sábado, 21 de octubre de 2017

LA DISTANCIA TEMPORAL ENTRE LO QUE QUEREMOS HACER Y LO QUE HACEMOS

La mañana de ayer la dediqué, sobre todo, a los incendios. Desde las 10 de la mañana hasta casi la hora de comer celebramos la Jornada Técnica del Servicio de Prevención de Incendios que se hace cada año una vez terminado el periodo de la campaña de verano. Entre otras cuestiones, evaluamos las causas del fuego para poder combatirlo antes de que arrase nuestros montes. Porque, en esta caso como en tantos otros, más vale prevenir.

 
Ciertamente este año la sesión se ha hecho con un tiempo que recuerda más al verano que a otra cosa. De hecho, hace un par de días tuvimos que alargar el período de prohibición de quemas agrícolas porque este final de octubre está resultando más caluroso de lo habitual. 
 
En la Jornada Técnica de ayer lo que se hizo fue repasar los informes post-incendio de los fuegos considerados grandes de este verano. Este año sólo hemos tenido un gran incendio, el de Gátova, en el mes de junio. 

 
La sesión de trabajo reunió a todos los colectivos, grupos y cuerpos relacionados con los incendios forestales: desde nuestros agentes medioambientales y los responsables técnicos de la conselleria hasta las Unidades Técnicas pasando por bomberos, brigadistas, Unidad Militar de Emergencias, Policía, Guardia Civil, CEAM, Agencia de Meteorología, etc... 
 
En mi discurso de bienvenida destaqué el buen trabajo que entre todos se había hecho para evitar los grandes fuegos, comprometí nuestros máximos esfuerzos para disponer de los presupuestos suficientes en temas de Prevención. Reclamé el máximo interés en el trabajo y les recordé que estamos a su disposición para mejorar la organización de las tareas a desarrollar. Por cierto, aproveché la ocasión para presentar a Carmela Cerdá, agente medioambiental con más de 20 años de experiencia, que, desde esta semana, se incorpora a las tareas de coordinación de nuestros agentes medioambientales.


 
El final de la mañana, y también un buen trozo de la tarde, lo pasamos con las diferentes direcciones generales repasando los presupuestos para 2018 que el Consell aprobará en breve. Las limitaciones en la financiación provocan que cada año por estas fechas tengamos que mirar de arriba a abajo las partidas, estudiar en qué momento está cada proyecto que necesita nuevas fuentes de ingreso y revisar las prioridades. Como ocurre siempre, no hay dinero para hacer todo lo que deseamos. Ejercicio tras ejercicio no se resuelve el problema de la financiación lo que nos obliga, año tras año, a afinar al máximo a la hora de concretar las demandas insoslayables. La próxima semana todavía tendremos que seguir haciendo cuentas. 
 
Antes de comer, junto con el director de Medio Natural, Antoni Marzo, nos reunimos con Jorge Mateo y Eva Tudela, de Acció Ecologista Agró. No hacía mucho nos habíamos reunido para hablar de la quema de la paja del arroz en la Albufera y ese día habíamos quedado en hacer una reunión más general. Y la hicimos ayer. El tema de la paja no quedó fuera de la conversación. Agró quiere revisar al final de la campaña cuál ha sido realmente la superficie quemada y nos ha reclamado el máximo de trabajo para habilitar zonas donde poder guardar la paja que se retira. Agró lleva tiempo gestionando un banco de paja en la Albufera y, este año, quieren que desde la Administración nos sumemos a esta línea de trabajo para poder multiplicar la paja retirada. 

  
Tudela y Mateo nos reiteraron la necesidad de revisar el proyecto del Barranc dels Frares de Godella para evitar así una intervención demasiado grande en la huerta de Rocafort y, en cuanto a parques naturales, nos han reclamado la incorporación de la Mola de Paterna, donde se pretendía hacer "Puerto Mediterraneo", en la ampliación del Parque Natural del Turia. 
 
Sobre la ZAL de Valencia quieren que nos impliquemos en la recuperación de los terrenos para revertirlos en huerta y, en general, nos pidieron ampliar la colaboración con los colectivos ecologistas. 
 
También hablamos de cuestiones relacionadas a la calidad del aire y de las cementeras que incineran residuos. Agró considera, y nosotros coincidimos, que hay que limitar estas prácticas y que el no a las incineradoras de residuos también vale para las fábricas que, sin ser propiamente, incineradoras de residuos también utilizan la incineración como fuente de energía. 
 
En general la coincidencia con las demandas de Agró son absolutas. Muchas de las reclamaciones que nos hacen están en marcha aunque, hay que reconocerlo, van a una velocidad de concreción mucho menor de la que tocaría. Por eso comprendemos perfectamente sus críticas. No es sencillo. Un Gobierno, más allá de lo que quiere hacer y se ha comprometido a hacer, debe ajustar su día a día en busca del interés general intentando implicar a la mayor parte de intereses particulares posible. Esto supone unos calendarios, unas negociaciones y una búsqueda de acuerdos que dilatan y dilatan los tiempos. Si, encima, sumamos la lentitud "garantista" de la administración pública, resulta lógico que cueste entender la lentitud de algunas políticas, que cosas que tenemos tan claro que queremos hacer cueste tanto hacerlas... es la distancia que hay entre el querer y el poder.

No hay comentarios: