jueves, 5 de diciembre de 2013

Telemadrid: mucho más allá del sensacionalismo

Los compañeros de Telemadrid harían bien en blindar su trabajo no solo a la manipulación informativa con intereses partididistas sino también al amarillismo, el sensacionalismo y el periodismo basura. No lo están haciendo.

Una cadena pública es mejor que deje de existir si su gran objetivo es perseguir a un "pobre diablo", asesino de tres niñas, que después de 21 años en la cárcel, cumplida su condena, sale en libertad. Si tienen que ir por este camino, que Ignacio González no espere a que los tribunales se carguen su ERE en la cadena, que la cierre ya y, cuando pierda las elecciones, ya vendrá alguien con la sensibilidad democrática que él no tiene para volver a ponerla en pie.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Canal 9, la amnesia del PP y otras desmemorias

Nota publicada en "El País" (3 de marzo de 1999) sobre la comparecencia del Comité de Redacción en las Corts Valencianes. El portavoz del PP en aquella sesión era Serafín Castellano que para defender a su partido del aluvión de críticas que recibió se limitó a recordar los años de gestión socialista.

Serafín Castellano, secretario general del PP valenciano, ha sido el único que durante estos días de cierre y demolición de Canal 9 ha dado la cara en nombre de su partido, su gobierno y su President Fabra. Castellano ha dado la cara y ha demostrado que la tiene más dura que el cemento armado. Ya sé que esta afirmación es poco sutil, quizá excesivamente gruesa e impropia de un artículo que se pretende riguroso, pero es que analizar la gestión del PP en el gobierno valenciano sin usar este tipo de afirmaciones implica una cierta perdida de tiempo. En estos temas y con estos protagonistas, entrar en matices puede llevar a la confusión. "Tienen mucha cara" me parece un titular muy esclarecedor y, una vez entendido eso, voy a entrar en la explicación que justifica el exabrupto.


domingo, 24 de noviembre de 2013

La mala información en Canal 9 no empezó con el PP

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 Una joven protesta contra el anuncio de cierre de RTVV en la Plaça de la Mare de Déu la semana pasada (Foto: EFE)


El PP lo que ha hecho durante estos últimos 18 años ha sido elevar hasta la nausea, hasta la indignidad y hasta la caricatura todo lo que los socialistas hicieron mal en los informativos de Canal 9 entre 1989 y 1995. No solo sucedió en informativos, fue en general. Los socialistas nunca tuvieron claro el sentido de una televisión pública y eso, combinado con el miedo a provocar los bajos instintos de la derecha, más la voluntad de control de los contenidos, llevó a que su paso por Canal 9 fuera un triste desastre.
Ahora que Canal 9 va a echar el cierre (o eso parece) y que, con mucha razón, se argumenta que los periodistas de la casa, en general, no se resistieron como tocaba a la censura y a la manipulación informativa perpetrada en la cadena, me parece muy pertinente recordar un capítulo de la historia de los informativos de RTVV bastante olvidado y que puede ayudar a entender mucho de lo que  ha venido a continuación.
En diciembre de 1994, con Joan Lerma de President de la Generalitat, la Redacción de Informativos de Canal 9, para ser más exactos, los periodistas, redactaron un manifiesto que entregaron por registro con tres destinatarios: el jefe de Informativos, Eliseo Lizarán; el director de Canal 9, Rafael Cano, y el director general de RTVV, Amadeu Fabregat. Faltaban pocos meses para las elecciones y se quiso que el documento no trascendiera. Y no trascendió. El texto (repito: 1994, cinco años después del inicio de las emisiones) era el siguiente:

"Los abajo firmantes periodistas del Departamento de Informativos de Canal 9-Televisió Valenciana queremos expresar nuestro malestar y preocupación ante el maltrato humano y profesional que recibimos como miembros de la Redacción.
Desde el primer día que la Redacción de Informativos se puso en marcha, sus miembros hemos demostrado un nivel de responsabilidad e ilusión que se ha vuelto en nuestra contra. Parece que nuestro compromiso se ha interpretado por parte de los responsables de Informativos como falta de criterio, como disposción al seguidismo, como garantía de que cualquier arbitrariedad seria asumida de buen grado. Los periodistas de Canal 9 no estamos dispuestos a que esta situación continúe.
Es evidente que nuestra tarea no es marcar la línea informativa de Canal 9, pero nosotros no somos elementos despersonalizados de una cadena de producción que genera informaciones sino periodistas en los que reside el derecho a la libertad de expresión y el deber de hacer llegar a los ciudadanos una información libre y veraz. Cualquier miembro de la Redacción podría hacer una lista de recomendaciones tendenciosas que se nos han hecho cuando se nos han encargado determinadas informaciones. También hemos comprobado como un determinado asunto no entraba en el noticiario porque resultaba políticamente molesto o, por contra, entraba esforzadamente porque era políticamente conveniente.
Al mismo tiempo, y pese a que a menudo hemos oído a los responsables de Informativos que había llegado el momento de apostar por la calidad, hemos visto como los informativos dejaban atrás la media hora de duración y multiplicaban por dos y por tres su tiempo. Todo en contra de las promesas hechas y sin incrementar en la misma proporción, ni de lejos, los medios técnicos y humanos. Cuando se han hecho nuevas contrataciones, hemos visto como llegaban compañeros en precarias situaciones laborales, que han de hacer el mismo trabajo que el resto pero a cambio de retribuciones bastante inferiores.
Así pues, se ha apostado por la cantidad. Se nos ha forzado a estirar las noticias, hacer segundas, terceras versiones... Ahora ya se convierten en noticias los reportajes hechos y emitidos días antes. En la Redacción de Informativos de Canal 9-TVV , en lugar de aprovechar las inmensas posibilidades de una empresa de las condiciones de la nuestra, hemos llegado incluso a hacer noticias a partir de la fotocopia de un periódico, cosa que resulta humillante. Mientras, nuestras agendas telefónicas acumulan telarañas. Nos hemos ocupado de la realidad oficial, hemos dado la espalda a la calle, nos hemos despreocupado de la actualidad.
La desvertebración absoluta de la Redacción, sin niveles intermedios de responsabilidad, ha servido para acabar de alejar al periodista del producto final para el que trabajamos. Nadie se siente responsable ni comprometido con el producto final. Nadie lo defiende. Lo que sí sentimos es la ofensa que significa salir a la calle y ver como, en solo cinco años, nos hemos ganado la animadversión y el recelo de la ciudadanía que ha pasado de considerarnos su televisión a crisparse con nuestra presencia.
Y hemos vivido todo esto sufriendo un día a día caracterizado por el más absoluto de los menosprecios personales. De cualquier modificación o cambio que nos pudiera afectar nos hemos enterado en el momento de su aplicación. Nunca se nos ha explicado, nunca se ha querido implicarnos en la tarea. Se ha optado por la imposición. Imposición acompañada en ocasiones de verdadero maltrato personal y de la ridiculización pública de miembros de la Redacción. Además se nos han negado repetidamente derechos que están perfectamente recogidos en el Convenio de que disponemos todos los trabajadores de la empresa. Últimamente las amenazas de incoación de expedientes ha sustituido la más mínima conversación o discusión.
Al mismo tiempo hemos sido espectadores, y solo espectadores, de como en muchas ocasiones se han repartidos los trabajos a realizar no siguiendo criterios objetivos y dando iniciativas a la Redacción, sino como una prolongación de los castigos y los premios.
En la Mesa de Negociación del III Convenio Colectivo se es está discutiendo la puesta en marcha del Estatuto de Redacción. Consideramos imprescindible que se haga realidad, pero mientras tanto no estamos dispuestos a continuar con esta situación.
Por tanto, creemos que ya es tiempo de rectificar, de cambiar las formas y mejorar el clima de trabajo. Estamos seguros que ser más periodistas nunca comportará pérdidas de audiencia".

Firmaron el manifiesto, un total de cincuenta periodistas, prácticamente toda la Redacción. No firmó ninguno de los miembros de los equipos de Edición de los Informativos.

En los siguientes días, desde la dirección del Departamentos se llamó a capítulo a muchos de los firmantes y se les pidió que retiraran su firma del documento. Nadie lo hizo porque tal cosa era imposible. Nadie firmó coaccionado y, una vez estampada la firma, allí estaba.  Tampoco nadie pidió formalmente que se borrara su nombre del listado. Lo que sí sucedió es que algunos de los firmantes se desdijo ante los responsables del Departamento y, ante ellos, expresó su cambio de opinión. Fueron días complicados en la Redacción. El clima estaba muy enrarecido. Después de la intervención de los directivos, algunos de los periodistas no solo se echó para atrás sino que propagaron por la Redacción que los impulsores del texto tenían oscuras afinidades con el PP y que, pasadas las elecciones, iban a recibir la recompensa de un futuro nuevo gobierno. Luis Motes y Matilde Alcaraz fueron las dos personas que más activamente defendieron tales argumentos. Con el paso del tiempo, y ya con el PP en el gobierno, Motes llegó a subdirector para Informativos de Canal 9 y Alcaraz fue durante muchos años su más estrecha colaboradora como directora del Informativo del mediodía de la cadena. Tampoco firmaron el texto Vicent Andreu, posteriormente jefe de Informativos con el PP; Ximo Genís, que acabaría de coordinador de Informativos y director del segundo canal en los años de Zapalana, o Pau Pérez Rico, futuro máximo responsable también de Informativos con el Partido Popular.

Unos días después de la entrega del documento, un grupo de los periodistas firmantes se reunió un par de ocasiones con la dirección del Departamento. Las demandas concretas que se hicieron llegar a los directivos se concretaban en  siete puntos:

1. Aumento proporcional de los medios personales y materiales al incremento de la duraciónd elos Informativos.
2. Descentralización del rígido control existente en la Redacción.
3. Facilidades para al especialización de los redactores.
4. Adaptación más ajustada de los contenidos informativos a la realidad de la calle.
5. Mejora de las formas en la relación dirección - redacción.
6. Cumplimiento del Convenio.
7. Apuetsa decidida del Departamento por el Estatuto de Redacción.

Nada se consiguió. La dirección del Departamento no movió ficha. Nada. Cero. Todo siguió como siempre.
La nota no se publicó nunca. El compromiso de los firmantes de que no fuera usada como arma electoral se cumplió. La Redacción demostró su responsabilidad. La Dirección, no. Desoyó unas voces de alarma que, con el paso de los años, de ser atendidas, quizás hubieran evitado la "tragedia informativa" que hemos conocido, y sufrido.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿Cuándo se jodió Canal 9? Cuando llegó Zaplana


Primera de las dos páginas que "Levante" dedicó al "I Informe del Comité de Redacción" de Canal 9 el 7 de octubre de 1997.


Supongo que será la sensación de que RTVV está acercándose a su fin. También habrá influido el éxito y las muchas lecturas que tuvo el artículo que publiqué el pasado lunes sobre cómo la Redacción de Canal 9 se había resistido a los intentos de manipulación del PP y sus directivos en la casa. El caso es que voy a hacer alguna entrada más sobre la cuestión. Reitero, lo he dicho mil veces, que los periodistas de RTVV no hemos estado a la altura de nuestro compromiso social como profesionales pero niego que, algunos, bastantes, muchos, no hubiéramos intentando que se nos escuchara cuando no nos parecía bien lo que se hacía. Ciertamente hubo (los ha habido hasta hace una semana) muchos cómplices y colaboradores necesarios; ellos han estado en los cargos y en las informaciones más sensibles. Algunos nombres irán apareciendo, a muchos ya los he citado en otras ocasiones.

