miércoles, 27 de septiembre de 2017

LA GENERALITAT RECUPERA EL TIEMPO PERDIDO EN ENERGÍAS RENOVABLES

La jornada de ayer miércoles la arranqué en el despacho de la secretaria autonómica de Economía Sostenible, Blanca Marín. El tema, la revisión que su Conselleria está haciendo del Plan Eólico Valenciano. Con Marín estaba su director general de Industria y Energía, Diego Macià. La reunión era una puesta en común del meniconado Plan con nuestra Conselleria y la de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio. 


El Plan Eólico de los gobiernos del PP estaba totalmente en «vía muerta» ya que los concursos fueron adjudicados pero ninguna empresa tenía interés en impulsar los proyectos, con lo cual, no había ninguna posibilidad real de desarrollar instalaciones de energía eólica. La Conselleria de Economía Sostenible ya ha resuelto antiguos concursos que tenían parado el proceso y ahora toca revisar el Plan en su globalidad. Por eso, en la medida en que tanto Territorio como Medio Ambiente somos Consellerias con cosas que decir al respecto sobre el nuevo diseño, ayer nos pusimos manos a la obra para concretar alternativas y posibilidades. Ver las cosas que se hicieron mal, analizar buenas prácticas en otros lugares y estudiar posibles modelos. Economía Sostenible quiere tener a punto los trabajos antes de un año. Y el desarrollo de las energías renovables es un reto que nos compromete a todos. 
 
A continuación, entre reunión y reunión, trabajé con el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer, algunas propuestas que me presentó sobre divulgación, información y pedagogía en temas ambientales. Antes de final de año, tendremos lista la nueva Estrategia Valencia de Energía y Cambio Climático y será imprescindible diseñar campañas sobre su conocimiento y promoción. 
 
La siguiente reunión fue, junto con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, con el director territorial de Valencia, Javier Civera, y el grupo de Agentes Medioambientales que trabaja en el entorno de la Albufera. Dentro de todo el proceso ligado al diseño de la quema de la paja del arroz, los operativos de control y vigilancia son una parte destacada y, ayer, establecimos las directrices respecto a la presencia de Agentes Medioambientales durante los días que dure la quema. Habrá un refuerzo del operativo y lo coordinaremos con otros agentes de la autoridad y brigadas del Parque Natural. 

 
Al mediodía tenía previsto asistir a la conferencia que nuestro director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer, daba como clausura del ciclo sobre "Una alternativa valenciana ante el reto del Cambio Climático", organizado por el Club Diario Levante y la empresa FCC. La realidad es que llegué cuando ya había acabado el acto y sólo pude saludar a alguno de los participantes.

 
La tarde la dediqué por completo al tema de la quema de la paja del arroz en la Albufera. 
 
En un primer momento, con el equipo de Abogacía y de Medio Natural, revisamos el formato administrativo que debe tener la aceptación por parte de Medio Ambiente de las medidas excepcionales de quema. 
 
A continuación nos reunimos con una representación de agricultores de las dos principales asociaciones agrarias valencianas (AVA y la Unió de Llauradors) para compartir nuestras propuestas sobre la autorización de las mencionadas medidas excepcionales. 

  
La cuestión la hemos comentado y debatido reiteradísimamente en diferentes reuniones a lo largo de los últimos meses. Los agricultores nos reclaman que, como el año pasado, volvamos a dejar quemar el total de las hectáreas de arrozales del Parque Natural, unas 15.000. Nosotros volvimos a insistir en que nuestra intención es distinguir entre las zonas bajas y las zonas altas de la Albufera. En las primeras, una parte mucho menor que la quemada el año pasado, donde desde sanidad vegetal nos han marcado que hay problemas de fisiopatías, durante el mes de octubre, se autorizará la quema bajo unas condiciones de control y vigilancia adecuadas. En las partes altas, en la medida que son zonas sin inundación o con niveles de agua inferiores, se pueden aplicar otros métodos de gestión de la paja que se contemplan en las normativas europeas ligadas a las ayudas que reciben los agricultores (dejar en el terreno, trituración, fangueo, retirada...). Si resultan necesarias quemas puntuales de cara al invierno lo revisaremos caso por caso. Desde la Conselleria procuraremos facilitar la retirada de la paja ya que es la mejor manera de garantizar la salud agronómica de la zona y evitar molestias a la población. De cualquier modo, la quema no puede resultar este año un problema medioambiental y de contaminación como el del año pasado. El proceso hacia la desaparición de las quemas en la Albufera no tiene vuelta atrás y se debe gestionar garantizando que los rendimientos agrícolas no sólo no van a menos sino que mejoran.

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