sábado, 23 de diciembre de 2017

EL INESTIMABLE TRABAJO DE NUESTROS AGENTES MEDIOAMBIENTALES EN EL CONTROL DE LAS QUEMAS EN LA ALBUFERA

Tras pasar por Villena el pasado jueves, ayer viernes estuve entre València y Polinyà del Xúquer, para acabar regresando a València. 

 
A primera hora de la mañana me reuní con el gerente de la EPSAR, Enrique Lapuente; el director general del Agua, Manuel Aldeguer, y el subsecretario de la Conselleria, José Moratal. Revisamos toda una serie de cuestiones en marcha que vinculan a la EPSAR con la dirección general del Agua. Trámites que deben pasar por la dirección general para que la EPSAR pueda hacer obras o iniciativas de la empresa instrumental que a su vez tienen que ver con trabajos que se hacen desde la Conselleria. Ahora, con los graves problemas que provoca la falta de agua, especialmente en el sur de Alicante, la búsqueda de fórmulas alternativas y complementarias a las tradicionales son especialmente importantes. 
 
A continuación, me tuve que desplazar al centro de València y también a la ciudad de la Justicia para realizar distintos trámites ligados a cuestiones jurídicas de nuestra coalición. 

 
La jornada la acabé desplazándome, ya a primera hora de la tarde, hasta Polinyà del Xúquer. Allí me reuní con el director territorial de la Conselleria en la provincia de València, Javier Civera, con algunos de nuestros Agentes Medioambientales en la zona y con la dirección del Parque Natural de la Albufera. El encuentro tuvo lugar concretamente en la antigua Piscifactoría que la Generalitat tenía en Polinyà. El Gobierno del PP la cerró a comienzos de 2015 para evitar, según explicaron en su momento, un gasto de 30.000 euros y buena parte de la instalación se trasladó a la Piscifactoría de Tuéjar. 
 
Así pues, en la antigua y abandonada Piscifactoría de Polinyà, que ahora utilizan como oficinas nuestros Agentes Medioambientales de la zona, fue donde nos reunimos para hacer balance de cómo había ido la campaña de la quema de la paja del arroz con la dirección territorial, la dirección del Parque y nuestros agentes. 

 
La organización de la campaña, en cuanto a los permisos de quema se refiere, fue mucho más estricta que en años anteriores lo que hizo recaer en los agentes más responsabilidad y, al mismo tiempo, un trabajo más complicado. Nosotros estamos muy satisfechos y agradecidos por el gran esfuerzo que han realizado. Ayer nos manifestaron la necesidad de mejorar los canales de información y, por encima de todo, dotarles de los medios materiales más necesarios e imprescindibles (mejores móviles, tablets, embarcaciones, etc). 
 
Repasamos las principales causas que han provocado las más de 300 actas de infracción que han levantado durante la presente campaña, desde quemas en días no autorizados hasta quemas fuera de horario o fuera de las zonas delimitadas. 
 
El problema de la paja del arroz no es un problema medioambiental sino un problema de gestión agraria. Se transforma en un problema medioambiental al estar en un entorno protegido y convertirse en un foco de contaminación y, por tanto, en un problema también para la salud de las personas, de todas las personas. Por todo ello es tan valioso el trabajo que han desarrollado nuestros Agentes, para evitar esas consecuencias tan negativas derivadas de la quema de la paja del arroz. Y por ello les felicité personalmente. 

  
En la reunión hablamos también de por qué se ha alargado el período de quema. La decisión de ampliarlo, de dar más días que en años anteriores, fue acordada con los representantes de los agricultores y como además se han registrado muchos días con inversión térmica la campaña se ha prolongado todavía más. La conversación sirvió también para, aprovechando la experiencia de todos, ir perfilando iniciativas y propuestas para los próximos años que, de seguro, mejorarán aún más el proceso y evitarán molestias y contaminación, que es el ámbito de nuestra responsabilidad. 

 
Antes de terminar el día, volví a pasar por la Conselleria porque tenía acumulada documentación para firmar y, como ahora me tomaré unos días de vacaciones, debía dejarla resuelta.

viernes, 22 de diciembre de 2017

MÁS DE 600 KILÓMETROS DE PISTAS Y CAMINOS ARREGLADOS PARA PREVENIR GRANDES INCENDIOS FORESTALES


Ayer pasé el día, hasta la media tarde, en el municipio alicantino de Villena. Nos habían invitado a comprobar in situ los trabajos que, desde la dirección general de Prevención de Incendios Forestales, hemos realizado para arreglar muchos caminos rurales y pistas forestales deshechas tras los temporales de viento y nieve del pasado invierno, es decir, de principios de este año. En la visita me acompañaba la directora general, Delia Álvarez. Se trata de trabajos que se han hecho en pistas y caminos que son imprescindibles para las labores de extinción de incendios.