Vaya por delante que, por más que el Consell de Alberto Fabra acabe cerrando RTVV, que seguramente lo hará, solo será un punto y seguido en la historia de la empresa. También será una mancha que, por desvergonzado que sea, siempre pesará en el triste historial del triste Fabra; cada cual labra su curículum a su manera. El cierre de Canal 9 no es el final de los medios públicos valencianos porque  el País Valenciano los necesita y los recuperará; más pronto que tarde, los recuperará. En este sentido, me parece que hacer memoria de lo sucedido puede ser de lo más interesante, aunque solo sea para tener frescos todos los abusos cometidos y tratar de no recaer en el futuro. Además, es bueno que los políticos y gestores del PP repase su vergonzosa etapa totalitaria, depredadora y antidemocrática. Así que prepárense para una serie completa. No será cronológico. Prefiero mantener el factor sorpresa. Hoy es la segunda entrega.

Lo que recojo a continuación es un resumen el "Primer Informe del Comité de Redacción", que data de junio del 1997, aunque no apareció en prensa hasta el 7 de octubre, que es la fecha a la que corresponden las dos páginas del diario "Levante" que ilustran este artículo. Ese documento fue el que estrenó los cerca de siete años ininterrumpidos durante los cuales el Comité no dejó de denunciar de forma documentada las constantes irregularidades, manipulaciones y censuras que se dieron en la empresa. A partir de 2003, el Comité de Redacción dejó de existir como resultado de las presiones y amenazas de los directivos de la cadena, con el entonces Jefe de Informativos, Pau Pérez Rico,  hoy responsable de Comunicación de El Corte Inglés, al frente.

A lo que iba. La reseña empieza destacando lo que era el fondo del estudio hecho por el Comité: "Nuestro trabajo [el de la Redacción de Informativos de Canal9] está sometido a prácticas habituales de manipulación y censura que, por norma, responden al interés de favorecer al gobierno de la Generalitat y al Partido Popular". El informe enumeraba múltiples casos de desinformación y concretaba 18 episodios que empezaban acusando al entonces coordinador de Informativos, Ximo Genís, de de haber redactado personalmente una noticia sobre la inauguración del curso universitario para favorecer a Eduardo Zaplana.
Se seguía explicando que se habían dedicado 13 minutos a un balance de los dos primeros años de gobierno del PP en la Generalitat sin una sola voz de la oposición; que el director, Jesús Sánchez Carrascosa, había obligado a emitir una noticia sobre la difusión de prensa en Valencia destacando los resultados del diario "Las Provincias" que dirigía su propia esposa; que se había cortado un vídeo para que no se supiera que el PP había estado ausente de una protesta contra agricultores franceses; que una noticia prevista sobre el balance anual de Bancaixa se cayó del informativo porque el director se llevaba mal con los directivos de la entidad bancaria; que se había silenciado que una niña muerta en una clínica valenciana estaba incluida en el plan de choque sanitario de la Generalitat...
Sobre la cuestión el mencionado balance de los dos primeros años de gobierno de Zaplana hay incluso un despiece que explica que la información, que en conjunto duró 13 minutos, no llevaba una sola opinión de la oposición, en cambio, sí había críticas de Zaplana a los demás partidos. El reportaje fue revisado en Presidencia de la Generalitat antes de su emisión y obligaron a cambiar algunos planos. La Redacción se quejó formalmente pero nadie rectificó. El reportaje apareció sin firmar y el redactor que lo había hecho se negó a poner su voz.






Segunda página publicada por "Levante" sobre el Informe de 1997 del Comité de Redacción.


Después de revisar algunas de las noticias que habían sufrido manipulación, el Informe de 1997 recogía también decenas de otras cuestiones que no fueron manipuladas porque directamente no se dieron. Kapuscinski explicaba que "lo propio de las dictaduras es la censura informativa; mientras que lo propio de las democracias es la manipulación". En el caso de Canal 9, según el Comité de Redacción, se daban ambas situaciones. Antes hemos visto algunos casos de evidente manipulación y ahora nos detenemos en ejemplos de censura.  Se detallaban decenas de informaciones que se habían quedado fuera de las escaletas de los "Notícies 9". Veamos algunas:

- Una alcaldesa del PP que es propietaria de más de 200 terrenos en su municipio, sin que en algunos de sus antiguos propietarios ni siquiera lo sepan.
- Denuncias contra el presidente del Valencia CF, Paco Roig, de haber hecho fichajes con dinero negro.
- Los rectores de las universidades valencianas contra la creación por parte de la Generalitat de la Universidad de Elx.
- La Generalitat seguirá desviando enfermos a la clínica en la que acababa de morir una niña después de ser operada de amigdalitis y en la que se habían detectado numerosas irregularidades.
- El arzobispo de Valencia destituye por plagio al autor de sus cartas pastorales.
- Reunión entre Eduardo Zaplana y Jordi Pujol para hablar del conflicto lingüístico.
- Homenaje multitudinario a Joan Fuster en su población natal, Sueca.
- El Presdident Zaplana se enfrenta a una querella por no haber ejecutado un acto del Tribunal Superior de Justicia que ordenaba el cierre de una discoteca.
- El vicepresidente de la promotora de Terra Mítica es propietario de muchos de los terrenos colindantes con el parque.
- La Conselleria de Educación interroga a un grupo de profesores de Cheste por una pitada estudiantil a Zaplana.
- Los pasillos del Hospital de Elx llenos de camas.
- El gobierno de Eduardo Zaplana recorta 260 millones de pesetas en Sanidad para financiar euipos de fútbol.
- El presidente de Unión Valenciana (socio de gobierno del PP) acusa a Zaplana de hacer maniobras para romper el pacto.
-Residuos hospitalarios infecciosos se guardan sin control en un vertedero de Sagunt.

