lunes, 25 de febrero de 2013

Hablando de Italia, hablemos de España


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Beppe Grillo, del "Movimiento 5 Estrellas", un  actor que se ha convertido en el gran triunfador de las elecciones italianas de este fin de semana.


Voy a hacer una lectura acelerada, un poco a bote pronto, del resultado de las elecciones italianas en clave española (y valenciana). Cuando escribo no se sabe si Berlusconi acabará desbancando a Bersani pero, para lo que yo me propongo explicar, tanto da. Estamos en tiempos de cambio. Cambio, no recambio. El sistema está para cambiar y cada vez más gente es cosnciente de ello. Como siempre, los que mandan son los últimos en enterarse. No les conviene y harán todo lo que puedan por evitarlo. Se trata, dicho sea de paso, de una resistencia muy poco patriótica ("patriotismo constitucional", democrático). Poner los propios intereses por delante de los de la mayoría nunca ha sido un ejemplo de democracia. Pero vayamos a Italia... para hablar de España.
1. La ortodoxia de la austeridad ha sido penalizada. Ya lo fue en Grecia, ya lo fue en Catalunya. Ahora en Italia: Monti ha sido el gran perdedor. Tanto prestigio internacional, tanto respaldo de Merkel, tanto piropo desde Bruselas... nada. Rajoy y el PP lo tienen mal.
2. La derrota de las posiciones derechistas gobernantes no sirve para que se refuerce la izquierda clásica, la socialdemocracia supuestamente alternativa. De nuevo, mírese Grecia, Catalunya...
3. Todo apunta, pues, a que Rajoy y Rubalcaba, PP y PSOE, van a sufrir un gran retroceso electoral en los próximos comicios, los que sean y cuando sean. No es el resultado de las elecciones italianas, es un proceso que va mucho más allá. Lo dicen las encuestas que, en unas generales, ya apenas le dan un 50% del voto a los dos grandes partidos sumados, cuando hace nada andaban por el 80%. En las últimas generales llegaron casi al 74% y en el 2008, casi al 84. Ahora se les pronostica poco más del 50, y nadie dice que la cosa no pueda ir a peor. Además, ya vemos que cuando vienen elecciones, en mayor o menor medida, en casa y fuera, las encuestas no se equivocan.
4. Pensar que frente a lo que se desmorona no hay nada más que populismo es un error. Syriza no es populismo, no lo es Esquerra Republicana, no lo es el movimiento "5 estrellas" de Grillo en Italia. La ciudadanía no está dispuesta a caer en manos del populismo, lo que hace es huir de lo viejo, de las viejas instituciones, de los viejos partidos, de los viejos políticos. Solo así se explica que Rubalcaba, con un discurso mil veces mejor que la perorata tramposa y falsa de Rajoy, "perdiera" por goleada el Debate del Estado de la Nación.
5. No es cierto que las verdaderas alternativas al PSOE y al PP, es decir, lo nuevo, del tipo que sea, sea una aventura. Grillo donde gobierna no lo está haciendo mal; Bildu, por poner otro ejemplo, tampoco se ha echado al monte en las instituciones vascas que controla. No, pese a que los grandes medios están empeñados en que todo continúe como siempre, que la alternancia no se detenga, miles y miles de votantes han perdido el miedo. En todo caso, entre el desastre seguro y algo nuevo mucha gente apuesta por lo nuevo. Vamos a ver, en Grecia, en Catalunya, en Italia, en Valencia o en España, ¿quién nos ha metido en el agujero en el que estamos? Los serios, ¿no? Pues casi correr el riesgo de probar algo nuevo es menos arriesgado que seguir como estamos.
6. Hablando de medios, suerte tiene el sistema (en España, y para entendernos, PP y PSOE) que los grandes medios van a apostar por ellos hasta que desaparezcan definitivamente porque si a los verdaderamente alternativos se les diera solo la mitad de presencia pública que a los dos grandes, en las próximas elecciones, alguno igual resultaba hasta extraparlamentario.
7. En cuanto a la falta de programa de los "nuevos", estamos otra vez igual, si los grandes medios se ocuparan de ver lo que hacen allá donde gobiernan, si se analizaran de verdad sus propuestas en lugar de descalificarlas, es posible que hubiera sorpresas. Si se prestara atención al fondo de lo plantean los que no viajan en coches oficiales se vería que no solo saben lo que quieren hacer sino que tienen ideas muy razonables, recetas no fracasadas y personas muy competentes para ponerlas en práctica. Desde luego, y por comparar, mejores discursos que María Dolores de Cospedal, de calle. Si después de las elecciones de hoy, Italia resulta díficil de gobernar no será por la aparición de Grillo o la debacle de Monti, Italia estaba en un atolladero muchjo antes de las votaciones de este fin de semana.



