viernes, 2 de diciembre de 2016

LA REVERSIÓN DE LA BALSA DEL TOSCAR DEL JÚCAR-VINALOPÓ, A PUNTO

La playa de Almenara debería existir pero no existe. Los puertos hechos más al norte han acabado con ella. En verano estuve allí observando cómo está la zona y, verdaderamente, el mar llega al paseo marítimo. Llevan dieciséis años esperando la construcción de unos espigones que resuelvan la situación y reponga la arena allí donde estaba (o, al menos, una parte). El Gobierno de España, a través de la Demarcación de Costas, trabaja en un proyecto para hacer la obra de recuperación. Lleva muchos años y avanza muy lentamente.

Ahora están en la fase de consulta a nuestra Conselleria. No es una consulta vinculante. El proyecto contempla unas obras que, en opinión de nuestros técnicos y también de los especialistas de la Universidad Politécnica de Valencia, tienen unas consecuencias que no quedan claras en las playas más al sur de Almenara. Los espigones que se proponen construir podrían tener el mismo efecto en las playas más al sur, las de Canet, Sagunto o Valencia. En definitiva, que nuestra opinión, y así consta en un informe enviado al Ministerio, es que se hace necesario alguna explicación más, por tanto, algún estudio para garantizar que la solución de hoy en Almenara no será el problema de mañana más al sur. Esto implica alargar el trámite y, para Almenara, un disgusto importante. La solución podría pasar por modificar determinados aspectos y completar la información aportada.
Ayer, a primera hora de la mañana, nos reunimos con representantes del ayuntamiento de Almenara y de la Demarcación de Costas de Castellón, y pudimos revisar el proyecto. Nosotros tenemos clara la urgencia de la obra y, desde el Ayuntamiento, que no se puede trasladar la degradación del litoral hacia el sur. La conclusión es que nosotros enviaremos al Ministerio un recordatorio de la urgencia del proyecto y la posibilidad de introducir modificaciones antes de iniciar el periodo de evaluación ambiental ya que, si no se ponen objeciones importantes, la tramitación puede ser más rápida de lo que es ordinariamente.

A continuación, precisamente, participé en la reunión de la Comisión de Evaluación Ambiental de nuestra Consellería que, entre las cuestiones más destacadas, ha dado luz verde al Documento de Alcance para ampliar el Parque Empresarial de Elche. Se trata de una recalificación de cerca de 500.000 metros cuadrados de crecimiento. La zona propuesta presenta unas características muy poco conflictivas para llevar a cabo la modificación. El documento de alcance explica cuáles deben ser las características del estudio que deberán presentar las promotores para seguir con la tramitación y se marca como principal observación posibles problemas de inundabilidad en una zona concreta a justificar que deben resolverse adecuadamente.

De la reunión de la Comisión Ambiental me tuve que escapar unos minutos antes de terminar ya que tenía reunión en Monóvar con los responsables de la Comunidad General de Usuarios del Medio Vinalopó y los ayuntamientos propietarios de los terrenos donde está la balsa del Toscar. El motivo de la reunión era comentar con ellos la inminente resolución que vamos a sacar sobre la cesión de dominio que, en abril de 2015, un mes antes de las elecciones autonómicas, el Gobierno del PP hizo de la balsa del Toscar a la Junta Central de Usuarios del Vinalopó.
La Comunidad presentó recurso y nosotros vamos a resolver revirtiendo la cesión hecha por el PP de una instalación que es dominio público y, por tanto, absolutamente inalienable. También hablé con el presidente de la Junta, Andrés Martínez. Una vez emitida la resolución será necesario que todos los actores implicados, coordinados desde la Generalitat, organicemos la gestión de la balsa del Toscar de forma que quede garantizado que todo el mundo vea satisfechas sus necesidades en tiempo, forma y precio.

A Monóvar fui con el director general del Agua, Manuel Aldeguer, y el asesor Enrique Pastor. Y los tres nos desplazamos después hasta Pinoso. Allí nos reunimos con el alcalde Lázaro Azorín; la concejala de Medio Ambiente, Silvia Verdú, y el de Agua, Julián Pérez. Sobre la mesa una serie de temas: sellado de vertederos, declaración del Cabeço de la Sal como Monumento Natural, el SDDR y el impacto en los municipios, los vertidos de aguas residuales en la pedanía de El Rodriguillo y, sobre todo, las obras para connectar Pinoso al trasvase Júcar-Vinalopó, del que había sido excluido por el PP.
El día lo terminé en el Palau de las Artes en una cena fría organizada por la empresa Ferrovial. Como siempre en estos casos las conversaciones suelen ser lo más interesante. Este tipo de actos sirve para hacer relaciones sociales y, todo sea dicho, en mi caso siempre acabo llevándome trabajo a casa... en forma de petición de entrevista, de recordatorio de una faena no hecha, una propuesta, una queja, alguna crítica. Quien más quien menos aprovecha la ocasión, y está bien.

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