El trabajo del Comité se detenía también en la información política y en la presencia de los distintos líderes políticos en  Canal 9. El balance era que Eduardo Zaplana aparecía en pantalla el doble de veces de lo que lo hacía Joan Lerma (PSPV) cuando gobernaba la Generalitat. Se añade también que el presidente del Gobierno, José María Aznar, salía un 353% más que el líder de la oposición, Felipe González.
La presencia de políticos se enmarca en un análisis de los contenidos informativos que pone de manifiesto la práctica desaparición de la información política. Solo un 3% de las noticias tocan temas de actualidad política valenciana. Por contra, el 62% de los contenidos se dedica a fútbol, sucesos, frivolidades y fiestas populares. Hay días (9 de abril o 19 de mayo) en que hasta los ocho primeros temas de un informativo son sucesos. El Comité de Redacción definía la situación como una apuesta por "la superficialidad y la anécdota". Un ejemplo concreto: el día que Zaplana anunció cambios en su gobierno, la única conexión en directo del informativo fue para cubrir una feria dedicada a los embutidos.
En ese año 1997, también consta en el trabajo de los representantes profesionales, las audiencias del "Noticies 9" superaban el 20%, ligeramente por encima de los "Telediarios" de TVE pero claramente por detrás de Antena 3 o Tele 5. Con respecto a TV3 en su ámbito, los noticiarios de Canal 9 estaban diez puntos por debajo.

El Informe entraba en el uso del valenciano para destacar que los directivos del departamento de Informativos prohibían todo tipo de palabras que pudieran sonar catalanas y ordenaban su sustitución con el argumento de que "en mi pueblo se dice así". En concreto, se criticaba la elección de los comentaristas futbolísticos ya que en el 75% de los casos eran castellanoparlantes cuando se podía haber escogido entre múltiples especialistas que hablaban en valenciano.

Los representantes de la Redacción se quejaban también de la obsesión por el autobombo en los noticiarios. Aseguraban que las loas a los éxitos de la cadena eran una constante y que tal cosa "hipoteca la credibilidad, la imagen y el prestigio de los informativos". Se llegó incluso, por orden del mismo director de la cadena Jesús Sánchez Carrascosa, a incluir en el informativo la noticia de que un programa ("En exclusiva") que Terelu Campos presentaba en Canal 9 había tenido más audiencia que el que hacía su madre, María Teresa Campos, en una televisión privada estatal. El "Informe" destaca que en estas "autopromociones" no se respetaba para nada la verdad; así se presentan como de producción propia programas que hacían productoras externas o se hablaba de que Canal 9 superaba un determinado día en audiencia a TVE, obviando a las otras cadenas que habían quedado por delante.

Ese documento del Comité de Redacción ya llamaba la atención (¡ y era el primer Informe!) al respecto de que el Estatuto profesional era un texto "muy bonito que, en la práctica, no se cumple en absoluto". Añadían que a pesar de las constantes denuncias y peticiones de entrevista, el director de la cadena, Sánchez Carrascosa, se había negado siempre a dialogar.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Así se denunciaba la manipulación en Canal 9 hace catorce años





Imagen de la página de "Levante", 10 de diciembre de 1999.




Si quieren saltarse mi introducción, e ir a lo concreto, pueden leer a partir del tercer párrafo, pero no me quiero privar de apuntar un par de cuestiones previas. Ahora que RTVV está a las puertas de su desaparición, se oyen muchas voces echando en cara a los profesionales de la casa su silencio ante la utilización por parte del PP de Canal 9 como herramienta de propaganda política. Estos últimos días, cuando insignes presentadores y periodistas de la cadena aparecen en pantalla o en entrevistas y artículos reclamando democracia informativa, la respuesta que cosechan  es "¿dónde estabais cuando se manipulaba y censuraba?". La pregunta es pertinente. Yo puedo responder por ellos: La mayoría estaban abanderan esas prácticas antidemocráticas, eran sus cómplices necesarios. Y se beneficiaban de ello. Como ya he escrito bastante al respecto, no insistiré.

Por tanto, no seré yo, redactor de Canal 9 desde 1989, quien niegue legitimidad y razón a quienes ahora acusan a los periodistas de RTVV de no haber estado a la altura de su compromiso social. Pero dicho esto quiero añadir que ninguna, repito, NIN-GU-NA redacción en toda España ha criticado más la linea informativa de su empresa que la redacciónde Canal 9. Una redacción no son solo los presentadores y los periodistas estrella, hay mucho más. Hay cámaras, realizadores, auxiliares, periodistas menos conocidos...Y esos si denunciaron, y lo hicieron públicamente; sobre todo entre 1997 y 2004 mientras existió Comité de Redacción. No me extenderé en las explicaciones. En este blog y en múltiples artículos he dado mi opinión repetidamente.

Lo que sigue es un resumen del "Tercer Informe del Comité de Redacción de Canal 9" correspondiente a 1999. El trabajo se entregó a los directivos de la cadena y, posteriormente, al Consell de la Generalitat, presidido entonces por Eduardo Zaplana, y a los distintos grupos parlamentarios. A los pocos días, los medios, como ya había sucedido en años anteriores y sucedió en siguientes, se hicieron eco de su contenido. Los datos que voy a reflejar aquí parten del artículo (insertado arriba) que, el día 10 de diciembre de 1999, y a página entera, le dedicó el diario "Levante", el de mayor tirada del País Valenciano. Cuando acaben la lectura, díganme, por favor, si han visto alguna vez un documento de denuncia parecido sobre las prácticas manipuladoras de un medio de comuniación hecho por sus propios trabajadores.

Después del titular: "Zaplana aparece en los informativos once veces más que el líder de la oposición"; con un antetítulo que rezaba: "El presidente multiplica por cinco  respecto al resto de dirigentes políticos juntos", la noticia empieza explicando que frente a las 28 apariciones del líder la oposición, el socialista Joan Romero, en el periodo analizado que era de poco más de seis meses, Zaplana había salido 298. Se daban detalles como que Zaplana protagonizaba, incluso, actos socialistas. Así se especificaba que en la información sobre el funeral de un destacado alcalde socialista, se habían incluido declaraciones del President pero no de Romero que también había estado en el acto.
El informe hablaba de "total ausencia de noticias políticas de la Comunidad Valenciana" y contaba que de 2.800 informaciones analizadas solo 41 eran de actualidad política y que en únicamente en seis se podían escuchar críticas al gobierno: cinco eran en sesiones parlamentarias y solamente una de los socialistas en rueda de prensa. Se recogía, por ejemplo, que un acto convocado por Esquerra Unida para denunciar que Zaplana estaba provocando un evidente retroceso en el autogobierno valenciano se resolvió con unas declaraciones en las que la portavoz del partido, Gloria Marcos, hablaba de los problemas internos en su propio grupo.
El informe mantenía que los  informativos de Canal 9 dibujaban una "Comunidad donde no hay temas polémicos, ni conflictividad, donde las autoridades responden inmediatamente a las demandas sociales y las instituciones satisfacen todas las necesidades de los ciudadanos". Se criticaba también el desembarco de "opinadores" a los que se "pagaba muy bien" y que no hacían otra cosa que loar la figura de Eduardo Zaplana.
La utilización de las infraesructuras, reales o inventadas, como herramienta de propaganda también se analizaba. Así se denunció que el estreno de 12 kilómetros de la Nacional 3 a Madrid motivó un despliegue técnico y humano "impresionante" con diez días de conexiones en directo y hasta un informativo entero desde el punto de la inauguración. El trabajo del Comité de Redacción especificaba que se había llegado a repetir noticias sobre la inminencia de la llegada del AVE a Valencia (¡¡faltaban once años para que se inaugurara!!)  y que, por ejemplo, de La Ciutat de les Arts i Les Ciències se habían emitido hasta 109 noticias.

