viernes, 2 de enero de 2015

Las Campanadas (de Canal Sur) y Canal 9

Imagen de la frustrada retransmisión de las Campanadas de Canal Sur. Los presentadores eran la actriz Ana Ruiz y el cocinero Enrique Sánchez.

Primera observación: Las personas, sean andaluces, valencianos, alemanes o peruanos, que juzgan su televisión pública por cómo da o deja de dar las 'Campanadas de Fin de Año' son carne de cañón, gente que, a pesar de vivir en democracia, no ha llegado plenamente al estadio de ciudadanos.

Segunda observación: Una televisión pública que pueda ser cuestionada, como si se acabara el mundo, por su retransmisión de las Campanadas es evidente que deja mucho que desear, que no es la televisión pública que necesita la comunidad a la cual supuestamente sirve.

 Así pues, si la miserable anécdota de las Campanadas de Canal Sur es un hecho trascendental, es que Canal Sur es una mala televisión pública, y si los andaluces se ponen en pie de guerra por el que pasó la noche del 31, es que necesitan urgentemente una verdadera televisión pública.

 Hablo de Andalucía pero los argumentos sirven para explicar, cosa que conozco bien, el pasado de Canal 9 y su cierre y, sobre todo, hay que tenerlos muy en cuenta si, como parece, hay voluntad política y social de que a partir del año que viene las cosas en el País Valenciano se puedan hacer de forma diferente a cómo se han hecho en los últimos años, medios públicos incluidos.

 El sentido de una televisión pública no tiene nada que ver con las 'Campanadas de Fin de Año', ni, en el caso andaluz, está ligado tampoco a la Semana Santa, la Feria de Abril o similares; igual que, en el País Valenciano, Canal 9 no existía para ofrecer retransmisiones de Fallas, de Hogueras o Entradas de toros de Segorbe. No, una televisión pública tiene que tener todo esto, vale, sí, pero su papel fundamental es informar a la gente de aquello que necesita saber para poder ejercer de ciudadano, dotarles de espíritu crítico y procurar acercarles las claves de aquello que cotidianamente le pasa. Las fiestas y celebraciones, como el fútbol, las nevadas o el estado de las playas, son de muy buen comentar, son cosas tan blancas que al poder le encantan, pero no pasan de ser contenidos complementarios.

 Es muy curioso, que en Canal Sur las Campanadas hayan desatado como nunca la caja de los truenos cuando llevan casi 30 años haciendo una programación infecta, unos informativos oficialistas hasta la médula y con un organigrama tan socialista como del PP era el de Canal 9 en sus últimos años. El twitt que publicó Canal Sur después de su error es significativo de la presión a la cual se vieron sometidos: "Consternados, se ha ordenado la apertura inmediata de una investigación que aclare lo ocurrido". Y ayer ya dimitió el director de Emisiones de la cadena.

 Ni su programación vulgar, antigua, tópica y casposa; ni sus informativos oficialistas, manipulados, manipuladores y sectarios; ni la elección de sus directivos siempre con el carné del PSOE en la boca; ni la carencia de programación infantil; ni el abuso de corridas de toros y misas... Nada de todo esto, la mayoría de andaluces, trabajadores de la casa incluidos, deben de pensar que ya está bien, que la España profunda, la que ya describía Machado cómo "de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María...", todavía es la que representa y explica Andalucía.

 La "consternación" venía de unas Campanadas mal dadas. Pues eso es un inmenso error. Quejarse de las Campanadas y olvidar la desinformación es cómo, en el terreno de la Sanidad, aceptar los diagnósticos equivocados pero poner el grito al cielo porque se ha muerto un ficus en la sala de espera de Urgencias. Y quien piense que se puede tener una buena sanidad o una buena educación allá donde hay una mala televisión pública que se lo haga mirar... El País Valenciano es el mejor de los ejemplos: es una Comunidad Autónoma en quiebra y se dio la campanada cuando hace un año Canal 9 fue a negro.  


(Este artículo es una versión en castellano del original publicado en valenciano en eldiario.es)

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