domingo, 3 de febrero de 2013

"Informe Semanal" y el PP atacan de nuevo

La reunión extraordinaria de la Ejecutiva del PP del pasado sábado para tratar el "caso Bárcenas". (Foto: Imagen TVE).

Más de lo mismo pero de perfil más bajo. La segunda entrega de "Informe Semanal" sobre el "caso Bárcenas" fue, como hace quince días en la primera parte de la que ya me ocupé aquí , un pieza más desinformativa que informativa.  En todo momento se huyó del fondo de la cuestión. El contenido no se centró en lo que dicen los "papeles de Bárcenas" sino en las reacciones que la publicación de todos los datos ha suscitado. En este sentido, la recogida de reacciones no fue nada casual. El discurso oficial del PP, que defiende que todo es falso, que lo que está sucediendo no afectará a la gobernabilidad del país y que las denuncias perjudican a España, presidió en todo momento la pieza de "Informe Semanal". Esta vez, solo se incluyeron voces de políticos, con el añadido del Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce. Desaparecieron los comentaristas y periodistas de la otra vez. Entonces, la elección de entrevistados fue tan sesgada que ahora su ausencia ayudó a hacer más plano el reportaje. "Las cuentas de Bárcenas (parte 2)" pareció un trabajo obligado destinado a cubrir el expediente; reforzar el discurso oficial del PP pero sin levantar ampollas, que no se pudiera decir que se había obviado el tema pero pasar de puntillas por él.
No se ofreció ni un solo dato nuevo, ninguna información complementaria, nada novedoso. Todo sabido y presentado como un puzzle de poco más de 9 minutos. Esta vez el foco no se  puso en Luis Bárcenas sino en los periódicos, basicamente el diario "El País" en tanto que responsable de la información sobre quién había recibido los sobresueldos registrados por el extesorero. Por cierto que, pese a tener tanto protagonismo, ningún periodista de "El País" apareció en pantalla. Se les echó de menos. Igual hubiera aportado algo de información. Posiblemente eso explica su ausencia. El reportaje del pasado sábado lo firmaban los dos mismos profesionales, Ignacio Moreno y Julián Merino, que el de hace dos semanas. Moreno y Merino son hombres de la máxima confianza del actual director del programa, Jenaro Castro, quien, a su vez, ya fue mano derecha de Alfredo Urdaci en los informativos de TVE en los años de gobierno de José María Aznar.

Este es el  reportaje "Las cuentas de Bárcenas (parte 2)" que acto seguido analizaré. Les aconsejo revisarlo antes de seguir leyendo.


La pieza arranca con una afirmación más que discutible:

"Informe Semanal profundizaba hace 15 días en las informaciones publicadas por el diario "El Mundo" sobre las cuentas en Suiza del extesorero del PP, Luis Bárcenas, de 22 millones de euros y los supuestos pagos de sobresueldos a parte de la cúpula del Partido Popular".

Lo de "profundizar" daba pie a pensar en un reportaje que no existió. En aquella primera entrega no se profundizaba en absoluto en las informaciones de "El Mundo". Aquel primer trabajo de Moreno y Merino lo que hacía era desvincular en todo momento al PP de las cuentas de su tesorero y quitarle hierro al caso.
El segundo párrafo actualizaba la cuestión:

"Esta semana era el diario "El País" el que publicaba lo que llamó los "papeles secretos" de Bárcenas a los que ha contestado Rajoy este sábado".

Muy significativo. Rajoy "contesta" sin que nadie haya explicado qué es a lo que Rajoy contesta. Esta será la tónica del reportaje. De inmediato entra una declaración de Rajoy que, por cierto, hace cualquier cosa menos contestar los papeles. Estas fueron sus palabras. No se entiende de donde sacaron los que hicieron la pieza que el presidente del gobierno contestaba a los "papeles":

"... si alguien piensa que mediante el acoso yo me voy  a encoger o que puedo abandonar la tarea que los españoles me han encomendado, tengo que decirle que se equivoca".

Como se ve la declaración no contesta a nada de los "papeles" que, recuérdese, le implican a él en el cobro de sobresueldos. Lo que hace Rajoy es asegurar que seguirá al frente del gobierno. Esa pretensión de hacer llegar al espectador que la gobernabilidad no está en peligro preside todo el reportaje.
Para contextualizar la cuestión, se añade que la publicación de los documentos escritos por Luis Bárcenas llegó un día después de la sesión de control parlamentario al gobierno en la cual se trató el tema de la corrupción. Se dice que en la mencionada sesión:

"... Rajoy reiteraba al resto de grupos parlamentarios su oferta de un pacto anticorrupción, mientras que Rubalcaba hablaba de corrupción generalizada".

Es decir, Rajoy presentado como adalid de la necesidad de frenar la corrupción, como si el tema le fuera ajeno, y el líder socialista reconociendo que la corrupción afecta a todos. Pues no, a la corrupción "generalizada" a la que se refería Rubalcaba no era la de "todos" sino la del PP. Lo dijo así de claro:

"Usted [por Rajoy] tiene un problema de corrupción en su partido que afecta a Comunidades Autónomas, a ayuntamientos...".

¿De dónde sacarían los autores que Rubalcaba habló de corrupción generalizada cuando era tan evidente que se refería a la corrupción del PP?
La respuesta que se incluye de Rajoy a estas palabras de Rubalcaba simplemente no se entiende y su inclusión no tiene otro sentido que desprestigiar el argumento de la oposición:

"... no ha estado usted muy afortunado, supongo que la situación de su partido le obliga a hacer estos papeles y no se me ocurre otra cosa que hacerle la misma recomendación que me ha hecho usted a mí".

Más allá de que sea por la referencia a "papeles" no se entiende el sentido de lo que dice Rajoy, ni su inclusión aquí.
El reportaje añade que la información de "El País" se publicó:

"... basándose en unos supuestos documentos de los extesoreros Álvaro Lapuerta y Luis Bárcenas".

Aquí se echa de menos que "Informe Semanal" no se haya detenido por lo menos en la autoría de los documentos en cuestión. De TVE y de un programa como el que nos ocupa se debería esperar que hubieran hecho una prueba caligráfica de los papeles o que, como mínimo, se hubiera hecho eco de las realizadas a instancias de otros medios. Todas reconocían de forma indudable la letra de Bárcenas. "Informe Semanal" no dijo nada al respecto. No es una cuestión menor.
Llama mucho la atención como a la hora de citar a los dirigentes del PP que podrían haber recibido los sobresueldos se haga una enumeración acelarada de cinco de ellos, solo cinco, y se incluyan los nombres de María Dolores de Cospedal y Mariano Rajoy como si, a día de hoy, todos tuvieran el mismo valor:

"... pagos de distintas cantidades a varios dirigentes del partido entre ellos Cascos, Arenas, Rato, Cospedal y Rajoy...".

Las referencias a posibles querellas contra la publicación de los "papeles secretos" de Bárcenas se pone en boca de Cospedal y, recogiendo las notas que hicieron públicas, de los extesoreros Lapuerta y Bárcenas. Más allá del anuncio de posibles acciones judiciales, nada se concreta.
La aparición en pantalla de Pío García Escudero y, a continuacion de Jaime Ignacio del Burgo, es uno de los momentos delirantes del reportaje. De sopetón, sin ningún tipo de introducción, se dice:

"... el presidente del Senado, Pío García Escudero, reconocía que pidió un préstamo de 5 millones de pesetas que fue devolviendo después. El exdirigente de UPN, en su momento integrado en el PP, del Burgo (sic) dijo que pidió 500.000 pesetas para un concejal por un atentado".

