lunes, 20 de febrero de 2017

NO A LA VIOLENCIA MACHISTA, TAMBIÉN DESDE AGRICULTURA Y MEDIO AMBIENTE

La semana la empecé con la habitual reunión de comunicación de la Secretaría Autonómica en la que revisamos todos los temas de agenda, visitas, entrevistas, reuniones y contactos que tenemos previstos de aquí al viernes. Esta semana que tenemos por delante será intensa para la Conselleria ya que estará cargada de actividad parlamentaria que hay que añadir a la carga de trabajo que genera la gestión del día a día. 
 
Después de un par de llamadas telefónicas que tenía pendientes aún de la semana pasada, me fui al Palau de la Generalitat para participar en la concentración de rechazo y condena por el asesinato, uno más, de una mujer a manos de su pareja; un nuevo caso de violencia machista. Ella se llamaba Margaret, tenía 79 años, y fue asesinada en El Campello. Su asesino era un hombre de 86 años. Tenemos que dejar bien claro que la sociedad no acepta estos comportamientos; que los vamos a combatir y perseguir; y que, todos juntos, vamos a por los asesinos, que no tienen lugar entre nosotros. 


 
Al volver al Palau de la Generalitat me reuní con la concejala del Ayuntamiento de Alcublas, Maria Santolaria. Era un encuentro que yo había aplazado en un par de veces y, ayer, finalmente, pudimos hacerlo. Tratamos diferentes temas ligados a la recuperación de los bosques de la zona que se quemaron en 2012 y analizamos las herramientas que tenemos desde la Generalitat para ayudar en estos trabajos. Ahora, pasados ya 4 años desde los incendios, es el momento de poder intervenir, y de eso hablamos. Hay iniciativas que dependen de programas europeos y otras que controlamos nosotros de manera directa. 

  
Ya por la tarde, en el despacho de la consellera Elena Cebrián, hicimos la reunión del Consejo de Dirección de nuestra Secretaría Autonómica. La sesión, que habíamos preparado al detalle, fue larga y sirvió para enfocar las principales cuestiones que llevamos entre manos, especialmente las más urgentes, en las cuatro direcciones generales, así como para revisar la actividad parlamentaria que se avecina y que vuelve a arrancar tras el paréntesis que marca el calendario de Les Corts a finales de año. 
 
Terminada la reunión de trabajo asistí a la conferencia del profesor José Ángel Moreno, destacado miembro de Economistas sin Fronteras, titulada "Semillas de la Economía Alternativa". La charla estaba dentro del Seminario de la Fundación ETNOR, que dirige la profesora Adela Cortina, sobre el "Compromiso de las Empresas con los Objetivos del Desarrollo Sostenible". El profesor Moreno se refirió de manera amplia y clara a la necesidad de que las instituciones se impliquen en favorecer modelos de economía sostenibles ayudando a las pequeñas empresas de la economía colaborativa. Destacó que las grandes empresas no ven mal estos modelos colaborativos hasta el día que se dan cuenta de que les pueden hacer la competencia y, en ese momento, llegan los enfrentamiento. 

  
Tres necesidades destacó para garantizar que los nuevos modelos de economía sostenible puedan tener el éxito que la sociedad necesita: la concienciación individual, la exigencia social y el apoyo político. 
 
El día lo terminé en un restaurante del centro de Valencia cenando con el presidente de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, Andrés Martínez. Hablamos largamente de la problemática del agua en la provincia de Alicante. Poca gente sabe tanto del tema como Martínez. Curiosamente en el apartado de vinos de la carta del restaurante, que era italiano, ponía: "El acqua fa male e il vino fa cantare". Respecto al vino, nada que decir... pero del agua, tengo claro que no sólo no ha de hacer daño sino todo lo contrario.

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