jueves, 28 de marzo de 2013

El escrache no es nuevo, el poder lo practica hace siglos

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Una pintada en una calle de Madrid (Foto: autor desconocido/madrilonia.org).

Hasta hace cuatro días no sabíamos que era esto del escrache y de golpe ha irrumpido en nuestras vidas como si se tratara de una novedad absoluta. No es del todo cierto. La novedad está en la aparición del escrache protagonizado por los "pobres" y sufrido por el "poder", pero escrache, en el sentido de presión, en el sentido de sensación de inseguridad, hay miles, millones, de españoles que lo vienen sufriendo desde hace mucho tiempo. Lo nuevo es que la paciencia de los sufrientes habituales parece haberse acabado y, en la medida de sus posibilidades y con sus medios, hay quien ha empezado a pasar a la acción. Dice el presidente del Gobinero, Mariano Rajoy, que "el escrache es profundamente antidemocrático". No estoy nada de acuerdo. Al contrario, me parece un ejercicio de democracia. Lo antidemocrático es pasarse tres meses sin comparecer ante la prensa, no aclarar nada del "caso Bárcenas", manipular TVE para esconder toda la corrupción que rodea al PP y a la CasaReal o, para no alargarme, ganar las elecciones prometiendo un a cosa y hacer la contraria. El escrache no es más que una forma de ejercicio del derecho de concentración o manifestación. Supongo que el PP no está (pese a que lo parezca) dispuesto a limitar tales derechos, aunque solo sea para no impedir que, cuando haya un gobierno de izquierdas, los obispos puedan volver a salir a la calle en defensa de los privilegios de la Iglesia. El poder político y económico no está acostumbrado a que los problemas que ellos mismos generan lleguen a las puertas de sus casas. Sus domicilios están libres de sufrir lo que todo el mundo sufre. A sus domicilios no llega el paro, ni la crispación social. Ellos no sufren desahucios, ni EREs. El poder vive en una burbuja y les jode, sí les jode, que cuatro descamisados la revienten a su antojo. Pues tendrán que irse acostumbrando. La injusticia social genera inseguridad. La inmensa mayoría de la población vive con miedo no estar seguro de poder pagar su casa, los libros de sus hijos, continuar trabajando... Hemos llegado a los suicidios. Lo sabemos. Están en los medios. En esas condiciones, ¿cómo aspiran a estar seguros los políticos o los banqueros causantes de todo este desaguisado? ¿Cómo pretenden quedarse al margen si no solo no encuentran solución a lo que está pasando sino que encima lo empeoran todo a base de beneficiarse ellos y sus amigos?
Presión, claro que sí, incluso coacción. No es una cuestión de derechas o izquierdas. El escrache no es de izquierdas, igual que no has de ser de izquierdas para que un banco te eche de tu casa y te deje endeudado de por vida porque no puedas pagar una miserable hipoteca de 50.000 euros. La derecha lleva años con los escraches ante las clínicas donde se practican abortos, ante los médicos que trabajan en ellas y hasta ante las mujeres que abortan. ¿Cómo puede ser que quien nunca se ha quejado de los escraches que pretendían limitar los derechos ajenos se escandalice ahora de los que buscan, por ejemplo, mantener un techo o un puesto de trabajo?
El escrache no ha aparecido entre nosotros por sorpresa. Antes han sido necesarios muchos fracasos en otras formas de presión más convencionales. La voces contra las injusticias del sistema han sido silenciadas en los grandes medios, se ha dificultado su acceso a las instituciones con sistemas electorales muy poco proporcionales, los partidos se han impermeabilizado a la presión social, las Iniciativas Legislativas Populares (ILP) han sido siempre papel mojado, los preceptos constitucionales jamás se han podido invocar judicialmente y, al final, cuando se ha salido en manifestación a reclamar, la respuesta han sido las porras y la criminalización. En paralelo la gente se ha quedado sin trabajo, sin sueldo, sin casa, sin esperanza... Sin nada que perder, ¿qué esperaban? ¿qué la gente pusiera la otra mejilla? Sin nada que perder la gente es unpeligro.
Al poder le ofenden los insultos. Claro no les gusta que les llamen ni hijos de puta, ni asesinos, ni ladrones. Se confunden. No son insultos, son los gritos de dolor de las víctimas, el estallido de dolor de las heridas sociales que ya resultan inaguantables. Cuando alguien sufre un golpe, a veces, se le escapa una palabra fea. Cuando un manifestante llama asesino a un diputado que no está haciendo nada para acabar con los desahucios estamos aste una palabra fea, incluso excesiva, pero es un grito de dolor. Vivimos un momento trascendental. El poder puede seguir apostando simplemente por acallar los gritos o, cambiar de actitud, y empezar a buscar la forma de acabar con el dolor. La segunda opoción es la buena, la democrática. Lo contrario llevará a que un día ese dolor pase de los gritos a las acciones violentas de verdad. Estamos avisados.

