jueves, 30 de marzo de 2017

2016: EL PRIMER AÑO DE LA NUEVA EPSAR. DE LAS TINIEBLAS A LA LUZ

La falta de personal es uno de los grandes problemas que tenemos en la Generalitat, todos los departamentos, todas las Consellerias, se quejan, nos quejamos, de las precarias condiciones en las que trabajamos por culpa de la falta de funcionarios. 

No es una situación casual. Los gobiernos del PP adelgazaron el sector público, lo vaciaron de personal para justificar la «externalización» de muchas faenas, para eludir los mecanismos de control y por su poco interés en la cosa pública. 

La depredación de personal la estamos pagando nosotros, que ni queremos externalizar, ni rehuir el control, ni cargarnos la cosa pública. Por si fuera poco, los mismos que provocaron esta situación ahora desde el gobierno de Madrid no nos permiten hacer las incorporaciones necesarias que vendrían a facilitar un mejor servicio a los ciudadanos. En esto, tampoco creen demasiado. 

El caso es que las apelaciones a la dirección general de Presupuestos son una constante. Esas, el dinero y la capacidad de gasto, son las vías donde desembocan buena parte de nuestras demandas.
Ayer, con el subsecretario de la Conselleria, José Moratal, estuve en la dirección general de Presupuestos, que dirige José Moreno. Nuestras demandas, resumidas, porque la reunión fue larga y densa, se centraron en diferentes aspectos, los más urgentes que tenemos. Reclamamos la necesidad de ampliar el número de trabajadores en la dirección general de Calidad Ambiental ya que de ella depende la tramitación de los expedientes de autorización ambiental para nuevas industrias o por ampliación de las existentes. Hace seis años había prácticamente 120 funcionarios dedicados a esta área, hoy no llegamos a 60. Las dificultades en la tramitación de estos permisos implican retrasos en las autorizaciones y, por tanto, paralización en inversiones y en puestos de trabajo. 

También expresamos la necesidad de reforzar la dirección general de Prevención de Incendios, un área de nueva creación hace un año y medio que todavía tiene necesidades no cubiertas. El otro punto clave fue la necesidad de mejorar la clasificación laboral, y por lo tanto mejorar los sueldos de más de 400 trabajadores, en su mayoría peones, del Plan de Prevención de Incendios que durante años y años (y así continúan) han estado por debajo del nivel que les correspondía. Con la aprobación de la nueva masa salarial de Vaersa, que es donde prestan sus servicios estos operarios, pretendemos concretar esta mejora, que es de Ley y de Justicia. Durante más de 10 años el PP nunca revisó estos aspectos. 

Huyendo de los números y de las reclamaciones, me reuní con las responsables de la organización del "ClimatEurope Festival 2017", que se celebra a partir del próximo miércoles en Valencia. María Máñez y María José Rodríguez nos presentaron el programa de las jornadas. Serán tres días de debates, ponencias, mesas redondas, visitas, música, gastronomía y muchas cosas más... por eso lo llaman Festival y no Seminario o cualquier terminología más convencional. La temática estará en torno al Cambio Climático y su relación con el Agua y la Seguridad Alimentaria. Estaremos en la inauguración del Festival. 



"ClimatEurope" reúne una serie de centros de investigación europeos dedicados al Cambio Climático pero no sólo en el aspecto científico especialmente en la conexión de los procesos que provoca o puede provocar Cambio Climático en la realidad del día a día en nuestros pueblos y ciudades. 

Precisamente la siguiente cita del día fue el "Consellet" de los jueves, al que llevamos un convenio (30.000 euros) con la Universidad Politécnica de València para la puesta en marcha de la Cátedra de Cambio Climático y, ya en clave más burocrática, un decreto para renovar las denominaciones de diferentes áreas de la Conselleria. 

Por la tarde, empezamos con una reunión del Consejo de Administración de la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (EPSAR). 


Más allá de los puntos de trámite y otros que se dejaron para un nuevo Consejo con el objetivo de ampliar aspectos que no estaban cerrados, ayer el gerente de la entidad, Enrique Lapuente, presentó el informe de gestión y los cuentas del ejercicio de 2016. Conviene destacar que, a pesar de haber congelado por segundo año consecutivo el canon de saneamiento, el resultado positivo del año ha sido de más de 80 millones de euros, lo que ha permitido un recorte de cerca de 70 millones en la deuda histórica de la entidad que, tras la reducción de los dos últimos ejercicios ya está por debajo de los 600 millones de euros. Además, y también después de mucho tiempo sin tirar adelante nuevos proyectos, la previsión es que, este año, se dediquen más de 40 millones de euros a nuevas inversiones. 


Tras el Consejo de la EPSAR todavía me quedaba una visita a la localidad valenciana de Llíria, donde llegué con retraso, para participar en una charla organizada por Compromís sobre la nueva gestión de residuos, con especial atención a nuestro proyecto de gestión de envases basado en el depósito y el retorno (SDDR). Recibimos una acogida más que favorable, mucha participación e interés por nuestras explicaciones. La lucha por el futuro del planeta, contra el Cambio Climático y a favor de la sostenibilidad debe concretarse en acciones diarias de la ciudadanía y, como todo el mundo ve que el actual modelo de gestión de envases es altamente contaminante, la voluntad de implicarse en mejorarlo también es grande. 



1 comentario:

Desmond dijo...

Com a extraballador de la Direcció General de Qualitat Ambiental durant 14 anys, a través de la ETT Vaersa, donat que les últimes oposicions d’administració especial a eixe àmbit foren en 1993 i que des d’aleshores la legislació ambiental ha augmentat exponecialment, no puc més que posar de manifest la meua indignació i malestar per com s’han dut a terme les coses i també sentir llàstima per tots aquells que s’enfronten amb tràmits amb eixa administració i han de patir la exasperant lentitud de la seua manca de mitjans, donat que s’han llevat de damunt a gent que va costar molt de temps i diners formar i que feien la seua tasca amb la millor actitud i predisposició.

En acabar la nostra relació laboral al ser acomiadats en tres ERE’s consecutius que ens minaren la salut mental i física, decidirem acudir a la justicia front al que consideravem un acomiadament injust al donar-se clarament una cesió il·legal de treballadors a la Generalitat, que habría d’haver-nos asumit i regularitzat, amb un procediment semblant als que ara es plantejen per als interins. Que ens trobarem al judici? La jutgessa ja tenia clar el veredicte abans d’entrar a la sala, ni tan sols va citar als testimonis i no va prestar atenció a les nostres paraules. Com era d’esperar amb eixes premises, va desestimar les nostres reclamacions i ens anarem a casa en un pam de nas.

No només aixó, també ens trobareem amb una convocatoria de borsa de treball per al Cos superior tècnic de l'administració del medi ambient de l'administració de la Generalitat, A1-27, administració especial, i quina és la nostra sorpresa que els nostres anys d’experiència tramitant expedients administratius tals com autoritzacions ambientals integrades o autoritzacions de gestors de residus, no valen per a res i ens puntuen ZERO punts. El que semblava una borsa per a tractar d’incorporar a gent de fora, ha segut en realitat una mena de promoció interna per a gent que duia molts anys a la conselleria.

Moltes gràcies per donar-nos la oportunitat de participar als procediments de lliure concurrencia, mèrit i capacitat. Espere que estigau molt be allí a les torres del Complex administratiu Nou d’octubre, on només cal donar una volteta per a comprobar que la mitjana d’edat està en els 55 anys o més. Aquella generació si que va tindre la oportunitat de accedir a l’administració. Nosaltres ens quedarem agafant mosques.