martes, 22 de noviembre de 2016

NUEVO SISTEMA DE GESTIÓN DE ENVASES: UN CARTEL POTENTE PARA UN PROYECTO POTENTE

Al lado del cartel de la Jornada sobre nuestro futuro sistema de gestión de envases de bebidas, basado en la Devolución y Retorno, el devolver el casco de toda la vida.

Vuelvo a la normalidad de mi tarea después de una semana en Marrakech con motivo de la COP22. No explicaré ahora como me ha ido por aquellas tierras dado que ya lo he ido contado a lo largo de los días que estuve allá. Lo que sí quiero hacer es un pequeño resumen de dos cosas que me preocupan extraordinariamente: no veo voluntad sincera de hacer frente al Cambio Climático y creo que del Gobierno español no se puede esperar absolutamente nada.
Un par de reflexiones sobre cada punto:
Después de la COP21 de París donde se marcaron el objetivos de cara a combatir de verdad el Cambio Climático y no pasar de los 2 grados de aumento de las temperaturas a final de siglo (o mejor, 1’5), la cumbre de Marrakech ha sido una oportunidad perdida. El lema era “Actúa”. Se suponía que iba a ser el punto donde empezaran a concretarse los acuerdos de París en medidas y reglamentaciones que posibilitarán su cumplimiento. Nada más lejos de la realidad. La llegada de un negacionista al poder en los Estados Unidos, Donald Trump, añadió incertidumbre a la situación y, al final, la reacción otros mandatarios internacionales ratificando su voluntad y su compromiso contra el Cambio Climático sólo sirvió para que una serie de afirmaciones rotundas pero vacías se tomaron como algo valioso. El caso es que, más allá de proclamas retóricas, apenas se llegó a acuerdos sobre la financiación que los países ricos tienen que hacer a los pobres para compensarlos para no crecer a expensas de los combustibles fósiles. Son 100.000 millones anuales que todavía no se ha definido cómo se pagarán. 100.000 millones son un 5% de lo que cada año se gasta el mundo en armas.
En cuanto al Gobierno español, el que hace un par de año todavía negaba la existencia del Cambio Climático, no hay que tener ninguna esperanza. Su estrategia es decir que estamos dentro de la Unión Europea y que haremos lo que el resto de países europeos puedan hacer. El caso es que ni un gesto en dirección a acabar con el carbón o apostar por las energías renovables, a la inversa. Seguimos subvencionando el carbón y penalizando las energías limpias. Aprovechando que el presidente Rajoy visitó la COP22, anunciaron una ley del Cambio Climático antes de final de legislatura. Al día siguiente dijeron que no tenían nada a explicar sobre el proyecto puesto que todavía estaba todo para escribir. Ni un solo detalle fueron capaces de destacar.
En resumen, que hará falta que sean otras administraciones las que se preocupan de hacer las políticas responsables que toca o, como mínimo, de ir en esa dirección. Por supuesto que desde la Generalitat si apostaremos por las renovables, si por la reducción de residuos, por la movilidad sostenible, por el urbanismo no depredador y por un modelo económico en armonía con el medio ambiente.
En cuanto a la jornada de ayer, la de mi vuleta a la normalidad, a primera hora arranqué con una reunión con mi equipo de Secretaría Autonómica para preparar la conferencia que tengo que hacer mañana al la Fundación Bancaja sobre “Nuevas políticas en Medio Ambiente”.
Inmediatamente después, nos vimos, junto con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, con la Unió de Llauradors. Su presidente, Ramón Mampel, nos explicó los graves problemas que por la agricultura está representando la sobrepoblación de determinada fauna salvaje que destroza campos y cosechas.
No es en una única zona del país, es bastante generalizado. Conejos, ardillas y, sobre todo, jabalíes están afectado mucho los campos de labranza. Nos han reclamado acciones coordinadas para hacer frente a esta realidad. La inexistencia de depredadores, la poca agua que hay en algunos lugares de la montaña y la carencia de comida están atrayendo a los animales a las zonas agrícolas y, desde la Unió, nos reclaman intervenciones.
Quieren una mayor coordinación y facilidad para poder hacer batidas que estabilizan un poco las poblaciones de estos animales.
Hemos acordado que haremos una revisión de la realidad por zonas, para saber qué tipo de intervención es más adecuada en cada caso. Se trata de implicar desde las direcciones territoriales a los ayuntamientos pasando por los técnicosde los servicios centrales de la Consejería, las asociaciones de cazadores y a los propios agricultores. Una vez tengamos claro cada situación, se verá qué es lo más oportuno y más útil.
A continuación, en su despacho, me he reunido con el Secretario Autonómico de Presidencia, Andreu Ferrer, y hemos revisado una serie de temas, básicamente ligados a residuos, aunque también hemos tocado cuestiones de urbanismo y de gestión de los Parques Naturales. No es habitual tener este tipo de contactos con el segundo escalafón de Presidencia pero creo que son muy útiles puesto que ayudan a profundizar en temas sobre los cuales se pasa de puntillas y no se los presta atención hasta que, por cualquier motivo, acaban convertido nos problemas. Cómo siempre, es la carencia de tiempo y la necesidad de ocuparse de lo más urgente lo que hace que estos encuentros tanto útiles no sean todo lo frecuentes que haría falta.
Después de comer, me he reunido con la consejera Elena Cebrián. Ha sido una reunión corta pero dado que hacía una semana que no nos veíamos, ha servido para que le explicara mis conclusiones de Marrakech y pasaramos revista a una serie de cuestiones de los últimos días, desde la decisión de la Fiscalía para que la Consejería se implicara más en la gestión de los niveles de agua de la Albufera hasta la organización, la próxima semana, de la jornada sobre nuestro proyecto de sistema de depósito, devolución y regreso de envases.
Precisamente, de esta cuestión fue la sesión de trabajo con el equipo de la Secretaría en la cual me explicaron como iban los preparativos de la jornada. He visto, por primera vez, el cartel anunciador que ya está por toda Valencia. Me gusta mucho. Me parece potente, rotundo. Me recuerda el símbolo del grupo “Obrint Pas” ”. Encaja con aquello que es el sistema SDDR.


En la sede de Compromís de Chiva hablando de la futura Autorización Ambiental para la cementera CEMEX de Buñol.

La jornada de ayer la acabé a Chiva, reunido con el colectivo de Compromís de la comarca. Hacía semanas que teníamos prevista una reunión pero, por diferentes motivos, no lo habíamos podido hacer. Estaban convencidos que yo no quería la reunión. Nada más lejos de la realidad. Compromís, en aquella comarca, siempre ha defendido que la planta de la cimentera CEMEX no haga incineración de residuos. Ahora estamos en la fase de revisar la autorización ambiental , es decir, las toneladas que pueden quemar y, por lo tanto, quieren que se concrete en hechos el discurso de reducción de toneladas quemadas.
Les hemos dicho que sí, que vamos a reducir, que se acaba la incineración de residuos tóxicos, que aumentarán las medidas de control y de información. La clave está en los residuos peligrosos. Ahora tienen permiso para quemar 75.000 toneladas/año, aunque no llegan, ni de lejos, a esta cantidad. Nuestro compromiso es bajar tanto como podamos, llevarlos al mínimo. No hemos querido concretar una cifra pero será la menor posible.
Les preocupa (y es sensato) que en el rifirrafe político se los pueda acusar de ser, cuando gobernaba el PP, defensores de la no incineración y que ahora con “los suyos” en el Govern no la critican. Les hemos dicho que seremos coherentes con lo que siempre hemos defendido. Estamos contra la incineración. No haremos las incineradoras que tenía previstas el PP y, a medio plazo, cuando la gestión de los residuos esté ordenada, queremos acabar también con las incineradoras en “B” que representan las cementeras. Ahora el objetivo son los peligrosos y a por ellos vamos.

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