miércoles, 25 de enero de 2017

EL MEDIO AMBIENTE ES CLAVE EN LA SALUD DE LAS PERSONAS

Tomen cualquier línea de Metro de cualquier gran capital, pongan como punto de origen una estación que esté en algún barrio acomodado y diseñe un trayecto de quince estaciones hasta llegar a una zona más humilde a las afueras de la misma ciudad. En términos de salud, verán como la esperanza de vida entre la primera y la última estación se reduce un promedio de seis años. Ayer, Ana María García, directora general de Salud Pública de la Generalitat, nos explicó esto y muchísimas cosas más en la constitución de la Comisión de la Evaluación del Impacto en Salud en la Comunidad Valenciana, que preside la consellera de Sanidad, Carmén Montón. 


La salud de las personas tiene que ver con muchas cosas más que el hecho concreto de una determinada enfermedad que se pueda tener o dejar de tener. El entorno físico, los factores socioeconómicos y muchos otros condicionantes, amplios y diferentes, tienen gran influencia en nuestra salud. Por eso, ayer se constituyó la citada Comisión. Fue una sesión de trabajo muy interesante y útil. La Comisión es una instancia de coordinación en prevención y también de asesoramiento en aquellas decisiones que sirvan para maximizar los efectos positivos sobre la salud. Una manera de seguir de manera transversal el impacto en la salud de las iniciativas que toma el Gobierno de la Generalitat. Un representante de nuestra Secretaría Autonómica formará parte del Comité Técnico de la Comisión. 

 
Del Palau de la Generalitat, que es donde se celebró la mencionada reunión, fui a mi despacho y estuve trabajando con el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer, sobre el estado de los Consorcios de Residuos. Hemos hecho un repaso de los que, en los últimos años, han resultado más problemáticos. Ayer hubo reunión del Consorcio de la zona V5, que afecta a las comarcas centrales de La Costera, La Safor, La Vall d'Albaida, La Canal de Navarrés y el Valle de Ayora-Cofrentes, y que ha pedido la habilitación de la planta de transferencia de Bufali para mejorar los costes de gestión. Todos los puntos del orden del día se aprobaron por unanimidad, lo que es todo un éxito si tenemos en cuenta que durante mucho tiempo la conflictividad era la nota predominante. 

A continuación me reuní, junto con Joan Piquer, con la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) que nos explicó los esfuerzos que están haciendo para mejorar los impactos medioambientales de la actividad de su sector y nos expresaron sus dudas respecto a la eficiencia del SDDR. Coincidimos en la necesidad de hacer una política amplia de residuos, así como también en la obligación que tenemos de mejorar el abandono de envases en el territorio. Su opinión es que el actual sistema de SIG, que gestiona Ecoembes, todavía puede mejorar, y nos mostraron su disposición a trabajar conjuntamente en todo lo que implique avances. Nosotros les explicamos la situación de los residuos en la Comunitat Valenciana y la necesidad de implementar mejoras en la reducción y la recogida selectiva tanto en separación de orgánica, como en la informatización de los ecoparques, como en el depósito y devolución de envases. 


La tarde fue de trabajo en el despacho. Son muchos los temas pendientes, los documentos a leer, las conversaciones y contactos que toca hacer con mis colaboradores y los muchos agentes a atender relacionados con nuestras competencias. Uno de esos colaboradores, cuando salió de la torre donde trabajamos, hizo la siguiente foto de nuestras ventanas que me sirve para cerrar el diario de ayer.


 

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