En ese informe fue donde se recogió que los cámaras de Canal 9 tenían prohibido grabar a Eduardo Zaplana por su perfil izquierdo y que la directora de la cadena , Genoveva Reig, supervisaba personalmente todas las noticias sensibles. Se cuenta incluso que tales órdenes de no grabar a Zaplana por la izquierda, llegaron a costar un disgusto a los responsables de la cadena cuando intentaron cambiar la ubicación del directo de un acto en el que participaba la Familia Real (¡enfocaban a Zaplana por su izquierda!) y desde Zarzuela dieron órdenes tajantes de impedir que el cámara de Canal 9 se moviera de sitio.
La presencia de Zaplana en el trabajo del Comité de Redacción de Canal 9 es una constante. Así se explica también como en una ocasión la televisión autonómica falseó un plano del President en el palco de un partido de fútbol del Levante UD. La cosa, se explica, pasó así: dado que la imagen en directo que se daba de Zaplana no gustaba a los directivos de la casa, decidieron grabarle unos buenos planos cortos para ir insertandolos durante la emisión del partido. Y así lo hicieron. Con tan mala suerte que la cinta con los "planos falsos" se enganchó y Zaplana apareció arrugado y congelado en pantalla.
La redacción de Canal 9 decía textualmente que que el departamento de informativos funcionaba como "un gabinete de imagen de Zaplana", con especial atención incluso a sus familiares. En este sentido, el informe recogía como una unidad móvil que se estaba desplazando a una información sobre infraestructuras fue obligada a desviarse para cubrir un acto fallero protagonizado por una de las hijas del President.

El informe recogía también datos sobre la depuración de casi el 80% de la redacción que se había hecho dos años antes y que no había sido revisada pese a las continuas demandas del Comité y alertaba sobre el "uso pobre y poco respetuoso" del valenciano. Se podía leer concretamente que el mal uso del valenciano "pretende consolidar la anormalidad del uso de la lengua y, por tanto, condenarla a un eterno complejo social de inferioridad respecto al castellano".

Ahora, por favor, si ustedes han leído alguna cosa parecida a ésta de cualquier otro medio, sigan generalizando cuando dicen que en Canal 9 los profesionales somos cómplices de lo sucedido. Si, por el contrario, esto les parece significativo, hagan alguna salvedad y procuren distinguir entre niveles de responsablidad. Gracias.

 

viernes, 15 de noviembre de 2013

El PP cierra Canal 9 no para hacer colegios sino para que no se sepa que no los hace

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El President de la Generalitat, Alberto Fabra, en Alacant,  esquiva a los periodistas que intentaban preguntarle por su decisión de cerrar RTVV (Foto: EFE)