Nadie explica a que viene su presencia en pantalla. Nadie dice que esos nombres y esas cifras aparecían en los listados de Bárcenas. La explicación era imprescindible ya que su salida a escena demuestra que la veracidad, al menos parcial, de los listados de Bárcenas. En esos dos casos al menos, y hay más, Bárcenas reflejó datos ciertos y confirmados.
Otra cosa que queda apuntada pero a la que no se dedica ni un solo segundo es a la información de "El País" según la cual el 70% de los datos apuntados por Bárcenas vulnerarían la ley. En cambio se añaden declaraciones de tres dirigentes autonómicos del PP, Alberto Núñez Feijoo, José Ramón Bauzá y José Antonio Morago, pidiendo confianza en la investigación del partido. Lo que no se recoge son las voces de distintos cargos institucionales del PP que, en distintos puntos de España, han puesto en duda la voluntad de transparencia de su propio partido, ni aquellos que han reclamado que el PP se querelle contra Bárcenas; parece bastante más significativo.

El director de "Informe Semanal", Jenaro Castro (Foto: Periodista Digital).

Al margen de la presencia de Rubalcaba (sus declaraciones en total ocupan 1'00 minutos frente a los 2'17 del PP), hay en el reportaje una referencia genérica a las críticas de la oposición. Aparecen Cayo Lara, de Izquierda Unida; Artur Más, de CiU, y Alfred Bosch, de ERC. En total 20". Se les presenta como muy críticos. Se asegura que han exigido responsabilidades y apuntado iniciativas legislativas. Cuando se les escucha, las críticas y la exigencia de responsabilidades desaparecen y, en cuanto a las iniciativas, dan pie a pensar que la cuestión de la que se trata afecta a todos por igual. Estas son las declaraciones de los tres aludidos Lara, Mas y Bosch, por este orden:

"... medidas de modificación y endurecimiento de las penas en el Código penal".
"... perjudica a todo eso, la economía, la cohesión social, los esfuerzos compartidos, los sacrificio que hay que hacer entre todos y, además, la transición nacional".
"si que es cierto que la Cueva de Alía Babá existe y que está llena, y que todos somos responsables de entrar a limpiar".

El tramo final de la pieza refuerza el mensaje de fondo de todo el trabajo: la gobernabilidad no está en riesgo. Se aprovecha también el último minuto para cargar contra Rubalcaba y el posible mal que con sus críticas está haciendo  a España. Dice Rajoy:

"... tengo que lamentar muy seriamente, en este sentido, el comportamiento del jefe de la oposición que ha prestado el crédito que no merecen a las insinuaciones (sic) más dañinas sin calibrar, en modo alguno, el efecto que tales insinuaciones pueden tener para nuestro país".

El remate final, después de una breve intervención de 5 segundos de Rubalcaba, defendiendo que Rajoy ha unido su futuro al de Bárcenas, lo pone la voz del periodista que resume la posición del presidente del Gobierno:

"El presidente del Gobierno dice que lamenta las infamias, los infundios y el fariseismo más descarado, así como el daño que se esta haciendo a España. Dijo no temer a la verdad y que no está en política para ganar dinero... Ahora es tiempo para que actúe la justicia".

No está mal. Un buen broche. Me quedo con la última frase, la que no dijo Rajoy sino que añade por su cuenta y riesgo el periodista: "Ahora es tiempo para que actúe la justicia". Se da por hecho, pues, que el tiempo del debate político ya está cerrado, que las palabras de Mariano Rajoy el sábado pusieron el punto y final, que no queda nada que decir, ni nada que saber. Obviamente eso es lo que querría el PP. Desde luego, con el periodismo de "Informe Semanal" así sería. Por suerte para la democracia, hay otros modelos de periodismo; mejor dicho, hay periodismo. Un periodismo que jamás acabaría un reportaje con una frase tan falsa y tan tendenciosa como que "ahora es el tiempo para que actúe la justicia".

1 comentario:

Anónimo dijo...

Enhorabuena por el análisis del reportaje.
Televidente