jueves, 14 de marzo de 2013

De Ratzinger a Bergoglio: de un soldado de Hitler al silencio con Videla

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 El ahora Papa, Jorge Bergoglio,  ofreciendo la comunión al dictador Jorge Videla.

Me molesta tanto papanatismo alrededor del nombramiento del nuevo Papa. Allá ellos los medios confesionales. Igual que no me sorprende el mal periodismo deportivo que siempre ve penaltis injustos contra su equipo, no me extraña que "ABC", "COPE", "La Razón" o "El Mundo" pretendan hacer creer que el cielo se ha abierto para que el Espíritu Santo nos salve vía el nuevo Papa argentino. Lo que echo de menos es que otros medios informen del hecho de una forma distinta. Primera, echo de menos que, en lo cuantitativo, informe un poco menos (sobreinformar no es informar) y, segundo, que digan cosas distintas a lo que dicen los agentes de la propaganda católica.
Del pasado nazi de Benedicto XVI nos enteramos bien poco. No era una cuestión menor pero pasó de lo más desapercibido. Es verdad, era muy joven. Joseph Ratzinger tenía solo 17 años cuando en 1944 formó parte del ejército hitleriano. Pero estuvo. Muchos de su edad huyeron para no tener que servir a Hitler. En 1944 ya se sabía como quien era Hitler, ya se sabía que había hecho. Ratzinger no huyó. Se esperó para desertar cuando la guerra ya estaba absolutamente perdida para los alemanes. No lo hizo antes. Pero eso no es todo, casi no es ni lo peor. Ratzinger, ya siendo Papa, defendió la actitud de Pío XII ante el nazismo. El silencio de Pío XII ante los crímenes de Hitler fue, según Benedicto XVI, "muy eficaz ya que sirvió para salvar muchas vidas de judíos". hay que recordar que Pío XII multiplicó las excomuniones por cuestiones políticas, a comunistas, sobre todo, y, en cambio, jamás denunció las atrocidades del nazismo. De hecho, Benedicto XVI, durante su Papado, declaró a Pío XII "Venerable" que equivale a  reconocerle "virtudes heroicas" en su vida ajustada al Evangelio.
Pues bien, tampoco del silencio de Jorge Bergoglio durante la dictadura en Argentina de Jorge Videla estamos escuchando demasiadas voces. Al revés, parece que no tenga ningún valor. Bergoglio era en aquellos años el máximo responsable de los jesuitas en Argentina. Nunca criticó a los militares golpistas. Es más, se le acusa de haber retirado la protección y haber prohibido decir misa a dos jesuitas (Francisco Jalics y Orlando Yorio) que acabaron detenidos y torturados durante cinco meses. En su declaración judicial en el proceso del mencionado caso, Bergoglio reconoció que los dos secuestrados, una vez liberados, le habían dicho que en la ESMA (Escuela Militar de la Armada en Buenos Aires) había muchos más retenidos. El ahora Papa dijo que, ante esa información, lo que hizo fue comunicárselo al máximo responsable de los jesuitas en Roma y al Arzobispo  de Buenos Aires. No tomó ninguna otra iniciativa. La mencionada declaración de Bergoglio llegó después de que por dos veces se hubiera negado a comparecer y, según los abogados que perseguían los crímenes de la dictadura, sus respuestas fueron "evasivas". Uno de los sacerdotes desaparecidos acusó a Bergoglio de haberlos entregados a los militares al no decir públicamente que les respaldaba en el trabajo que estaban haciendo.
Según ha publicado el periodista argentino Horacio Verbitsky, el ahora Papa ocultó la complicidad del Episcopado de Argentina con la Junta Militar del dictador Jorge Rafael Videla, en un libro  en el que omitió  de unos documentos las frases que más podían comprometer a la jerarquía eclesiástica. Así, Bergoglio se hacía eco de una reunión de noviembre de 1976 entre la dirección de la Conferencia Episcopal y la Junta Militar pero, del informe que recogía lo tratado, borró las referencias al compromiso de los cardenales de no plantear "una posición de crítica a la acción de gobierno” dado que “un fracaso llevaría, con mucha probabilidad, al marxismo”, por lo cual “acompañamos al actual proceso de re-organización del país".
Estas frases, además de algunas  otras, la omitía Bergoglio. No queda nada bien en un Papa este tipo de actitudes. Para saber más de ellas será necesario rebuscar en internet. Los grandes medios están mucho más por el botafumeiro que por el periodismo.




2 comentarios:

VENENO dijo...

Estos dias, al conocer la edad del nuevo papa (75 años), me preguntaba: ¿Cuando se jubila un purpurado?, ¿Cuantos años deben cotizar para tener derecho a cobro?, ¿Donde cotizaran, aqui o en Roma?, ¿Como se calacula su base reguladora?, ¿En A, en B o en diferido?, ¿Su actividad da derecho a prestacion contributiva?, ¿Hay paro entre el clero?, ¿Se rigen por convenio sectorial o mandato divino?, ¿Tienen plan de pensiones, o simplemente multiplican los panes y los peces por algun coeficiente reductor?. No se, igual son cuestiones muy terrenales, pero por ese tipo de cuestiones mucha gente va a la calle o se pasa el dia calculando como llegara a la vida eterna.

Alfons Pérez dijo...

Sembla que la fotografia amb Videla no es correspon amb el titolar. Qui donava la comunió al dictador no era Bergoglio.