sábado, 29 de abril de 2017

LOS RECORTES DE MADRID TAMBIÉN AFECTAN A LOS INCENDIOS FORESTALES


Companys y companyes de Compromís Marina Baixa
 
Yo pensaba que la jornada de ayer iba a ser tranquila, porque tenía la agenda menos cargada que otros días, pero no. De hecho, teníamos prevista una reunión con tiempo por delante con Lucre Franco, la secretaria de dirección, para preparar toda la actividad de las próximas semanas con tranquilidad, y no la pudimos hacer. Esperaremos hasta al martes para volver a intentarlo. Porque ayer la empezamos tres veces y no la pudimos terminar. Debemos contestar a peticiones de reuniones, visitas, participación en actos. Encajarlo todo no es sencillo y si no se hace con un mínimo de cuidado lo que acaba pasando es que se acumulan los compromisos y, a última hora, toca cambiar fechas, quedamos mal o nos perdemos actividades que podrían haber resultado muy interesantes y útiles. 
 
El caso es que ayer, desde primera hora de la mañana, se fueron acumulando cuestiones a resolver que entraban sin avisar. Que si peticiones de fondos europeos que había que concretar y decidir porque no entraban en los programas todo lo que estaba inicialmente previsto; que si documentación que había que preparar para justificar inversiones realizadas; que si entrevistas en diferentes medios de comunicación sobre temas urbanísticos y de residuos; que si desde la oposición se nos pedían explicaciones sobre esto o aquello; que si cartas que tenían que salir urgente y que necesitaban mi visto bueno... Al final se fueron sumando cuestiones a resolver y lo que debía haber sido una mañana de trabajo tranquilo para planificar acciones y prepararlas bien, fue un no parar de sorpresas y de toma de decisiones. 
 
En medio, una reunión rápida con el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer, sobre los trámites de ejecución de la sentencia sobre la planta de residuos sanitarios de Alcora, y otra, con la directora general de Prevención de Incendios Forestales, Delia Álvarez, en torno a los programas de recuperación de terrenos quemados y el recorte en las inversiones del Gobierno de Madrid (donde había prevista una inversión de 1'6 millones de euros a los municipios afectados por los cuatro grandes incendios del verano pasado, los recortes de Rajoy la redujeron a 600.000 euros). 

  
La mañana la acabamos con una reunión con Xavier Delgado y Jordi Caparrós, concejal de Urbanismo y Medio Ambiente de Alcudia de Crespins. Su pretensión es recuperar el caudal ecológico en el Riu dels Sants, que ahora está bajo mínimos. Aumentar la protección del lugar, que ya está en el catálogo de zonas húmedas, es la mejor manera de buscar inversiones que posibiliten su mejora medioambiental. La Confederación Hidrográfica del Júcar es un agente imprescindible en la recuperación del espacio. 

 
Por la tarde me desplacé hasta Villajoyosa donde participé en un acto de Compromís sobre la gestión de residuos. La charla tuvo lugar en La Barbera, un espacio recuperado como centro cultural, que estaba prácticamente lleno. Como siempre el debate fue animado, pudimos compartir información y quedó claro que nos queda mucho camino por recorrer, mucho trabajo por hacer pero, también, que la ciudadanía entiende la necesidad de implicarse. Como es lógico, el tema del SDDR fue de nuevo protagonista. El nuevo modelo que proponemos para la gestión de envases genera mucho interés y, todo sea dicho, mucha comprensión y mucha aceptación. Las encuestas dicen que la gente lo ve con muy buenos ojos y, cuando hablas en público, queda claro que el proyecto cuenta con un apoyo más que mayoritario en la calle. Cuanto más lo cuentas, más se entiende como una oportunidad de cambio y mejora que no debemos dejar pasar. 

 

viernes, 28 de abril de 2017

ADIÓS AL "PELOTAZO" DEL VALENCIA C.F. EN PORXINOS

Hay proyectos urbanísticos que llevan años y años varados porque pretenden promover actuaciones que no encajan en el territorio donde supuestamente deberían desarrollarse y nadie deja claro los límites. Durante muchos años hemos visto cómo se forzaban tramitaciones y se retorcían procedimientos para hacer viable lo inviable. El PP ha sido un maestro de estas prácticas. Después, en muchos casos, como estamos viendo, han sido los tribunales lo que han acabado poniendo las cosas en su sitio y, a veces, incluso destapando algunos casos de corrupción. 
 
El Plan Parcial de "Masía de Porxinos", en Riba-roja de Tùria, ese que el antiguo presidente del Valencia C.F., Juan Soler, calificó como "un pelotazo", o la modificación de la zona de Anibits-Margequivir, en Callosa d'En Sarrià, son dos de esos proyectos atascados que acarrean además sobre sus espaldas sentencias judiciales en contra. 
 
Ayer, como cada fin de mes, celebramos reunión de la Comisión de Evaluación Ambiental y revisamos toda una serie de proyectos de los cuales los más destacados, los que más expectación habían levantado, eran los dos mencionados.
En ambos casos se trataba de emitir el correspondiente "Documento de Alcance". No estamos ante un trámite definitivo. Se corresponde con el momento procedimental en el que, a la vista del proyecto presentado, y revisados todos los informes de los diferentes departamentos consultados, se establecen las condiciones que permitirían hacer realidad las obras previstas. 


Tanto el caso de Porxinos (ciudad deportiva, hotel y 2.400 viviendas) como en el de Callosa (dos campos de golf, varios hoteles y 1.500 viviendas) la observación principal que imposibilita la realización de los proyectos presentados es el incumplimiento de los parámetros que establece la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana respecto al uso residencial. En ambos casos, las superficies máximas de crecimiento ya están cubiertas por el suelo urbanizable del que disponen ambos municipios, así que recalificaciones superiores al millón de metros cuadrados no tienen un encaje possible, lo mires por donde lo mires. Ni desclasificando las zonas ahora previstas se conseguiría cumplir con la Estrategia Territorial. 
 
Además, en el caso de Callosa, aproximadamente el 75% del espacio previsto en el proyecto incluye zonas de interés y valores medioambientales del entorno de la Sierra de Bernia (Natura 2000, LIC , ZEPA, Paisaje de Relevancia Regional...), por lo tanto, siempre quedarían exentos de cualquier proceso urbanizador. 
 
En Porxinos, además el Plan de Ordenación del Parque Natural (PORN) del Turia está en proceso de revisión y, por este motivo, cualquier intervención que sea susceptible de alterar significativamente el entorno queda suspendida cautelarmente. 
 
Nuestra voluntad es ser escrupulosos en el cumplimiento de los preceptos de protección medioambiental, pero también nos mueven dos objetivos más, a saber, agilizar las tramitaciones y garantizar la seguridad jurídica de todos los agentes implicados en proyectos urbanísticos, dejando muy claro lo que se puede y lo que no se puede hacer. Coherencia y responsabilidad: la mejor manera de garantizar que los promotores sepan hasta dónde pueden llegar y cuáles son verdaderamente las actuaciones posibles. 
 
Terminada la reunión de la Comisión, me esperaban un grupo considerable de periodistas con los que repasé los acuerdos adoptados. Obviamente Porxinos fue la estrella. Fútbol y Medio Ambiente, curiosa combinación. 

 
Más allá de evaluaciones ambientales, como todos los jueves, ayer también asistí al Consellet, la reunión de secretarios autonómicos y subsecretarios preparatoria del Pleno del Consell de hoy viernes y, ya por la tarde, revisé junto al director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer, la situación de la reciente parada de la planta de tratamiento de envases ligeros de Picassent que obligó a modificar los flujos de estos residuos, los que gestiona Ecoembes. Picassent necesitaba aproximadamente un par de semanas de parada técnica y, mientras tanto, la dirección general, que es la autoridad ambiental competente, decidió que el material se trasladara a las plantas del EMTRE y de Guadassuar. A finales de esta semana se recuperará ya la normalidad. 
 
A continuación tuve una reunión con el director de VAERSA, Vicent García, a la que posteriormente, se incorporaron la directora general de Prevención de Incendios Forestales, Delia Álvarez, y el asesor de Asuntos Generales, Enrique Pastor. La mayor encomienda que tiene nuestra Secretaría Autonómica con VAERSA es el Plan de Vigilancia y Prevención de Incendios Forestales (PVPIF), que cuenta con más de 400 trabajadores que, en la mayoría de los casos, arrastran desde hace años problemas de adecuación en cuanto a sus grupos profesionales y también en cuanto a la organización del trabajo. Llevamos meses ocupándonos de estas cuestiones y la dirección de la empresa es consciente de los asuntos pendientes. VAERSA está dispuesta a atender las demandas que se le hacen, tanto para llegar a un acuerdo sobre la forma de cumplir los horarios del convenio, como las reclasificaciones de los peones. Obviamente, los tiempos no están totalmente bajo el control de la empresa pública pero, desde la consideración estratégica que VAERSA tiene para nosotros y la absoluta confianza en la capacidad de sus trabajadores, avanzaremos en consolidar su funcionamiento y en la mejora de las condiciones laborales.

jueves, 27 de abril de 2017

COMPROMÍS Y PODEMOS PIDEN AL GOBIERNO DE RAJOY QUE IMPULSE EL SDDR

La ONU lo hizo público hace unos meses: en 2050 habrá más toneladas de plástico en los océanos que toneladas de pescado. Más datos: los científicos ya han detectado que el plástico se ha introducido en la cadena trófica de los peces. En definitiva, que, al margen de otras consideraciones, al paso que vamos, cuando usted le ponga para cenar un trozo de pescado a su hija tiene muchas posibilidades de estar poniéndole para comer también algunos trozos de plástico. 
 
Así pues, acabar con la presencia de plásticos en los océanos es una responsabilidad de todos, de las instituciones, en primer lugar. En la Comunitat Valenciana se comercializan diariamente casi 7 millones de envases de bebidas y poco más de 2 terminan en los contenedores que toca. El resto, unos 5 millones cada día, terminan en vertederos o, en su mayoría, abandonados en el territorio y, muchos de ellos, finalmente, van a parar al mar. 

 
Para evitar esto, el Gobierno de la Generalitat impulsa un nuevo modelo de gestión de envases basado en la compra con depósito, el conocido como SDDR: compras una bebida, pagas un depósito de 10 céntimos y, cuando devuelves el envase, recuperas los 10 céntimos . El resultado, ni un envase en las calles... o ¿acaso vemos en las calles muchas monedas de 10 céntimos abandonadas? 

 
El caso es que nuestra Conselleria está implicada en sacar adelante el proyecto en defensa del interés general y hablando tanto como sea necesario con todos los agentes implicados. Vamos a ser pioneros, por una vez, en una acción noble en la gestión de nuestros residuos. Después de años y años de ser ejemplo de una gestión errática, contaminante e, incluso, mafiosa, en este tema, lo que vamos a conseguir es todo lo contrario, ser la referencia de unas calles, unas playas y unas montañas más limpias que las de nadie. 


Ayer los compañeros de Compromís, Equo y Podemos presentaron a través de sus grupos parlamentarios una proposición no de ley para pedir al Gobierno que impulse el SDDR en todo el Estado. Yo estuve también en Madrid con los amigos Juantxo López de Uralde y Enric Bataller cuando presentaban la iniciativa en el registro del Congreso. La implantación del SDDR es imparable. Es un vector de cambio del sistema productivo, es coherente con la lucha contra el cambio climático, es sostenibilidad. No hay otro camino. 
 
De vuelta ya de Madrid, por la tarde, tuvimos una reunión preparatoria de la Comisión de Evaluación Ambiental de esta mañana con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, la subdirectora de Evaluación Ambiental, Salomé Arnal, y el director general de Urbanismo, Lluís Ferrando. Es una Comisión, la de hoy, bastante cargada, y dos temas destacan por encima de los otros, los PAI's de Porxinos, en Riba-Roja, que promovía el Valencia CF para hacer su nueva ciudad deportiva junto a un par de miles de viviendas, y el de 'Anibits' en Callosa d'en Sarrià, que propone una urbanización de alto standing en la Sierra de Bernia y que lleva más de 12 años tramitándose. En ambos casos, lo que se analizará en la Comisión es el Documento de Alcance. El proyecto no se encuentra en una fase definitiva donde toque decir sí o no a las propuestas sino que lo que se evalúa es su adecuación a las normativas y, llegado el caso, las modificaciones a introducir si se quiere seguir con él. Modificaciones que pueden ser de emplazamiento, de dimensiones, de características concretas del proyecto o de cualquier otro aspecto relevante. Eso sí, a veces, las modificaciones, limitaciones, observaciones o correcciones pueden ser tan importantes que impiden su desarrollo.

martes, 25 de abril de 2017

GUILLEM AGULLÓ: NI OLVIDO, NI PERDÓN

En 1993, un grupo de fascistas asesinó a Guillem Agulló en Montanejos. El autor de las puñaladas fue Pedro Cuevas que, después de salir de prisión, aún tuvo tiempo de volver a ser detenido como miembro de una red neonazi y, posteriormente, presentarse a las elecciones municipales en Chiva por el partido Alianza Nacional.
 
Ayer 24 años después del asesinato de Agulló, cuando Guillem debería haber cumplido los 43, las Cortes Valencianas entregaron el I Premio Guillem Agulló dentro de la celebración del 25 de Abril que conmemora la Batalla de Almansa de 1707 . 
 
Las Cortes han instaurado este premio en memoria de Guillem, para institucionalizar lo que, en este caso, no debe haber "ni olvido, ni perdón", para convertir a aquel joven asesinado en un símbolo de la lucha por la democracia, por la tolerancia, por la libertad. Ayer el primer galardonado fue, a título póstumo, Daniel Sanjuan, un abogado de la Comisión de Apoyo a los Refugiados, un activista de los derechos humanos. 
 
Ayer era 25 de Abril, Día de las Cortes Valencianas, aniversario de la Batalla de Almansa. Estuve en el acto oficial y en la recepción del president del Parlamento Valenciano, Enric Morera. Fue mi actividad principal de la mañana, aunque antes de ir al Palau de Benicarló, también conocido como de los Borja, actual sede de Les Corts, me pasé un par de horas en el despacho en reuniones de trabajo interno y de estudio de documentación, firma, consulta, revisión de agendas y todo lo que se puede definir como "trabajo fuera de los focos". 
 
La reivindicación de una financiación justa para la Comunitat Valenciana estuvo muy presente durante todo el 25 de Abril. Estuvo presente en el discurso del president de la cámara y en el ambiente durante toda la jornada. 
 
Los últimos Presupuestos Generales del Estado, que rebajan en un tercio el dinero que nos llegarán respecto al año pasado, hacen aún más evidente la necesidad de seguir reclamando el "trato justo" que merecemos y no recibimos. 
 
El 25 de Abril no debe perder el carácter reivindicativo porque, como país y como democracia, nos queda mucho camino por recorrer. 



 
Sólo un ejemplo: ayer, a las puertas del Parlament, la policía nacional pidió a la vicepresidenta de la Diputación, Maria Josep Amigó, que se identificara por hablarles en valenciano cuando le estaban preguntando quién había organizado una concentración, improvisada, que se acababa de hacer reclamando más inversiones al Gobierno de Madrid. ¿Queda o no queda camino? 
 
Al margen del Premio Guillem Agulló, ayer también se entregó la Alta Distinción Francesc de Vinatea que fue a parar al Tratado de Europa. La pretensión era hacer un gesto de europeísmo ahora que, desde distintos lugares del continente, los focos de euroescepticismo van a más. Mientras escuchaba los discursos pensaba que la mejor manera de reforzar el sentimiento de pertenencia europea es que Europa sea de la gente, inclusiva, y de las personas, y no del capital, de las guerras y, en general, hostil. Los hombres y mujeres que se sienten protagonistas de las instituciones que dicen representarlos no caen en manos de "Le Pens", "brexits", ni salvapatrias ultras de similares características. 
 
Después de la fiesta, dedicamos por entero la tarde a una reunión con las diferentes direcciones generales de mi Secretaría Autonómica. Fueron más de cuatro horas de trabajo intenso, en las que pasamos revista a los temas más destacados que llevamos entre manos, desde las cuestiones de personal a la reforma de Plan Integral de Residuos, desde los Planes de Autoprotección contra Incendios a la Autorización Ambiental Integrada de CEMEX, desde el SDDR a la balsa del Toscar, desde las Jornadas que estamos preparando sobre gestión del Ciclo Integral del Agua hasta el estudio de los Presupuestos Generales del Estado. Todo eso y mucho más. Como, por ejemplo, convocar, como ya hicimos cuando llegamos, a todo el personal de las diferentes direcciones generales para poner en común el trabajo que estamos haciendo. Lo vamos a hacer a lo largo de este próximo mes, y seguro que será, como la primera vez que lo hicimos, de lo más productivo.

sábado, 22 de abril de 2017

GESTIONAR MAL LOS RESIDUOS ENCARECE EL SERVICIO

El de ayer fue un viernes de trabajo intenso, pero de puertas adentro. Dos reuniones que tenía convocadas fueron anuladas por distintas razones ajenas a mi decisión y éso me permitió dedicarme a temas internos, de diseño y desarrollo de nuestro trabajo. 
 
Por supuesto que aproveché para firmar todo lo que tenía pendiente, lo que significa dedicarle mucho tiempo (uno siempre tiene la sensación de que es menos de lo necesario) a revisar documentos, informes y escritos adjuntos. 
 
Así las cosas, además de disponer de tiempo para ir a tomar un café a media mañana, cosa en absoluto habitual, empecé a las nueve con una reunión con el director de VAERSA, Vicent Garcia; la directora general de Prevención de Incendios, Delia Álvarez, y el asesor de Asuntos Generales, Enrique Pastor, para revisar el estado de aplicación del Plan de Prevención de Incendios Forestales (PPIF). 
 
Se trata de una de las mayores encomiendas de nuestra Secretaría Autonómica, y afecta a un tema muy sensible como es la vigilancia forestal. El PPIF moviliza más de 450 trabajadores, un centenar de unidades de vigilancia y dispone de casi 70 puntos de observación. 
 
Después, y en el despacho de la consellera Elena Cebrián, pasamos revista a los temas más destacados de la próxima Comisión de Evaluación Ambiental que tendrá lugar esta próxima semana y, a continuación, me reuní con los responsables del área para ultimar la documentación. 
 
La jornada la rematé con una reunión con el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer. Con Piquer hablé sobre las ayudas europeas que estamos tramitando en relación a la automatización de las instalaciones de recogida de residuos, especialmente todo lo relativo a los ecoparques, y estudiamos hasta dónde podemos ampliar los fondos a recibir. 

Foto de J. Signes
Volvimos a repasar la situación de los diferentes consorcios para ir priorizando las inversiones a realizar para que la gestión de los residuos mejore, para acercarnos al cumplimiento de los requisitos que marca la Unión Europea en reciclaje y, al final, mejorar sustancialmente el servicio que ofrecemos a la ciudadanía. 

 
Cada vez que hacemos estas revisiones topamos siempre con un doble déficit que nos condena: ni tenemos los niveles de separación en origen que deberíamos tener, ni disponemos de las instalaciones adecuadas para su tratamiento. Continuamos en esa lucha contrarreloj y debemos ser capaces de implicar a todas las administraciones porque el beneficio será general. La falta de instalaciones conlleva un gasto añadido para los Ayuntamientos ya que los desplazamientos de los flujos de basura son mayores. La necesidad de establecer políticas de proximidad y autosuficiencia en los distintos territorios son la mejor manera de abaratar la gestión de nuestros residuos. Y me refiero a abaratar en un doble sentido: hacerla más sostenible y, por tanto, menos costosa ambientalmente y, al mismo tiempo, que cueste menos a la ciudadanía. Aquellas zonas que no dispongan a medio plazo de las instalaciones adecuadas para gestionar sus propios residuos acabarán inexorablemente pagando más caro el servicio.

viernes, 21 de abril de 2017

MINERÍA SÍ, PERO SIN DEPREDAR EL MEDIO AMBIENTE

La jornada de ayer la empecé con uno de esos temas que demandan una atención contínua, se trata del seguimiento de los planes de ayudas europeas ligadas a los Programas de Desarrollo Rural (PDR) para el periodo 2014-2020. 
 
A primera hora de la mañana me reuní con el secretario autonómico de Agricultura, Francisco Rodríguez Mulero, responsable de la Agencia de Fomento y Garantía Agraria que gestiona el PDR, y el subsecretario de la Conselleria, José Moratal. Se trata de hacer un seguimiento de cómo llevamos toda la tramitación de los proyectos así como su ejecución para garantizar que conseguiremos cumplir con todos nuestros compromisos de gasto y, por tanto, que recibiremos las ayudas. El proceso no es sencillo y, en esta cuestión también, los problemas de personal, la falta de músculo administrativo, representan un handicap importante. Agricultura y Medio Ambiente, en mi caso, las direcciones generales de Prevención de Incendios y Medio Natural, son las receptoras de estos fondos. Es primordial hacer el seguimiento del trámite ya que los gastos se tienen que ir justificando escalonadamente y hay que procurar no perder el paso. 
 
Seguidamente recibí en mi despacho a César Salvo y Ezequiel Castellano, del Centro de Estudios de la Serranía, que me entregaron un dossier de la campaña de recogida de firmas que han llevado a cabo en la localidad valenciana de Villar del Arzobispo para salvar el Cerro Castellar y recuperar la Rambla Castellarda. Su preocupación, muy extendida en la comarca, se centra en cómo revertir la depredación del territorio que han provocado las minas a cielo abierto en las diferentes poblaciones de la zona. En la recogida de firmas especifican que están a favor de la actividad minera pero que ha llegado la hora de corregir sus impactos ambientales. Por escrito han recogido más de 500 firmas y casi 9.000 a través de internet en sólo 30 días. Nuestro compromiso va en la línea de lo que ya estamos haciendo, es decir, implicarnos al máximo en la supervisión y reducción de todos los impactos ambientales y exigir el cumplimiento de la ley en todos los ámbitos. El proceso para ir cerrando aquellas explotaciones que no se ajusten a la normativa ya está en marcha, pero toca también hacer efectiva la restauración de todos los terrenos afectados. 


 
Como todos los jueves, ayer tocaba "Consellet" previo al Pleno del Consell de los viernes. Ayer, de nuestra Conselleria, sólo llevábamos una serie de convenios con Cofradías de Pescadores y Comunidades de Regantes sobre protección ambiental y con la Universidad Politécnica de Valencia para la realización de prácticas universitarias. 
 
Justo después de comer, y en la sede de Compromís de la Plaza del Pilar de Valencia, celebramos una Ejecutiva de VerdsEquo que, como siempre, fue larga y densa. Ayer los temas centrales a discusión fueron los informes sobre finanzas, el debate sobre la situación política general y la convocatoria de las próximas Mesas de País. 
 
Por último, permitidme añadir algo que no suele ser habitual y que tiene que ver con este diario que escribo cada día sobre mi actividad institucional. Ayer me llegó una carta de la dirección de Reyval, la empresa que gestiona una planta de residuos en Alcora (Castellón), pidiéndome que rectificara una nota escrita en este blog. Considero que no ha lugar a rectificar nada, aunque sí, por supuesto, quisiera hacer alguna puntualización. 


En primer lugar, toca aclarar que las rectificaciones se hacen sobre informaciones y no, como es el caso de mi blog, sobre textos de opinión que son reflexiones políticas sobre mi gestión como secretario autonómico al objeto de ser lo más transparente posible como responsable público. 
 
En todo caso, la carta explica que, contra lo que yo decía en mi escrito del pasado 5 de abril, ni se debe cerrar planta de Alcora ni la empresa Reyval ha quedado sin posibilidad de recurso. 
 
Yo, con mejor o peor fortuna, lo que decía es que, en cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo, la planta debe cerrarse a la gestión de lo que hasta ahora gestionaba (residuos sanitarios) ya que se queda sin Autorización Ambiental; y que la sentencia es de obligada ejecución ya que no tiene recurso en el ámbito del poder judicial, más allá del posible amparo del Tribunal Constitucional, lo que, a mi modo de ver, queda fuera de dicho ámbito.

jueves, 20 de abril de 2017

NOS COMEMOS LOS PECES QUE SE HAN COMIDO EL PLÁSTICO DE LAS BOTELLAS QUE LANZAMOS AL MAR

En el año 2050 habrá en los mares y océanos del planeta más toneladas de plástico que toneladas de pescado. Es un dato tan espectacular como aterrador que no sale de organismo ecologista alguno ni de nada que se le parezca sino de los estudios de la Fundación Ellen MacArthur. Es más, la previsión se dio a conocer en el Foro de Davos que no es que sea, ni de lejos, una instancia sospechosa de radicalismo verde. 

 
La consecuencia, y no hace falta esperar hasta 2050, es que las miles de toneladas de plástico que contaminan nuestros mares han pasado ya a la cadena trófica, es decir, ya están en los peces que comemos. Yo acostumbro a decir que, por responsabilidad, tengo que hacer todo lo que pueda para evitar esta presencia masiva de plástico en los océanos, aunque sólo sea para saber que cuando, por ejemplo, le ponga un trozo de pescado a mi hija no le estoy dando a comer un trozo de plástico. 
 
No es una cuestión menor. Contra este gran problema Greenpeace ha lanzado una campaña internacional, para denunciar la contaminación de plástico en nuestros mares, y ayer la llevaron a Valencia, a la Plaza del Ayuntamiento, concretamente. Al mediodía estuve allí para apoyarles. Coincidí con diferentes diputados de Les Corts, concejales del Ayuntamiento de València y, también, con el propio alcalde de la capital Joan Ribó. 


El responsable de la campaña de Greenpeace es Julio Barea, un activista con muchos años de experiencia y con el que estuve un buen rato conversando de diferentes cuestiones relacionadas con la gestión de los residuos y el medio ambiente. 


Greenpeace apoya nuestro proyecto de volver a la venta de bebidas con depósito. También el alcalde Ribó, una vez más, expresó públicamente su respaldo a nuestra iniciativa. La campaña de ayer en la Plaza del Ayuntamiento pone de manifiesto la necesidad de avanzar en nuevas propuestas en la gestión de los envases para evitar así su abandono en el territorio, para que no terminen, como sucede actualmente, en ríos, barrancos y, lleguen al final, a nuestras playas y nuestros mares. Por ello, si la campaña de Greenpeace pone de manifiesto un problema, también apunta al SDDR como la solución. 
 
Antes de ir a la Plaza del Ayuntamiento, mantuve una reunión con el director general de Medio Natural, Antonio Marzo; su subdirector, Josep Nebot, y el Jefe de Servicio de Vida Silvestre, Juan Jiménez. El tema: la problemática de las aves que mueren electrocutadas en las torres de alta tensión. Son cientos todos los años. Los casos más preocupantes son los de las águilas perdiceras, de las que hay muy pocos ejemplares y, por tanto, este grave problema pone en peligro su conservación. En los últimos meses, junto con diferentes Universidades, hemos incrementado mucho los procesos de caracterización de estos incidentes para poder precisar mucho más la magnitud del problema, su localización y las características de las especies más afectadas. El seguimiento que se hace por parte del Seprona, de la Fiscalía y de los colectivos ecologistas es también fundamental. Trabajamos sobre todo con Iberdrola para llegar a acuerdos que permitan modificar el mayor número posible de sus torres para evitar así que las aves se electrocuten, pero los procesos de protección y mejora son lentos. Además, el Gobierno de Madrid no ayuda en absoluto, porque con sus últimas decisiones quita responsabilidades a las empresas eléctricas en la adopción de medidas protectoras. 


 
Por la tarde, tras el acto de Greenpeace, me reuní con Vicent García, el director de VAERSA, para tratar diferentes cuestiones generales sobre el funcionamiento de nuestra empresa instrumental y, posteriormente, aproveché el resto de la jornada para ponerme al día (o casi) en cuanto a lecturas, estudio de documentos y firmas atrasadas. Ya lo dije ayer: tenía mucha faena acumulada... suma y sigue.

martes, 18 de abril de 2017

"POLE POLE" EN LAMU, "POLE POLE" EN LA GENERALITAT

Retomo el diario de mi actividad como secretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Generalitat después de una semana, larga, de silencio a resultas de las fiestas encadenadas. 
 
Como hoy tengo muchas cosas que contar, procuraré no tirar de literatura e ir directo al grano. Debo explicaciones desde el pasado día seis, así que comenzaré por ahí. 
 
El jueves seis estuve en Ibi (Alicante), en el IES Fray Ignacio Barrachina. Un grupo de alumnos llevaba días trabajando en la recuperación y reutilización de los envases. Debatiendo sobre la problemática de los envases convertidos en residuos y haciendo trabajos sobre su posible reutilización. En ese contexto, me invitaron para comentar la cuestión con las chicas y chicos del IES y, en concreto, para explicar nuestro proyecto de gestión de envases basado en el depósito y la devolución (SDDR). Fue el primer acto de estas características desde que estoy en el Gobierno y, aunque en algún momento, tuve la sensación de estar "enrrollándome» fue una hora interesante que los alumnos siguieron con atención. 

 
A continuación me desplacé a Cocentaina con el concejal de Compromís, Xavier Anduix, para ver las obras de canalización de aguas pluviales en el barrio de La Goma, justo a la entrada de la población, que estamos haciendo desde nuestra Conselleria para evitar inundaciones en la localidad. También estuvo con nosotros la alcaldesa Mireia Estepa. Se trata de una inversión de 123.000 euros y los trabajos deberán estar terminados antes del próximo mes de junio. 


De Cocentaina prácticamente me fui al aeropuerto de Manises (Valencia) ya que tenía que coger un avión hacia Bruselas. Allí, durante la mañana del viernes, dentro del programa "Innovation Deal" (Acuerdo de Innovación) que impulsa la Comisión Europea, participé en la firma de un proyecto de investigación sobre recuperación de aguas residuales a través de unos sistemas de membranas en condiciones anaeróbicas. En el acto participaron dos comisarios europeos y, de todos los proyectos presentados, sólo se han escogido dos, y uno es el mencionado sobre la gestión sostenible del agua que dirige un equipo de la Universidad de València y que cuenta, entre otros, con nuestro apoyo, el de la Generalitat. Se trata de una clara apuesta por la economía circular que, desde nuestro Gobierno y, en línea con las prioridades de la Comisión Europea, tenemos claro que es la única opción. 


De vuelta de Bruselas y, aprovechando los días de vacaciones que venían, me fui a Lamu, una isla de Kenia, por ver de cerca un proyecto en el que estoy implicado a título personal. Se trata de una "guardería" para niños y niñas menores de siete años, de familias sin posibilidades económicas, los más pobres en un país pobre. El proyecto, que se llama "One day yes", pretende llenar el vacío de una enseñanza preescolar que esas criaturas no tendrían de otra manera y, sobre todo, les garantiza un primer estadio de educación y, aún más, un par de comidas diarias en condiciones. 


Se da la particularidad de que la construcción del edificio de la escuela, que se hace gracias a las aportaciones que llegan, sobre todo, desde la Comunitat Valenciana, usa los envases que encuentran abandonados por el territorio como elementos constructivos. Las paredes, a falta de ladrillos, están hechas a base de botellas, de vidrio o plástico, que los mismos niños y niñas recogen en las campañas de limpieza que hacen en las zonas de playa. 
 
Como en el caso anterior, un ejemplo de economía circular, de aprovechamiento de los materiales, de reutilización. La experiencia es toda una lección de cuidado por el medio ambiente que, en el marco de las penurias que se dan en Kenia, y en particular en una isla como Lamu donde el principal medio de transporte es el burro porque no hay carreteras, tiene un valor incalculable. 
 
Ayer, ya de vuelta a la actividad habitual, comencé el día en una reunión con los directores-conservadores de los diferentes Parques Naturales. Ya tenemos cerrada la elección de los máximos responsables de nuestros espacios naturales más valiosos. No ha sido un proceso sencillo porque el trámite administrativo ha sido largo. Por primera vez en muchos años, los directores de Parques Naturales volverán a ser funcionarios y no personal puesto a dedo, sin preparación ni experiencia, que es lo que había hecho el PP, saltándose la ley que en su día se encontraron. 

 
Ayer, después de un saludo de la consellera Elena Cebrián, trabajamos en el Marco Estratégico de Gestión de los Parques para poner en común los grandes rasgos del trabajo compartido, las relaciones entre los directores-conservadores y las Juntas Rectoras y, también, la organización de las tareas de conservación, promoción y difusión de estos espacios naturales. 
 
Conservación, concienciación y mejora de la calidad de vida en las zonas de los Parques son los tres ejes básicos de la responsabilidad que llevamos entre manos. Los directores son los representantes de la Generalitat en los Parques y siempre nos tendrán a su lado respondiendo por ellos. 

 
Se abre así una nueva etapa en la gestión de los Parques. La época de la dejadez y la improvisación ha pasado a la historia y ahora, sin mirar atrás, nos toca recuperar el tiempo perdido. 
 
La reunión con los directores nos ocupó toda la mañana. Ya por la tarde, me encontré a mi despacho con el director general del Agua, Manuel Aldeguer, para tratar la organización de una Jornada de ámbito internacional sobre diferentes ejemplos y modelos de gestión del Ciclo Integral del Agua. Tenemos previsto que sea en junio y hay que cerrar fechas y participantes. 
 
Antes de irme a casa, estuve firmando y revisando papeles de los muchísimos temas acumulados sobre la mesa. No acabé. Entre que la montaña era grande y tenía también una larga lista de llamadas telefónicas por realizar, dejé el trabajo reducido pero no acabado. Como dirían en Kenia: "pole pole", que significa tranquilidad y paciencia.


miércoles, 5 de abril de 2017

HABLAR DE TODO Y CON TODOS (Y TODAS) ES LA MARCA DE LA CASA

Ayer fue un día del que quiero destacar dos reuniones que, tengo la sensación, serán provechosas. 
 
Una fue justo antes de comer. Junto con la directora general de Prevención de Incendios, Delia Álvarez, y el asesor de Asuntos Generales, Enrique Pastor, nos reunimos con la Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de la Comunidad Valenciana. Son un colectivo maltratado durante muchos años, poco valorado y que, a estas alturas, todavía tiene muchas reivindicaciones pendientes. Nos entrevistamos con el presidente de la Asociación, Santano Álvarez, y Vicente Pérez Saborit. Volvimos a la cuestión de la necesidad, en opinión de la Asociación, de hacer una Ley especial de agentes medioambientales. Nosotros, al inicio de la legislatura, nos planteamos esta posibilidad pero dentro del conjunto de los mismos agentes no hay acuerdo y parece más útil y sencillo incluirlos como cuerpo específico dentro de la futura ley de la función pública. Mientras no esté aprobada, redactaremos un decreto que contemple también todas las necesidades de organización y funcionamiento y, a posteriori, se incluiría en la ley. A la Asociación no le acaba de gustar la propuesta pero saben que representa una considerable mejora. 


Tratamos diferentes cuestiones de uniformidad, de escudos y distintivos, de funcionamiento ordinario que son (ellos lo dicen y tienen razón) sencillas de resolver. Quedamos en dar pasos en breve y ponerlos en común. Temas como mejorar la comunicación sobre el trabajo que hacen los agentes o la recogida de estadísticas sobre su trabajo son aspectos relativamente sencillos que no pueden seguir pendientes. 
 
La segunda reunión que tengo la certeza de que será provechosa fue la que tuvimos, ya por la tarde, con diferentes colectivos ecologistas y el Ayuntamiento de Godella para revisar el proyecto de encauzamiento de los barrancos que afectan esa población, así como también a Burjassot y Rocafort. Se trata de un proyecto que se arrastra desde hace casi 20 años. Ahora disponemos ya de presupuesto y de calendario: en esta legislatura puede estar terminado. 


 
La cuestión es que, al tratarse de una obra tan antigua, el proyecto está hecho en clave de 10 años atrás y tiene un impacto ambiental que, con las nuevas líneas de trabajo en ingeniería, se pueden minimizar mucho. Esto es lo que quieren los colectivos ecologistas. El Ayuntamiento, y también nosotros que somos los que tenemos que hacer la obra, estamos de acuerdo pero, la alcaldesa de Godella, Eva Sanchis, agregó que, para los vecinos que sufren las inundaciones es importante que no haya más retrasos. La condición de no demorar la obra es de obligado cumplimiento. En esto también hay acuerdo. Ahora, desde la dirección general del Agua se está trabajando en repensar aspectos del proyecto en la línea de reducir los impactos e incorporar elementos de drenaje sostenible. Se trata, como nos pasa en otras obras, de repensarlas un poco, actualizarlas y hacerlas sin la oposición de nadie. La obra que se hace más rápido es la que no tiene gente en contra. 
 
Vuelvo a decir que estoy convencido de que fueron dos reuniones útiles, que darán buenos resultados. Fueron dos reuniones francas y muy intensas en cuanto a intervenciones y debate. Buena noticia: hablar, aunque con tos, es la marca de la casa. 
 
Además de estas dos reuniones, ayer el día comenzó con una mesa redonda en la que participé justo después de que la consellera Elena Cebrián abriera el "ClimateEurope Festival". Son tres jornadas, con especialistas de diferentes lugares de Europa, sobre el Cambio Climático y su relación y sus consecuencias en temas de agua y de seguridad alimentaria. En mi intervención destaqué la importancia que la Generalitat da a estas cuestiones y la necesidad de colaborar y buscar sinergias con Universidad, Institutos de investigación y similares para poder llegar a mejores políticas y a iniciativas más útiles. 


Ya en clave más interna, ayer también estuve, junto con el director general de Medio Natural, Antonio Marzo, y la subdirectora de Evaluación Ambiental, Salomé Arnal, en el despacho de la consellera Cebrián revisando los temas más destacados que, pasados los días de Semana Santa, irán a la próxima Comisión de Evaluación. 
 
Por otro lado, y con los diferentes directores generales, hicimos revisar los aspectos más destacados de los Presupuestos Generales del Estado presentados por el Gobierno Rajoy para 2017 en cuanto a su incidencia en temas medioambientales. Si globalmente, los Presupuestos el Gobierno del PP son una burla para Valencia, ya que recortan las inversiones en más de un tercio, en medio Ambiente son prácticamente inexistentes. 
 
Hay ceros absolutos como en temas de Cambio Climático o, por ejemplo, en inversiones en los puertos para evitar molestias en el entorno de las instalaciones. En Agua hay un poco más de movimiento pero también hacia atrás, a peor. Por poner sólo dos ejemplos: la Confederación Hidrográfica del Júcar, un organismo clave cuyo funcionamiento condiciona y mucho el trabajo del resto de instituciones, sufre un recorte del 50% de su presupuesto, todo en infraestructuras; y las Comunidad de Canales del Taibilla, un 30%. Globalmente, la inversión en nuestro territorio del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente se queda un tercio por debajo de la de 2016. 

 
En definitiva, que si, en general, los Presupuestos del Estado para 2017 son nuevamente una tomadura de pelo para la Comunidad Valenciana, costaría encontrar un ámbito en el que la desconsideración fuera mayor que en Medio Ambiente.

Esta tarde me voy a Bruselas a un acto relacionado con investigación en temas de agua, después tengo otro viaje (este particular) aprovechando los días festivos de la próxima semana... así que el diario lo recupero después.

HACER POLÍTICA ES MIRAR HACIA EL FUTURO CON DECISIÓN Y VALENTIA

Las Comisiones Obreras del País Valenciano iniciaron ayer en el paraninfo del rectorado de la Universitat Politècnica de València su XI Congreso. El lema: Mirando al futuro. Allí estuve.


El discurso inicial lo hizo el presidente de la Generalitat, Ximo Puig. Antes, en el de bienvenida, el anfitrión, el rector de la Politécnica, Francisco Mora, habló del Cambio Climático como el primer reto de la humanidad, también ligado al trabajo. Estoy convencido de que vamos hacia un nuevo modelo económico (en realidad un nuevo modelo de vida) y los sindicatos tendrán un papel fundamental en la transición hacia él, una transición que debe ser justa para los trabajadores. Hará falta mucha decisión y también mucha valentía, pero el cambio de modelo debe servir para hacer una sociedad menos desigual, y estoy seguro de que CCOO tendrá un papel decisivo.


Después, junto con el subdirector de Calidad Ambiental, José Vicente Miró, fui a la Conselleria de Sanidad para tratar con el secretario autonómico de Salud Pública, Narcís Vázquez, y su equipo, cuestiones relacionadas con el cierre de la planta de Reyval en Alcora, que es donde se llevaban hasta ahora los residuos sanitarios de toda la Comunitat.

Una sentencia del Tribunal Supremo obliga a la clausura de la planta. El alto Tribunal mantiene que no dispone de autorización ambiental  para tratar lo que ahora trata y ya no hay recurso posible. El cierre obliga a Sanidad a buscar un nuevo destino para todos los residuos que generan los hospitales y ambulatorios públicos de la Comunitat Valenciana. En total son unas 1.600 toneladas al año. Nuestra Conselleria acaba de recibir la comunicación oficial de la sentencia, y antes de que finalice el mes de mayo la instalación de Reyval debe estar vacía. Previamente debe cerrar las puertas a nuevas aportaciones de residuos, lo que significa que Sanidad antes de quince días debe contar con los servicios de una empresa gestora. Hemos puesto en común la situación y los plazos son suficientes para que un nuevo gestor se encargue del trabajo. Habrá que estar atentos a los detalles del proceso, algunos tan importantes como procurar que la sentencia, fruto de la mala gestión combinada de Reyval y los distintos gobiernos del PP, no acabe teniendo un elevado coste social.


De Sanidad a la Diputación de Valencia, donde acabé la mañana reunido con la vicepresidenta, Maria Josep Amigó, el diputado responsable de Medio Ambiente, Josep Bort, y su grupo de colaboradores, para tratar de la variante de Pedralba. Estamos en conversaciones con la Diputación para encontrar una alternativa a la propuesta de variante sur, que pasa por dentro del Parque Natural, y que procede de los tiempos de Alfonso Rus al frente de la institución provincial. Hemos coincidido, como ya hemos repetido muchas veces a todos los interlocutores, que la propuesta sur representaría una modificación sustancial del Parque y, por tanto, no se debe hacer. Estamos en pleno proceso de revisión de las normas de ordenación del Parque Natural del Turia que vendrán a reforzar su papel como corredor biológico y área de alto valor natural. Pedralba necesita y merece una variante que saque el tráfico más pesado del centro del pueblo pero no puede ser a costa de cargarse el Parque. Variante y Parque Natural deben ser compatibles, y cuanto antes encontremos una alternativa a la carretera diseñada por el PP, antes conseguiremos ese objetivo.


Ya por la tarde me fui a Castellón. Fue un viaje en dos fases. La primera parada, Benicàssim. Allí, en respuesta a una invitación del concejal de Compromís, Joan Bonet, revisamos la situación de la zona húmeda más conocida como el Quadro de Santiago. En su día la zona debía haber sido ocupada por un campo de golf y un gran proyecto urbanístico. Ahora ese proyecto ha decaído, pero la zona sigue teniendo graves problemas de inundabilidad y hay que canalizar el barranco de la Parreta, unas obras con muchos años de retraso.


En Benicàssim me encontré con el concejal de Urbanismo de la ciudad, Carlos Luís Díaz, que me trasladó su voluntad de mantener una reunión, precisamente, sobre los temas de los que acababa de hablar con Bonet. Quedamos que me enviaría una petición de entrevista y que, rápidamente, buscaríamos un día para quedar. La conducción del barranco de la Parreta es una cuestión de máxima urgencia según el concejal. 

La segunda parada fue en Castellón. Antes, todo sea dicho, para ir de Benicàssim hasta la capital de La Plana, pasamos por el Quadro de Santiago y por la Marjaleria de Castellón. Así pude comprobar con mis propios ojos el peculiar urbanismo de la zona, lleno de viviendas en situación irregular y con unos graves problemas de saneamiento e inundabilidad (lógica al tratarse de construcciones en una zona húmeda). 


Ya en Castellón, más concretamente en la Casa dels Caragols, dí una charla sobre nuestra política de residuos, con especial atención al proyecto de depósito y devolución de envases. Un vector de cambio, una iniciativa de cuidado medioambiental y de ahorro para la ciudadanía. Me presentó la vicealcaldesa de la ciudad, Ali Brancal, y durante casi dos horas estuvimos revisando los detalles del proyecto que, como siempre ocurre, cuanto más explico más apoyo recoge. El futuro pasa por una gestión más cuidadosa de los residuos y el SDDR es un camino obligado, un camino decidido y valiente.

lunes, 3 de abril de 2017

¿DEBEMOS SALIR MÁS DEL DESPACHO?

La actividad de esta semana, al menos la que se refiere a esta crónica diaria, comienza el pasado sábado cuando nos reunimos en el Centro de Recuperación de Fauna "La Granja" de El Saler con los presidentes de las Juntas Rectoras de los 22 Parques Naturales que tenemos. En realidad, de esos 22 contamos con la presencia de 16, pero fue una jornada de mucho trabajo y, estoy convencido, que muy provechosa. Conmigo estaban los directores generales de Medio Natural, Antoni Marzo, su subdirector, Josep Nebot, y el jefe de servicio de Parques, José Antonio Hernández, así como la directora general de Prevención de Incendios y Educación Ambiental, Delia Álvarez. La mañana de debate y puesta en común la cerró la consellera Elena Cebrián.


En general, los presidentes de las Juntas (hay que recordar que son cargos por los que no se cobra) nos reclamaron mayor comunicación y coordinación con nuestro departamento. Se quejaron de que, dado que están a pie de obra, muchas veces, los ciudadanos les reclaman algo que rebasa con mucho sus competencias y la información de que disponen. Ya entrando en temas concretos, pidieron mejorar la relación con las brigadas de VAERSA que trabajan en los Parques, resolver la compatibilización de usos con, por ejemplo, algunas prácticas deportivas, aumentar el personal y aprovecharlo mejor, apostar por la educación ambiental y buscar vías para implicar aún más si cabe a estudiosos e investigadores en los trabajos a realizar, perfeccionar las normas de uso y gestión... fueron muchas las cuestiones que tratamos. Quedamos que les contestaríamos en un documento general en pocos días, y que en un plazo de, más o menos, seis meses volveríamos a vernos. La petición de visitas ( "debe salir más del despacho") fue también una demanda repetida.

Ayer lunes, el día comenzó con una reunión del gabinete de la Conselleria en el despacho de la consellera Cebrián en la que repasamos agendas y los temas que llevamos entre manos. La necesidad de estar muy atentos en todo lo relativo a las tramitaciones de aquellos programas que cuentan con financiación europea fue una de las cuestiones en las que más se insistió.
 
