sábado, 29 de octubre de 2016

DISCUTIENDO Y DISCUTIENDO SOBRE ENVASES CON LOS LÍDERES DEL SECTOR DE LOS SUPERMERCADOS VALENCIANOS

Como todos los viernes, la jornada comenzó ayer con la reunión del Consejo de Dirección de mi Secretaría y, también como es habitual, superamos las dos horas de debate. Sobre la mesa un puñado de temas de lo más diverso: desde las primeras reuniones de cara a organizar la retirada de la paja del arroz en la Albufera hasta la constitución de la Comisión Negociadora de VAERSA sobre la que finalmente se ha cerrado un acuerdo.

Las dos horas largas de trabajo sirvieron también para revisar todo un conjunto de cuestiones: seguimos con graves problemas de dotación de personal, no se cubren, ni de lejos, las plazas vacantes que tenemos, los presupuestos para 2017 supondrán un buen incremento de las cantidades disponibles pero siguen estando lejos de nuestras necesidades. Organizamos también mi presencia en la Cumbre del Clima de Marrakech (COP22) que tendrá lugar el próximo mes de Noviembre. Son dos semanas de debates. Iré seis días con la delegación española aprovechando la semana en la que hay debate en el Comité de las Regiones y cuando llegue el momento de las conclusiones.

Tenemos en marcha también nuestras jornadas del día 29 de Noviembre sobre el Sistema de Depósito y Devolución de Envases (SDDR). En ellas habrá una importante presencia de especialistas estatales e internacionales que explicarán sus experiencias.

Las reuniones del Comité de Dirección son siempre un buen momento para hablar de política, de nuestros objetivos, y de cómo vamos consiguiendo (o no) aquello que nos habíamos propuesto en el momento en que iniciamos el “camino de nuestras responsabilidades institucionales”, o dicho más claramente, si estamos haciendo (y lo hacemos bien) aquello que dijimos que haríamos. En estas reuniones no perdemos tampoco la ocasión de hablar de política a nivel más general y de cómo puede afectar a nuestros proyectos la realidad política, por ejemplo, de ámbito español. Ayer no estaba en la reunión el director general del Agua, Manuel Aldeguer, que es el único militante del PSPV-PSOE de nuestra Secretaría, pero también dedicamos un rato a hablar de la actualidad en las filas socialistas y de cómo nos podría afectar al conjunto del Gobierno valenciano y a nosotros en particular.

De esta reunión saltamos a otro despacho, el de la consellera Elena Cebrián para hablar de cómo quedan los presupuestos de la Conselleria para 2017. Tendremos, en números redondos, 316 millones disponibles. Representa un aumento de casi un 6'5%. En un primer momento, nuestra demanda de necesidad fue de 334 millones, lo que significaba un incremento del 12%. Finalmente, después del baño de realidad que significa pasar por la Conselleria de Hacienda y padecer en vivo y en directo los problemas que acarrea nuestra infrafinanciación por parte del Gobierno central, el aumento se redujo a la mitad. Esperamos que, a diferencia del ejercicio actual, no llegue a medio curso una orden de no disponibilidad que signifique nuevos recortes. Personalmente deseo (aunque no tengo grandes esperanzas) que el nuevo ministro de Hacienda no sea Montoro sino alguna otra persona más demócrata, más seria y más sensible con el valor de las Autonomías.

Ya por la tarde, junto al director general de Calidad Ambiental, nos reunimos con los directivos de Más y Más (José Juan Fornés), Consum (Javier Quílez) y Mercadona (Pau Villalba) y los representantes de las asociaciones de supermercados Ignacio García (ASEDAS) y Pedro Reig (ASUCOVA).
Con los representantes de los supermercados Más y Más, Consum  y Mercadona, y de las asociaciones ASEDAS y ASUCOVA


El tema, el SDDR. Los supermercados consideran que el sacrificio de espacio que han de hacer en sus instalaciones para poner las máquinas de recogida de envases es incompatible con su modelo de negocio. Se mostraron dispuestos a ayudar en la mejora de la gestión de los envases si buscamos modelos alternativos al SDDR. Nosotros pensamos que el espacio necesario para gestionar el SDDR en ningún caso perjudicará a los supermercados, al contrario, ya que el beneficio medioambiental es un beneficio para todos y, en su caso, incluso puede reportarles ingresos extras. Se trata de buscar ubicaciones para las máquinas que no resten espacio a la venta de sus productos, y ya está. En un par de semanas nos volveremos a reunir.

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