viernes, 28 de abril de 2017

ADIÓS AL "PELOTAZO" DEL VALENCIA C.F. EN PORXINOS

Hay proyectos urbanísticos que llevan años y años varados porque pretenden promover actuaciones que no encajan en el territorio donde supuestamente deberían desarrollarse y nadie deja claro los límites. Durante muchos años hemos visto cómo se forzaban tramitaciones y se retorcían procedimientos para hacer viable lo inviable. El PP ha sido un maestro de estas prácticas. Después, en muchos casos, como estamos viendo, han sido los tribunales lo que han acabado poniendo las cosas en su sitio y, a veces, incluso destapando algunos casos de corrupción. 
 
El Plan Parcial de "Masía de Porxinos", en Riba-roja de Tùria, ese que el antiguo presidente del Valencia C.F., Juan Soler, calificó como "un pelotazo", o la modificación de la zona de Anibits-Margequivir, en Callosa d'En Sarrià, son dos de esos proyectos atascados que acarrean además sobre sus espaldas sentencias judiciales en contra. 
 
Ayer, como cada fin de mes, celebramos reunión de la Comisión de Evaluación Ambiental y revisamos toda una serie de proyectos de los cuales los más destacados, los que más expectación habían levantado, eran los dos mencionados.
En ambos casos se trataba de emitir el correspondiente "Documento de Alcance". No estamos ante un trámite definitivo. Se corresponde con el momento procedimental en el que, a la vista del proyecto presentado, y revisados todos los informes de los diferentes departamentos consultados, se establecen las condiciones que permitirían hacer realidad las obras previstas. 


Tanto el caso de Porxinos (ciudad deportiva, hotel y 2.400 viviendas) como en el de Callosa (dos campos de golf, varios hoteles y 1.500 viviendas) la observación principal que imposibilita la realización de los proyectos presentados es el incumplimiento de los parámetros que establece la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana respecto al uso residencial. En ambos casos, las superficies máximas de crecimiento ya están cubiertas por el suelo urbanizable del que disponen ambos municipios, así que recalificaciones superiores al millón de metros cuadrados no tienen un encaje possible, lo mires por donde lo mires. Ni desclasificando las zonas ahora previstas se conseguiría cumplir con la Estrategia Territorial. 
 
Además, en el caso de Callosa, aproximadamente el 75% del espacio previsto en el proyecto incluye zonas de interés y valores medioambientales del entorno de la Sierra de Bernia (Natura 2000, LIC , ZEPA, Paisaje de Relevancia Regional...), por lo tanto, siempre quedarían exentos de cualquier proceso urbanizador. 
 
En Porxinos, además el Plan de Ordenación del Parque Natural (PORN) del Turia está en proceso de revisión y, por este motivo, cualquier intervención que sea susceptible de alterar significativamente el entorno queda suspendida cautelarmente. 
 
Nuestra voluntad es ser escrupulosos en el cumplimiento de los preceptos de protección medioambiental, pero también nos mueven dos objetivos más, a saber, agilizar las tramitaciones y garantizar la seguridad jurídica de todos los agentes implicados en proyectos urbanísticos, dejando muy claro lo que se puede y lo que no se puede hacer. Coherencia y responsabilidad: la mejor manera de garantizar que los promotores sepan hasta dónde pueden llegar y cuáles son verdaderamente las actuaciones posibles. 
 
Terminada la reunión de la Comisión, me esperaban un grupo considerable de periodistas con los que repasé los acuerdos adoptados. Obviamente Porxinos fue la estrella. Fútbol y Medio Ambiente, curiosa combinación. 

 
Más allá de evaluaciones ambientales, como todos los jueves, ayer también asistí al Consellet, la reunión de secretarios autonómicos y subsecretarios preparatoria del Pleno del Consell de hoy viernes y, ya por la tarde, revisé junto al director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer, la situación de la reciente parada de la planta de tratamiento de envases ligeros de Picassent que obligó a modificar los flujos de estos residuos, los que gestiona Ecoembes. Picassent necesitaba aproximadamente un par de semanas de parada técnica y, mientras tanto, la dirección general, que es la autoridad ambiental competente, decidió que el material se trasladara a las plantas del EMTRE y de Guadassuar. A finales de esta semana se recuperará ya la normalidad. 
 
A continuación tuve una reunión con el director de VAERSA, Vicent García, a la que posteriormente, se incorporaron la directora general de Prevención de Incendios Forestales, Delia Álvarez, y el asesor de Asuntos Generales, Enrique Pastor. La mayor encomienda que tiene nuestra Secretaría Autonómica con VAERSA es el Plan de Vigilancia y Prevención de Incendios Forestales (PVPIF), que cuenta con más de 400 trabajadores que, en la mayoría de los casos, arrastran desde hace años problemas de adecuación en cuanto a sus grupos profesionales y también en cuanto a la organización del trabajo. Llevamos meses ocupándonos de estas cuestiones y la dirección de la empresa es consciente de los asuntos pendientes. VAERSA está dispuesta a atender las demandas que se le hacen, tanto para llegar a un acuerdo sobre la forma de cumplir los horarios del convenio, como las reclasificaciones de los peones. Obviamente, los tiempos no están totalmente bajo el control de la empresa pública pero, desde la consideración estratégica que VAERSA tiene para nosotros y la absoluta confianza en la capacidad de sus trabajadores, avanzaremos en consolidar su funcionamiento y en la mejora de las condiciones laborales.

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