4 comentarios:

VENENO dijo...

Cuando un politico, ordena que empresa debe llevarse el contrato, sin publicidad, concurrencia o tras haber dejado una donacion en la sede del partido, ¿Que nombre tiene?. ¿Presionar para que una caja conceda un prestamo millonario sin avales a sabiendas que es fallido?. ¿Conocer de antemano el plan urbanistico y modificarlo a voluntad, antes de su aprobacion?. ¿Contratar por el perimetro pectoral con posibilidad de ascenso segun disponibilidad?. ¿Regalar coches de alta gama, viajes, bolsos y relojes vip?. No es escrache pero da mas nauseas.

Lina dijo...

Después de saber que los poderosos nos ven como pro-etarras ,como salvajes , como terroristas ,leer esto te da un subidón de adrenalina , no puedo mas que limpiar las lagrimas que sin querer dejar de leerle , me caen solas por la mejilla .
A mí , no me gusta molestar a nadie , me gusta la tranquilidad , reír con mis hijos , pasear a mis perros por el bosque , disfrutar humildemente de la vida , pero no puedo por que tengo que echarme a la calle y defender el hogar de mis hijos . Yo estoy muy orgullosa de haber encontrado a una familia en la Pah , de que me hayan dado la fuerza que creía perdida , de que me hayan quitado de la mente las ganas de no vivir . Ada Colau es nuestra voz , pero ella esta a nuestro lado , jamás nos deja caer y ahora somos los que estábamos hundidos los que levantamos a los que llegan abatidos por el dolor y la desesperación , ella es una gran mujer y una gran persona , cuando la ofenden a ella , nos ofenden a todos , por que Ada somos todos .
Yo personalmente , he insultado a un diputado en el Prat y no me arrepiento , lo siento pero no puedo , por que tengo clavada la mirada de terror de mis hijos , cada vez que he tenido que sacar mis pertenencias de mi casa por estar apunto de sufrir un desahucio , ya llevo tres intentos de desahucio fallidos gracias a la Pah que a estado en la puerta de mi casa para pararlos y no se cuando terminara mi pesadilla , yo no he robado en mi vida , no he matado jamás , he pagado mis impuestos y mi hipoteca como todo el mundo , pero sin trabajo , sin un sueldo cada mes ¿ como lo puedes pagar ? sencillamente no se puede !! entonces tu banco te empieza a hacer escrache a ti , llamadas a diario desde las 7:30h de la mañana hasta las 23:30 o 00:00h , a mi me llegaron a decir que dejara de darle de comer a mis hijos y podría pagarle la hipoteca ¿ eso no es terrorismo ?...acabaron con mi salud , con mis ganas de vivir , con mi alegría , acabaron con mi persona , llegue a sentirme culpable de mis problemas , de haber querido vivir por encima de mis posibilidades , que no fueron mas que darle un hogar a mis hijos . Compre y me hipoteque , si , por que era mas barato , yo pagaba 800 euros en alquiler y al comprar mi casita , pagaba 500 euros . Ese fue mi delito ? a día de hoy , no veo nada justo lo que estamos viviendo , no quiero que mis hijos se vean en la exclusión social . No me queda otra que echarme a la calle , aunque pierda la vida en el camino .

Anónimo dijo...

Curiosamente ningún partido ha conseguido unir mas a los ciudadanos que el Pp en su afán de someter al Pueblo.Antes, era ETA la que nos unía contra sus fechorías . Ahora es el PP el que nos une contra sus fechorías. En el fondo son los mismos con diferente ajuar. El PUEBLO debe ser, nunca debió de dejar de ser, SOBERANO y poner la corona donde estime oportuno.

icástico dijo...

http://icasticoblog.com/2013/03/28/escrache-y-otros-abusos/