Justo al terminar esa reunión me desplacé hasta el Palau de la Generalitat para trabajar, junto con el director general de Emergencias, José María Ángel, y técnicos de su departamento y de nuestra Conselleria, en el nuevo Plan Territorial de Protección de la Ribera Marítima contra la Contaminación. Se trata del documento que debe actualizar nuestro protocolo de respuesta ante emergencias en nuestro litoral adaptándose así a las nuevas reglamentaciones aprobadas a nivel estatal. Hasta ahora, el Plan existente se centraba mucho en posibles fugas de hidrocarburos y este nuevo documento amplía la casuística. El Plan supone un paso adelante en el proceso de mecanismos de respuesta, así como también en el desarrollo de los instancias que deben responder y cómo se deben relacionar entre ellas. Medio Ambiente es quien debe llevar el peso en este tipo de respuestas a hechos que pueden generar un peligro contaminante. Contamos siempre con el apoyo de Emergencias que es quien cuenta con los mecanismos de reacción más preparados y serán ellos quienes tengan mayor protagonismo cuando el hecho en cuestión pueda afectar a la seguridad y protección de las personas.

 
Quedan todavía algunos aspectos a cerrar en el Plan, como identificar las zonas costeras de mayor valor medioambiental en las que un caso de contaminación marítima pueda tener mayor consecuencias. Quedamos en volver a reunirnos para dejar ya el documento preparado para que vaya al Consell y pueda ser aprobado.
 
Por la tarde trabajé con el gerente de la EPSAR, Enrique Lapuente, y los servicios jurídicos en la revisión del estado de los diferentes convenios que tiene la entidad de saneamiento con otras administraciones públicas. Se trata de analizar detalladamente qué acuerdos son de obligada revisión y cómo se puede realizar esta. La reunión venía a resultas de las conversaciones en marcha para poner al día el modelo de gestión de nuestras depuradoras que ahora dependen de la Diputación de Valencia a través de EGEVASA, la empresa participada por Aguas de Valencia.
 
Todavía pude dedircarle un par de horas a la revisión de documentos, a ver temas no tan urgentes, a realizar algunas llamadas y, cómo no, a firmar alguna de las carpetas que tenía sobre la mesa. Una mesa que, no sé cómo, cada día que pasa tiene más papeles a pesar de mis intentos por mantenerla en orden.
 
Para terminar, os dejo aquí el enlace con la grabación de la mesa redonda sobre gestión de envases que se hizo el viernes de la Jornada de "Residuo Cero" que organizaron en Madrid Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra y  Zero Waste Europe.  Allí hablé de nuestra política de gestión de residuos y, más en concreto, del proyecto del SDDR. No conté nada que no esté explicado y dicho en reuniones, actos y en los medios de comunicación pero, si alguien tiene interés, mi intervención la encontraréis a partir del minuto 39.



     

sábado, 1 de abril de 2017

DE MADRID AL CIELO: DEBATIENDO SOBRE EL SDDR

Ayer el día sólo tuvo tres frentes de trabajo. 

Empecé a primera hora de la mañana con la reunión de todos los viernes de las cuatro direcciones generales de mi Secretaría Autonómica, a la que, ayer, se sumaron los tres directores territoriales. Hicimos una revisión detallada de los principales temas que llevamos entre manos y, por parte de los directores territoriales, pusimos sobre la mesa también los temas de sus respectivos ámbitos. 

Una reunión ampliada como la de ayer sirve para poder poner en común muchas cosas que, de una manera u otra, se llevan conjuntamente desde la «central» de Conselleria con las diferentes territoriales. De hecho, el debate estuvo, sobre todo, centrado en los temas «territoriales», lo que es muy útil dado que nos ofrece otra visión de nuestro trabajo. 


Antes de mediodía, junto con la directora general, Delia Álvarez, revisamos la «Estrategia Valenciana de Prevención de Incendios y Adaptación al Cambio Climático» que ya tenemos prácticamente a punto y que, en breve, pasará por el Consell. Ha sido un año y medio de trabajo con los efectivos de una dirección general de nueva creación que aún está por terminar de completar. El documento, al que le faltan los últimos retoques, parte de los estudios realizados por el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) y ha sido debatido, de manera reiterada, en la Mesa Forestal que es nuestro órgano de participación y asesoramiento del sector. El documento, del que podremos hablar un poco más detenidamente cuando se apruebe, entiende la prevención de incendios no sólo como una manera de evitar los fuegos forestales sino también como una herramienta de mejora de nuestros bosques, buscando promover comportamientos respetuosos con el territorio y, al mismo tiempo, un aprovechamiento polifuncional del mismo. 

Sin casi tiempo de recoger las cosas en mi despacho, salí hacia Madrid ya que a las 15:30 participaba en un mesa redonda dentro de la Jornada «Solución: Residuo cero» que organizaba «Zero Waste Europe», grupo europeo promotor de políticas de reciclaje, y la ONG ecologista «Amigos de la Tierra». 


El tema de mi mesa era hablar de los sistemas de depósito y retorno como la mejor manera de gestionar los envases. Aproveché para hacer una explicación general de qué políticas estamos haciendo en gestión de residuos y en qué consiste nuestro proyecto de SDDR. Expliqué que en nuestro territorio se venden cerca de 7 millones de envases diarios de bebidas y sólo 2 se recogen en los contenedores adecuados. Esto significa un gran abandono de envases en el territorio y una preocupante contaminación del Medio Ambiente. Buena parte de los plásticos y materiales abandonados son los que acaban formando esas monumentales islas de plástico que vemos en las fotos de nuestros océanos. Recordé que las grandes islas son una parte muy pequeña del plástico que hay en los mares, que el 95% no lo vemos porque está sumergido en el fondo del mar. 


También recordé el coste que el abandono de los envases tiene para los ayuntamientos en cuanto a la recogida de basura y, por tanto, el triple coste que tiene para los ciudadanos está mala gestión que se hace actualmente de botellas y latas. No era necesario que lo hiciera, dado que los allí reunidos era gente suficientemente informada, pero también expliqué que nuestro modelo no es ningún invento, que seguimos la senda de lo que ya están haciendo decenas de países y regiones en todo el mundo, comenzando por buena parte de los Estados Unidos, Australia, Canadá y naciones enteras como Alemania, Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, Islandia, Letonia, Croacia, etc. 


Mientras yo hablaba, una chica estaba pintando en una pared mi discurso en forma de «narración dibujada». Yo diría que casi se entendía más la ilustración que todo lo que yo había dicho. En todo caso, quedó muy bien. 



Terminada la intervención pude compartir opiniones, ideas y experiencias con mucha gente interesante, especialistas en la materia: desde Francesc Giró, director de Planificación de la Agencia Catalana de Residuos, hasta Samantha Harding, directora del programa de abandono de envases de la Campaña de Protección de la Inglaterra Rural, pasando por Franco Llobera, de «Madrid Agrocomposta», la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés y un puñado de técnicos, profesores y activistas de Euskadi, Galicia, Andalucía, Asturias y otros lugares del Estado.