martes, 18 de abril de 2017

"POLE POLE" EN LAMU, "POLE POLE" EN LA GENERALITAT

Retomo el diario de mi actividad como secretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Generalitat después de una semana, larga, de silencio a resultas de las fiestas encadenadas. 
 
Como hoy tengo muchas cosas que contar, procuraré no tirar de literatura e ir directo al grano. Debo explicaciones desde el pasado día seis, así que comenzaré por ahí. 
 
El jueves seis estuve en Ibi (Alicante), en el IES Fray Ignacio Barrachina. Un grupo de alumnos llevaba días trabajando en la recuperación y reutilización de los envases. Debatiendo sobre la problemática de los envases convertidos en residuos y haciendo trabajos sobre su posible reutilización. En ese contexto, me invitaron para comentar la cuestión con las chicas y chicos del IES y, en concreto, para explicar nuestro proyecto de gestión de envases basado en el depósito y la devolución (SDDR). Fue el primer acto de estas características desde que estoy en el Gobierno y, aunque en algún momento, tuve la sensación de estar "enrrollándome» fue una hora interesante que los alumnos siguieron con atención. 

 
A continuación me desplacé a Cocentaina con el concejal de Compromís, Xavier Anduix, para ver las obras de canalización de aguas pluviales en el barrio de La Goma, justo a la entrada de la población, que estamos haciendo desde nuestra Conselleria para evitar inundaciones en la localidad. También estuvo con nosotros la alcaldesa Mireia Estepa. Se trata de una inversión de 123.000 euros y los trabajos deberán estar terminados antes del próximo mes de junio. 


De Cocentaina prácticamente me fui al aeropuerto de Manises (Valencia) ya que tenía que coger un avión hacia Bruselas. Allí, durante la mañana del viernes, dentro del programa "Innovation Deal" (Acuerdo de Innovación) que impulsa la Comisión Europea, participé en la firma de un proyecto de investigación sobre recuperación de aguas residuales a través de unos sistemas de membranas en condiciones anaeróbicas. En el acto participaron dos comisarios europeos y, de todos los proyectos presentados, sólo se han escogido dos, y uno es el mencionado sobre la gestión sostenible del agua que dirige un equipo de la Universidad de València y que cuenta, entre otros, con nuestro apoyo, el de la Generalitat. Se trata de una clara apuesta por la economía circular que, desde nuestro Gobierno y, en línea con las prioridades de la Comisión Europea, tenemos claro que es la única opción. 


De vuelta de Bruselas y, aprovechando los días de vacaciones que venían, me fui a Lamu, una isla de Kenia, por ver de cerca un proyecto en el que estoy implicado a título personal. Se trata de una "guardería" para niños y niñas menores de siete años, de familias sin posibilidades económicas, los más pobres en un país pobre. El proyecto, que se llama "One day yes", pretende llenar el vacío de una enseñanza preescolar que esas criaturas no tendrían de otra manera y, sobre todo, les garantiza un primer estadio de educación y, aún más, un par de comidas diarias en condiciones. 


Se da la particularidad de que la construcción del edificio de la escuela, que se hace gracias a las aportaciones que llegan, sobre todo, desde la Comunitat Valenciana, usa los envases que encuentran abandonados por el territorio como elementos constructivos. Las paredes, a falta de ladrillos, están hechas a base de botellas, de vidrio o plástico, que los mismos niños y niñas recogen en las campañas de limpieza que hacen en las zonas de playa. 
 
Como en el caso anterior, un ejemplo de economía circular, de aprovechamiento de los materiales, de reutilización. La experiencia es toda una lección de cuidado por el medio ambiente que, en el marco de las penurias que se dan en Kenia, y en particular en una isla como Lamu donde el principal medio de transporte es el burro porque no hay carreteras, tiene un valor incalculable. 
 
Ayer, ya de vuelta a la actividad habitual, comencé el día en una reunión con los directores-conservadores de los diferentes Parques Naturales. Ya tenemos cerrada la elección de los máximos responsables de nuestros espacios naturales más valiosos. No ha sido un proceso sencillo porque el trámite administrativo ha sido largo. Por primera vez en muchos años, los directores de Parques Naturales volverán a ser funcionarios y no personal puesto a dedo, sin preparación ni experiencia, que es lo que había hecho el PP, saltándose la ley que en su día se encontraron. 

 
Ayer, después de un saludo de la consellera Elena Cebrián, trabajamos en el Marco Estratégico de Gestión de los Parques para poner en común los grandes rasgos del trabajo compartido, las relaciones entre los directores-conservadores y las Juntas Rectoras y, también, la organización de las tareas de conservación, promoción y difusión de estos espacios naturales. 
 
Conservación, concienciación y mejora de la calidad de vida en las zonas de los Parques son los tres ejes básicos de la responsabilidad que llevamos entre manos. Los directores son los representantes de la Generalitat en los Parques y siempre nos tendrán a su lado respondiendo por ellos. 

 
Se abre así una nueva etapa en la gestión de los Parques. La época de la dejadez y la improvisación ha pasado a la historia y ahora, sin mirar atrás, nos toca recuperar el tiempo perdido. 
 
La reunión con los directores nos ocupó toda la mañana. Ya por la tarde, me encontré a mi despacho con el director general del Agua, Manuel Aldeguer, para tratar la organización de una Jornada de ámbito internacional sobre diferentes ejemplos y modelos de gestión del Ciclo Integral del Agua. Tenemos previsto que sea en junio y hay que cerrar fechas y participantes. 
 
Antes de irme a casa, estuve firmando y revisando papeles de los muchísimos temas acumulados sobre la mesa. No acabé. Entre que la montaña era grande y tenía también una larga lista de llamadas telefónicas por realizar, dejé el trabajo reducido pero no acabado. Como dirían en Kenia: "pole pole", que significa tranquilidad y paciencia.


No hay comentarios: