sábado, 12 de octubre de 2013

Los "carrero blanco" de Canal 9 prometen democracia



Este es el nuevo logo de la Radiotelevisión Pública Valenciana que se estrenó oficialmente el pasado miércoles.


Esperaba que alguien se ocupara antes que yo de la presentación del "nuevo" Canal 9, ahora rebautizado simplemente Nou. Pero no. Fue el pasado miércoles, en horario de máxima (?) audiencia, y nadie le ha hecho ni caso. Nadie ha dicho esta boca es mía. Que Canal 9 es desde hace muchos años invisible para la inmensa mayoría de los ciudadanos es cosa sabida y, por tanto, ahora, su versión "tuneada" no podía esperar demasiada atención. La obsesión nominalista de la directora general Rosa Vidal es una ingenuidad. El nombre no hace la cosa y por mucho que desaparezca el número nueve y se intente que todo suene "Nou", la novedad no se ven por ningún lado. Que la mona por más que se vista de seda mona se queda es algo que se sabe desde antiguo y parece mentira que Vidal siga pensando que, con atajos, con trampas, se puede escapar de la propia sombra.
La nueva etapa de Canal 9 nace huérfana de un mínimo de credibilidad. La misma presentación demostraba que La Nou se deja en manos de exactamente las mismas personas que pilotaron y personificaron las época que se dice pretender superar. Lo que se vió no dejó lugar a dudas. Uno a uno fueron desfilando por pantalla los presentadores y periodistas que durante los últimos años han sido colaboradores necesarios, cómplices, cuando no autores directos, de toda la manipulación, la censura y la persecución profesional que se ha dado en Canal 9. Oírles hablar de pluralismo, de compromiso, de la necesidad de protestar, de implicarse y demás zarandajas movía a una mezcla de tristeza y asco que te llevaba a esbozar una sonrisa como mueca, para no llorar.
La puesta en escena, más allá de lo simple y pobre que fue, impropia hasta de una televisión de barrio, resultó un ejercicio mayúsculo de cinismo. Hay que tener mucho cuajo para, sabiendo perfectamente, porque estaban allí, lo que ha pasado en Canal 9 durante los últimos años, conociendo lo que ha sucedido  con la gente, salir a defender un modelo democrático de televisión público, y decir "ahora sí que lo vamos a hacer". Los que, simpáticos y campechanos, aparecieron en la tele como adalides de la democracia informativa saben que todos los trabajadores (compañeros suyos)  que en su día se implicaron en la denuncia de abusos están hoy despedidos y que si, por contra, ellos siguen en la casa es, precisamente, porque se han pasado diez, quince o veinte años callando, obedeciendo, manipulando o censurando.
Resultó muy oportuno introducir el apartado de informativos con una canción cuyo estribillo decía "después de tantas animaladas". Si no era buscado, la canción fue un gol por toda la escuadra, y si se puso adrede, peor, no se puede tener tanta cara. Y es que los responsables de las "animaladas" estaban en la presentación. Todos estaban allí. No había ni uno con las manos limpias, no salió un solo inocente. La política seguirá controlada por las mismas personas de siempre. Se anunciaron tertulias "con todos" que quedan en manos de quienes presentaban informativos en los que se escondía Gürtel, se manipulaba a los muertos del Metro, se falseaban los datos económicos o no se informaba de los casos judiciales con implicados del PP.
Estaban todos los que se han pasado años callando y ejecutando asegurando que, a partir de ahora, todo será crítico, profesional, democrático, transparente, abierto... Vamos, como si Carrero Blanco se hubiera presentado en 1975 como la garantía de una España democrática o, para hacerlo más actual, como si "El Bigotes", Carlos Fabra, Urdangarín o Bárcenas se pusieran como ejemplo tranquilizador de una futura gestión transparente y responsable del dinero público. Se habló de espacios de actualidad que serán "inconformistas" pero que seguirán dirigidos por personas que, en sus programas, siempre se han preocupado más de lo mucho que llueve o de lo poco fiables que son las echadoras de cartas que de la corrupción galopante que ha habido entre nosotros. Será pues, seguirá siendo, un inconformismo selectivo, más centrado en los 250 euros que estafa un miserable camello del barrio del Carmen que en los 250 millones que se puedan robar con la Ciutat de les Arts i les Ciències.
La frase con la que se presentó el programa de reportajes "Dossiers" me parece el resumen perfecto de la farsa que encerraba todo lo que se pudo contemplar. Dijeron que el espacio era un ejercicio de "mirar con imágenes históricas el pasado para contar la realidad de nuestro entorno". ¿No me digan que no es genial? La imposible pirueta de hablar del pasado para contarnos lo que está sucediendo hoy... Todo es más simple: los reportajes se harán sobre el pasado porque profundizar en el presente al gobierno del PP no le interesa absolutamente nada. Fin de la cita, que diría Rajoy.
Al final, después de un bloque que contenía una batería de demandas ciudadanas sobre el futuro de la cadena, apareció la directora general Rosa Vidal para asegurar que "las peticiones de la calle son las que se han tenido en cuenta para configurar la nueva Radiotelevision Valenciana". Un nuevo error. RTVV no ha de ser lo que digan una decena de entrevistados callejeros sino lo que marca la ley, esa que se ha pisoteado durante vente años, esa que nadie ha tenido nunca en cuenta, esa que ahora volverá a poner patas arriba RTVV cuando falle contra el reciente ERE del que la propia Vidal es rehén. Parece mentira que una abogada del Estado como Rosa Vidal desprecie hasta tal punto la ley y tenga tantos problemas para comprender el sentido de la empresa que dirige.
La presentación acabó con otra canción con una letra de lo más ilustrativo que, de nuevo, ponía de manifiesto que la dirección no ha entendido nada. Sonaba la frase "Se que nos queremos más allá de los platos que hemos roto", como si se quisieran compartir las culpas con los ciudadanos. Qué papelón. La ciudadanía no quiere a Canal 9, llámase así o La Nou. Y no la quiere precisamente por culpa de tantos años de delincuencia, irresponsabilidad y desvarío. Ponerse de perfil y hacer ver que predicando un tiempo nuevo, todo resuelto, es ceguera, y hacerlo con las mismas caras de siempre es pura tomadura de pelo.
En este sentido, fallaron los portavoces de los partidos de la oposición, Marga Sanz, Enric Morera, Ximo Puig y Mònica Oltra cuando aparecieron en pantalla. Su explicación sobre lo que esperan de la nueva etapa de Canal 9 no tenía interés ni sentido; eso era, en todo caso, lo que querían oír los directivos de la cadena y los dirigentes del PP. Lo que tendrían que haber explicado es cómo será la televisión pública que pondrán en marcha cuando en 2015 el PP pierda el gobierno de la Generalitat, Rosa Vidal sea historia y, de una vez por todas, cambien los directivos de la casa y desaparezcan sus cómplices.


10 comentarios:

virtualsets dijo...

Buenos días Julià.

A mi me pasó lo mismo, el programita me puso un mal cuerpo, hay especimenes que se les ve ahí, después de no haber ayudado a los trabajadores... Es más en Facebook he quitado a Frederic Ferri Gomez cuando le ví presentando informativos. Aun recuerdo cuando el personalmente dijo que el CSIF denunciaría el ERE, no tubo ni los huevos de decir que no delante de todos, ahora verle en Facebook posteando y cuatro pelagatos haciendole la ola para ver que les cae, ufff que grima. No se tal vez sea radical o no tenga todos los datos.

Anónimo dijo...

Es que si los representastes de la izquierda, hubiesen manifestado cómo debería ser la tvv, después de ganar en el 2005, los hubieran censurado no sacándolos.
Que ya sabemos cómo se las gastan estos lladreros.

Anónimo dijo...

Perdón, error: quería decir en el
2015.

Alfons dijo...

Grande Julià!!!! Com quasi sempre. Però et deus estar fent major i t'has oblidat de posar els noms dels personatges als que et referixes. Els vaig a posar jo ja que van eixir tots en pantalla: Joan Espinosa, Amàlia Sebastiá, Victòria Maso, Isabel Sánchez, Genar Martí, Mati Alcaraz (puagggg), iñaki Espeso, Vicent Montagud, Patricia Orts, Eva Altaver, Maribel Vilaplana (i Carrau???), Vicent Juan, etc. Pare que em vene ganes de bossar.

Anónimo dijo...

Tots eixos han fet el que han fet sempre, baixar el cap i acatar la veu del seu amo. Per això continuen ahi. Els deuria caure la cara de vergonya perquè són els mateixos que deien que no isquera tal alcalde per no ser del partit de la seua corda, o tal notícia perquè no els convenia. Hipòcrites.

VENENO dijo...

¿En qué piensas?, pienso en el día 22, en el día después al de la sentencia de nulidad, el día siguiente al juicio ¿final? … una vez declarado nulo, una vez aportadas las innumerables pruebas de los abusos cometidos en la gestación, tramitación y ejecución de un ERE de exterminio de la TV pública valenciana, ¿Qué …?, se pagan las costas y adiós. Rápidamente recurrir la sentencia y dos años más en limbo judicial. Apaga y cierra RTVV Ciscar con permiso de Montoro tras decapitar a Vidal. Volvemos los hijos bastardos al ente y aquí no ha pasado nada. Nos abrazamos a nuestros verdugos y cantamos sus alabanzas. Yo no sé vosotros pero yo estoy abochornado y abrumado con todo lo que vamos sabiendo …(Plus Conveni, cotizaciones SS, variación final de afectados por el ERE, adjudicaciones de lotes a las productoras, baremación). Una sensación de hartazgo y depuración me inspira a escribir, a intentar ordenar conceptos, a saber en qué lado del rio me hallo y cual será mi actitud ante lo que acontecerá en los próximos días ….. Olvido y perdón, venganza, indolencia, acatamiento y sumisión. Las promociones huecas del “n o u” con trabajadores sonrientes, participes del nuevo espíritu de la cadena, me recuerdan las viejas soflamas políticas de postguerra, cuando querían visualizar en color (AZUL), una realidad en blanco y negro.

Sonia dijo...

Anónimo Alfons dijo...
Grande Julià!!!! Com quasi sempre. Però et deus estar fent major i t'has oblidat de posar els noms dels personatges als que et referixes. Els vaig a posar jo ja que van eixir tots en pantalla: Joan Espinosa, Amàlia Sebastiá, Victòria Maso, Isabel Sánchez, Genar Martí, Mati Alcaraz (puagggg), iñaki Espeso, Vicent Montagud, Patricia Orts, Eva Altaver, Maribel Vilaplana (i Carrau???), Vicent Juan, etc. Pare que em vene ganes de bossar.

13 de octubre de 2013 08:13



Pppprrrrrttttttt...eres molt cruel Alfons, a mi també ma possat mal cos, no tinc ganes de bossar, peró en canvi si ganes de soltar una bona ristra de pets.

unomás dijo...


El pescado esta vendido. Debe salir ERE nulo y esta banda lo recurrirá.

A partir de ahí a descontar el tiempo para el cambio político. Los que estamos fuera a sobrevivir otro año y medio y esperar acontecimientos que sin duda se producirán. Esperemos que para bien.

Los que se han quedado que lo disfruten el tiempo que les queda. Un año y medio pasa sin darse cuenta.

Un abrazo inmenso a tod@s las víctimas directas y un saludo a los que deben soportar este medio.

Anónimo dijo...

Muy grande tu artículo Juliâ, que es de lo que se trata, de leerlo y de disfrutarte, de los comentarios que genera, prefiero no opinar, por respeto, ese respeto que casi ninguno tiene por gente que se ha quedado dentro muy válida, que es verdad, que están trabajando, pero siguen asqueados, preocupados, apartados y con curriculums que muchos quisieran, y para la mayoría siguen en el saco de los apestados, como si no tuvieran bastante.

Anónimo dijo...

No ho veus, Julià?. L'audiència que podria sostindre a RTVV són aquelles persones que volen una RTVV pública, de qualitat i en valencià, i a més no treballen ni tenen interessos dins d'aquesta entitat. No cal avisar del fals llavat de cara, perquè ja ho sabem. No importa posar el crit al cel pels acomiadaments, perquè molts de nosaltres ja fa temps que hem emigrat o estem en l'atur. Caldrien canvis importants que farien pensar si no és millor deixar caure la entitat i fer una de nou. Sense aquests canvis, no importa que es recontracte de nou als treballadors, o que s'anuncie als quatre vents que RTVV és dels valencians, protectora de la nostra cultura, i tota la propaganda: Els nivells d'audiència continuaran possant RTVV al seu lloc, es a dir, al poal on aboquem el fem.