jueves, 30 de mayo de 2013

Periodistas de Canal 9, agentes del PP

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Xavier Carrau, director y presentador de "Bon dia. La Tertúlia" de Canal 9. (Foto: RTVV)

La "Primavera Valenciana" ese movimiento estudiantil de protestas que ahora hace un año sacó a la calle a centenares y centenares de jóvenes estudiantes que fueron sistemáticamente  reprimidos por la policía y que, posteriormente, desembocó en importantes movilizaciones de apoyo ciudadano, prácticamente, no salió en Canal 9 y cuando lo hizo fue para ser criminalizada. Las "primaveras" no se les dan especialmente bien a a Canal 9. Ahora, con la nueva directora general al frente de la empresa, Rosa Vidal; con una nueva jefa de Informativos, Esmeralda Velasco, se anunció que habría una "primavera informativa" que vendría a rebajar el grado de manipulación a favor del PP que, desde hace 18 años, se aplica con mano de hierro en la casa. Pues no, esta primavera, como la de los jóvenes estudiantes, ni está en Canal 9 ni se le espera. El mantenimiento de Salud Pedrós como jefa suprema de Informativos ya era toda una pista de que nada iba a cambiar y, por ejemplo, la continuidad de Xavier Carrau como responsable de la tertulia matinal de la cadena, otra.
Hace unos días, en "La Tertulia" estuvieron los distintos portavoces parlamentarios de los grupos representados en el Parlamento autonómico valenciano. El trato que se dispensó al representante del PP no tuvo nada que ver con el que recibieron los de la oposición.
He hecho un ejercicio sencillo: transcribir las preguntas que Xavier Carrau hizo a Jorge Bellver, portavoz del PP, y a Enric Morera, de Compromís, la fuerza parlamentaria emergente en el panorama político valenciano según todas las encuestas. El resultado es esclarecedor. Con Bellver, pese a representar al partido gobernante y, por tanto, estar razonablemente expuesto a que se juzgara críticamente su gestión, se fue absolutamente obsequioso. Ni una observación crítica, ni una duda sobre los resultados de sus políticas, ni una sola referencia a los abundantes casos de corrupción que les rodean (hay que recordar que si Bellver es portavoz del PP es porque el anterior, Rafael Blasco, abandonó el puesto al resultar imputado como presunto responsable de la desviación de fondos públicos que debían ir a proyectos solidarios a una banda organizada de la que formaría parte). En cambio, con Morera, portavoz de un grupo menor, con solo seis diputados, sin responsabilidades de gobierno, sin casos de corrupción, las cañas se tornaron lanzas. El empeño de Carrau fue doble: Forzar al entrevistado a decir que un posible relevo del PP al frente del gobierno autonómico pasa por la formación de un "tripartito" entre Compromís, los socialistas y Esquerra Unida y ligar tal posibilidad con una posible deriva secesionista al estilo de los catalanes... Justamente, los dos ejes fundamentales en la estrategia de comunicación que está desarrollando el PP en los últimos meses.
Ahí va la transcripción de las preguntas que el responsable de "La Tertulia" de Canal 9 hizo a Bellver y a Morera. Empiezo por el portavoz popular. Así arrancaba Carrau que, en todo el espacio, solo hizo cuatro preguntas al invitado:

- Recordar que hace medio año que es portavoz del Partido Popular en Les Corts. ¡Cómo pasa el tiempo! ¿Le ha pasado rápido?

- ¿Qué papel puede jugar la Fórmula 1 en todo este proceso [de recuperación económica]? Escuchábamos al president Más diciendo que esto no lo podemos dejar escapar, que es una fuente riqueza, de creación de puestos de trabajo... ¿Ha de volver o no la Fórmula 1 a la Comunitat Valenciana y en qué condiciones debería volver esa Fórmula 1 en la ciudad de Valencia?

