Villena, un espacio ocupado por pinos, carrascas y olivos, con escasa discontinuidad pero con una gran riqueza tanto de flora como de fauna. A sus pies hay mucha viña y el punto más alto de la sierra supera los 1.200 metros de altitud (Pico de Capilla) y tiene lugares tan interesantes como la “Cueva del Lagrimal” o el “Mirador de Rabasa”.


A principios del siglo pasado, buena parte de esas tierras de cultivo se entregaron a colonos para que las ocupasen y trabajasen. Es la zona que se conoce como “La Colonia Salinas” ya que está salpicada de casas, las que en su día ocuparon los colonos que, en situaciones duras y complejas, transformaron aquellas tierras imposibles en campos de cultivo. La Colonia disponía, incluso, de escuela e iglesia en su conjunto. Todavía quedan en pie una buena parte de aquellas viviendas de los colonos. Ahora, lógicamente, están en manos de sus herederos, y aunque algunas están abandonadas, muchas se utilizan como segundas residencias. Quedan también algunos edificios comunes en los que el Ayuntamiento de Villena se está planteando realizar algún tipo de instalación que ponga en valor la riqueza natural de la Sierra de Salinas: un Centro de Interpretación, un Aula de la Naturaleza o alguna iniciativa de estas características. Hay alguna discrepancia sobre la propiedad de esas zonas comunes. Incluso hay algunas reclamaciones judiciales. En todo caso, la voluntad del Ayuntamiento es poner en valor esos terrenos y, desde la Generalitat, vamos a colaborar en ese sentido.


La visita a Villena también nos dio la posibilidad de pasarnos a visitar las instalaciones de Primadomus, que están a los pies de la Sierra Salinas. Se trata de un centro de recuperación de simios y grandes felinos que es todo un referente internacional. A Primadomus Villena llegan animales recuperados de circos, de particulares o de decomisos policiales. 


Allí se recuperan y están en una situación lo más similar posible a lo que sería su vida en libertad. Son más de 20 hectáreas a su disposición. El equipo del centro, aproximadamente unas 30 personas de diferentes países del mundo, los cura, los alimenta y los controla. Procura su socialización y, la mitad de ellos, cuando están ya en buenas condiciones son trasladados a otros centros donde pueden vivir también en una situación parecida a su estado natural. El resto se queda en el centro de Primadomus Villena.


La financiación de este proyecto, prácticamente en su totalidad, viene de fondos holandeses. Primadomus pertenece a una ONG de nombre AAP que tiene presencia internacional. Las instalaciones de Villena están abiertas al público pero siempre en pequeños grupos para no molestar a sus inquilinos. Primadomus no es un zoo. Primadomus Villena es un centro que, además de recuperar animales, pretende concienciar a la ciudadanía respecto a la necesidad de respetar los derechos de los animales.


Con el alcalde de Villena y sus concejales abordamos también otras cuestiones, como el proceso de revisión que se está llevando a cabo del Plan de Gestión de la planta de residuos que VAERSA tiene en esta localidad alicantina, o la necesidad de estudiar la presencia de águilas perdiceras en su término municipal, y nos pidieron que intercediésemos ante la Conselleria de Educación para que el Instituto de la ciudad pueda poner en marcha un módulo sobre agricultura ecológica. Nos comprometimos con ellos a hacer llegar sus peticiones a los departamentos correspondientes. La vuelta al trabajo en València, a última hora de la tarde, me permitió preparar alguno de los temas que trataré hoy.

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