jueves, 14 de diciembre de 2017

CERDOS EN LA ALBUFERA

La Albufera es una joya. Lo hemos dicho mil veces y lo decimos porque es absolutamente cierto. Pero es una joya que maltratamos. Y no la maltratamos sólo por la presión que sufre del entorno urbano, con la complicada compatibilidad de usos a la que está sometida, ni por la falta de aportaciones de agua o por los vertidos de aguas residuales. Además de todo esto, y aunque pueda parecer imposible, la Albufera también la usamos como vertedero. Sólo así se explican los resultados de la campaña que la Fundación Global Nature, junto a la empresa Lanjarón y otras entidades y asociaciones, en colaboración con la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia, ha hecho durante los últimos tres meses de recogida de residuos en la Albufera para llamar la atención sobre la suciedad en el Parque Natural y los comportamientos sociales -digamos- «poco cívicos». El trabajo no pretendía ser de limpieza sino de concienciación e implicaba también la caracterización del tipo de residuos encontrados.


Los participantes en la campaña han sacado kilos y kilos de desechos dentro del lago de la Albufera, de sus
orillas y del fondo. De todo, desde ruedas de tractor más altas que una persona hasta tubos fluorescentes rotos, baterías de coche, llantas, y miles y miles de envases. Mucha, mucha basura. Adjunto algunas fotos representativas, por aquello de que una imagen vale más que mil palabras


Ayer, Antonio Guillem, de la Fundación Global Nature, estuvo en mi despacho para presentarnos los resultados de la campaña. Se ha retirado casi una tonelada y media de residuos y hay que tener en cuenta que sólo se ha trabajado en un 0'036% de la superficie del Parque Natural. El 62% de la basura recogid
a es material plástico y un 20% metálico. El 64% de todo el material retirado es valorizable y los objetos más abundantes han sido envases de bebida.


Con
Antonio Guillem, además, repasamos otras iniciativas en las que está trabajando la Fundación Globlal Nature y revisamos algunas propuestas relacionadas con nuevos proyectos y nuevas formas de colaboración posibles. 


A continuación, con el director general del Agua, Manuel Aldeguer; el gerente de la EPSAR, Enrique Lapuente, y el subsecretario de la conselleria, José Moratal,
analizamos la mejor manera de tramitar los informes de Impacto ambiental relativos a las obras de depuradoras que cuentan con fondos europeos. 


Los informes dependen de la dirección general de Medio Natural y como órgano sustantivo estará la dirección general del Agua. Ahora toca acelerar el proceso para cubrir algunas de las plazas vacantes en el departamento ya que no es sencillo asumir una competencia más que se añade al actual volumen de trabajo en marcha. La dirección general del Agua, que se encontró sin ningún proyecto de obras cuando llegamos a la Conselleria en el verano de 2015, ahora ya cuenta con un buen puñado de proyectos y, en 2018, comenzarán muchas obras, lo que multiplicará el trabajo respecto a la actividad habida hasta ahora.


Al mediodía, cita obligatoria de los jueves, tuvimos
Consellet preparatorio del Pleno del Consell de esta mañana. De nuestro departamento llevábamos una contratación de EPSAR para depuración en Xàbia y la renovación de un convenio con la Universitat de València para prácticas de estudiantes en la Conselleria.

Terminado el
Consellet, todas las personas que lo conformamos, desde la vicepresidenta Mónica Oltra, que es quien lo dirige, hasta el resto de secretarios autonómicos y subsecretarios, hicimos la tradicional comida de Navidad en un restaurante del barrio del Carmen de València. Un menú de 25 euros por cabeza y dos horas divertidas en las que hablamos muy poquito, casi nada, de trabajo.

Ya por la tarde volví al tajo para preparar algunas cosas que tenía pendientes para hoy viernes; básicamente, la reunión del consejo de dirección de la
Secretaría Autonómica y una charla sobre políticas medioambientales que tengo por la noche en el municipio valenciano de L’Alcúdia.

CASI 100 MILLONES DE EUROS PARA NUESTROS BOSQUES

Ayer, de nuevo, volví al río Turia, en concreto, esta vez, a Vilamarxant. Allí, en el Centro de Interpretación del Parque Natural del Turia, nos reunimos con todos los directores de nuestros Parques Naturales y con los tres directores territoriales. Por parte de los servicios centrales de Conselleria participaron también los directores generales de Medio Natural y Prevención de Incendios Forestales, Antoni Marzo y Delia Álvarez, así como el jefe de servicio de Espacios Naturales Protegidos, José Antonio Hernández. 


El objeto de la reunión era informarles de los distintos programas de ayudas europeas, tanto en Prevención de Incendios como en Medio Natural. Son programas que están incluidos en los Planes de Desarrollo Rural (PDR) dentro del período 2016 a 2022 y, en el caso de Medio Natural también dispondrán de líneas de financiación FEDER. En total estamos hablando de casi 100 millones de euros que, muy resumidamente, servirán para mejoras en la gestión sostenible de los bosques y para conseguir mayor resiliencia al fuego, más biodiversidad y conjuntos más maduros; para la redacción de planes de gestión y ordenación de los bosques; redacción de planes de prevención de incendios e inversiones en transformación y comercialización de productos forestales más allá de los de carácter maderero.

La reunión con los directores territoriales y los directores de los Parques tenía mucho sentido porque, los primeros, serán los que deberán tramitar las ayudas y, los segundos, deben ser agentes activos para promover y facilitar la presentación de los proyectos por parte de Ayuntamientos, entidades varias o particulares. 


Los cerca de 100 millones del PDR son para nosotros de gran importancia ya que nos permitirán concretar el diseño político de una nueva gestión forestal en hechos, acciones e inversiones específicas. Al llegar al Consell de la Generalitat ya explicamos que nuestras prioridades en gestión forestal distaban mucho de las que tenía el PP, si es que tenía. Ahora, en los próximos meses, tendremos ocasión de ir haciendolas realidad. Y conste que cuando hablamos de gestión forestal no estamos hablando sólo de bosques. Estamos hablando del mundo rural, de ayudar a su supervivencia, de garantizar los derechos y los servicios que debe tener la gente que vive en él.

El mes que viene ya estarán publicadas las órdenes de convocatoria de las ayudas y ya se podrá empezar a tramitar intervenciones concretas. Esto significa que durante 2018 podremos realizar inversiones importantes, seguramente por encima de los 10 millones de euros. Al principio la redacción de planes resultará fundamental porque, en los años siguientes, estos serán la guía para el resto de ayudas que deberán llegar. 
 
La presencia de los directores territoriales me sirvió también para tratar con ellos temas concretos en los que hemos trabajado recientemente y que necesitaba saber en qué situación están. Por ejemplo, el tema del expediente al restaurante de la Isla de Benidorm por realizar vertidos irregulares en el mar que debemos resolver en breve.

Por la tarde, empecé en una reunión con el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer, y acto seguido, también con él, nos reunimos con los representantes de diferentes colectivos ecologistas de la comarca de La Serranía valenciana, con María Santolaria, Vicente Botella y Luis Suñer. 


La primera de las reclamaciones que nos hicieron fue la instalación de una estación de medida de la calidad del aire en la localidad de Villar del Arzobispo para controlar el impacto contaminante que tienen las minas a cielo abierto. En la zona abundan los acopios de material y, en días de viento, las nubes de polvo sobre la localidad son muy grandes. Disponemos ya del equipo de medida móvil y sólo hay que encontrar el punto de ubicación adecuado durante seis meses. En pocos días deberá estar decidido el lugar.

La comarca de La Serranía es una zona clave donde estudiar la redacción de un Plan de Calidad del Aire y quedamos en trabajar conjuntamente en ese sentido, al igual que se hace imprescindible conocer el estado de los suelos donde, durante mucho tiempo, han sido abundantes los vertidos tanto de purines como de lodos de depuradoras. La cuestión de los vertederos en la comarca también fue tratada en la reunión. De hecho, nos hablaron de supuestos proyectos en Andilla e Higueruelas de los que nosotros no tenemos constancia alguna, y sobre el de Pedralba, de la empresa de la Diputación GIRSA, nos pidieron que extremásemos los controles y las garantías de transparencia.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

LA GESTIÓN DEL AGUA DEBE SER COMO EL AGUA, TRANSPARENTE

Sí, tenía mucha firma pendiente y muchas voces reclamándome que tal o cual documento lo revisara y lo firmara porque era urgente. Ayer, las dos primeras horas de la mañana las dediqué a ponerme al día de toda esa faena pendiente. Cuando te pones a revisar documentos para su firma, topas con papeles que ya habías visto anteriormente pero que, por lo que sea, te han provocado alguna duda y, finalmente, no los habías firmado esperando alguna explicación añadida del técnico encargado de su tramitación. Entre los festivos de la semana pasada y el inicio de esta, no había podido pedir las aclaraciones oportunas y, ayer, me tocó hacerlo todo de golpe. En todo caso, tengo la mesa limpia y el buzón de la firma electrónica, igual.

Hacia el mediodía, junto a la consellera Elena Cebrián y el director general del Agua, Manuel Aldeguer, nos reunimos con una representación de la Red por el Agua Pública encabezada por el portavoz de Xúquer Viu, Paco Sanz. 
 
La Red la conforman un puñado de entidades que van desde agrupaciones agrarias como la Unió de Llauradors, grupos ecologistas, sindicatos, asociaciones de vecinos, plataformas de soberanía alimentaria, colectivos profesionales, consumidores, etc.


Los representantes de la Red lamentan la total privatización del ciclo urbano del agua, el poco control ciudadano e, incluso, político que hay sobre el sector y reclaman mayor transparencia. Defienden la necesidad de tener un mapa del abastecimiento y saneamiento de agua en nuestra Comunitat que sea fácil de entender y de seguir: que se sepa cuáles son los problemas en cada lugar, las principales carencias, la calidad del servicio, las tarifas, el grado de cumplimiento de los contratos. En este sentido, la Red reclama que, desde la administración autonómica, se apoye a los Ayuntamientos en la relación que mantienen con las empresas concesionarias para que, todo aquel que quiera, pueda recuperar la gestión pública del agua y que, a medio plazo, vayamos hacia un ente autonómico que regule todo el ciclo urbano del agua.

Nuestro grado de coincidencia con las reclamaciones concretas de la Red es muy amplio. La necesidad de ganar mayor transparencia en la gestión y garantizar herramientas de control por parte de la ciudadanía son objetivos indiscutibles. De hecho, los programas electorales de los partidos que conforman el Consell recogen buena parte de las peticiones que se nos trasladaron ayer. Por eso, lo que les comentamos es que ya hemos dado toda una serie de pasos en esa dirección, como colaborar con iniciativas para ir definiendo el mapa de la realidad del ciclo del agua, mejorar infraestructuras, apoyar a los Ayuntamientos en cuestiones muy concretas, estudiar los modelos de gestión y control que tienen otras autonomías o trabajar en la definición de un futuro ente regulador. Nos comprometimos a recoger sus peticiones, trabajarlas y contar con la Red para recorrer juntos el camino trazado.


Antes de terminar la mañana estuve reunido con el director y el subdirector de Medio Natural, Antoni Marzo y Josep Nebot, así como con algunos técnicos para revisar diferentes cuestiones que llevamos entre manos, desde el expediente abierto por vertidos no autorizados contaminantes del restaurante ubicado en la Isla de Benidorm hasta la tramitación de la futura Ley de Espacios Naturales Protegidos pasando por la próxima aprobación de un grupo de nuevos Parajes Naturales Municipales y, cómo no, los equilibrios presupuestarios que tenemos que hacer para alcanzar las metas que nos hemos propuesto.

Ligado al departamento de Medio Natural, este lunes las Cortes Valencianas aprobaron, con los votos de Ciudadanos, PSPV y PP, una proposición reclamando a nuestra Conselleria que evalúe la posibilidad de permitir pruebas de una cesta-trampa para cazar tordos. Estas trampas, igual que muchas otras que se utilizan para cazar, están prohibidas y existen diferentes sentencias en contra de estos métodos de caza por parte de todas nuestras instancias judiciales, incluso del ámbito europeo. Revisaremos la nueva petición y le daremos cumplida respuesta.

Ya por la tarde pude estar un rato más en el despacho y, a continuación, me fui a la sede de Compromís en la Plaza del Pilar de València porque teníamos Ejecutiva de VerdsEquo del País Valenciano. Si no hay nada nuevo será la última reunión de este año.

martes, 12 de diciembre de 2017

REPOBLANDO EL TURIA CON ANGUILAS QUE IBAN A CHINA VÍA MERCADO NEGRO

Después del puente que empecé con el acto de celebración (volveré a él) del Día de la Constitución en el Teatro Principal de Alicante, ayer lunes lo dediqué, al menos durante la mañana, al río Turia y a su entorno. 


A primera hora de la mañana me desplacé hasta el municipio de Bugarra donde llevamos a cabo la suelta de unas 1.000 crías de anguilas en el río Turia a su paso por esta población de la comarca de Los Serranos. Se trata de una zona en la que la calidad del agua del río es muy buena lo que facilita el mantenimiento de la especie.

La suelta la realizamos acompañados de un grupo de alumnos del colegio de Bugarra, representantes municipales y técnicos de nuestra Conselleria. Como digo, fueron alrededor de un millar de anguilas procedentes, la mayoría, de unos decomisos que se llevaron a cabo en Madrid y Tarragona. Eran anguilas que la Guardia Civil se incautó cuando estaban a punto de ser exportadas, a través del mercado negro, a China, donde pagan hasta seis veces más lo que cuestan en la primera venta. El decomiso fue de más de 3.000 kilos. La mayor parte se liberó en diferentes puntos del río Ebro y el resto se trasladó a la piscifactoría que tiene la Generalitat en la localidad valenciana de Tuéjar. De allí es de donde procedían los ejemplares que soltamos ayer en el río Turia a su paso por Bugarra. Esta iniciativa ayuda a recuperar la biodiversidad del río. El ciclo vital de las anguilas pasa para llegar al mar, algo muy complicado actualmente por los continuos obstáculos que encuentran y porque el Turia en muy pocas ocasiones desemboca en el mar. Los técnicos consideran que, esporádicamente, algunos ejemplares, ya sea gracias a tormentas fuertes, o a través de las acequias, pueden llegar al mediterráneo pero no es éste el objetivo básico de la suelta.


De vuelta a Val
ència hicimos un alto en Riba-roja del Túria donde, junto con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, nos reunimos con el alcalde de la localidad, Robert Raga, y el concejal de Medio Ambiente, José Ángel Hernández. Los temas que tratamos estaban relacionados, básicamente, con la ampliación del Parque Natural del Turia, la recuperación de diferentes canteras abandonadas existentes en el término municipal y la firma de un convenio de gestión del Parque del Turia que permita coordinar las actuaciones de las diferentes administraciones implicadas.

Ya por la tarde, tuvimos reunión del
consejo de administración de VAERSA. En ella pudimos revisar la previsión de cierre del ejercicio económico de 2017 que se resolverá con un pequeño saldo en positivo, la ampliación de capital para poder hacer frente a las obras de la planta de envases de Benidorm que se incendió en 2009, y otros asuntos en marcha como la venta de acciones a los Consorcios de Residuos, las futuras ofertas de empleo público o el ajuste del objeto social de la empresa.


Por cierto, y volviendo al acto de Alicante del Día de la Constitución, los compañeros de Protocolo volvieron a equivocarse, soy Julià y no Julia. El gobierno valenciano tiene un secretario autonómico de Medio Ambiente y no una secretaria. Ya me pasó lo mismo el año pasado, y lo advertí, y ha vuelto a pasar: en mi tarjeta de identificación del acto del Día de la Constitución, desde Presidencia, volvieron a equivocarse y a poner Sra. Dª Julia Álvaro. En fin... ahí queda la foto como prueba. 

 

miércoles, 6 de diciembre de 2017

LOS VOLUNTARIOS MEDIOAMBIENTALES SON AGENTES IMPRESCINDIBLES PARA EL CAMBIO


La primera hora de la jornada de ayer, con un poquito de prisa, todo sea dicho, la dediqué a lo que podríamos llamar «temas de fondo»: lectura y firma de documentos así como a preparar la inauguración del "II Encuentro de Voluntariado" que ayer celebramos en las instalaciones de Conselleria. 

 
A continuación me reuní con el director general del Agua, Manuel Aldeguer, para hacer un seguimiento de alguno de los temas que llevamos en marcha como los proyectos de Plan de Inversiones de la Ribera, las futuras obras del Barranc dels Frares o la recuperación del Vinalopó, en cumplimiento de los mandatos parlamentarios que tenemos pendientes. 
 
Terminada esa reunión estuve en la apertura de esas "II Jornadas de Voluntariado Ambiental y Asociaciones de Defensa del Medio Ambiente de la Comunitat Valenciana", organizadas desde la dirección general de Prevención de Incendios y Educación Ambiental que dirige Delia Álvarez. 


Ayer era el "Día Internacional del Voluntariado", por eso, a lo largo de todo el día, se pusieron en común experiencias de voluntariado en ámbitos muy diversos, desde los Ayuntamientos a los Parques Naturales, desde temas forestales en trabajos post-incendios o buenas prácticas en materia de agua. 
 
En la inauguración quise destacar el valor de las organizaciones voluntarias como generadoras del poder social que resulta imprescindible si se pretende que las instituciones puedan servir para cambiar la realidad. No es sencillo valorar, desde las instituciones, el trabajo del voluntariado, al igual que, desde el voluntariado, a veces puede costar mucho entender la lentitud de la administración. Nosotros, lo dijimos ayer, nos sentimos al lado de la gente que apuesta por el voluntariado ambiental pero somos conscientes de que tenemos que mejorar la relación, hacerla más sencilla, más útil.

  
Al mediodía nos concentramos a las puertas de la Conselleria, con compañeras y compañeros de otras Consellerias, para guardar tres minutos de silencio en memoria de Maricica, una mujer de 53 años que murió hace unos días en Guadassuar de un ataque de corazón después de que su pareja la golpeará brutalmente. Es una vergüenza el goteo constante de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas. Es una vergüenza que todavía haya hombres que se sientan con el derecho a controlar a las mujeres, y que lo hagan a base de violencia y golpes. Quien hace esto no tiene lugar en nuestra sociedad y las muestras de duelo después de cada asesinato son también una muestra de nuestro rechazo más absoluto. 

  
Antes de comer nos desplazamos hasta Pedralba, cerca del río Turia, para observar en persona cómo funciona el taller de Bioconstrucción que el colectivo "En Defensa del Paisaje de Pedralba" ha puesto en marcha estos días. Un taller de bioconstrucción aprovechando la caña de río que hay alrededor del Turia. Son gente como Amparo Cabedo, Gloria García, Mercedes Cuesta y muchos otros; personas entusiastas que han puesto en marcha esta iniciativa que dejará una huella en el pueblo, y será una huella a defender con orgullo. 

 
En total son cerca de treintalas personas que participan en la actividad, hombres y mujeres de todas las edades, la mitad de las cuales han venido de diferentes lugares de España. 

  
El grupo que dirige esta experiencia son miembros de la cooperativa "Econstrucció". En Pedralba lo que pondrán en pie será una gran pérgola a base de arcos hechos con caña entrelazada y unida. El techo se cubre también con carrizo. Los trabajos comenzaron el pasado día 2 y esperan tener terminada la obra el próximo domingo día 10. La pérgola, que se instalará muy cerca del río, podrá servir para hacer todo tipo de actividades y, con un poco de mantenimiento, puede durar varias décadas. 

 
En nuestro país ya hay ejemplos de este tipo de construcción como la que, promovida por Fran Quesada cuando era concejal de Medio Ambiente, se puede ver en el Parque Benarrai de Ontinyent.

  
La bioconstrucción trabaja con materiales de bajo impacto, permite la autogestión en el proceso de construcción y, por si fuera poco, estos trabajos tienen una huella ecológica positiva ya que, incluso, capturan CO2.

martes, 5 de diciembre de 2017

CAÑA AL GOBIERNO, CAÑA AL CONSELL

Al norte de la Vall d'Albaida está Bellús, un pueblo agrícola de apenas 400 habitantes. Un pueblo muy ligado al agua, por su embalse y porque, bañado por el río Albaida, es tierra de muchas fuentes y manantiales de agua. Ayer estuvimos en Bellús. 
 
Con la directora general de Prevención de Incendios, Delia Álvarez, fuimos hasta Bellús por visitar los trabajos de restauración en el tramo medio de la ribera del río Albaida. 


En la visita estaban también la alcaldesa de la población, Susana Navarro, el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, y el comisario de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Javier Ferrer. 
 
Los trabajos de restauración que se están haciendo al paso del Albaida por Bellús consisten en eliminar la caña invasora en tres tramos diferentes y sustituirla por una re-naturalización del cauce a base de vegetación autóctona.
Se trata de una acción hecha a medias entre el gobierno de España y el de la Generalitat. A través de la Confederación Hidrográfica del Júcar se ha hecho todo el trabajo de limpieza de caña y, en una segunda fase, será la Generalitat la que plantará la flora autóctona. 

  
Ahora, y durante nueve meses, la zona estará protegida por una capa de geotextil para facilitar y garantizar la desaparición de las plantas invasoras, y pasado este tiempo comenzará la plantación. 
 
La zona en la que se hace la actuación ha sido marcada por la dirección general de Prevención de Incendios. La presencia de caña es un peligro para la propagación de incendios. Con los trabajos que ayer visitamos se crea una discontinuidad que impide la propagación rápida del fuego en caso de incendio. Se ha escogido para hacer la limpieza los terrenos más cercanos a las zonas forestales. 
 
Las acciones de limpieza y re-naturalización de ríos son complicadas y, dado que en nuestra Comunitat tenemos 46.000 kilómetros de ríos y barrancos, cubrir todas las necesidades de limpieza es prácticamente imposible. Por eso es destacable que las administraciones trabajemos conjuntamente en este tipo de obras. Después de Bellús, llevaremos a cabo iniciativas similares en la zona del río Palancia (esta ya está en marcha), Castellón, y en el río Gorgos, Alicante. 

 
De vuelta a València tras la visita a Bellús, paramos en las instalaciones de "Levante TV" donde, en su espacio "València en Directe", me invitaron a hablar sobre la nueva Estrategia Valenciana de Energía y Cambio Climático. El documento base del trabajo lo presentamos la semana pasada en el seno del Ecoforum y ayer pude explicar un poco más su sentido y su contenido. En días pasados ya comenté el documento. Ayer en "Levante TV" intenté, más allá de las propuestas que se hacen, dirigir la atención a la necesidad de implicar a la ciudadanía en lo que estamos haciendo. La lucha frente al Cambio Climático o se hace con la gente o no se hará... y si se hace sin contar con la gente será demasiado tarde. 
 
Ya por la tarde, de nuevo en la sede de Conselleria, celebramos una nueva reunión del Consejo Asesor y de Participación de Medio Ambiente (CAPMA).
Fue una sesión larga porque llevábamos muchos puntos en el Orden del Día. Tan larga que no me permitió participar en la Comisión de Coordinación Institucional de Compromís que también se celebró ayer. 

 
En el CAPMA, primero el director general de Urbanismo, Lluís Ferrando, y después, el Secretario Autonómico de Agricultura, explicaron, respectivamente, el Plan de Acción de Infraestructura Verde del Litoral (PATIVEL) y las previsiones del Programa de Política Agraria Común (PAC) para después de 2020. 
 
Respecto al PATIVEL, desde las organizaciones ecologistas, en particular el GECEN, se reclamó mayor ambición en la protección de las zonas que aún quedan vírgenes de nuestro litoral. 

En la sesión también se hizo un balance de la pasada campaña de incendios de este verano. La superficie quemada ha estado por debajo de la media pero se ha acercado a las 1.500 hectáreas. Ya ofrecimos esos datos también en la última Mesa Forestal. En esta cuestión explicamos también nuestra apuesta decidida, dentro de los programas de ayudas europeas, en el aprovechamiento de la biomasa forestal residual y agrícola para valorización energética y para la trituración sobre el terreno. En todo caso, huyendo siempre del uso especulativo de la madera. 

  
En el CAPMA de ayer revisamos el documento base de la nueva Estrategia de Energía y Cambio Climático, en el que ha trabajado mucho una Grupo de Trabajo específico del propio Consejo Asesor; presentamos el programa de inspección en Calidad Ambiental, en el que vamos a ampliar la dotación de personal; se comunicó el inicio de la tramitación del anteproyecto de ley de Evaluación Ambiental, así como las modificaciones en el régimen jurídico de la Albufera de València. 
 
En el apartado de «Ruegos y Preguntas» tratamos desde las nuevas incorporaciones a las Juntas Rectoras hasta la futura tramitación del SDDR pasando por la preocupación de Ecologistas en Acción sobre las noticias relacionadas con un proyecto de teleférico en el Parque Natural de Serra Gelada (del que nosotros no tenemos constancia oficial alguna) o los planes de seguimiento de la calidad del aire en la Comunitat Valenciana.

domingo, 3 de diciembre de 2017

SIN TRAMPAS, LA SOLUCIÓN DEFINITIVA A LA QUEMA DE LA PAJA DEL ARROZ ESTÁ MÁS CERCA QUE NUNCA


La mañana de ayer la pasé de tren en tren, volviendo de Valladolid a València. No es sencillo. De Valladolid hasta Chamartín en un Alvia; de Chamartín a Atocha, en cercanías, y, después, AVE hasta València. Con esperas incluidas, desde las 9 hasta pasadas las 2 de la tarde. 
 
A las 4, junto con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, nos reunimos con un grupo de asociaciones y colectivos ecologistas que querían plantearnos la necesidad de aprovechar la ampliación del Parque Natural del Turia para hacer auténticos corredores verdes que conecten la zona hacia la Calderona, hacia el Norte per l'Horta y hasta llegar a la mar. Se trata de hacer un verdadero pulmón verde alrededor de la ciudad de València y su área metropolitana aprovechando todos los espacios que aún se mantienen libres de edificaciones y con valores naturales a proteger. 



 
Una de las propuestas, que ya había comentado con algunos ayuntamientos de la zona, es aprovechar el nuevo cauce del Turia para hacer un corredor de agua que conecte, de manera permanente, el cauce del río hasta su desembocadura en el mar. 
 
Ahora, estos colectivos aprovecharán el período de alegaciones a la modificación del PORN del Turia donde ya estaba previsto que se ampliara el Parque por el Norte hasta conectar con el Parque Natural de Chera-Sot de Chera para hacer las observaciones que ayer nos plantearon. A partir de sus observaciones y buscando el máximo de participación de todos los agentes implicados diseñaremos el espacio protegido definitivo. 
 
En la reunión estaba también la presidenta de la Junta Rectora del Turia, Nieves Prat, y el director del Parque, Antonio Ballester. Con él y con Marzo tratamos sobre el estado de la redacción del Convenio sobre el mantenimiento del Parque del Turia al que deben sumarse los ayuntamientos de la zona más las instituciones supramunicipales como la Confederación Hidrográfica del Júcar, la Diputación de València y la propia Generalitat. 
 
Quiero terminar haciendo una breve referencia a la cuestión que recoge el titular de esta entrada. Ayer salía publicado en el diario Levante un artículo del Presidente de los Regantes de Sueca, José Fortea, en el que acusaba a la conselleria de haber engañado a los agricultores en la campaña de la quema de la paja del arroz:
No es cierto. No sólo no hubo ningún engaño sino que la problemática de la quema se ha trabajado más y mejor que nunca y, precisamente, el presidente de los regantes, José Fortea, estuvo en todas las reuniones, participó (él o por vía interpuesta en todas las conversaciones) y estuvo de acuerdo con el plan de quemas decidido y con el cómo debía hacerse. En el artículo se menciona que hubo una única reunión para tratar la situación. Y fue el 3 de octubre. No es cierto. Creamos un grupo interno de trabajo específico al respecto y, con los representantes de los agricultores tuvimos hasta 6 reuniones específicas y, en concreto, con José Fortea, yo personalmente me reuní el día 3 de agosto y ya hablamos de los rasgos generales de cómo iba a ser la campaña. Como procuro explicar cada día en este diario lo que hago, basta con ir a aquella fecha y leer lo que dijimos:

Rescato la foto y una frase: "Tenemos todo el mes de agosto para concretar exactamente el sistema, las diferentes zonas y las condiciones. El trataremos y discutiremos con los agentes Implicados con el máximo de participación ". 

  
Por cierto, también rescato la foto de otra reunión del 28 de septiembre. 

 
Y una última cosa, se dice que la quema comenzó demasiado tarde pero la verdad es que, este año, el permiso arrancó el 2 de octubre, y el año pasado fue el día 3. 

Dicho todo esto, y reconociendo que ha habido un par de días en el que el humo ha molestado a las localidades del entorno de la Albufera, hay que añadir que se ha quemado menos de la mitad de lo que se quemó el año pasado, se ha recogido 30 veces más paja que el año pasado, las puntas de contaminación en los días de quema han sido mucho menores que el año pasado y, aunque ha habido incumplimientos por parte de algunos agricultores, en general, su comportamiento ha sido de lo más responsable. Quiero reconocer aquí el gran trabajo que en toda esta cuestión han hecho nuestros directores generales y los funcionarios pero, en particular, quiero destacar el de nuestro asesor Enrique Pastor, que ha sido quien ha coordinado el proceso. 

Llevamos muchos años con esta problemática, la gestión que se ha hecho hasta ahora no es la adecuada ni la que nos reclama la normativa europea y, por ello, la solución no puede ser de un día para otro. Esto está claro. Como también lo está que la gestión de este año ha sido mejor que la del año pasado y, de cara a 2018, nos acercaremos todavía más a la resolución de la problemática. Lo haremos con todos y al gusto de todos.

jueves, 30 de noviembre de 2017

LA COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA ES INDISCUTIBLE, SIEMPRE QUE SEA LA COSA PÚBLICA LA QUE MARQUE EL CAMINO

Ayer buena parte de mi actividad se volvió a centrar en la Ecofira, el certamen que reúne empresas y organismos públicos para poner en común sus experiencias en el campo de la gestión ambiental.


A primera hora de la mañana, y organizado por Valencia Plaza, participé en una mesa redonda con diferentes representantes institucionales y de empresas alrededor del tema "Ciudad y sostenibilidad". Unos y otros explicamos lo que, cada uno en su campo, estamos haciendo. Yo quise destacar algunas cuestiones que me parecen básicas cuando se habla de sostenibilidad, sostenibilidad en general y, sobre todo, sostenibilidad en el ámbito urbano.


Las ciudades son los espacios más sensibles a los problemas de contaminación en todas sus variedades, falta de calidad del aire, problemas en la gestión de los residuos, carencias en el ciclo del agua... por eso hay que ser conscientes de que sólo apostando por medidas ambiciosas y valientes seremos capaces de revertir la situación. Los problemas que hoy sufren las ciudades no se pueden desligar del marco general del cambio climático en el que estamos inmersos. Una situación que genera problemas a una mayor velocidad que aquella con la que obtenemos nuevas soluciones a conflictos antiguos: mejoramos la depuración de las aguas residuales pero, junto a Valencia, la Albufera recibe cada día menos agua de la que necesita, crecen los espacios verdes en las ciudades pero crece la contaminación, mejoramos la gestión de los residuos pero cada día generamos más. Y todo esto se sufre de manera más acusada en las ciudades.


En la mesa había una amplia representación empresarial que puso en común toda su gestión "verde y sostenible". Me parece indiscutible que, en un planeta tan globalizado, tan interconectado, discutir a estas alturas de la necesidad de la colaboración público-privada es una pérdida de tiempo. Lo que debe quedar claro es quién marca la senda a seguir: lo tiene que hacer la administración en nombre de la ciudadanía. Las empresas tienen la inmensa responsabilidad de no poner los beneficios a corto plazo por delante de todo. Si lo hacen acabarán vencidas por una realidad tozuda: el crecimiento infinito es un espejismo. Ellos también deben predicar sostenibilidad, no como táctica de maquillaje verde sino como estrategia verdaderamente de futuro.


Durante la conversación, siempre con las ciudades como eje, hablamos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de la Estrategia de Energía y Cambio Climático, de economía circular, de energías renovables, de coches eléctricos…

Después de unos minutos para el café y para departir con unos y con otros entre stands, mesas de debate, grandes pantallas demostrativas de decenas de experiencias diferentes y ejemplos de nuevas tecnologías para trabajos medioambientales, participé en la clausura del Ecoforum.


Este año ha sido la primera edición del Ecoforum, una destacada iniciativa que convierte Ecofira en un punto de encuentro y debate sobre temas medioambientales. Una iniciativa que queremos consolidar hacia el futuro. Este año ha estado centrado en Cambio Climático y en la implicación de las empresas en esta cuestión. Empezamos a trabajar ya en la segunda edición.


En la clausura puse en valor el objetivo de la iniciativa y animé, tanto a la dirección de la Ecofira, a la Cátedra de Cambio Climático de la Politécnica, como a nuestros técnicos a aprender de la experiencia de esta primera edición y redoblar esfuerzos y ambición para las siguientes. 

Prácticamente (o sin prácticamente) sin tiempo para comer me fui en tren a Valladolid donde los compañeros de Equo me habían invitado para hablar de gestión de residuos. Estaban muy interesados en conocer nuestro proyecto de implantación del sistema de depósito, devolución y retorno de envases (SDDR). 


Les expliqué que, en los últimos meses, Escocia y Malta se han sumado a las regiones o países que ya tienen este sistema en marcha. También hablamos de cómo Baleares, Cataluña o Navarra, entre otras comunidades, están avanzando ya en sus respectivos proyectos. Más allá de eso, debatimos sobre la dificultad de gestionar adecuadamente los residuos en un sistema económico que vive de generar cada día mayor volumen de desechos, mientras desde las instancias políticas se reconoce abiertamente que todo pasa por reducir su producción. Les expliqué nuestras políticas de separación en origen porque, mientras no seamos capaces de reducir de verdad la producción de residuos, es la mejor (en realidad, la única) política posible.