miércoles, 21 de diciembre de 2016

UNA SEMANA EN LA COP22 DE MARRAKECH, 832 EUROS, TODO INCLUIDO

No tiene nada de excepcional, ya lo sé. Gastar lo menos posible es lo que hace cualquiera con sus dineros y, cuando no son los tuyos, todavía más. 
 
El servicio público y los gastos que los altos cargos hacemos cuando realizamos viajes de trabajo deben caracterizarse por la austeridad ... y la austeridad no tiene nada que ver con el "cutrerío"; al contrario, lo que es "cutre" e incluso delictivo es gastar más de lo imprescindible. Digo todo esto porque ayer me pasaron a la firma los gastos que hice en la semana que estuve en Marrakech a principios de diciembre con motivo de la Cumbre del Clima (COP22). La semana en Marruecos me costó 832 euros (343 euros de avión; 343, de hotel, y 102 de gastos de comida y desplazamientos). La delegación valenciana en la COP22 la componíamos el asesor de Asuntos Generales, Enrique Pastor, y yo. Su gasto total fue de 827 euros. Es decir, en total, sumando lo de ambos, fueron 1.659 euros. Y conste que viajamos cómodamente, estuvimos bien alojados y no pasamos hambre, ni comimos mal.

Enrique Pastor (a la derecha) y yo (a la izquierda) con unos compañeros de EQUO en Marrakech
Explicado ésto, y entrando ya en la actividad concreta de ayer, la mañana la empecé con una reunión en la Conselleria de Justicia sobre diferentes temas de personal que afectan a nuestras direcciones generales y que necesitamos desatascar lo más rápido posible. Son temas de carácter administrativo que, sinceramente, llevo bastante mal y que, a pesar de la buena voluntad de todos, se resuelven muy lentamente. 

A continuación me reuní con la dirección de la Comunidad General de Usuarios del Medio Vinalopó y del Alacantí, con José Torregrosa y Ramón Vicedo. Con ellos, y con el director general del Agua, Manuel Aldeguer, revisamos cuestiones relacionadas con la futura reversión de la Balsa del Toscar que el PP, un mes antes de las elecciones de 2015, había entregado en uso y dominio a la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, a pesar de estar construida en terrenos de la Comunidad de Usuarios del Medio, que fue quien recurrió la decisión. Con la Junta nos reuniremos en breve para, entre todos, definir la futura administración de la Balsa del Toscar. 
Con José Torregrosa y Ramón Vicedo, de la Comunidad General de Usuarios del Medio Vinalopó
Luego estuve en la sede del Centro de Educación Ambiental de la Comunitat Valenciana (CEACV) en Sagunto, en la entrega de los premios "Biodiversidad y Sociedad". Nuestra Conselleria no llegaría a ninguna parte si no tuviera un ejército de gente, de otras instituciones y sociedad civil, implicado hasta la médula en la defensa del medio ambiente. Necesitamos mimar a esta gente, ayudarla, apoyarles. Tenemos graves limitaciones de medios. Esto nos imposibilita hacer muchas cosas que deberíamos hacer y ayudar materialmente a otras instituciones que trabajan en temas de biodiversidad. Por ello, está más que justificado que reconozcamos la labor de quien trabaja en positivo para el medio ambiente. Ese reconocimiento es el leitmotiv de estos premios que, este año, han ido a parar al Seprona de la Guardia Civil (Entidad Pública Colaboradora), al Consell Valencià de Colegios de Veterinarios (Difusión y Comunicación), a la Fundación Assut (Custodia del Territorio), al Ayuntamiento de Ibi (Ayuntamiento Ejemplar) y al Grupo de Investigación de Zoología de Vertebrados de la Univeridad de Alicante (Investigación aplicada a la Conservación de la Biodiversidad). 
Con los galardonados con los premios "Biodiverisdad y Sociedad" de la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente
Por cierto, y que conste en acta, el agua de la mesa de oradores estaba en botella de vidrio y no en frascos de plástico no retornable. Un detalle "sostenible" a destacar. 
La botella de agua de la mesa de oradores: sostenible y bonita
 
De vuelta de Sagunto, conjuntamente con los directores generales de Prevención de Incendios y de Medio Natural, Delia Álvarez y Antonio Marzo, preparamos la reunión de la Mesa Forestal de esta tarde. En el orden del día está el reglamento de Régimen Interno de la Mesa, las órdenes de modificación de la regulación de aprovechamientos forestales y las ayudas del Plan de desarrollo Rural, así como diferentes cuestiones relativas a incendios. 
 
El día lo terminé lo terminé en mi despacho reunido para avanzar en diferentes cuestiones sobre VAERSA y la necesidad de agilizar su funcionamiento y mejorar la estructura interna y la organización laboral. Estamos trabajando hacia una posible transformación de la marca en Empresa de Derecho Público (EDP) ya que ésto mejoraría el servicio que presta a la sociedad, la acercaría más a nuestro control directo y, al mismo tiempo, estabilizaría su día a día. Por el camino, sin embargo, nos quedan todavía bastante obstáculos administrativos que resolver porque la recibimos en pésimas condiciones, no sólo por las muchas irregularidades cometidas por los directivos que nombró en su día el PP, sino por el pésimo modelo organizativo con el que funcionaba. VAERSA no es una empresa cualquiera. Son 1.300 trabajadores, imprescindible para las tareas de servicio público que debe desarrollar la Generalitat y estratégica para el futuro.

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