Suponiendo, que no es poco suponer, que Alberto Fabra agote la legislatura, en apenas un año y medio hay elecciones autonómicas. Por tanto, cerrar Radiotelevisión Valenciana (RTVV) como pretende el gobierno de la Generalitat a dieciocho meses de la llamada a las urnas, con tanta oposición social y política, sin más explicaciones, sin querer discutir sobre nada, ni con nadie, es un comportamiento tan irresponsable como poco democrático. Soy muy torpe con los números pero un solo gramo de honradez, combinado con la firme decisión de no ir por el mundo pasando por tonto, y cin que además conozco el paño, me hizo sospechar desde el primer momento que las cifras que ofrecía el Consell de la Generalitat sobre RTVV no cuadraban ni a martillazos. No voy a entrar en la burla de los 228 millones que, según el vicepresidente del Consell José Císcar, iba a costar RTVV hasta 2015 y que da para 60 colegios y 50 centros de salud. Entrar en las cosas que dice Císcar me obligaría a arrancar explicando que ese señor empezó su carrera política como concejal azote del PP pretendiendo independizar (segregar) Moraira de Teulada y acabó de alcalde de Teulada y militante del PP. Quiero decir que detenerme en Císcar sería una distracción innecesaria. Lo que yo afirmo, pese al marasmo de intoxicaciones en marcha, es que, de aquí a las elecciones de 2015, RTVV sale más cara cerrada que abierta y trabajando con normalidad. Y cuando digo normalidad no me refiero a seguir con el abuso perpetrado por el PP en los últimos años sino, por el contrario, pienso en una gestión propia de personas sensatas, honradas y capaces. Veamos las cifras, aunque sea en números redondos, para que todo que más claro. El President Fabra empezó asegurando que “cumplir la sentencia” ( la de Tribunal Superior de Justicia que se cargaba el ERE) costaba 40 millones de euros y que eso era inasumible. Mentira. La readmisión de los trabajadores no le cuesta a RTVV un solo euro. Es más, la diferencia entre las indemnizaciones pagadas en su día y los salarios de tramitación que ahora tocaría hacer efectivos, arroja una diferencia a favor de la “empresa” de casi 10 millones. Seguimos. Aseguran nuestros gobernantes que un año de sueldo de 1.700 trabajadores son unos 70 millones de euros. Dudo que sea tanto pero con la transparencia habitual del PP, nula y propia de una red mafiosa, es imposible de confirmar. Dándolo por bueno hay que corregir que, entre incorporaciones voluntarias al expediente, prejubilaciones, etc., y sin contar posibles bajas incentivadas, el número final de trabajadores no llegaría a 1400, o sea, unos 58 millones, no 70. Así pues, 58 millones. Ese sería, aproximadamente, el coste real de un año de sueldo del conjunto de la plantilla de RTVV suponiendo que se mantuvieran los honorarios actuales y que, además, nadie apostara por acogerse a dejar al empresa con incentivos. Teniendo en cuenta que RTVV, antes de la sentencia y con ese plan de externalización que, según el Consell del PP, sí era asumible, había consignado 30 millones para nóminas y 10 más para la compra de programas en las diferentes franjas que se privatizadas, quedamos ya solo a 18 millones de distancia de los 58 millones mencionados. ¿De dónde salen esos 18 millones? 10, tal como he destacado al principio, pueden provenir de las indemnizaciones a devolver y solo que el cierre se demore hasta Navidad, con lo que se va a pagar a los trabajadores por permisos para evitar que se incorporen al puesto de trabajo ya tendíamos los 8 que faltarían para llegar a los 18 que quedaban por cubrir. De todas formas, esto no es todo. Con lo descrito se evidencia que RTVV es sostenible cumpliendo la sentencia del TSJCV (cosa, todo sea dicho, lo del cumplimento de las sentencias, parece lo propio de cualquier gobierno democrático, pero en fin...). Pero hay más, bastante más. Ya he apuntado antes que, por ejemplo, en un proceso de negociación se podrían contemplar muchas más medidas que todavía sirvieran para rebajar más los costes. No voy a dar ideas, espero que se acabe negociando y allá se verá. De todas formas, lo que si puedo das son más argumentos para evidenciar lo delirante de argumentar, como hace el gobierno de Generalitat, que “su cierre” de RTVV es sinónimo de ahorro (y eso sin entrar en el valor social y el sentido profundo de la existencia de los medios públicos). Veamos algunos datos más: En su momento, el Comité de Empresa durante el proceso de negociación (ese proceso que, como remarca la propia sentencia del Tribunal Superior de Justicia, quien se lo saltó fue la dirección de RTVV) defendió una propuesta que establizaba la plantilla poco por encima de los 1.100 trabajadores. Es decir, sin más rebajas de sueldo, estaríamos ya no en 58 millones sino en 45. Con perdón y simplificando, ya sobra dinero. Evitando el cierre de la empresa se evita tener que indemnizar, y eso sí que es ahorro. Ya sé que parece muy simple pero es que parece que eso no cuenta. El montante total de las indemnizaciones, pese a que el Consell habla de unos 70 millones, con sus propios cálculos no bajaría de los 100. Teniendo en cuenta que las indemnizaciones se calcularían sobre 45 días por año trabajado con un máximo de alrededor de 35 meses, la pregunta se responde sola, la mayor parte de los despedidos cobraría el equivalente a bastante más de 2 años de sueldo. Vamos, que si la propia Generalitat habla de que un año de sueldos son 70 millones... Bajar de los 100 es impensable. Eso, ahorrado. Otro aspecto importante que RTVV se evitaría no cerrando es tener que hacer frente a todos sus compromisos económicos para poder liquidar la empresa. Aquí los cálculos también son diversos pero lo más moderados hablan de 40 millones de euros. Solo pagar lo que queda pendiente el alquiler del centro de RTVV en Alicante (aquella gran obra pagada con dinero público pese a ser un arrendamiento) son 6 millones. Más allá de los puestos de trabajo directos que se pierden, el cierre de RTVV implica la desaparición de alrededor de otros 3.000 indirectos, con el inmenso volumen económico que eso significa por más que el Consell se niegue a cuantificarlo. No tenemos que olvidar tampoco que mucho más caro que lo sueldos o cualquier otro concepto será para las arcas autonómicas públicas la liquidación de la deuda de RTVV; casi 1.300 millones de euros resultado de la nefasta gestión el PP al frente de la casa. Solo en 2014 tocará abonar, intereses incluidos, casi 110 millones de euros. Eso no se evita con la continuidad de la empresa, es verdad, pero cerrando tampoco se resuelve. En suma, que hay suficientes razones (sin entrar en la utilidad social) como para, por lo menos, no precipitarse en el cierre de RTVV. Así pues, una propuesta razonable sería que el PP reconsidere su decisión para evitar dar pasos irreversibles. Hay una fuerte contestación a su voluntad de desmantelar RTVV. Falta solo un año y medio para las elecciones autonómicas. Las encuestas no les garantiza a los “populares”, ni de lejos, seguir en el gobierno. Por tanto, lleguemos a las elecciones con RTVV en marcha (funcionando democráticamente, y no como hasta ahora) y asegurando, con los sacrificios que sean necesarios, que los presupuestos se cubren al milímetro. Luego, que el PP concurra los comicios con la propuesta explícita en su programa de cerrar RTVV, con sus razones y sus motivos. Entonces se verá si la ciudadanía quiere desprenderse o no de Ràdio 9 y Canal 9. Yo pienso que un país no puede construirse como sujeto político, en el sentido más amplio, sin medios de comunicación públicos. Así que, cuando llegue el momento, defenderé justo lo contrario de lo que está diciendo el Consell de Fabra. Pero bueno, igual me convencen.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Los pirómanos bomberos de Canal 9


Si alguien espera una visión maniquea o de puro lamento por el cierre de Canal 9, que no siga leyendo. Aquí va a haber para todos. El Consell de la Generalitat valenciana, en definitiva el PP valenciano, no entiende la ley como un limite a su actuación. Lleva 18 años con esa filosofía. Por eso, ayer, cuando, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana declaró nulo su Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en Radiotelevisión Valenciana (RTVV), decidieron cerrar la empresa. En su miope percepción de que lo que gobiernan es suyo, lo que no les gusta, lo que les incomoda, lo destruyen.
Durante el juicio por el ERE, los abogados que en nombre de RTVV defendían la bondad del expediente repitieron hasta la saciedad que la situación de la empresa era tan calamitosa que el ERE era imprescindible. Tenían razón, los casi veinte años de Gobierno del PP han llevado a RTVV al caos. Su error era suponer que el ERE venía a resolver eso, cuando no era más que un nuevo capítulo de la caótica gestión de los populares con Alberto Fabra, president de la Generalitat, al frente. Los jueces del TSJ se lo dijeron clarito y por eso se han enfadado tanto.
Los principales argumentos esgrimidos por los abogados de RTVV durante el juicio eran pura verdad, lo que pasa es que eran razones para condenar al PP y no a la tele valenciana. RTVV tenía una plantilla sobredimensionada, cierto, sobredimensionada por culpa del PP: cuando llegaron al Gobierno en 1995, RTVV tenía poco más de 600 trabajadores y, con ellos, en algunos momentos, se ha llegado a casi a los 2000.
Los índices de audiencia estaban por los suelos, también cierto: la pésima calidad de los programas y la nula credibilidad de sus informativos han llevado a la cadena del 20% de finales de los noventa al escaso 3% actual... Y se arrastraba una deuda inasumible de 1.300 millones de euros, consecuencia de dieciocho años de despilfarro y de corrupción protagonizados por los distintos directivos que el PP ha ido colocando al frente de RTVV.
Se han regalado miles y miles de euros a amigos, familiares y periodistas comprados; se ha tejido una carísima red clientelar a costa de los presupuestos de la televisión; se han financiado desde clubes de fútbol a campañas de protesta como aquella famosa 'Agua para todos'; se han pagado millonadas por la Fórmula 1, por la Copa América, por concursos hípicos, por campeonatos de tenis... Todo organizado por colegas del PP.
Ninguna otra televisión puede alardear como Canal 9 de tener casi una decena de exdirectivos implicados en el 'caso Gürtel' por el desvío de dinero a cuenta de la retransmisión del viaje del Papa a Valencia en 2006; ni al todopoderoso jefe de personal de la casa, Vicente Sanz, aquel viejo dirigente del PP que decía "estoy en política para forrarme", procesado por abusar sexualmente de tres trabajadoras.
En resumen, un cuadro dantesco pero con un solo responsable, el Partido Popular. Que ahora salga Alberto Fabra a decir que o tele u hospitales es pura falta de vergüenza. Tenemos al pirómano haciéndose pasar por bombero y el desenlace no puede ser otro que el desastre.
Frente al cierre de RTVV, Fabra tenía otras dos opciones. La primera, presentar recurso ante el Tribunal Supremo por la sentencia del TSJ de la Comunidad Valenciana contra el ERE; eso hubiera significado que dentro de un año, cuando el alto tribunal más que probablemente ratificara la decisión de los jueces valencianos, volvería a estar como hoy pero ya casi en precampaña electoral. Demasiado ruido.
La otra posibilidad era hacer las cosas bien, aceptar la sentencia, no ser un Gobierno insumiso, reincorporar a los trabajadores injustamente despedidos y negociar de verdad una reestructuración de la empresa para hacerla socialmente útil y económicamente sostenible. Escuchando hoy la rueda de prensa de Alberto Fabra, está claro que tal posibilidad ni siquiera se consideró. Hacer las cosas bien en RTVV (y a la vista de su gestión, en bastantes otros campos) ni se contempla. El Gobierno valenciano del PP está tan poco acostumbrados a hacer las cosas bien que esa opción es siempre la primera que descartan. Digo yo que no querrán arriesgarse teniendo tan poca experiencia.
La actual RTVV, la de los últimos años, no es la radiotelevisión pública que necesita el País Valenciano pero el País Valenciano necesita medios públicos. En este siglo XXI de la globalización, un país con instituciones de autogobierno y una personalidad cultural diferenciada no puede sobrevivir sin medios públicos propios, no tenerlos es vivir de prestado. Los ciudadanos valencianos necesitan un ámbito de debate, de puesta en común, un espejo en el que verse y reflexionar, discutir. Todo eso es lo que debería ser RTVV y no ha sido; esa es su utilidad, y se debe mantener haciéndola sostenible.
En este sentido, y ahí va la parte de autocrítica que me parece obligatoria, ni los trabajadores de RTVV, ni los partidos de la oposición, ni el grueso de la sociedad valenciana han estado a la altura. No ser los culpables de lo sucedido no nos permite cerrar los ojos a nuestra responsabilidad. Los trabajadores, yo lo era, nunca fuimos lo suficiente conscientes de nuestro compromiso social, pensábamos que nuestros puestos de trabajo eran para siempre; no nos percatamos, aunque solo fuera por puro egoísmo, de que, si se perdía el sentido de nuestra empresa, seríamos los primeros en caer.
En RTVV ha habido resistencia a la manipulación, a la censura y a los abusos, sí, pero mucha menos de la necesaria y los que la protagonizaron fueron los primeros despedidos. Por eso no puedo dejar de decir que me avergoncé cuando ayer vi cómo los trabajadores que todavía quedaban en Canal 9 leían un comunicado cargando contra el PP cuando la mayor parte de ellos fueran sus cómplices cuando no sus mismos directivos.
La oposición política tampoco ha dado durante todos estos años con una estrategia para evitar el abuso y los desmanes del PP al frente de RTVV. Se han quedado en la descalificación de lo que se hacía, en la queja por no salir en pantalla, pero no han pasado de ahí. No han sido capaces de estructurar un modelo alternativo y cuando se han puesto a la tarea, ya era tarde.
En cuanto a la sociedad, RTVV no le importa a casi nadie. A los ciudadanos más conscientes de la necesidad de un medio público como el que ahora se cierra, RTVV los defraudó desde el primer día, y los pocos, muy pocos, que se han mantenido fieles, con todos los respetos, ni sienten, ni padecen. Si no pueden ver Canal 9, verán Tele 5.
El caso es que, al final, RTVV ya solo era útil al PP y cuando ellos han pensado que ya ni eso, han tirado de demagogia (tele u hospitales) y la cierran. Lo que no entienden es que, llegados a este punto, los ciudadanos también estamos en disposición de hacer un ERE, de hacérselo a ellos. El ERE ciudadano se llama elecciones, y esas no las tumba un tribunal, ni se las puede saltar un Gobierno. De esas elecciones puede salir una nueva RTVV, la que necesite el País Valenciano, la útil, la sostenible, una de la que poder sentirse orgulloso, ya sea como trabajador o como espectador. Justo la que el PP no ha querido hacer.