- Esta mañana también son noticias las encuestas... Encuestas publicadas por distintos medios. Ayer "El País" y "El Mundo", esta  mañana el diario "La Razón". Coinciden en que el Partido Popular y el PSOE están perdiendo apoyo popular... según esas encuestas, insistimos... Y "La Razón" aporta esta mañana otro punto de vista, ¿no? Dice que el Partido Popular perdería o podría perder la mayoría absoluta en nuestra comunidad ¿Por qué esa percepción que dan las encuestas por parte de la ciudadanía?

- ¿Cuándo empezar a dar resultados todas estas medidas [de recuperación económica que el PP ha puesto en marcha]? ¿Cuál es su cálculo?

Ya está. Ni una más. Nunca se interrumpió a Jorge Bellver. Preguntas para su lucimiento y ni  asomo de cuestionamiento a ninguna de sus "larguísimas" respuestas.

La Tertulia
(Foto: RTVV)

 En cambio, así se interroga en el Canal 9 de Rosa Vidal al representante de Compromís:

- Le pido tres medidas que pondría usted en marcha para resolver la situación económica y laboral que está pasando el país.

- Si el modelo de financiación que se acaba aprobando no satisface desde algún punto de vista los intereses valencianos, ¿usted estaría dispuesto, como ha hecho el Sr. Más [President de Catalunya], a apostar por la vía soberanista?

Al no considerar contestada la pregunta, se insiste (repreguntar es propio del periodismo, lo que no lo es tanto es repreguntar a uno sí y a otros, jamás):

- Si ese modelo que ustedes plantean [parecido al concierto que tienen navarros y vascos], insistimos, que Rajoy ha negado ya a Catalunya, que el Sr. Mas dijo "como me lo niega apuesto por la vía soberanista", ¿ustedes están dispuestos a estudiar esa vía? Recordemos que a su formación se ha incorporado hace un mes una formación que se llama "Estat Valencià" que apuesta por la República y la soberanía.

Como Morera le explica que "Estat Valencià" es una formación de carácter local, como muchas otras integradas enh Compromís, pero que para nada forma parte de la dirección de la coalición, Carrau insiste:

- ¿"Estat Valencià" no forma parte de Compromís?

- [Entonces] ¿Soberanismo descartado?

- ¿Defiende usted la manera de hacer política del Sr. Baldoví en el Congreso de los Diputados [Joan Baldoví es diputado de Compromís-EQUO en Madrid y esa semana se quitó la camisa para mostrar una camiseta contra los desahucios]?

- Me gustaría que hablásemos un poco de la situación interna de su coalición, de Compromís. En los últimos días se ha dicho que la relación entre usted y Mònica Oltra no es todo lo buena que se podría desear, ¿qué tiene usted que decir?

- Si no me equivoco parece que hay dos maneras de ver la cuestión de las primarias [sobre la convocatoria de un proceso de elecciones primarias para elegir las candidaturas de Compromís], usted defiende que participen en esas primarias solo los militantes y Mònica Oltra, militantes y simpatizantes.

Morera no se define, dice que las diferencias no son reales y que no hay nada decidido. Carrau insiste:

- ¿Usted por qué fórmula apuesta?

Morera tira pelotas fuera y dice que por la más democrática...

- ¿... que sería?

- ¿... en detalle?

- Esa alternativa en nuestra comunidad de la que usted habla, ¿pasaría por un tripartito si las urnas lo permiten o antes de las urnas si se acuerda tal posiblidad?

Mientras Morera contesta, en las pantallas que hay a su espalda, aparecen imágenes de Maragall, Saura y, en primer plano, Carod Rovira, celebrando con cava la formación del primer tripartito catalán.

- Llegado el caso, ¿pactarían con el PSPV?

- Esa salida que usted propone a la crisis, insistimos, ¿pasaría por un tripartito en 2015?

- Ustedes tiene ahora seis diputados en Les Corts Valencianes, para gobernar necesitarían una mayoría absoluta, ¿usted cree en una mayoría absoluta de Compromís, la ve viable?

- Pero para salir de este marasmo [Morera había dicho que estamos en un marasmo económico] hacen falta mayorías, hará falta articular mayorías...

- ¿Usted estaría dispuesto a hacer un gobierno de concentración en la Comunitat?


No me digan que no llama la atención... Un trato tan distinto, tanta contemplación con el partido que gobierna y, por contra, tanta contumacia en buscar contradicciones de un representante de un grupo minoritario, tiene nombre, se llama manipulación informativa. Cuando, además, las preguntas que se plantean al portavoz de la oposición hacen un seguidismo exacto del argumentario del PP de demonizar la posibilidad de un pacto de gobierno de izquierdas en el País Valenciano, la manipulación informativa adquiere un valor añadido ya que pasa a formar parte de la campaña política del partido gobernante... En definitiva, los contenidos informativos de Canal 9 siguen siendo un eje básico en la  estrategia de comunicación del PP. Llevamos 18 años así y, a pesar de los periódicos anuncios de que llega la "primavera", seguimos instalados en "lo más crudo del crudo invierno". Nada nuevo, pero revisar las dos entrevistas aclara las cosas por si alguien podía albergar dudas.. o esperanzas.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Náufragos al asalto de un barco a la deriva

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 Josep Ramón Lluch, uno de los productores que pretende gestionar una parte de la parrila de Canal 9 cuando el gobierno del PP haga efectiva su privatización, fue durante años presentador del espacio "Calle vosté, parle vosté" . (Foto: TVE)


Vamos a decirlo claramente desde el principio, si el audiovisual valenciano necesita de Canal 9-Televisió Valenciana (TVV) para existir, el audiovisual valenciano tiene un problema. Y no es un problema cualquiera, es un problema grave. Es más, diría que es un problema sin solución. Procuraré explicarme con el decálogo que sigue.

1.No se puede defender la necesidad de privatizar la televisión pública con el argumento de que saldrá más barato. Planteado así, lo más barato sería que no existiera. La cuestión está en el producto. La televisión pública tiene un papel básico e imprescindible en democracia, ser la garantía de una comunicación de calidad, una información suficiente, una reflexión enriquecedora y llegar más allá de dónde llegan los operadores privados. Eso, en dinero, ha de costar lo que valga el servicio, ni más, ni menos. La rentabilidad de una televisión pública no ha de ser económica sino social. Cohesión ciudadana y herramienta de democracia, esas son las dos condiciones básicas de una buena televisión pública.

2. Por otro lado, ¿quién dice que la gestión de una televisión es más barata en manos de los gestores privados? ¿Por qué? ¿Es que los productores privados piensan solo en hacer programas de bajo presupuesto para tener buenos márgenes de beneficio mientras que lo que tenga un alto coste de producción ha de dejarse en manos públicas? Esto es trampa. Como lo es que las productoras vivan en la precaridad laboral y sus trabajadores dependan de contratos basuras; o sea, dumping.

3. Lo privado no es, en absoluto, más barato que lo público. No lo es en sanidad, ni en educación, ni en televisión. Sin ir más lejos: Canal 9. Precisamente las productoras que hoy están sobrevolando la presa para ver que parte se llevan del pastel de la futura privatización han sido depredadoras de la empresa. Miguel Ángel Rodríguez, hombre fuerte de Secuoya, una de las empresas con perspectivas de "pillar cacho", se ha pasado años viniendo a los debates de Canal 9 con avión de ida y vuelta, hotel, comidas y más de 1000 euros semanales por una hora de bla-bla-bla (a favor del gobierno del PP, cómo no). Arturo Orrico, alto cargo ahora en CIES, otra productora con aspiraciones, ha sido desde directivo de TVV a jefe de una empresa que colocaba programas en Canal 9 con María Abradelo de estrella y a un coste muy superior a lo que hubiera costado de producción propia. Josep Ramón Lluch, cabeza visible del grupo de productoras valencianas que no quieren que se lo lleven todo las empresas de fuera, ganó millones durante años como presentador de programas tan "impropios" de una televisión pública como "Calle vosté parle vosté" y, luego, como director de "Debat Obert", con Cristina Tarrega de jefa de ceremonias, con falsos debates, con polémicas preparadas donde los temas versaban invariablemente sobre videntes, ovnis, obsesos sexuales y descerebrados en distintos formatos... Y no son los únicos.



Miguel Ángel Rodríguez, en junio de 2011, en el Palau de la Generalitat, donde comía con el entonces president Francisco Camps al acabar las grabaciones del espacio de Canal 9 "DBT.es". (Foto: Levante-EMV).

4. Sosprende que se venda la externalización de la producción como solución a los problemas financieros existentes cuando ha sido ella precisamente la responsable última del despilfarro que ha llevado a la mayoría de televisiones autonómicas españolas, Canal 9 más que ninguna otra, al borde del cierre.

5. Las televisiones autonómicas no están para mantener a las productoras privadas. Si esas empresas son baratas y saben hacer productos interesantes, ¿cómo se explica que no trabajen con los operadores privados? ¿No les parece eso extraño? ¿No se lo han planteado nunca? La respuesta es que, en general, ni son baratas, ni son buenas, ni tienen buenas pautas profesionales. Hasta ahora, han trabajado porque han tenido hilo directo con los gobierno de turno y los productos que han hecho han sido, dicho sin querer hacer sangre, absolutamente mediocres.

6. El problema que decía al principio que tienen sobre la mesa las productoras que aspiran a quedarse con la parrila (o parte de ella ) de Canal 9 es que están intentando montarse en un barco que va a la deriva. Su desesperación les lleva a intentar subir a bordo sin plantearse que, como lo hagan, su futuro puede ser todavía peor que su presente. Es una huida hacia adelante. La mayoría de las productoras están peladas. TVV, la misma con las que ahora quiere hacer negocio, no les ha pagado por los trabajos realizados, o les han pagado mal. El caso es que están todas tiritando. Pues, pese a todo, siguen dispuestos a poner todos los huevos en la misma cesta que saben que está llena de agujeros. Son un caso perdido. Son como un puñado de náufragos intentando colarcarse en un barco que se hunde. Menudo panorama.

7. Las productoras audiovisuales que, por lo visto, y como ya he comentado, no tienen nada que hacer con las telvisiones privadas, solo se salvarán gracias a las públicas si éstas son capaces de diseñar un modelo de futuro sostenible y empiezan a andar con un libro de ruta adecuado. En ese futuro inmediato las productoras han de tener un papel menor. La televisión pública ha de despegar con sus propios medios. Por supuesto, con una gestión adecuada, libre del control partidista y libre también de comisarios políticos. Con plantillas adecuadas a los tiempos que corren. Sobre el error y la irresponsabilidad de los trabajadores de las televisiones públicas (Canal 9, en concreto) he escrito muchas veces, así que no insistiré, por ejemplo, en que sus plantillas estaban muy hinchadas. Para ser exactos, sobraba todo el personal que entró cuando no se necesitaba a nadie, cuando ya todas las necesidades estaban cubiertas. Así de sencillo.

8. En el caso valenciano, se equivocan de medio a medio las productoras que pretenden salvar su cuenta de resultados gracias a este proceso de privatización que ha iniciado el gobierno de Alberto Fabra pero en el que, por no saber, no saben ni quien va a poner el dinero. Con una empresas en números más que rojos y una Generalitat en quiebra, las negociaciones deben ser como una partida de poker a base de faroles pero al revés: se deben mirar y se deben decir paga tú que yo debo más de mil, y el otro, ni pensarlo, paga tú que yo debo casi tres mil... Así no van a resolver nada, al revés, van a empeorar en todo, pero parece que les puede la ambición y las prisas.

9. Ximo Pérez, actual presidente de los productores audiovisuales valencianos y receptor de múltiples subvenciones de la Generalitat, ya demostró el talante y la finura intelectual de su organización (y la suya propia) cuando en 1999, en pleno intento del PP de privatizar Canal 9, salió diciendo que a ellos no les importaba que la televisión fuera pública o privada, que ellos lo que querían era trabajar. Así les ha ido, Catorce años después están mucho peor que entonces y la coyuntura es cualquier cosa menos halagüeña.

10. Lo que parecen no entender las empresas productoras es que aquí o se salva todo o no se salva nadie. Sus posibilidades de negocio pasan por que se levante un proyecto de Canal 9 viable, sostenible y útil socialmente. Para ello se necesita un modelo que no es un modelo de negocio sino un modelo de servicio público, y en ese marco será posible una industria audiovisual autóctona sólida y rentable. En eso se deberían implicar los productores y no en batallar por los restos de un naufragio que no llega a ser ni pan para hoy y hambre para mañana. Las empresas de producción audiovisual valencianas solo podrán trabajar con garantías el día que exista ese modelo y eso, aunque suene duro, solo llegará cuando haya un relevo al frente del gobierno autonómico y se apueste de verdad por una comunicación pública democrática. Si para entonces están más arruinados que ahora y, además, se les pilla con el paso cambiado, estarán muertos.

lunes, 20 de mayo de 2013

La miopía de PP y PSOE

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Mariano Rajoy (derecha) mira de reojo a Alfredo Pérez Rubalcaba (Foto: EFE).


Este fin de semana se ha vuelto a hablar mucho del supuesto final del, hasta ahora, poder absoluto del PP y del PSOE. El bipartismo se desmorona... o eso al menos dicen las encuestas. En los últimos 15 días han salido distintos sondeos que anuncian el final de la hegemonía institucional/electoral/política de los dos grandes partidos. Hace solo dos legislaturas su respaldo electoral sumado superaba el 80%; ahora apenas están en el 50... y bajando. Sus portavoces siguen apelando a que la mala coyuntura económica es la que lo explica todo y piensan que, cuando vuelva el dinero, volverán los apoyos.
Creo que se equivocan de medio a medio. Su problema es que son partidos tan antiguos que les resulta imposible entender lo que está pasando. En el fondo, y contra un mínimo de sensatez, tanto el PP como el PSOE creen que el crecimiento económico volverá como se fue, y de la misma manera están convencidos de que su olipolio partidista también regresará.
Se equivocan. Se equivocan en todo. Su error en el análisis parte de su alejamiento de la realidad. Los dos grandes partidos se han convertido en dos inmensas máquinas electorales, engrasadísimas agencias de colocación de amigos y militantes pero ajenas a la política democrática. Se piensa en clave interna y, por esa vía, no hay nada que hacer.
El mundo está gobernando por una minoría rica y poderosa que busca incrementar sus bienes y sus privilegios a costa de la inmensa mayoría de la población que cada vez vive peor y tiene menos horizontes de futuro. Cada día más ciudadanos son conscientes de eso. Y ven más cosas: notan que precisamente los grandes partidos son los agentes imprescindibles del gran poder económico en su batalla contra la gente normal. Por eso, en la crisis del modelo económico va de suyo, también, la crisis política. La vieja política le ha declarado la guerra a las personas y, a medio plazo, acabará derrotada. Con su derrota desaparecerán también sus hacedores, en España y para resumir: PP y PSOE.
Solo con más democracia podremos salir de este agujero el que estamos metidos y los grandes partidos son a democracia lo que los elefantes a animales domésticos. La nueva política será transparente y participativa, dos requisitos que ni el PP, ni el PSOE están en condiciones de cumplir por más que se sometan a maquillajes, campañas de imagen y cirugías varias.
El capitalismo no puede ser infinito. El tiempo corre en contra del mito de la competitividad que no genera otra cosa que injusticias. En su sitio no hay otro remedio que colocar la sostenibilidad, la cooperación, el reparto de lo que hay para beneficio general. Con todos los grandes medios a su servicio y con una ley electoral a medida, PP y PSOE languidecerán durante un tiempo pero ni las trampas podrán evitar su derrota y el triunfo de una nueva política. La marcha hacia un nuevo proceso constituyente se ha iniciado y ni PSOE, ni PP están en él. Su tiempo ha pasado, pertenecen a otra época. Nada es eterno.