miércoles, 8 de noviembre de 2017

O MEJORAMOS LA GESTIÓN DE LOS RESIDUOS O NOS COMERÁN


Si hay un tema en el que estamos trabajando codo a codo con las Consellerias de Economía y de Territorio, éste es el de la revisión del Plan Eólico de la Comunitat Valenciana. Ayer, en el despacho de la secretaria autonómica de Economía Sostenible, Blanca Marín, revisamos precisamente el proceso de reformulación de ese Plan. El Consell se comprometió a tener de cara al próximo verano una propuesta de nuevo modelo para el desarrollo de la energía eólica. Economía es el departamento que promueve esta iniciativa. 


Ayer acordamos dar los primeros pasos para la redacción de la propuesta que arrancará con la definición y la situación actual de las infraestructuras eólicas, el estudio de los recursos disponibles y su zonificación, las limitaciones territoriales, ambientales y sociales que se pueden plantear, el análisis comparado respecto a lo que hay en otras comunidades y países para, finalmente, plantear el modelo de futuro de cara a un nuevo Plan. Tenemos poco más de medio año para terminar el trabajo. A principios de 2017 se desbloqueó el viejo Plan Eólico de tiempos del PP que estaba inmerso en un caos jurídico que no permitía desarrollar las zonas previstas, ni sacar nuevas concesiones. 

Tras esta reunión me desplacé hasta Sueca. Allí, junto con la alcaldesa Raquel Tamarit, y los concejales Isabel Jiménez y Vicent Baldoví, participamos en una charla sobre residuos dirigida a escolares de la población que organizaban diferentes entidades ecologistas como Amigos de la Tierra o Greenpeace. 


Estos contactos con niñas y niños siempre me resultan de gran interés. La mejora en el tratamiento de los residuos no se puede hacer sin la implicación de la población y, en este sentido, hacer pedagogía de cara a los más jóvenes es fundamental. El tema de los plásticos en los océanos, la gestión municipal de la basura y las propuestas sobre envases fueron los asuntos protagonistas de nuestras explicaciones. 
 
La tarde la empecé con una hora larga de lectura y firma de documentos. Y he de decir que no pude terminar con todo lo que tenía acumulado. El resto lo dediqué a una reunión, también larga, con el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer, para revisar detalladamente la propuesta de modificación del Plan Integral de Residuos de la Comunidad Valenciana (PIRCV). En particular, nos detuvimos en diferentes aspectos ligados a la penalización por malas prácticas en la gestión de residuos y en toda una serie de iniciativas que han de posibilitar el cumplimiento de las directivas europeas. Entre estas, el sistema de depósito, devolución y retorno de envases. Dijimos al empezar la legislatura que si había algo que los gobiernos del PP habían gestionado de manera irresponsable y, en muchas ocasiones, bajo el paraguas de la corrupción, esa gestión era la de los residuos. En el día a día hemos ido modificando gran parte de esas políticas, de esa «herencia envenenada» que nos encontramos, orientándolas hacia prácticas más sostenibles, más consensuadas y mucho más útiles. Ahora tenemos ya a punto las modificaciones y las novedades legislativas que pueden servir para avanzar y consolidar las mejoras para el futuro. Los próximos meses serán definitivos en este sentido y cada uno tendrá que definir su grado de implicación y compromiso a la hora de transformar el lío y la bochornosa de los residuos en la época del PP en iniciativas y ejemplos de los que sentirnos orgullosos. 

Visita a las obras de sellado del vertedero ilegal de La Murada (Orihuela, febrero 2017)

Para terminar el día, me preparé la visita que haremos hoy al antiguo vertedero ilegal de La Murada, en Orihuela, del que ya hemos terminado la primera fase de su sellado, y ahora empezaremos el arbolado de la zona. En esto también dejamos atrás la vergüenza de tener 3.000.000 de toneladas de basura enterradas ilegalmente en la Vega Baja alicantina por los mismos empresarios que, después, aparecían colaborando y recolectando votos para el PP, cuyos representantes «no vieron» ni una sola vez esos enterramientos ilegales de millones de toneladas de basura. Casualidades de la vida.

No hay comentarios: