sábado, 1 de junio de 2013

¿Están locos estos políticos?


Rita Barberá y Francisco Camps durante un miting del PP (Foto: EFE)

Más que cualquier ensayo sobre desafección de los ciudadanos por la política, más que diez grandes encuestas sobre la poca credibilidad de los políticos, más que cien reflexiones sobre la distancia que hay entre la realidad que manejan los dirigentes políticos y la realidad real, lo sucedido este final de semana explica perfectamente cómo y por qué la ciudadanía ya no se cree nada de lo que hacen (y mucho menos de lo que dicen) quienes nos gobiernan. En resumen, sucede que nos hemos perdido el respeto unos a otros. Los políticos no respetan a la gente y, consecuentemente, la gente no les respeta a ellos, los tiene por bultos sospechosos y, claro, una relación que precisa de un mínimo de confianza, cimentada justamente en lo contrario, en la desconfianza, no es una relación sino un divorcio sin solución. Veamos unos ejemplos.

1. Alberto Fabra, el president de la Generalitat valenciana, contrata a un entrenador de liderazgo a cuenta de las arcas públicas: 20.000 euros, el sueldo de un trabajador de todo un año. Luego, con la polémica ya desatada,  dice que no, que lo  pagará de su bolsillo pero su número dos, José Ciscar, ya había justificado la bondad de la contratación. Fabra lo resuelve asegurando "lo pago yo, y no se hable más". Pues sí, hay que hablar más, porque lo grave del caso, más allá del abuso de pretender gastar 20.000 euros de todos para un "entrenador de liderazgo", está en el drama de tener a un President que necesita un curso de ese tipo, que piensa que eso le puede ser útil. A un cargo como el de President de la Generalitat se debería llegar ya con capacidad de liderazgo. Así sería si la promoción en política fuera por méritos y no se acabara escogiendo siempre al más mediocre y al más obediente. Así llegó Fabra al cargo y no hay curso, ni entrenador, ni marketing, ni silicona o botox político que lo resuelva.

2. El Banco de España plantea que para crear empleo se permitan salarios fuera de Convenio o por debajo del SMI (Salario Mínimo Interprofesional). Sí, claro, lo siguiente será pedir que los contratos no vayan ligados a un sueldo, vamos que la gente trabaje sin cobrar... Eso sí facilitaría la creación de puestos de trabajo. Por eso el Banco de España dice que las reformas se han quedado cortas. De lo que no hay duda es que Luis María Linde, el gobernador del Banco de España, cobra bastante más que el SMI. Para ser exactos, por sus primeros seis meses al frente de la entidad (pública, recuérdese) se embolsó más de 81.000 euros.

3. El juez del "caso Noos" señala a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, como posible autora de distintos delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos, fraude y falsedad documental. La respuesta de Barberá es: "a ver si parecerá que me he saltado a la torera la legalidad". ¡Exacto! Eso es lo que dice el juez Castro, que Barberá fue, como Francisco Camps, imprescindible y clave para que Iñaki Urdangarín pudiera llevarse irregularmente miles de euros gracias a distintos contratos con las administraciones valencianas. Es decir, una alta responsable política acusada de hasta cuatro delitos y, en lugar de dar explicaciones, se lleva las manos a la cabeza, se hace la ofendida y responde: "yo no he firmado nada". Cómo si no supiéramos que nada de lo que se hace en Valencia se hace sin el beneplácito de Rita Barberá. La sensación de impunidad es otra de las características que diferencian a los gobernantes de los gobernados y, en el caso de Barberá, un juez ha venido a romper el hechizo. Ella parece no haberse percatado todavía.

4. Por si no hubiera bastante con lo que ya sabíamos, resulta que a la ministra de Sanidad, Ana Mato, la "red Gürtel" le pagó también parte de un viaje a Disneyland París que hizo en 1998 con su hijo. Viajes, fiestas, coches, comidas... Mato vivía a costa de la Gürtel, todo le salía gratis pero ella pensaba que todo lo pagaba el marido (que es quien tenía relaciones con Gürtel). El clásico "yo gasto y no pregunto de donde sale el parné". Nadie normal se puede creer tanta ignorancia, tanta candidez. En todo caso, tanta estulticia es impropia de alguien con capacidad para llegar a ministro. Luego, con lo que ya conocemos, Mato, si no se enteraba, debe dimitir por no dar la talla para ser ministra y si lo sabía, pues por cómplice. Cuando incluso se apela a que es propio del machismo acusar a una mujer por lo que hacía su marido es que ya quedan pocos argumentos. Lo que es puro machismo es hacer pasar a la mujer por estúpida usando esa trasnocha imagen de que es normal que los asuntos de dinero sean cosas "del hombre" y ajenos a "las señoras".

5. La Generalitat valenciana presenta un plan de empleo que pretende crear en tres años 15.000 puestos de trabajo. La presentación se hace con toda solemnidad: las máximas autoridades autonómicas, las municipales, los responsables de las Diputaciones... Grandes palabras, grandes promesas pero el caso es que se habla de crear 5.000 empleos por años en una comunidad con más de 700.000 parados y que el año pasado acabó, sin negociación alguna, con más de 4.000 puestos de trabajo dependientes de la Generalitat. Solo de Radiotelevisión Valenciana, negándose a discutir cualquier plan alternativo, se mandaron al paro en un solo día a 1.200 personas. ¿Alguien, pues, va a creerse, el solemne Plan de Empleo? Difícil.

6. La líder del PP catalán, Alicia Sáncez Camacho, triplicó entre 2009 y 2011 sus cobros del Partido Popular. En plena crisis, Sánchez Camacho pasó de 35.000 a 113.000 euros. No crean que eso es todo, a los 113.000 euros hay que añadirles otros 67.000 provinientes de sus cargos institucionales. En total, pues, 180.000. Ahora viene lo bueno: Sánchez Camacho es diputada en Catalunya y senadora en Madrid y cobra dedicación exclusiva por esos cargos; no será muy exclusiva cuando el PP le da otros 113.000 por lo que hace para el partido. Sus explicaciones tampoco tienen desperdicio. Asegura que hay años de elecciones en los que los mítines y desplazamientos se multiplican y eso es lo que explica los cobros añadidos. O sea, que de sacrificio, ni uno. Eso sí, luego hay mil razones para justificar la necesidad de que los demás se aprieten el cinturón aunque "servidora" no perdone ni los discursos.

7. Los Príncipes abucheados en el Liceo de Barcelona. La vicepresidenta del gobierno Soraya Sánchez de Santamaría asegura que eso es "una falta de respeto". Bueno, en todo caso, los silbidos serán igual de respetuosos que los aplausos que llevaban cosechando desde hace veinte años. Lo que sucede es que posiblemente la gente está un poco harta de tanto paripé y le gustaría escuchar al Príncipe opinando sobre los escándalos de corrupción que rodean a la Corona. No hay que olvidar que los que silbaban son los que le pagan el sueldo. Que todo se esté desmoronando, que la vida de miles de personas esté en un túnel oscuro y quizá sin salida, y que la Monarquía pase como si todo fuera normal no parece muy razonable.

8. Un programa de televisión ("Salvados") recuerda, prueba y constata todas las irregularidades que se cometieron en la investigación, tanto política como judicial, del accidente el Metro de Valencia que en 2006 costó la vida de 43 personas, miles de personas se concentran en el centro de ciudad pidiendo que se retomen las investigaciones... pues bien, el ayuntamiento de Valencia, con mayoría absoluta del Partido Popular, se niega alegando que no hay nada que investigar. "¿Y todos los datos que han salido a la luz en las últimas semanas?". "Senacionalismo", contesta el PP.

9. En Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana se carga el "Plan Rabassa", el macroproyecto de la alcadesa del PP de Alicante, Sonia Castedo, que pretendía construir 13.000 vviendas y una macrocentro comercial en una de nuevo desarrollo de la ciudad. El Tribunal echa para atrás el plan parcial aprobado por la Generalitat y la adjudicación del proyecto ala empresa de Enrqieu Ortiz, un empresario amigo de Castedo y vinculado con la financiación irregular del PP. El "Plan Rabassa" queda definitivamente olvidado. Pues bien, ¿saben cuál ha sido la respuesta de Castedo? Que la sentencia del TSJ de la Comunidad Valenciana es una "cuestión formal". Si claro, tan formal como que te pase una apisonadora por encima y te mande al otro barrio. Todo menos reconocer la realidad.

10. Y para rematar, resulta que esta semana han empezado las aproximaciones entre los dos grandes partidos, PP y PSOE, para llegar acuerdos en temas económicos ligados a la Unión Europea y a políticas de creación de empleo. Nada nuevo, tenía que pasar. En realidad, los dos grandes partidos tienen profundas (supuestamente profundas) diferencias cuando están en la oposición pero, luego, cuando gobiernan, precisamente en temas europeos y económicos, las distancias se acortan y se acortan hasta casi desaparecer. Lo dicho, nada nuevo. Recuérdese el caso de Grecia, donde el día que a Nueva Democracia (el equivalente del PP) le faltan votos para gobernar quien se los acaba dando es el PASOK (el equivalente del PSOE). En España, situados ambos partidos por debajo del 30% de los votos, igual estamos a las puertas de un pacto parecido.


1 comentario:

VENENO dijo...

No, no están locos. Los locos bajitos somos nosotros. Los altos no están más dotados para la política, ni los guapos son mejor gestores ni los charlatanes llevan la razón. La mediocridad servil nos encanta, los bufones se sientan en la silla del rey y nos venden la luna mientras miramos el dedo ensimismados. Pero solo despertamos cuando nos han robado la cartera, otros cuando les han robado la cartera, el trabajo, la vivienda… y otros muchos no despiertan nunca. Un gallego afirmaba haber votado al PP para evitar que los comunistas le quitaran la vaca. Hoy creo que el gallego ha emigrado, la vaca se la llevo hacienda y el prado es del banco. No es mala leche, es política… idiota!. Nada es gratis, todo se paga antes o después o después con intereses…. Los preparadores, las fiestas de cumpleaños, los bolsos, la F1, hay que ser tonto para no coger lo que nos cae del cielo, hay que ser muy tonto para no colarse en esta fiesta de avaricia y derroche, pero cuando la resaca amaina y despertamos bañados en nuestro propio vómito, no sintamos la ofensa del engaño, ni imploremos comprensión, el olvido es nuestro punto flaco. Si se puede. Decía un lord ingles a su llegada a una reunión del partido: Bueno, vamos a comportarnos como caballeros o como lo que somos ….