miércoles, 27 de septiembre de 2017

EN MARCHA EL MAYOR Y MÁS DESCENTRALIZADO PLAN DE INVERSIONES EN AGUA DE LA RIBERA

Día largo y complicado el de ayer pero también fructífero. 
 
En primer lugar, una buena noticia aunque sólo esté en el punto de arranque. A primera hora de la mañana, revisamos junto con el director general del Agua, Manuel Aldeguer, el plan de inversiones destinado a los municipios, trece municipios, que están conectados a la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de La Ribera. Se trata de un plan que pretende resolver un viejo contencioso con estos municipios que, por culpa de la contaminación de sus acuíferos por nitratos, se ven obligados a renunciar al agua de calidad de la que disponían y a realizar el correspondiente tratamiento en la ETAP con el sobreprecio que representa. 

  
El acuerdo lo llevamos trabajando más de un año y ahora hemos diseñado los criterios para realizar un reparto proporcional de las inversiones, que estarán en torno a los 25 millones de euros. 
 
De contaminación seguimos hablando, porque de inmediato estuvieron en mi despacho los miembros de la Plataforma No a la Contaminación de Alcora. En la reunión me acompañaba el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer. Nos reclaman más control de los atomizadores del Alcalatén y la Plana, la colocación de más medidores y más supervisión y un mapa de contaminación de los suelos de la zona que vamos a encargar al Instituto Geológico y Minero de España. La Plataforma está muy preocupada por las afecciones que pueda haber en los acuíferos subterráneos de la comarca. También nos reclamaron una apuesta más decidida por la separación de la fracción orgánica en el recogida de residuos urbanos. En general, coincidimos plenamente con sus reivindicaciones y les explicamos que ya estamos trabajando en muchas de las líneas que ellos defienden y que, en muchos ocasiones, desde el "caso Reyval" hasta la gestión de residuos, ya están dando resultados. Además, hemos duplicado el número de inspectores en Calidad Ambiental y éso nos permitirá hacer un seguimiento mucho más exhaustivo de los puntos más conflictivos en contaminación del aire, incluyendo las comarcas castellonenses de las que nos hablaban los miembros de la Plataforma. 

  
Antes de comer aún dimos un nuevo paso adelante en la solución de las inundaciones en la zona de Rocafort, Burjassot y Godella relacionadas con los desbordamientos del Barranc dels Frares. 
 
He explicado reiteradamente que se trata de un proyecto que pretendía solucionar las inundaciones con una canalización de más de 15 metros de ancho y 1.100 metros de largo a través de la huerta de Rocafort. Ni este municipio, ni diferentes colectivos ecologistas y ciudadanos estaban de acuerdo con ese proyecto. A nosotros siempre nos ha parecido que se necesitaba una intervención menos dura y, por ello, hemos iniciado diferentes revisiones de las alternativas. Siempre con una condición, la revisión del proyecto no puede implicar que se aparque la obra. 
 
La búsqueda de alternativas pasa por reducir las avenidas a través de balsas de laminación en espacios verdes, para que la menor cantidad de agua posible llegue al barranco, y, si no queda más remedio, se pueda canalizar con mucho menos impacto sobre la huerta. 
 
Ayer no era una reunión sencilla porque tocaba explicar esto a los miembros de la Asociación de Godella en Lucha contra las Inundaciones y en Defensa del Medio Ambiente. Ellos son los que sufren las inundaciones y, por tanto, temen que los retrasos eternicen su problema. Les explicamos que para garantizar que el proyecto se haga realidad se hace imprescindible sumar al acuerdo al mayor número posible de agentes implicados evitando así todas las trabas. 

 
Nos seguirán marcando de cerca, pero nos comprometimos a iniciar de inmediato la búsqueda de los espacios donde poder construir esas balsas de laminación y, a partir de ahí, seguir trabajando. 
 
Ya por la tarde, volví a al quema de la paja del arroz en la Albufera. Primero, en el despacho de la consellera Cebrián, donde, con el secretario autonómico de Agricultura, Francisco Rodríguez Mulero, revisamos las propuestas que, desde Medio Ambiente, consideramos necesarias para reducir el volumen de quema y, por tanto, los niveles de contaminación del aire y sus posibles afecciones para la salud. Limitar la quema a las zonas bajas de la Albufera es el centro de la propuesta. La quema es una medida excepcional, según reconoce la propia normativa europea, y dado que debemos emitir informe favorable desde nuestro departamento, así se realizará, de forma excepcional. Hay otras alternativas para tratar los restos de paja: dejarla en el terreno, triturándola; aplicar el «fangueo»; recircular el agua; o la retirada. Desde Medio Ambiente colaboraremos al máximo para facilitar todos estos métodos de gestión y ayudar, entre todos, a que los campos de la Albufera estén libres de fisiopatías aplicando las prácticas menos contaminantes que generen las menores molestias posibles. 

  
Ya con muy poco tiempo, porque era muy tarde, estuve en la sede de Compromís donde diferentes concejales y representantes de la coalición en el entorno de la Albufera se habían reunido con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, por saber de nuestros planes sobre el proceso de quema. Les dimos las ideas generales del plan, escuchamos sus aportaciones y propuestas y las añadiremos a las muchas que ya hemos ido incorporando después de muchos meses hablando con todos los agentes implicados. Mañana jueves, tenemos la reunión con las asociaciones agrarias y los Ayuntamientos de toda la zona para darles razón definitiva de nuestras decisiones que, todo sea dicho, ya hemos comentado con ellos de manera reiterada.

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