lunes, 5 de diciembre de 2016

HECHA LA LEY, HECHA LA TRAMPA: LA GESTIÓN ACTUAL DE LOS ENVASES

Ha provocado alguna desgracia. En algunos sitios más de una y dramática ... pero ya tocaba que lloviera. Era muy necesaria toda esta lluvia, toda esta agua.


Las imágenes que acompañan este texto son del río Segura a su paso por Orihuela. Decenas y decenas de envases hacia el mar, kilos y kilos de plástico... La mayoría envases de bebidas; y los que no se ven, por ejemplo, las latas que al llenarse de agua pesan más y se hunden hasta el fondo.
Los envases que aparecen en el vídeo son responsabilidad de quien los ha puesto en el mercado. No deberían estar donde están. Lo dice la ley que especifica que el productor debe ocuparse de su recuperación. Y no se cumple.

Por lo tanto, es cosa de la administración velar por el cumplimiento de lo que marca la ley.

En este sentido, y ahí es donde quería llegar, el SDDR, gracias a la implicación de los ciudadanos, posibilita que nadie se escape de cumplir la ley. Ni los productores, se llamen Pepsi, San Miguel o Fanta, ni nadie.

¿La recogida de todo lo que se ve en las imágenes la debe pagar el ciudadano cuando la responsabilidad no es suya? ¿Lo tiene que pagar el ciudadano que ya ha pagado el "punto verde" que, supuestamente, asegura la gestión del envase hasta el final? ¿Lo tiene que pagar el ciudadano en forma de contaminación o de plásticos en el pescado que llega a nuestras mesas? ¿Lo tiene que pagar el ciudadano en forma de más petróleo para hacer nuevos envases o más metales para hacer nuevas latas? Yo creo que no lo debe pagar el ciudadano. No puede ser que la irresponsabilidad de unos productores que ya han repercutido lo que ellos pagan por la gestión del envase en el precio de la bebida, encima, termine obligando al consumidor a volver a pagar, esta vez por la recogida de todo el que se pierde. Esto no tiene nombre ... O sí, se llama "ley del embudo".

Que quede claro, no estoy diciendo que con el SDDR no vaya a llegar basura, en este caso, a los ríos. Lo que digo es que será extraño ver en las aceras envases de bebidas. ¿Se encuentran muchas monedas de 10 céntimos por las calles? No, ¿verdad? Pues con los envases pasará lo mismo.

Dicho ésto, sólo un par de cosas más, porque esta es una semana un tanto especial. Tan salpicada de fiestas que la agenda y la actividad quedan en perfil bajo.

Por ello, el resto de semana dejaré el diario y el recuperaré próximo lunes.

Ayer fue un día de reuniones de planificación y de poner un poco de orden en distintos temas. A lo largo de toda la mañana mantuve encuentros con la gente de la Secretaría, de Subsecretaría, del Gabinete Jurídico, de las empresas instrumentales ... temas de comunicación, estrategia, cuestiones legales, formas y maneras de hacer las cosas, aspectos a revisar...

La próxima semana volverá a estar llena de actividad plena previa a los días de Navidad.

Hoy me voy a Alicante, en concreto en la Ciudad de la Luz, a la celebración del Día de la Constitución (¡¡a ver si se reforma ya!!) y mañana, miércoles, pasaré la mañana en el despacho, a mediodía iré al «Consellet», la reunión de secretarios autonómicos y subsecretarios que prepara la reunión de los viernes del Pleno del Consell. Jueves y viernes, fiesta... supongo.

No hay comentarios: