viernes, 10 de enero de 2014

En la planta 5 de "El Corte Inglés", periodismo en oferta


"El Corte Inglés" viene a ser al periodismo lo que Repsol al ecologismo. Así las cosas, ¿verdad que sonaría raro que Repsol pagara el anuario de Greenpeace? Pues bien, el "Informe de la profesión periodística de 2013", elaborado por la Asociación de la Prensa de Madrid, lo patrocina "El Corte Inglés". En la portada del documento, el famoso triángulo verde de la cadena de grandes almacenes llama más la atención que el mismísimo título de la obra.

Ya sé que dedicar un artículo a la combinación de periodismo y "El Corte Inglés" es igual que entrar en un terreno minado pero el patrocinio en cuestión me parece inadmisible y de comentario obligado; es un hecho que pone de manifiesto la indefensión del periodismo y la voracidad de las grandes empresas. No es un tema menor. La presencia de "El Corte Inglés" detrás de un trabajo sobre la profesión periodística contamina de arriba a abajo su contenido, por valioso que éste sea. Si los periodistas españoles necesitamos que una empresa como la referida ponga el dinero para poder hacer un trabajo sobre el estado de la profesión es que la profesión está peor que muy mal.


¿Alguien recuerda una rueda de prensa de los responsables de "El Corte Inglés" Una empresa con decenas de miles de trabajadores, una de las más grandes de España, ¿cómo es posible que no sea nunca protagonista de la información? Pues sencillamente porque, a golpe de publicidad, tiene comprados a todos los grandes medios españoles. "El Corte Inglés" se gasta cada año más de 130 millones de euros en publicidad. Por eso tanto silencio, por eso la empresa del triángulo verde nunca es noticia. Estamos delante de un tiburón de la censura informativa. Para ellos, desde la lógica empresarial, será un comportamiento impecable pero de ahí a que los periodistas aceptemos que pague también los estudios sobre cómo está la profesión va un mundo.

Nada sabemos de sus conflictos laborales, nada se conoce de en qué condiciones se trabaja en esa casa, nada se dice de sus últimos despidos en masa, ni se dan detalles de sus resultados económicos. Para los grandes medios españoles, "el corti" es intocable. Cualquier persona que tenga curiosidad por saber lo que pasa de verdad en la mencionada empresa, no hace falta que pierda el tiempo buscando en "El País", "El Mundo", la "SER" u "Onda Cero". Tampoco es necesario que consulte ninguna gran cadena de televisión. Incluso está de más acercarse a los medios públicos, "El Corte Inglés" es un gran poder fáctico y en las instituciones también se le teme, y hasta ellas también llegan sus tentáculos.

En Canal 9, durante los años de gobierno de Eduardo Zaplana al frente de la Generalitat, había un jefe de Informativos, de nombre Pau Pérez Rico, que actuaba de comisario del PP en los noticiarios de la cadena. Manipulaba, censuraba, amenazaba, perseguía... La Redacción reclamó en repetidas ocasiones su cese. Cuando la situación de Pérez Rico en Canal 9 se hizo insostenible, lo fichó "El Corte Inglés" y, desde hace algunos años, es su jefe de Comunicación en Valencia.

Otro hecho que puede ilustrar el tipo de complicidades que teje la gran cadena de almacenes, así como demostrar el nivel de su compromiso social con la verdad, lo encontramos cuando en 2007 se publico el libro "Zaplana, el brazo incorrupto del PP. La obra solo duró unos días en las estanterías de "El Corte Inglés". El libro fue retirado de inmediato, "por órdenes de arriba", según se publicó entonces, y jamás lo repusieron.

Solo buceando en internet se pueden encontrar datos e informaciones que nos acerquen al funcionamiento real de la empresa. Solo en internet se nos explica como la dirección de la cadena de grandes almacenes ha conseguido que un par de sindicatos "amarillos" controlen la mayoría del Comité de Empresa, la cantidad de sentencias en contra que han tenido por temas laborales de toda índole o el evidente machismo que hay en su política de promoción interna. Por ejemplo, solo en internet nos podemos enterar con cierto detalle de que el nuevo director general de "El Corte Inglés", Dimas Gimeno, ha sido tres veces candidato de la Falange Española Independiente en distintas elecciones.

En definitiva, ya que es una evidencia que el periodismo español, considerado empresarialmente, está vendido a la gran cadena de almacenes, al menos nos podría quedar la esperanza de que en lo profesional estricto no se arrastrara ninguna hipoteca similar. Ahora, el patrocinio del "Informe 2013" de la Asociación de la Prensa obliga a dudar. Si hay una empresa en el estado español caracterizada por su opacidad y por su total falta de transparencia es "El Corte Inglés". Sus clásicos edificios sin ventanas son una metáfora perfecta de su hermetismo. No parece pues la más adecuada para ponerse tras un trabajo que pretende concienciar sobre el valor del periodismo en una sociedad democrática.

La pregunta final podría ser si, dicho todo lo dicho, yo defiendo que es necesario renunciar al patrocinio de "El Corte Inglés" en un trabajo sobre el estado del periodismo en España. La respuesta es sí, se debe renunciar, el peaje es demasiado alto. No dudo que un informe como el que nos ocupa vale dinero pero me parece que su financiación se debería buscar lejos de los grandes poderes económicos y más cerca de las instituciones, ya sea mediante convenios con facultades de periodismo o similar. Además, antes de ponerse en manos de una empresa que practica la censura, la desinformación y la compra de voluntades, que menos que apoyarse, aunque solo sea en parte, en el trabajo desinteresado de los mismo asociados. Yendo un poco más allá, soy partidario de que el dinero que, por ejemplo, "El Corte Inglés" dedica a este tipo de mecenazgos llegue a los poderes públicos en forma de impuestos para que, después, las instituciones lo gestionen con objetividad y transparencia para facilitar documentos como el "Informe de la profesión periodística". Cuando veo el de 2013 y topo con el famoso triángulo verde, no puedo evitar la sensación de que en cualquier momento me intentarán vender que ya es primavera pese a estar en lo más crudo del invierno... y esa sensación es muy mala en periodismo.

7 comentarios:

Jose Ramón dijo...

Hola Julià,

Me ha gustado bastante el artículo, porque para mí no puede existir periodismo real e indendiente si no lo es desde su base: la económica.

Por eso miro con detenimiento en cada medio si tienen publicidad ética o tienen detrás algún partido/sindicate etc. En función de eso les doy mi credibilidad.

Un saludo

Geraldo Capillo dijo...

Muy Buen Blog !
Los invito a visitar mi blog !
http://geraldocapillo.blogspot.com/
Gracias !

Anónimo dijo...

Vengaaaaaa..., mecherito encencido y brazo en alto.... ¿cuándo abriremos los ojos? efectivamente la profesión está realmente mal. El comparativo que se hace está viciado, no tiene nada que ver. Sin publicidad,sin patrocinio... no hay periodismo, no hay deporte... y realmente qué diferencia hay entre un patrocinio para un informe y el publicar anuncios en un medio ¿qué medio que no sea público se mantiene sin publicidad? Creo que el periodismo desde el inicio de los tiempos ha sido siempre una profesión en la que hay que aprender a hablar y a callar, en la que se debe saber qué, cuando´, cuanto y cómo se debe contar algo...

Juan Ortega. Alicante dijo...

No, vengaaaaaaa, no... O empezamos a hacer las cosas de diferente forma o no cambiará nada. Una cosa es la publicidad en Tele 5 o en El Mundo, en La Vanguardia o en la cadena Ser y otra que la asociación de la prensa se venda al Corte Inglés para poder hacer su propio autodiágnostico. Relativizando, relativizando... seguiríamos en la Edad de Piedra de los derechos ciudadanos...

VENENO dijo...

Desde que decidimos incorporarnos a la disciplina europea, al club de los 24, al G8, a los PIGS, siempre hemos sido una anomalía, un mioma, un grano en el culo. Siempre diferentes, siempre a nuestro aire, somos incapaces de superarnos, nos da miedo la velocidad, la altura y rápidamente desandamos, retrocedemos, buscamos la piedra donde tropezamos para aplastar una vez más nuestras gafas de miope. Siempre repetidores, nos gusta la rienda tensa, la piedra en el zapato y el chocolate amargo con pan duro. Espero la próxima convocatoria de elecciones resuelva el enigma del estado de miedo, terror o desidia en el que nos situamos. Otra lavativa, reconstituyente, kina San Clemente, agua de carabaña o cucharada de aceite de ricino, (A escoger por el lector según edad, peso y estatus) seria mortal para la ya enclenque salud de nuestra democracia

Anónimo dijo...

He leído q en el periodismo hay q saber hablar y saber callar....no soy periodista, soy trabajadora de vuestro patrocinador, el mismo q paga nóminas de sanidad y de educación( entre otras) el mismo del q callais tantas cosas...buen periodismo, sí señor. " los enemigos se hacen cuándo uno dice lo q piensa"

Anónimo dijo...

Es verdad, es un periodismo sucio, inaceptable, como el de algunas periodistas, de la izquierda burguesa, que en lugar de defender con justicia lo que ha pasado en RTVV, aún hecha más mierda.
Qué bueno hubiera sido que hubiera pedido justicia `para la gente que como tú, aprobó una oposición.