En concreto, en Villena hemos arreglado dos caminos en la zona conocida como “La Cuesta del Reloj”, dentro de la Sierras de Salinas. Han sido dos intervenciones: una sobre 2,2 kilómetros y una segunda sobre 6,6. En total se han invertido 221.000 euros.


En la comarca del Alto Vinalopó se han realizado dos intervenciones más en Benejama y Campo de Mirra, respectivamente. En total, 9 kilómetros más arreglados con un coste aproximado de 50.000 euros. Se trataba de dos obras más sencillas por la orografía que las de Villena.

En el conjunto de la Comunitat Valenciana, las obras que se han realizado para arreglar este tipo de caminos destrozados tras los temporales de principios de este año superaban ya, a fecha de finales del mes de noviembre, los 600 kilómetros. Cuando acabe el año serán prácticamente 700 kilómetros, y habremos ejecutado el 100% de la inversión prevista. En total dicha inversión estará por encima de los 4,2 millones de euros. Nunca hasta ahora se había hecho una inversión de esta magnitud y estas características. Y no lo digo yo, me lo apuntaban nuestros técnicos.

Sobre todo ello trabajamos ayer en el Ayuntamiento de Villena con su alcalde, Patxi Esquembre, y los concejales José Molina y Esther Esquembre, y después en rueda de prensa le trasladamos esas cifras a los medios de comunicación.


A continuación, con el alcalde y los concejales acudimos a ver las zonas arregladas. Está todo, como decía, en la Sierra de Salinas, entre Villena y Yecla, es decir, justo en el linde con la Región de Murcia. Una parte se ha hecho con asfalto y otra acondicionando los caminos de tierra. La Sierra de Salinas es el gran pulmón verde del término municipal del Villena, un espacio ocupado por pinos, carrascas y olivos, con escasa discontinuidad pero con una gran riqueza tanto de flora como de fauna. A sus pies hay mucha viña y el punto más alto de la sierra supera los 1.200 metros de altitud (Pico de Capilla) y tiene lugares tan interesantes como la “Cueva del Lagrimal” o el “Mirador de Rabasa”.


A principios del siglo pasado, buena parte de esas tierras de cultivo se entregaron a colonos para que las ocupasen y trabajasen. Es la zona que se conoce como “La Colonia Salinas” ya que está salpicada de casas, las que en su día ocuparon los colonos que, en situaciones duras y complejas, transformaron aquellas tierras imposibles en campos de cultivo. La Colonia disponía, incluso, de escuela e iglesia en su conjunto. Todavía quedan en pie una buena parte de aquellas viviendas de los colonos. Ahora, lógicamente, están en manos de sus herederos, y aunque algunas están abandonadas, muchas se utilizan como segundas residencias. Quedan también algunos edificios comunes en los que el Ayuntamiento de Villena se está planteando realizar algún tipo de instalación que ponga en valor la riqueza natural de la Sierra de Salinas: un Centro de Interpretación, un Aula de la Naturaleza o alguna iniciativa de estas características. Hay alguna discrepancia sobre la propiedad de esas zonas comunes. Incluso hay algunas reclamaciones judiciales. En todo caso, la voluntad del Ayuntamiento es poner en valor esos terrenos y, desde la Generalitat, vamos a colaborar en ese sentido.


La visita a Villena también nos dio la posibilidad de pasarnos a visitar las instalaciones de Primadomus, que están a los pies de la Sierra Salinas. Se trata de un centro de recuperación de simios y grandes felinos que es todo un referente internacional. A Primadomus Villena llegan animales recuperados de circos, de particulares o de decomisos policiales. 


Allí se recuperan y están en una situación lo más similar posible a lo que sería su vida en libertad. Son más de 20 hectáreas a su disposición. El equipo del centro, aproximadamente unas 30 personas de diferentes países del mundo, los cura, los alimenta y los controla. Procura su socialización y, la mitad de ellos, cuando están ya en buenas condiciones son trasladados a otros centros donde pueden vivir también en una situación parecida a su estado natural. El resto se queda en el centro de Primadomus Villena.


La financiación de este proyecto, prácticamente en su totalidad, viene de fondos holandeses. Primadomus pertenece a una ONG de nombre AAP que tiene presencia internacional. Las instalaciones de Villena están abiertas al público pero siempre en pequeños grupos para no molestar a sus inquilinos. Primadomus no es un zoo. Primadomus Villena es un centro que, además de recuperar animales, pretende concienciar a la ciudadanía respecto a la necesidad de respetar los derechos de los animales.


Con el alcalde de Villena y sus concejales abordamos también otras cuestiones, como el proceso de revisión que se está llevando a cabo del Plan de Gestión de la planta de residuos que VAERSA tiene en esta localidad alicantina, o la necesidad de estudiar la presencia de águilas perdiceras en su término municipal, y nos pidieron que intercediésemos ante la Conselleria de Educación para que el Instituto de la ciudad pueda poner en marcha un módulo sobre agricultura ecológica. Nos comprometimos con ellos a hacer llegar sus peticiones a los departamentos correspondientes. La vuelta al trabajo en València, a última hora de la tarde, me permitió preparar alguno de los temas que trataré hoy.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

TODAS LAS ADMINISTRACIONES JUNTAS POR EL PARQUE NATURAL DEL TURIA

De nuevo ayer estuve por tierras del Turia. En realidad, toda la mañana la pasé en el Parque Natural del Turia, tanto físicamente como en relación a los temas de los que me ocupé.


En primer lugar, en el Centro de Interpretación de Vilamarxant, y con su alcalde Jesús Montesinos y el director del Parque, Antonio Ballester, de anfitriones, celebramos una Junta Rectora Extraordinaria del Parque Natural con un único punto del Orden del Día a tratar, aunque dio para mucho: el estudio del futuro Convenio de Colaboración alrededor del Parque, que une a Generalitat, Ayuntamientos, Diputación y Confederación Hidrográfica del Júcar. Y con todos ellos, con alguna ausencia, ayer comentamos los pormenores del futuro documento de acuerdo. 

Se trata de una iniciativa reclamada desde diferentes frentes que pretende que todas las administraciones públicas con algo que decir y hacer en el Parque trabajemos de manera conjunta y, lo que es todavía más importante, de forma coordinada.

No se trata de hacer más gastos, ni de asumir competencias que no tocan. Se trata de saber qué es lo que puede hacer cada uno y no tener que ir reclamando los unos a los otros, sabiendo cada cual lo que nos toca hacer. Obviamente la Generalitat tiene la máxima responsabilidad en tanto en cuanto se trata de un espacio protegido, pero también, como río, la Confederación es una institución fundamental y, cómo no, los Ayuntamientos, que son la administración pública más cercana a todo lo que ocurre en cada término. Por encima de ellos, la Diputación como organismo representativo de los 19 municipios que componen el Parque debe seguir siendo también protagonista a la hora de invertir y trabajar. 


En la Junta Rectora, además de las administraciones, están representados grupos y colectivos sociales que quedan al margen el Convenio, porque es un acuerdo entre administraciones, pero ellos son los actores principales del diseño que queremos para el Parque, desde cuestiones de conservación y usos a las agrarias o las relacionadas con la flora y la fauna, y a su lado las instituciones tenemos que hacer realidad los objetivos que se plantean.

La falta de inversiones y la necesidad de mayores intervenciones en el Parque fue un argumento reiterado durante toda la reunión. Todos sabemos de las limitaciones presupuestarias que tenemos pero, precisamente por ello, mejorar la colaboración es sinónimo de aprovechar al máximo los recursos.
Ahora cada institución revisará el Convenio, hará las observaciones que crea oportunas y, a continuación, cada uno deberá aprobar el documento para desembocar en la firma definitiva.


La segunda parada de la jornada fue a pocos kilómetros de Vilamarxant, a muy pocos, en Riba-roja del Túria. Allí, junto con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, estuve en la presentación del Plan Director Turístico del Parque del Turia. Se trata de un trabajo hecho desde la Universitat de València por los profesores José Nácher y Clara Martínez. Ayer, entre ellos dos, el vicerrector, Jorge Hermosilla; el alcalde de Ribarroja, Robert Raga, y el director de la Agencia Valenciana de Turismo, Francesc Colomer, presentaron el documento.

Es una guía estratégica que analiza las oportunidades y las carencias del entorno del Turia para ser un destino turístico potente. Potente no significa «de masas» sino que ponga en valor el territorio y fomente una actividad económica sostenible ligada a sus atractivos turísticos. Hay una demanda clara de un turismo que va más allá del "sol y playa", y esta es la apuesta. Con València como epicentro, en un radio de 50 kilómetros, tenemos, desde la Albufera a la Calderona, el escenario ideal para un turismo "cosmopolitano" que es cada vez mayor. 


El Plan Director marca las pautas a seguir y si bien ahora se ha empezado por el Turia lo que se quiere es ir ampliándolo. No somos, ni mucho menos, los primeros en darnos cuenta de nuestras potencialidades ligadas a los parajes protegidos pero todavía estamos a tiempo de coger ese tren. Desde la Conselleria de Medio Ambiente siempre hemos defendido el turismo sostenible. Creemos que, como en tantos otros aspectos, el cuidado de las cosas pequeñas, la conservación de lo mucho y bueno que tenemos, para poder mostrarlo con cariño a nuestros visitantes, es una garantía de éxito y, desde la Agencia Valenciana de Turismo y, en este caso, también desde el Ayuntamiento de Riba-roja, ayer quedó claro que lo tienen claro.

Ya después de comer tuve una reunión con el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer. Repasamos lo que estamos haciendo en relación a las diferentes iniciativas que hay a lo largo de toda la Comunitat en materia de recogida selectiva de residuos. Hemos pasado de 0 a 100 en dos años. Me explico: hemos conseguido que haya más de un centenar de municipios comprometidos con la recogida selectiva cuando no había ni uno solo hace un par de años. Estamos contentos de cómo evolucionan las cosas en esta materia, aunque sólo hemos iniciado el camino. Tenemos ejemplos de quinto contenedor para residuos orgánicos en las principales capitales valencianas, València incluida, y propuestas de recogida «puerta a puerta» tanto ambiciosas, valientes y bien organizadas como la de Orba. Orba, al igual que Sax o Pedreguer, son una referencia de mucho mérito en esta recogida selectiva que, sin duda, es la alternativa de futuro: el «puerta a puerta». Un modelo cuidadoso, con unos rendimientos óptimos, susceptible de integrarse en programas de ayudas de todas las instituciones (especialmente las europeas) y que, y no es poca cosa, libera las calles de muchos contenedores. 


La jornada la terminé a última hora de la tarde en Paterna donde el colectivo local de Compromís inauguraba su sede. Tengo muchas amigas y amigos en ese grupo. 

 
La gente de Paterna siempre me ha tratado muy bien y, cuando hemos trabajado juntos en algún tema, ha sido un lujo trabajar con ellos. Son gente combativa y firme. Están haciendo un buen trabajo en el equipo de Gobierno de Paterna. Deben seguir por el camino que han recorrido.

 
A mí me tendrán siempre a su lado. Son gente que tiene muy claro lo que hemos venido a hacer en las instituciones y no quieren desaprovechar la ocasión. Además, son muchos y buenos... Y, ahora, tienen una sede a su altura.

LA AGROECOLOGÍA NO ES SÓLO COSA DE AGRICULTORES SINO DE TODA LA SOCIEDAD


Aunque no pude asistir, como ayer a primera hora tenía que encontrarme por otras cuestiones con la directora general de Prevención de Incendios Forestales, Delia Álvarez, aproveché la ocasión para pedirle que me contara cómo se habían desarrollado las "I Jornadas de Pymes Agroforestales de la Comunitat Valenciana" que se celebraron el lunes en Alcoy. Fue un éxito de participación: alrededor de 100 personas. Y es que, es imprescindible escuchar al sector forestal porque es una parte destacada del mundo rural que, por tanto, resulta también imprescindible para la conservación y el mantenimiento de nuestros ecosistemas.

 
La necesidad de agilizar las tramitaciones administrativas de los planes técnicos de gestión forestal fue una de las demandas que nos hicieron de manera reiterada. Hubo reclamaciones también solicitando más ayudas para la gestión de la biomasa forestal, es decir, para los aprovechamientos de madera que, sin esas ayudas, no pueden ser rentables. Nuestra opción es hacer una gestión más compleja y que los trabajos forestales abarquen más allá de los aprovechamientos. Como otras veces, el sector forestal autonómico se declaró unánimemente a favor de buscar vías para implantar los pagos por servicios ambientales.

Después, con Delia y con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, mantuvimos una reunión de trabajo con el concejal de Agricultura y Medio Ambiente de Vila-real, José Pascual Sancho, que nos presentó las "Jornadas de Agroagricultura Antonio Bello". Bello fue un destacado investigador del CSIC en temas de calidad de los suelos. Ayer con Sancho también estuvo el discípulo de Bello y miembro del Comité Organizador de las Jornadas, José Luis Porcuna. 


La propuesta que nos presentaron es, en cuanto a relevancia de los participantes invitados, una iniciativa ambiciosa sobre agricultura ecológica, investigación y protección medioambiental. Serán unas jornadas de ámbito internacional que está previsto se celebren el próximo mes de abril. La filosofía del encuentro es que la agricultura, en tanto que provoca importantes impactos ecológicos, no es cosa sólo de los agricultores sino del conjunto de la sociedad. Por ello se han organizado debates amplios y muy abiertos. La crisis ecológica también pasa por la agricultura.

Por la tarde, empecé con una reunión del Consejo de Administración de la EPSAR, la entidad pública encargada del saneamiento de aguas y de las depuradoras. Fue una sesión rápida. Empezamos con el análisis del informe definitivo de la Auditoría Operativa, que refrenda como adecuado el control interno administrativo de la entidad. El resto de cuestiones estuvieron dentro del apartado de temas ligados a la plantilla, por un lado, la adscripción a la entidad de dos puestos de funcionarios y la creación de una plaza de subdirector, así como el despido de una trabajadora que no se había reincorporado al puesto de trabajo después de no haber obtenido una excedencia que había reclamado.

A continuación, me reuní con el director general de del Agua, Manuel Aldeguer, y el gerente de la EPSAR, Enrique Lapuente, para seguir el estado de la cesión de agua de la depuradora de Rincón de León, en Alicante, a "Riegos de Levante-Margen Izquierda". Estamos a la espera de tener la petición formal por parte de los regantes para cerrar ya la forma contractual y poder aprovechar así un mayor volumen de agua reutilizada. También hablamos del proyecto de las conducciones de agua de Xilxes a la playa. EPSAR y la Diputación de Castellón han acordado que sea la institución provincial quien redacte el proyecto, que rondará el millón de euros, y la obra se la repartirán entre la entidad de saneamiento y la dirección general del Agua.

 
El día, ya de forma más relajada, lo terminé asistiendo a una conferencia sobre "Estado, naciones y regiones en la España democrática" a cargo del profesor de Geografía Humana, Joan Romero, y el profesor de Derecho Constitucional y, ahora, conseller de Transparencia, Manuel Alcaraz, en el Colegio Mayor Rector Peset de València. Ambos hicieron una lectura muy positiva de lo que ha representado la Constitución del 78 y el Estado de las Autonomías pero, también los dos, coincidieron en que el modelo está agotado. El peligro de un proceso re-centralizador fue una advertencia que tanto Romero como Alcaraz repitieron. El tono, por decirlo suavemente, no fue optimista. 
 
Y aún más relajadamente acabamos el día, con una cena, la tradición navideña parece obligar, de compañeras y compañeras de mi Secretaría Autonómica. Un buen remate.

martes, 19 de diciembre de 2017

LAS DOS CARAS DE LA POLÍTICA

Ayer podría decirse que tuve dos actividades de pura gestión y otras dos que, aunque muy diferentes, fueron de pura política. Empezaré por estas últimas.

Al mediodía, junto con la consellera Elena Cebrián, el director general de Calidad Ambiental, Joan Piquer, y diferentes técnicos, me reuní con una representación de los Ayuntamientos de la comarca valenciana de la Hoya de Buñol-Chiva, del colectivo "Ecologistas en Acción" y de la Plataforma "Aire Limpio". 


El motivo de la reunión era manifestarnos su preocupación por la contaminación del aire en la zona, así como su malestar porque consideran que las medidas que tomamos no son lo suficientemente rápidas, ni decididas. Se quejaron, entre otras cuestiones, del retraso en la tramitación de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) de la fábrica de Cemex en Buñol, de cómo este año les ha afectado el humo de la paja del arroz, de la necesidad de más estaciones de control del aire en la zona y de la falta de personal inspector y de estudios sanitarios suficientes al respecto de los impactos de la contaminación en la comarca. Querían compromisos concretos.

Nuestra respuesta, empezando por reconocer que, efectivamente los plazos de tramitación administrativa siempre son más largos de lo que tocaría, fue que la AAI está siguiendo los procesos obligatorios y que, si la revisión de las alegaciones no se hace más larga de lo normal, el próximo verano podría estar a punto. Sabemos que hace muchos años que se arrastra esta situación pero nosotros no podemos ir más rápido. Por otro lado, les confirmamos que nuestra pretensión es rebajar al máximo el volumen de quema en la incineradora de Cemex y, en concreto, pretendemos que la quema de residuos peligrosos se reduzca a cero.

