viernes, 22 de marzo de 2013

Mònica Oltra dice que Rita Barberá es poca cosa

 
Hace unos días Mònica Oltra, la emergente diputada de Compromís en el parlamento valenciano, aseguraba que ya no le motivaba competir con Rita Barberá, del Partido Popular, por la alcaldía de Valencia. Oltra venía a decir que Rita, la otrora poderosa alcaldesa de Valencia, ya no sería rival. Ciertamente Rita Barberá ya no es lo que era. Sus índices de popularidad van claramente a menos, está a las puertas de verse imputada en el "caso Noos" y su amigo Mariano Rajoy la huye.
Mònica Oltra es una política bastante extrovertida y que, en general,  no se anda por las ramas. Pese a ello, lo de no considerar rival a Barberá suena a bravuconada. Claro que Oltra, como todos los políticos de un cierto nivel, maneja encuestas y, a la vista de ellas, igual la bravuconada no es tal. De hecho, los datos de los que dispone la diputada de Compromís los conocen perfectamente en el Partido Popular y, sin duda, eso explica sus silencios, sus ausencias y los muchos nervios que se detectan en las bancadas del PP, empezando por la mencionada Rita Barberá.
La pregunta es: ¿qué dicen las encuestas sobre el futuro político del País Valenciano? Lo primero que hay que aclarar es que no es sencillo disponer de encuestas fidedignas hechas en el ámbito autonómico. Por tanto, más allá de las que pueda disponer el gobierno de la Generalitat (y por tanto, el PP) que se guardan como oro en paño, los datos que se tienen son extrapolaciones de trabajos estatales. Cruzando los resultados de esas encuestas con los resultados históricos a nivel autonómico se puede llegar a conclusiones bastante significativas. Concretar número de diputados es complicado pero ver las tendencias es sencillo y, a la vez, muy ilustrativo.
Lo que dicen a mediados de marzo los trabajos realizados, desagregando sus resultados del nivel global (España) al más reducido (País Valenciano), vienen a confirmar lo que ya apuntó en octubre una encuesta de "El País", es decir: el Partido Popular, pese a seguir siendo la fuerza más votada, perdería claramente su mayoría absoluta en "Les Corts". Tan claramente la perdería que ni pactando con UPyD, que se estrenaría en la cámara,  llegaría al mínimo de apoyo para gobernar. En cambio, Compromís se dispararía hasta llegar a la altura de los socialistas, que quedarían lejos de sus resultados de las autonómicas del 2011,  mientras Esquerra Unida también crecería significativamente.
Se pueden consultar las encuestas elaboradas por el CIS, por Metroscopia o por Sigma-Dos. Todas ellas arrojan como conclusión el panorama antes explicado. Yo me detendré en el trabajo correspondiente a este mes de marzo de la empresa "Celeste-Tel. Investigación Sociológica". Se trata también de un estudio a nivel estatal (1.100 entrevistas telefónicas, nivel de confianza del 95'5% y margen de error del 3'1). Por tanto es preciso leerlo en clave valenciana, es decir limitando la atención a los cinco únicos partidos que pueden tener representación en "Les Corts" de cara a los comicios previstos para mayo de 2015. La conclusión de "Celeste-Tel" arroja estos porcentajes: PP en el 29'4%; el PSOE,  27'8; Izquierda Unida, 13'8; UPyD, 8'6, y Compromís, 1'8.  Hay que tener muy en cuenta que son porcentajes sobre el total del voto en España; de ahí lo reducido de Compromís que solo se presenta en el País Valenciano. Pues bien, es precisamente ese 1'8% lo verdaderamente significativo.
En primer lugar, y tomando como referencia las últimas Generales de 2011, hay que tener en cuenta que hay partidos que en el País Valenciano tienen resultados por encima de la media estatal (PP, UPyD y Compromís) y otros (PSOE e Izquierda Unida), los tienen por debajo. Por tanto, es necesario hacer esa corrección en el porcentaje general para saber el equivalente de voto en el ámbito autonómico. A continuación, para poder ponderar los resultados en unas elecciones autonómicas, es preciso tener en cuenta, además del aumento o disminución de voto,  como afecta tradicionalmente a cada partido el tipo de elección (unos mejoran en autonómicas, otros obtienen sus mejores resultados en generales).
Teniendo todo esto en cuenta, a la vista de los datos de "Celeste-Tel", el resultado de unas elecciones autonómicas valencianas en marzo de 2013 hubiera dado, aproximadamente, alrededor de un 31 % de los votos al PP; un 20, para PSPV y Compromís; un 11, para Esquerra Unida, y un 6, para UPyD. ¿Se pueden convertir esos porcentajes en diputados? Es complicado. El reparto de diputados se hace a través de tres circunscripciones distintas (Castelló, Alacant y València). En todo caso, y advirtiendo que con estos datos, de haber modificaciones, el beneficiado sería probablemente el PP, que tendría mayores posibilidades de hacerse con los últimos restos, "Les Corts" podrían quedar así. PP, 37 diputados; PSPV-PSOE y Compromís, 22; Esquerra Unida, 12, y UPyD, 6.
¿No me digan que no es interesante? ¿No me digan que Oltra no sabía lo que se decía?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Los indicadores de cofianza de la encuesta me parecen razonables, lo que pasa es que, como se apunta en el texto, la desagregación de datos siempre es peligrosa. De todas formas, como indicador de tendencia me parece muy interesante. Y ahora dos apreciaciones personalísimas: ME ALEGRO de que palme el PP (cómo se organice bien el pacto de izquierdas veremos la que se lía) y yo creo que el PSPV tendrá bastante peor resultado del aquí contemplado.

Upnews dijo...

Todavía hay gente que se alegra de que ganen o pierdan unos u otros. Esto demuestra que el ser humano es ingenuo por naturaleza.

Enlazado en Upnews.es : Mònica Oltra dice que Rita Barberá es poca cosa, donde podéis votarlo para que tenga mayor difusión-

VENENO dijo...

Julia, con estos datos, me pregunto: ¿ Motivos para votar al PP, una vez más ? 1. Estar en el mapa (sobre todo en el de la corrupción). 2. Incumplimiento total del programa electoral. 3. Desmoronamiento del estado de bienestar. 4. Sacrificio del sistema financiero valenciano. 5. Urbanismo megalómano desbocado e inútil. 6. Destrucción del tejido productivo por impagos. 7. Mayor deuda del estado. 8. Mayor porcentaje de paro. 8. Mayor número de imputados con cargo Publio. 9. Ínfimas pensiones y ayudas asistenciales. 10. Campeones en ayudas a la cooperación. 11. Liquidación del sector público. 12. Desmantelamiento de los medios de comunicación valencianos. 13. Mejor financiación estatal.

Sin futuro y con la balanza tan abrumadora a su favor, no hay temor. Lo que Camps a roto no lo une ni el poxi.