8. Mucha atención a la gente joven. De 30 años hacia abajo, el PP y el PSOE (en especial los socialistas) suenan a "paleolítico inferior". Ese papel de referente histórico, que si la transición, que si el "cambio", que si tal, que si cual... eso ya no da un solo voto. Pero no es todo, amplísimas capas de la población que, en otro momento, si tuvieron a los dos grandes partidos en el altar de la "seguridad institucional" han perdido toda la confianza en ellos y cualquier cosa distinta, solo por el hecho de ser distinta, les atrae.
9. El reto de los nuevos es mantenerse así. Estamos ante unos años en los que todavía habrá una oportunidad para hacer las cosas de otra manera a como se han hecho hasta ahora, de forma más democrática, mejor. El problema grave vendrá si las fuerzas progresistas emergentes, a nivel autonómico y a nivel estatal, no están a la altura y repiten los errores del pasado. Entonces sí, que se puede caer en el populismo. De momento, pese a los agoreros, la mayoría interesados, no vamos al populismo sino a la democracia, la que PSOE y PP han olvidado.
10. En España, por si no fuera suficiente con todo lo que puede haber de problemas de gobernanza en Italia o Grecia, hay que sumarle dos crisis añadidas: la territorial, con las distintas voluntades independentistas en Catalunya y Euskadi, y el hecho de tener la Jefatura del Estado en estado de alerta. Se acercan tiempos de referéndum. Me temo que el Rey va en el mismo paquete que el PP y el PSOE. No es que tenga que abdicar es que, resumiendo, ha de poner su cargo a disposición de la ciudadanía. Hay que votarlo, y no como la otra vez, dentro de una Constitución avalada por la mayoría, no. Esta vez, en el mejor de los casos para él, se le tendrá que votar en solitario. Si en su día, hasta un fascista como Fraga entendió que hay cambios imparables, ¿cómo puede ser que a tan destacados demócratas les cueste tanto pillarlo?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué gran panorama: En España, el Bersani puede ser López Aguilar; el Grillo, tenía que haber sido Rubianes (ahora el Wyoming?); Berlusconi es Aznar, y Monti no cuenta. Si a eso se le añade que Cataluña y el País Vasco se independizan y el Rey marcha al exilio (aunque sea a la Moraleja), Guerra tenía razón: a España no la conoce ni la madre que la parió. Para el papel de madre, propongo a Rita Barberá que, a esas alturas, ya puede estar en la cárcel (de mujeres) por el caso "Noos".

VENENO dijo...

Julia, tu tienes fe en el votante, yo, ya la he perdido. Cuando al ganar las elecciones Zapatero, una señora le grito: "No nos falles", le estaba mandando un mensaje: "Lo mio, arreglamelo". Pero aqui hay muchas bocas para un solo plato de sopa y arreglar lo mio es estropear lo de todos. Y lo de todos, no lo veo muy fijado en esta sociedad, veo mas bien el "ande yo caliente". Y si ademas desde la politica se alienta lo privado en detrimento de lo publico, nos encontramos con la retroalimentación del sistema que margina y expulsa a los que no son de lo mio.