Somos contrarios a la existencia de incineradoras, ya sea en su formato habitual o en cementeras, pero no está en nuestra mano, al menos en estos momentos, acabar con su existencia. La ley no nos lo permite.

Les recordamos nuestra voluntad de limitar la incineración y, prueba de ello, es la apuesta por la reducción de los residuos y, más concretamente, la reciente tasa de penalización por la incineración de estos. De no existir tasa alguna pasamos a que deba pagarse hasta 40 euros por tonelada de residuos quemada.

Sobre las estaciones de medición nos comprometimos a que a finales de enero podamos instalar una móvil en la comarca; hablaremos con Sanidad sobre el tema de los estudios; ya hemos duplicado el número de inspectores y, sobre la quema de la paja del arroz, les explicamos que este año ya se ha limitado considerablemente y que seguiremos en esa línea.

Francamente fue una reunión de la que salí bastante triste. El tema abordado está en el corazón de nuestra política ambiental. No es una cuestión menor, ni de lejos. La coincidencia con las reivindicaciones de la gente de la Hoya de Buñol-Chiva es prácticamente total. Entiendo su malestar y sus preocupaciones. Lamento profundamente no poder avanzar más rápido pero, con toda sinceridad, también eché de menos un reconocimiento a nuestra disposición al diálogo, al trabajo conjunto en las iniciativas que ya hemos puesto en marcha para resolver los problemas que se plantean. El tema de los residuos no tiene un botón mágico que permita una solución total e inmediata. Al contrario, son procesos demasiado lentos, y hay que ir tocando muchas teclas para alcanzar todos los objetivos que nos proponemos. Seguiremos al pie del cañón. 


El otro acto político, muy diferente pero también muy importante, fue la presentación a última hora de la tarde del libro de Vidal Valle "Memorias de la Albufera. Cuarenta historias personales" que tuvo lugar en el Palau de l’Exposició de València. Es una obra que recoge una parte de la historia de la Albufera a partir de los testimonios de cuarenta personas, hombres y mujeres, que explican un trozo de su vida arraigado a la tierra o al agua del Parque Natural. 


Digo que fue un acto político porque creo sinceramente que el amor a la tierra, a las raíces, al territorio es una manera generosa de cuidar el planeta, una forma entregada de vivir pensando en los que han estado antes que nosotros y en los que deben venir después. Y esto es política en estado puro. Política con mayúsculas. 


Fue un acto emocionante. Ver ante nosotros los rostros trabajados por el sol y el frío de gente mayor a la que se le llenaban los ojos de lágrimas cuando escuchaban expresiones que toda la vida se han dicho sobre una barca o con los pies hundidos en los campos de arroz. Hombres y mujeres que ayer se sintieron reconocidos y queridos... Fue muy emocionante. Y sí, eso es política. Cuidar de nuestro entorno, sentirlo como parte de nosotros, saber que somos nosotros quienes nos debemos a él y no al revés, forma parte del mejor discurso y la mejor práctica de la sostenibilidad en el quehacer diario. Esto es Política. Llevan muchos años haciéndola y nosotros, ahora, debemos ser capaces de, ante los nuevos retos que se nos plantean, seguir su huella, la del "Tío Pastilla", la de "Sebastianet"... la de todas y todos los protagonistas de la obra de Vidal Valle. 


Respecto a las dos tareas de ayer que decía al principio que fueron de gestión, a primera hora de la mañana tuve una reunión del Patronato del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) para revisar temas administrativos y de cuentas y, ya después de comer, un encuentro con responsables y técnicos de los consorcios de residuos para tratar la futura tramitación de las ayudas europeas que hemos conseguido para la automatización e informatización de los ecoparques fijos y móviles a lo largo de toda la Comunitat. Serán, de aquí a 2022, cuarenta millones de euros los que se inviertan en esta materia, la mitad de ellos de fondos europeos. El año próximo la inversión prevista será ya de cinco millones.


sábado, 16 de diciembre de 2017

LAS POLÍTICAS MEDIOAMBIENTALES SON CAMBIO SOCIAL Y CAMBIO ECONÓMICO, POR ESO GENERAN TANTAS RESISTENCIAS




Llevaba desde finales de noviembre sin una reunión al completo del consejo de dirección de la Secretaría Autonómica y ayer volvimos a hacerla. Nos sirvió para pasar revista a las cuestiones más urgentes, algunas todavía ligadas a los presupuestos del año que viene, de 2018, y a las enmiendas que se están discutiendo en las Cortes. También de los presupuestos de 2017 hablamos ayer. Los niveles de ejecución presupuestaria estarán por encima del 90% y, en algunos casos, en el límite del 95%. El departamento de Agua es el que va un poco más retrasado debido a la ausencia absoluta de proyectos de obra que nos econtramos. Este año se ha hecho un gran trabajo de redacción de proyectos pero no hemos llegado a tiempo de ejecutar todo lo previsto. Los complicados procesos de tramitación han retrasado algunos de los trabajos previstos y será en 2018 cuando puedan entrar en la fase de ejecución la mayoría de las obras. Repasamos también los procesos de redacción de leyes como la de Espacios Naturales, la Forestal, la de Protección Adicional del Territorio o el Plan de Residuos. 


Después de nuestra reunión, estuv
o en mi despacho el nuevo director de la cementera de Lafarge de Sagunto, José Luis Coleto, hasta ahora máximo responsable de la factoría de Montcada i Reixac. Le acompañaba el hasta ahora director, Miguel Ángel Urbano, que pasa a responsabilizarse de otros proyectos de ámbito europeo de la multinacional. Fue una reunión puramente protocolaria, de presentación del nuevo responsable empresarial. Los representantes de Lafarge están contentos con la ampliación temporal de la explotación de la cantera de Salt del Llop pero se muestran preocupados respecto a su futuro cuando se agote la posibilidad de extraer más material en el actual agujero. Por otro lado, comentamos también el tema de las nuevas tasas por la incineración de residuos. Hasta ahora esas tasas ni existían lo que permitía incluso que se recibieran en nuestras cementeras residuos provenientes de otras comunidades autónomas. Nosotros estamos convencidos de que las futuras tasas desincentivarán la generación de residuos y, por tanto, tendrán una repercusión positiva. En todo caso, fue una reunión amable donde nos comprometimos a colaborar en todo lo que sea posible y a discutir tanto como sea necesario en lo que no estemos de acuerdo. 



Antes de comer trabajé con el director territorial de Valencia, Javier Civera, y el jefe de servicio de Medio Ambiente, José Guillermo Rojí, sobre el seguimiento de la campaña de quema de la paja del arroz. También participó nuestro asesor de Asuntos Generales, Enrique Pastor, que ha llevado el día a día de la campaña. Hicimos un repaso del trabajo de vigilancia y control por parte de los Agentes Medioambientales que, todo sea dicho, han hecho una gran labor que quiero reconocer ahora aquí. En la primera fase hubo más de 200 expedientes abiertos por irregularidades en la quema. En las últimas semanas, las incidencias han sido mucho menores. El diario "Levante" publicó hace unos días una noticia en la que aseguraba que había habido 800 multas. No es cierto. Ni 800, ni multas. Han sido alrededor de 300 y son expedientes. Ni una multa. Ahora los expedientes se tramitarán como toca, se podrán realizar las alegaciones correspondientes y se decidirá si terminan, en todo caso, en una posible reducción de las ayudas que los agricultores reciben de fondos europeos.

Precisamente ayer, desde el diario "Levante" me pidieron mi opinión sobre la marcha de la campaña y les recordé las cifras que acabo de explicar, así como también, una reducción en la quema cercana al 50% respecto a 2016; el aumento en la retirada de paja se ha multiplicado por 30 si lo comparamos con año pasado y, todo el proceso, se ha hecho en base a una negociación y a un acuerdo con las organizaciones agrarias. Lo que toca ya es empezar a preparar el próximo año con el objetivo de que, de nuevo se haga con un acuerdo entre las partes, y que marque ya el diseño definitivo de la futura gestión de la paja del arroz. Una gestión que se debe caracterizar por más retirada, nuevos aprovechamientos y menos quema.

Ya por la tarde, me fui hasta L'Alcúdia, en la comarca valenciana de la Ribera Alta, porque el Ayuntamiento, aprovechando que inauguraban la exposición "La més neta del Mediterrani" sobre gestión de envases y apuesta por el sistema de devolución y retorno (SDDR), me invitó a hablar de políticas medioambientales. Allí estuve con el alcalde, Andreu Salom, el concejal de Medio Ambiente, Paco Sanz, y otros miembros de la corporación municipal.

Muy resumidamente, y además de explicar a grandes rasgos lo que estábamos haciendo, quise destacar dos cosas: la primera, que la Generalitat tiene políticas medioambientales, algo que no había pasado nunca; hasta ahora Medio Ambiente era la pátina verde que se daba a las políticas depredadoras e insostenibles del PP. Y la segunda, que las políticas medioambientales son vectores de cambio profundo, cambio social pero también cambio económico, y eso conlleva muchas resistencias que sólo podremos ganar si hacemos la pedagogía suficiente para, como decía Saramago, hacer de la opinión pública "la segunda superpotencia ".



jueves, 14 de diciembre de 2017

CERDOS EN LA ALBUFERA

La Albufera es una joya. Lo hemos dicho mil veces y lo decimos porque es absolutamente cierto. Pero es una joya que maltratamos. Y no la maltratamos sólo por la presión que sufre del entorno urbano, con la complicada compatibilidad de usos a la que está sometida, ni por la falta de aportaciones de agua o por los vertidos de aguas residuales. Además de todo esto, y aunque pueda parecer imposible, la Albufera también la usamos como vertedero. Sólo así se explican los resultados de la campaña que la Fundación Global Nature, junto a la empresa Lanjarón y otras entidades y asociaciones, en colaboración con la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia, ha hecho durante los últimos tres meses de recogida de residuos en la Albufera para llamar la atención sobre la suciedad en el Parque Natural y los comportamientos sociales -digamos- «poco cívicos». El trabajo no pretendía ser de limpieza sino de concienciación e implicaba también la caracterización del tipo de residuos encontrados.


Los participantes en la campaña han sacado kilos y kilos de desechos dentro del lago de la Albufera, de sus
orillas y del fondo. De todo, desde ruedas de tractor más altas que una persona hasta tubos fluorescentes rotos, baterías de coche, llantas, y miles y miles de envases. Mucha, mucha basura. Adjunto algunas fotos representativas, por aquello de que una imagen vale más que mil palabras


Ayer, Antonio Guillem, de la Fundación Global Nature, estuvo en mi despacho para presentarnos los resultados de la campaña. Se ha retirado casi una tonelada y media de residuos y hay que tener en cuenta que sólo se ha trabajado en un 0'036% de la superficie del Parque Natural. El 62% de la basura recogid
a es material plástico y un 20% metálico. El 64% de todo el material retirado es valorizable y los objetos más abundantes han sido envases de bebida.


Con
Antonio Guillem, además, repasamos otras iniciativas en las que está trabajando la Fundación Globlal Nature y revisamos algunas propuestas relacionadas con nuevos proyectos y nuevas formas de colaboración posibles. 


A continuación, con el director general del Agua, Manuel Aldeguer; el gerente de la EPSAR, Enrique Lapuente, y el subsecretario de la conselleria, José Moratal,
analizamos la mejor manera de tramitar los informes de Impacto ambiental relativos a las obras de depuradoras que cuentan con fondos europeos. 


Los informes dependen de la dirección general de Medio Natural y como órgano sustantivo estará la dirección general del Agua. Ahora toca acelerar el proceso para cubrir algunas de las plazas vacantes en el departamento ya que no es sencillo asumir una competencia más que se añade al actual volumen de trabajo en marcha. La dirección general del Agua, que se encontró sin ningún proyecto de obras cuando llegamos a la Conselleria en el verano de 2015, ahora ya cuenta con un buen puñado de proyectos y, en 2018, comenzarán muchas obras, lo que multiplicará el trabajo respecto a la actividad habida hasta ahora.


Al mediodía, cita obligatoria de los jueves, tuvimos
Consellet preparatorio del Pleno del Consell de esta mañana. De nuestro departamento llevábamos una contratación de EPSAR para depuración en Xàbia y la renovación de un convenio con la Universitat de València para prácticas de estudiantes en la Conselleria.

Terminado el
Consellet, todas las personas que lo conformamos, desde la vicepresidenta Mónica Oltra, que es quien lo dirige, hasta el resto de secretarios autonómicos y subsecretarios, hicimos la tradicional comida de Navidad en un restaurante del barrio del Carmen de València. Un menú de 25 euros por cabeza y dos horas divertidas en las que hablamos muy poquito, casi nada, de trabajo.

Ya por la tarde volví al tajo para preparar algunas cosas que tenía pendientes para hoy viernes; básicamente, la reunión del consejo de dirección de la
Secretaría Autonómica y una charla sobre políticas medioambientales que tengo por la noche en el municipio valenciano de L’Alcúdia.