miércoles, 20 de septiembre de 2017

SIN DEMOCRACIA NO HAY TRABAJO POLÍTICO QUE PUEDA SERVIR A LA CIUDADANÍA

El Barranc dels Frares, en Godella, es un lugar problemático que provoca importantes inundaciones en el entorno de dicha población y también en el de Rocafort, Burjassot y Massarojos. Es un tema del que ya he hablado en más de una ocasión en este diario y del que, seguro, seguiré hablando. La solución prevista antes de que nosotros llegáramos al gobierno era hacer una gran canalización, un azarbe, por la huerta de Rocafort y llevar las aguas hasta el Palmaret Bajo y el barranco del Carraixet. Se trata de una obra con un gran impacto ambiental que, actualmente, estamos revisando con un principio de acuerdo entre los diferentes municipios afectados. El objetivo común: no retrasar el inicio de los trabajos pero con alternativas que tengan un menor impacto ambiental que el azarbe. 

 
Ayer por la mañana nos reunimos con el concejal de Medio Ambiente de Rocafort, Eduard Ramírez Comeig, para estudiar sus propuestas de actuaciones alternativas. Rocafort, que es por donde tendría que pasar el azarbe, está en contra de la obra y propone llevar a cabo parques verdes que puedan servir como balsas de laminación. Esta mañana tendremos una reunión con técnicos de la Generalitat y de los diferentes municipios para concretar esas alternativas. 
 
A continuación participé en la Comisión de Seguimiento de la Cátedra de Cambio Climático de la Universidad Politécnica que dirige el profesor Manuel Pulido. Revisamos la reciente actividad de la cátedra así como la preparación de las Jornadas que organizarán en el mes de octubre y la Conferencia que en noviembre dará la ex secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, sobre la imperiosa necesidad de legislar sobre esta cuestión. También repasamos temas administrativos de funcionamiento y el estado de la tramitación de las becas y premios de investigación que la Cátedra ha puesto en marcha. 

  
Desde el Consell, queremos que en esta segunda parte de legislatura tenga más presencia nuestra actividad en torno al Cambio Climático. Más allá de las políticas que venimos aplicando en la dirección de reducir nuestra aportación en negativo al Cambio Climático, se trata también, especialmente desde nuestra Conselleria, de darle el máximo de visibilidad a la cuestión. Por ello, antes de final de año tenemos previsto presentar la Estrategia de Energía y Cambio Climático en la que llevamos invertidos casi dos años de trabajo y, a partir de ella, hacer una labor divulgativa y educativa más potente e ir preparando una regulación legal al respecto. 

 
Antes de comer, con Manuel Lubary, vicepresidente de la Confederación de Asociaciones de Vecinos y Consumidores de la Comunidad Valenciana (CAVE-COVA), tratamos el tema de la quema de la paja del arroz en la Albufera. Desde CAVE-COVA, como ya han hecho en otras ocasiones, están preparando una queja ante la Unión Europea. Nosotros les explicamos que tenemos previsto limitar la quema a las zonas de cultivo de arroz que puedan tener una amenaza real de sufrir fisiopatías y que, además, la quema sólo se hará de manera controlada. Estamos convencidos de que así las molestias causadas por el humo serán mucho menores que las del año pasado. Hemos hablado de la cuestión repetidamente con los agricultores de la Albufera y estamos seguros de que, entre todos, conseguiremos reducir a su mínima expresión las posibles molestias, tanto al medio ambiente como a la salud de las personas. La quema tiene alternativas, como se reconoce en todos los informes y si, además, se sigue trabajando en la búsqueda de salidas rentables para facilitar la retirada, en próximas temporadas aún lo tendremos más fácil. 
 
La tarde la dediqué al trabajo interno y a preparar mi intervención en unas jornadas sobre la contaminación por ozono convocadas para hoy por "Ecologistas en Acción". 

 
El día lo terminé en la calle Colon de Valencia, a las puertas de la Delegación del Gobierno. Obviamente no estaba allí como Secretario Autonómico sino como ciudadano cabreado para protestar por la deriva antidemocrática del Gobierno de Mariano Rajoy en relación a Cataluña. Detenciones, registros, persecuciones, amenazas, incautaciones, censuras... gestos impropios de un Estado de Derecho. Ya no es cuestión de independencia o no independencia, es cuestión de democracia. Ante los atentados del terrorismo etarra se decía que la violencia no era el camino, que sin armas y por la vía política todo era defendible. Se ve que no. El referéndum no es el problema, el referéndum es la solución. En democracia, las discrepancias se resuelven votando. El miedo al referéndum va más allá de la independencia o no de Cataluña. El miedo es que después del tema catalán queramos votar más cosas: el modelo de Estado, el rescate de los bancos, las condiciones laborales, el modelo productivo... y votando, votando, se desmonte la estructura de un régimen que nos ha llevado hasta aquí pero que ya no da para más. Esto es lo que yo reclamaba ayer con mi presencia ante la Delegación del Gobierno, algo que va mucho más allá de si Cataluña debe ser o no independiente.

No hay comentarios: