jueves, 21 de septiembre de 2017

LAS NUEVAS POLÍTICAS MEDIOAMBIENTALES DE LA GENERALITAT SON UN INDICADOR DEL CAMBIO EN MARCHA

 
De nuevo, el barranc dels Frares de Godella fue uno de los temas de los que me ocupé ayer. Tenemos un problema, hay zonas de Burjassot, Godella y Rocafort que sufren inundaciones cuando llueve mucho por culpa de la falta de canalizaciones de las aguas pluviales que llegan al barranco dels Frares de Godella. Un problema que se arrastra desde hace más de 20 años. Ahora disponemos de un proyecto heredado de la época de los gobiernos del PP que propone la construcción de un azarbe por la huerta de Rocafort, de poco más de un kilómetro, hasta desembocar en el Palmaret Bajo y el Carraixet. El proyecto tiene fuerte contestación, empezando por el Ayuntamiento de Rocafort que, en su día no se opuso a la iniciativa, pero ahora sí. Seguramente el proyecto se hubiera hecho sin demasiada discusión hace 20 años pero, ahora, el modelo de intervención y destrucción de la huerta es muy difícil de defender y aún más complicado de hacer con la potente oposición que tiene. 

 
Por ello, llevamos un par de meses revisando la futura obra. Tal como estaba previsto, los trabajos debían comenzar esta legislatura y ese plazo se debe cumplir. Sabemos que los vecinos más afectados ven con desconfianza la posible demora pero no hay proyecto más lento y con más retrasos que aquel que tiene una fuerte oposición en la calle. 
 
Por eso, ayer, tras una serie de contactos a nivel político, nos reunimos con representantes técnicos de la Conselleria y de los diferentes Ayuntamientos para poner ya sobre la mesa las primeras alternativas a revisar. Se trata de hacer intervenciones de drenaje sostenible, en forma de balsas de laminación o tanques de tormenta integrados en espacios verdes urbanos que puedan servir a la hora de crear nuevos parques y, en momentos puntuales, puedan retener grandes cantidades de agua. Hay muchos ejemplos de este tipo de obras, incluso en el entorno de Valencia. La premisa con la que se trabajará es buscar la máxima reducción del caudal del barranco y, al final, si hay que hacer alguna intervención en la huerta que pueda ser lo más respetuosa possible con el territorio. 
 
Tenemos nuevas reuniones previstas con los vecinos afectados, a los que iremos informando sobre cómo evolucionan los trabajos de los técnicos. 
 
Al mediodía, como todos los jueves estuve en la reunión del "Consellet", previo al Pleno del Consell de esta mañana. De nuestro departamento llevábamos un proyecto de decreto para modificar el Catálogo de Montes de Utilidad Pública de Valencia y poder encajar así una permuta con un particular que nos cede 168 hectáreas de terrenos forestales por 83 que eran de utilidad pública. Además del incremento de superficie, el terreno que incorporamos nos permite unificar espacio de utilidad pública y facilitar su gestión. 
 
Por la tarde, pasé un tiempo en el despacho intentando ponerme al día de firmas pendientes y acumuladas, revisando un par de informes y terminando las notas para la intervención que, después, tenía en una jornada sobre contaminación por ozono en Valencia organizada por "Ecologistas en Acción". Fueron un par de horas de mesa redonda de lo más productivas. Expliqué cómo afrontamos desde la Generalitat el tema de la contaminación por ozono, su problemática, la dificultad de evitarla y otras cuestiones más generales. 


A diferencia del control de los contaminantes primarios, la contaminación por ozono no es una emisión directa sino que se forma, de manera secundaria, a partir de reacciones por las radiaciones solares en contacto con otros contaminantes. Además, se trata de un contaminante transfronterizo y, por tanto, sus planes de control no pueden ser en territorios reducidos. 
 
Lo que si se hace es un seguimiento constante y se facilita información de los índices de afección que padecemos. En todo caso, conviene resaltar que las zonas más afectadas por esta contaminación de ozono no son las grandes concentraciones urbanas, donde los propios contaminantes de las ciudades facilitan su desaparición, sino en municipios como Morella, Elda, Coratxar, Villar o Caudete de las Fuentes. 
 
De los otros participantes en la charla recibí críticas, propuestas y alguna felicitación. Se nos reclama más decisión a la hora de hacer el control de los focos contaminantes. Estamos en éso. De la calidad del aire y del resto del medio ambiente depende en gran medida nuestra salud. Y es una partida que tenemos que ganar poniendo a los ciudadanos siempre por delante de los intereses económicos, y no sólo de palabra sino de facto. Hay que aumentar la conciencia ciudadana (de esto también hablamos) pero las políticas de calidad del aire serán un buen indicador del cambio en marcha.

No hay comentarios: