domingo, 13 de diciembre de 2015

Frenar el Cambio Climático pasa por cambiar el modelo económico


Solo las movilizaciones ciudadanas pueden obligar a los gobernantes a tomar, de verdad, medidas reales contra el Cambio Climático. (Foto: AP)


Llevo todo el fin de semana repitiéndomelo: igual no he entendido bien el documento final de la COP21 pero a mí me  suena a fraude. Cuanto más me lo miro, peor me parece. Y cuanto más oigo a los poderosos (o a sus voceros defenderlo sin base alguna como si de una nueva religión de usar y tirar se tratara) más me convenzo de que es un fraude.

Ya sé que los grandes líderes mundiales dicen que es un "acuerdo histórico", lo que pasa es que con sus trajes a medida, sus séquitos, sus coches oficiales y sus hoteles a mil euros la noche, con toda sinceridad, estos profesionales de los "hechos históricos" no me merecen ninguna credibilidad. Y si, encima, los datos les quitan la razón, pues todavía menos.

Se habla de acuerdo vinculante pero, en realidad, no hay nada obligatorio, ni ningún tipo de sanción para quien pueda incumplir los compromisos que se formulan. Curiosa manera de hacer vinculantes los acuerdos, ¿no?

Vale, acepto que ya hay, al menos formalmente, unanimidad internacional sobre la realidad del cambio climático y sobre la necesidad de reducir las emisiones para detenerlo. Muy bien. Si tenemos que celebrar eso, celebremos pero reconozcamos a la vez que eso ya estaba decidido antes de empezar la COP21 y que, por tanto, si ese es el botín, no hacía falta tanta reunión.

Yo tengo la sensación de que los acuerdos estaban más que negociados antes de empezar la cumbre. No me puedo creer que las grandes empresas, que los grandes intereses multinacionales vivan con el ¡ay! en el cuerpo de lo que pueda salir de dos semana de reuniones impredecibles. No me lo creo. Ni de lejos.

El gran éxito es haber acordado que se pone en dos grados el límite al aumento de la temperatura media del planeta. Muy bien, de acuerdo pero ¿cómo se piensa hacer? Sin descarbonización, ni neutralidad climática, que son dos términos que se han caído del acuerdo, ¿cómo se piensa hacer? La respuesta es con fe y paciencia. Se habla solo de llegar al límite de las emisiones "lo antes posible" y de ir reduciendo a partir de mediados de siglo. Lo que no dicen es que si no hay descenso ya de las emisiones en 2050 ya estaremos por encima de los mencionados 2 grados. Los números no cuadran.
Si la realidad, como reconocen todos los científicos,  es que para llegar a lo que se ha comprometido se debería estar en emisiones cero antes de 2050 y el texto fija esa fecha (en el mejor de los casos) para empezar a reducir, ¿de qué estamos hablando? ¿A quién quieren engañar? ¿Cómo pueden ser tan irresponsables?

Sin descarbonización, ni neutralidad climática, presentan como gran receta la compensación entre emisión de gases de efecto invernadero y la absorción o captura de C02. Sí, claro, las plantas y los bosques serán los compensadores y, además, se confía en los avances tecnológicos. Qué casualidad que sean las mismas empresas petroleras las que estén investigando en este terreno y apuesten por almacenar CO2 en grandes bolsas subterráneas. Negocio sobre negocio. Igual que es muy interesante recordar que casi una cuarta parte de los patrocinadores de la COP21 eran grandes corporaciones con intereses directos en explotaciones energéticas altamente contaminantes.

En mi artículo del mismo sábado del cierre de la COP21 ya apuntaba otras consideraciones que me hacen desconfiar absolutamente de lo acordado en París: las ayudas a los países mensos desarrollados son ridículas (se habla de 100.000 millones cuando las subvenciones anuales a los combustibles fósiles superan los 500.000), no se reconoce la deuda climática de los países ricos, se cae del articulado toda referencia a los derechos humanos, no habrá recogida externa de datos para examinar el comportamiento de cada estado, la aviación y la navegación (grandes contaminantes) quedan fueran del control de emisiones...

En definitiva, que pese a todo lo dicho estoy dispuesto a aceptar que la COP21 de París ha sido el inicio del camino hacia el verdadero combate contra el cambio climático pero su avance ha sido tan pequeño que vuelvo a decir que me parece un fraude. El camino no había mas remedio que iniciarlo pero la forma de hacerlo pretende ralentizarlo. Es como si sabiendo que la carrera es de 100 kilómetros, y que no hay tiempo que perder,  hubiéramos recorrido 100 metros y todos estuviéramos celebrándolo. No hay nada que celebrar.

Toca seguir insistiendo. Presionando desde la sociedad civil. Votando por opciones electorales que defiendan políticas verdaderamente comprometidas contra el cambio climático. Y no nos engañemos, no hay freno al cambio climático sin cambio de modelo económico, sin cambio de modelo de vida, sin cambio de sistema. La clave está ahí. Así pues, imaginar que de la mano de los que han dirigido esta COP21 podemos llegar a todo esto es muy ingenuo. Deberemos pasar por encima de ellos. Nos jugamos el futuro.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Decir que Puerto Mediterráneo es el Terra Mítica del S.XXI, creo que es totalmente desafortunado. ¿Qué similitudes encuentra usted entre un parque temático que fue llevado a cabo con dinero público por gente que no tenía ni puñetera idea de gestionarlo y se sobredimensionó hasta reventarlo, como se ha tratado de hacer con todo lo público para estigmatizarlo, hacer ver que no funciona y malvenderlo a un inversor privado? En Terra Mítica hubo especulación, incendios extraños, corrupción, etc. Más de 1500 trabajadores estuvieron en nómina, frente a los menos de 150 que lo llevan en la actualidad.
Pero todo lo dicho anteriormente, no invalida la necesidad de su concepción y puesta en marcha como complemento a la oferta de sol y playa de nuestra locomotora turística. Eso sí, nunca con dinero público, puesto que los parques de atracciones deben generar noticias de ocio y diversión. Pero no de cuáles son los resultados empresariales y los pufos que dejan.

Si este fondo dice que invertirá X millones de euros, le aseguro que no habrá sobrecostes del 50%, ni será un pufo. Primero, porque se juegan su dinero. Y, además, porque el centro comercial más novedoso y más grande, siempre es el que mejor funciona. Y, sobretodo, porque existe una realidad tangible en Zaragoza.

Nadie hubiéramos protestado por una Fórmula 1 en la que el gobierno valenciano no hubiera puesto un céntimo de euro y todo hubiera corrido a cargo de Valmor o un inversor extranjero, y el presupuesto de los valencianos se hubiera destinado a lo que toca, cubrir sus necesidades. Ni tampoco nadie hubiera protestado si otro inversor privado viene y construye la Ciudad de la Luz y le sale mal la jugada, sin elevar la deuda de los valencianos.

En Paterna, tenemos espacio para reindustrializar la Comunitat Valenciana (5 polígonos industriales a menos de medio gas), lo cual es objetivo prioritario del propio Ayuntamiento. Y disponemos de Parque Científico y Campus Universitario. Y sobre todo, de la vasta extensión de terreno en La Vallesa. Por tanto, podemos perfectamente llevar a cabo este proyecto del sector servicios y liberar el excedente de terreno de La Mola como zona verde.

Los proyectos que son una locura, como la Zona Franca que pretendía llevarse a cabo, se les ha dado carpetazo, por tratarse de una perfecta salvajada, además de inconsistentes.

Pero, para eso están ustedes. Para encargarse de que las infraestructuras de acceso son las que realmente se necesitan y no hayan atascos continuos, para que el barranco se encauce como toca y no se inunde La Pinaeta o Valterna. Para decirles que las balsas de laminación y tanques de tormentas que han proyectado, no son la mejor solución. O para ver de dónde sacan la energía para helar el lago central o la pista de esquí, por ejemplo.

Si el problema es que no les gusta el modelo, están en su derecho. Pero, díganlo claro. No estigmaticen el proyecto con pufos previos que no tienen nada que ver con el asunto, pero que consiguen desinformar, más que informar de los pros y contras reales.

En cuanto a que los paterneros no quieren el centro comercial, es mucho aventurarse. Es cierto que se han realizado marchas por la zona natural y que han tenido bastante participación. Pero, es un grupo minoritario, respecto a los 60.000 paterneros que podían haber votado, si se les hubiera permitido. Pero no fue así, puesto que los ciudadanos no están informados sobre el tema y son tontos. En cambio, para elegir gobierno, si que estamos perfectamente informados de todo y tenemos criterio. En fín.....