domingo, 24 de noviembre de 2013

La mala información en Canal 9 no empezó con el PP

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 Una joven protesta contra el anuncio de cierre de RTVV en la Plaça de la Mare de Déu la semana pasada (Foto: EFE)


El PP lo que ha hecho durante estos últimos 18 años ha sido elevar hasta la nausea, hasta la indignidad y hasta la caricatura todo lo que los socialistas hicieron mal en los informativos de Canal 9 entre 1989 y 1995. No solo sucedió en informativos, fue en general. Los socialistas nunca tuvieron claro el sentido de una televisión pública y eso, combinado con el miedo a provocar los bajos instintos de la derecha, más la voluntad de control de los contenidos, llevó a que su paso por Canal 9 fuera un triste desastre.
Ahora que Canal 9 va a echar el cierre (o eso parece) y que, con mucha razón, se argumenta que los periodistas de la casa, en general, no se resistieron como tocaba a la censura y a la manipulación informativa perpetrada en la cadena, me parece muy pertinente recordar un capítulo de la historia de los informativos de RTVV bastante olvidado y que puede ayudar a entender mucho de lo que  ha venido a continuación.
En diciembre de 1994, con Joan Lerma de President de la Generalitat, la Redacción de Informativos de Canal 9, para ser más exactos, los periodistas, redactaron un manifiesto que entregaron por registro con tres destinatarios: el jefe de Informativos, Eliseo Lizarán; el director de Canal 9, Rafael Cano, y el director general de RTVV, Amadeu Fabregat. Faltaban pocos meses para las elecciones y se quiso que el documento no trascendiera. Y no trascendió. El texto (repito: 1994, cinco años después del inicio de las emisiones) era el siguiente:

"Los abajo firmantes periodistas del Departamento de Informativos de Canal 9-Televisió Valenciana queremos expresar nuestro malestar y preocupación ante el maltrato humano y profesional que recibimos como miembros de la Redacción.
Desde el primer día que la Redacción de Informativos se puso en marcha, sus miembros hemos demostrado un nivel de responsabilidad e ilusión que se ha vuelto en nuestra contra. Parece que nuestro compromiso se ha interpretado por parte de los responsables de Informativos como falta de criterio, como disposción al seguidismo, como garantía de que cualquier arbitrariedad seria asumida de buen grado. Los periodistas de Canal 9 no estamos dispuestos a que esta situación continúe.
Es evidente que nuestra tarea no es marcar la línea informativa de Canal 9, pero nosotros no somos elementos despersonalizados de una cadena de producción que genera informaciones sino periodistas en los que reside el derecho a la libertad de expresión y el deber de hacer llegar a los ciudadanos una información libre y veraz. Cualquier miembro de la Redacción podría hacer una lista de recomendaciones tendenciosas que se nos han hecho cuando se nos han encargado determinadas informaciones. También hemos comprobado como un determinado asunto no entraba en el noticiario porque resultaba políticamente molesto o, por contra, entraba esforzadamente porque era políticamente conveniente.
Al mismo tiempo, y pese a que a menudo hemos oído a los responsables de Informativos que había llegado el momento de apostar por la calidad, hemos visto como los informativos dejaban atrás la media hora de duración y multiplicaban por dos y por tres su tiempo. Todo en contra de las promesas hechas y sin incrementar en la misma proporción, ni de lejos, los medios técnicos y humanos. Cuando se han hecho nuevas contrataciones, hemos visto como llegaban compañeros en precarias situaciones laborales, que han de hacer el mismo trabajo que el resto pero a cambio de retribuciones bastante inferiores.
Así pues, se ha apostado por la cantidad. Se nos ha forzado a estirar las noticias, hacer segundas, terceras versiones... Ahora ya se convierten en noticias los reportajes hechos y emitidos días antes. En la Redacción de Informativos de Canal 9-TVV , en lugar de aprovechar las inmensas posibilidades de una empresa de las condiciones de la nuestra, hemos llegado incluso a hacer noticias a partir de la fotocopia de un periódico, cosa que resulta humillante. Mientras, nuestras agendas telefónicas acumulan telarañas. Nos hemos ocupado de la realidad oficial, hemos dado la espalda a la calle, nos hemos despreocupado de la actualidad.
La desvertebración absoluta de la Redacción, sin niveles intermedios de responsabilidad, ha servido para acabar de alejar al periodista del producto final para el que trabajamos. Nadie se siente responsable ni comprometido con el producto final. Nadie lo defiende. Lo que sí sentimos es la ofensa que significa salir a la calle y ver como, en solo cinco años, nos hemos ganado la animadversión y el recelo de la ciudadanía que ha pasado de considerarnos su televisión a crisparse con nuestra presencia.
Y hemos vivido todo esto sufriendo un día a día caracterizado por el más absoluto de los menosprecios personales. De cualquier modificación o cambio que nos pudiera afectar nos hemos enterado en el momento de su aplicación. Nunca se nos ha explicado, nunca se ha querido implicarnos en la tarea. Se ha optado por la imposición. Imposición acompañada en ocasiones de verdadero maltrato personal y de la ridiculización pública de miembros de la Redacción. Además se nos han negado repetidamente derechos que están perfectamente recogidos en el Convenio de que disponemos todos los trabajadores de la empresa. Últimamente las amenazas de incoación de expedientes ha sustituido la más mínima conversación o discusión.
Al mismo tiempo hemos sido espectadores, y solo espectadores, de como en muchas ocasiones se han repartidos los trabajos a realizar no siguiendo criterios objetivos y dando iniciativas a la Redacción, sino como una prolongación de los castigos y los premios.
En la Mesa de Negociación del III Convenio Colectivo se es está discutiendo la puesta en marcha del Estatuto de Redacción. Consideramos imprescindible que se haga realidad, pero mientras tanto no estamos dispuestos a continuar con esta situación.
Por tanto, creemos que ya es tiempo de rectificar, de cambiar las formas y mejorar el clima de trabajo. Estamos seguros que ser más periodistas nunca comportará pérdidas de audiencia".

Firmaron el manifiesto, un total de cincuenta periodistas, prácticamente toda la Redacción. No firmó ninguno de los miembros de los equipos de Edición de los Informativos.

En los siguientes días, desde la dirección del Departamentos se llamó a capítulo a muchos de los firmantes y se les pidió que retiraran su firma del documento. Nadie lo hizo porque tal cosa era imposible. Nadie firmó coaccionado y, una vez estampada la firma, allí estaba.  Tampoco nadie pidió formalmente que se borrara su nombre del listado. Lo que sí sucedió es que algunos de los firmantes se desdijo ante los responsables del Departamento y, ante ellos, expresó su cambio de opinión. Fueron días complicados en la Redacción. El clima estaba muy enrarecido. Después de la intervención de los directivos, algunos de los periodistas no solo se echó para atrás sino que propagaron por la Redacción que los impulsores del texto tenían oscuras afinidades con el PP y que, pasadas las elecciones, iban a recibir la recompensa de un futuro nuevo gobierno. Luis Motes y Matilde Alcaraz fueron las dos personas que más activamente defendieron tales argumentos. Con el paso del tiempo, y ya con el PP en el gobierno, Motes llegó a subdirector para Informativos de Canal 9 y Alcaraz fue durante muchos años su más estrecha colaboradora como directora del Informativo del mediodía de la cadena. Tampoco firmaron el texto Vicent Andreu, posteriormente jefe de Informativos con el PP; Ximo Genís, que acabaría de coordinador de Informativos y director del segundo canal en los años de Zapalana, o Pau Pérez Rico, futuro máximo responsable también de Informativos con el Partido Popular.

Unos días después de la entrega del documento, un grupo de los periodistas firmantes se reunió un par de ocasiones con la dirección del Departamento. Las demandas concretas que se hicieron llegar a los directivos se concretaban en  siete puntos:

1. Aumento proporcional de los medios personales y materiales al incremento de la duraciónd elos Informativos.
2. Descentralización del rígido control existente en la Redacción.
3. Facilidades para al especialización de los redactores.
4. Adaptación más ajustada de los contenidos informativos a la realidad de la calle.
5. Mejora de las formas en la relación dirección - redacción.
6. Cumplimiento del Convenio.
7. Apuetsa decidida del Departamento por el Estatuto de Redacción.

Nada se consiguió. La dirección del Departamento no movió ficha. Nada. Cero. Todo siguió como siempre.
La nota no se publicó nunca. El compromiso de los firmantes de que no fuera usada como arma electoral se cumplió. La Redacción demostró su responsabilidad. La Dirección, no. Desoyó unas voces de alarma que, con el paso de los años, de ser atendidas, quizás hubieran evitado la "tragedia informativa" que hemos conocido, y sufrido.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Los interesados en que RTVV desaparezca como medio público, no paran de repetir como un mantra; que canal 9 tiene de plantilla más que t5 y a3 juntas,también ocultan que hubo un comité de redación para denunciar la manipulación en la propia cadena.
Tremendas falacias allá donde las haya.

VENENO dijo...

La Canal Nou estanca, sa ofega en la seua sobervia. Los valencianos pagaran las consecuencias. RIP, RIP, ERE.

Anónimo dijo...

Echar la culpa al PSOE es vergonzoso. PP corruptos, mentirosos y ladrones vais a desaparecer del mapa en las siguientes elecciones. Y no te digo nada en Valencia, el PP baja 15-20 escaños por lo menos. Ojala!!!!

Anónimo dijo...

Molt bé Julià. Si cal recordar, i cal fer-lo, el millor és fer-lo des del principi i en el principi està el PSOE.
Com tu has dit el PSOE no tenia clar que RTVV fora un servici públic i així construí un instument que, si més no, era poc democràtic i més endavant serví extraordinariament bé per la dreta encara més deficientment democràtica.
Fer una societat anònima on totes les accions pertanyien a la Generalitat, amb un Consell d'Administració sene capacitat executiva i que no estava format per professionals (vaig conèixer les interioritas dels nomenaments i tot consistia a donar un pessebre a personatges del PSOE i del PP. Als demés partits amb diputats a les Corts no els arribà el pessebre)
De del primer dia el PSOE i Joan Lerma actuaren com a propietaris amb l'aprovació del PP que el trobava d'allò més normal i supose que pensant: Quan manem nosaltres serà nostre.
En la llei de creació és parlava d'un organisme de control extern que mai no arribà a nomenar-se i el sàrmata del Fabregat era un comisari polític amb comisariets com Juli Esteve.
Des del primer moment pareixia que tot estava fet per quan governara el PP es trobara un instrument a la seua mida (encara que el babau de Lerma igual pensava que el govern del PSOE duraria mil i un anys)
I des del primer dia manipulava els informatius descaradament. Recorde quan a la Malva-rosa hi hagué uns protesta veinal pel tràfic de drogues. A l'endemà de la retransmisió de la notícia, en tornar en una unitat, els veïns ens bonegaren, ens insultaren i ens imposibilitaren fer el nostre treball. (devia de ser el 90, a molt estirar el 91)
En parlar amb un responsable del que estavem fent i que es va negar a emetre la informació elaborada, em va dir: que no saps per a qui treballes?

I amb tancament o sense, res no ha canviat: ni el PSOE, ni EU, ni el BLOC-Compromís estan oferint un canvi d'ordenament jurídic. Tot el que diuen és que ells seran purs, angelicals, bons xics i bones nenes. Amb la qual cosa quan siguen els amos del corralet ja pots estar segur que faran el mateix. Amb una altra estètica, certament, però faran el mateix.

I ara un prec:
Com has adquirit una certa notorietat mediàtica, podríes aprofitar-la per, a més a més de recordar, reclamar un canvi de llei en el nou Nou perquè aquestes actuacions que denuncies no siguen possibles.
Canviar d'amos no ens servirà de res.

P.S. Ximo Puig fou el manegueta dels nomenaments del primer Consell i tenia molt clar que RTVV era d'ells. D'ells i no pas teu, meu o dels valencians.
Tu no degueres conèixer a la Lliberós: era penosa, però pareix que va saber gestinoar prou bé les comissions per les adjudicacions de les obres.

G. A.