lunes, 4 de noviembre de 2013

De Vidal a Ivars o los periodistas de RTVV en primer tiempo de saludo



Rosa Vidal, directora general de RTVV (Foto: RTVV)

No es que quiera hacer leña del árbol caído. Este fin de semana habrá sido duro para la directora general de RTVV, Rosa Vidal. Si hace unos días lamentaba sentirse sola, ahora, además, parece estar rodeada. A mediados de octubre, durante el juicio por el ERE de RTVV, Rosa Vidal amenazó con denunciar a un grupo de antiguos trabajadores de la casa que la llamaron mentirosa. Ahora sabemos que la Sra. Vidal no decía la verdad cuando aseguraba, incluso delante del juez, que ella hasta abril de 2013 que tomó posesión de su cargo no sabía nada de RTVV. Resulta que casi medio año antes ya estaba teniendo reuniones con los entonces directivos de la cadena y revisando papeles. ¡Qué cosas! Así pues, se suman nuevas voces a lo de mentirosa. Le fallan los exdirectivos, le falla la Generalitat, le fallan los abogados de Garrigues, le fallan los espectadores, le falla la prensa, le fallan los trabajadores despedidos y lo que quedan en la empresa, lejos de lanzarse como posesos a firmar ese manifiesto en su honor que se colgó por las paredes de RTVV, se hacen los remolones y, más allá del grupo de pelotas de siempre, miran hacia otro lado.
Con tanto lío supongo que el hecho de que salga yo a decir que la cantinela esa de que los informativos "han cambiado, son plurales, etc, etc..." es una mentira más, le parecerá una cuestión menor. A fuerza de reveses, Vidal se va hundiendo en el personaje de Madame Bovary y, como ella, parece no entender como no la quieren todo lo que está segura de merecerse.
A lo que iba. Los informativos. Vaya por delante que el hecho de que Rosa Vidal haya mantenido al mando supremo de los noticiarios a buena parte de los responsables de épocas pasadas, con su cabeza visible, Salud Pedrós, al frente, no inspira demasiada confianza. Atender un poco a los contenidos, ya lo verán, confirma los temores.
Para empezar, debo lamentar que ya no se cuelguen en la web de RTVV los informativos íntegros. Parece mentira que se hiciera en tiempos de José López Jaraba como director general, y ahora se hayan olvidado de tan "transparente" práctica. Con la de dinero que se invirtió para que una empresa externa diseñará la web...  El caso es que al no estar los informativos colgados, para estudiar los "Notícies 9" debes analizarlos en directo, sobre la marcha. Eso he hecho. He revisado los 30 primeros minutos de los "Notícies 9 1a Edició" entre el lunes 28 y el jueves 31 de octubre. He limitando el análisis a los 30 minutos iniciales, hasta el inicio del bloque de información internacional, porque es donde se concentran lo que podríamos denominar "las noticias delicadas". El día que los "Notícies 9" vuelvan a estar en la web me comprometo a hacer un estudio algo más detallado.
Así pues, lo que sigue es solo un apunte sobre los "renovados" informativos de Rosa Vidal, un apunte si se quiere superficial pero que, en mi opinión, basta para ver la mentira de los "nuevos tiempos". Al final añadiré también un comentario, con algunos datos, sobre el comportamiento de la redacción en las últimas semanas.

Empiezo:

EL LUNES 28.

El espacio arrancó con un doble asesinato en Vila-real, seguido de la reunión del gobierno español con el embajador de los Estados Unidos por el tema de las escuchas. Bien, nada que comentar. Solo, y en sentido positivo, que se hizo mucho hincapié, en el tema de Vila-real, en la lacra que supone la violencia machista.
La tercera noticia fue la visita a España del presidente del Eurogrupo Jeroen Dijsselbloem. En todos los medios se ha destacado de su discurso que pide nuevos y mayores sacrificios a los ciudadanos, "trabajar más tiempo y más duro". El informativo de Nou lo que destacó, incluso en los titulares del día, fue que había dicho que España está en recuperación y no hay necesidad de rescate. La pieza venía con una declaración del ministro de Economía, Luis de Guindos.
Un par de noticias después aparecía la segunda declaración de un miembro del PP. Era la secretaria general del partido, Dolores de Cospedal, que cargaba contra el PSE por no estar lo suficente cerca de las vícitmas del terrorismo. A continuación se recogían unas palabras de Oscar López, secretario de Organzación del PSOE, quien en el marco de una reunión del partido, aseguraba que sí estaban con las víctimas. Ya ven, ataca el gobierno, se defiende la oposición. Los pájaros disparando a las escopetas.
El PP volvía  aparecer en la siguiente información sobre la rebaja de impuestos por parte del gobierno autonómico de Madrid y se decía en la pieza que todos los gobiernos del PP están por esa bajada.
Acto seguido de nuevo el PP protagonizaba  la noticia ya que era el portavoz parlamentario en Les Corts, Jorge Bellver, que había sido entrevistado esa mañana en Nou, de quien se ofrecían hasta tres declaraciones diferentes, básicamente cargando contra la oposición. Más de lo mismo.
En la primera media hora del informativo se recogían bastantes  más noticias "amables" para el PP: aumento del turismo, calendario de apertura de comercios en festivos acordado sin tensiones por la Generalitat, más empleo en Ford Almussafes, más vuelos en el aeropuerto del Altet... y remataban con la noticia de que el president de la Generalitat, Alberto Fabra, había puesto la primera piedra de una balsa correspondiente al trasvase Xuquer-Vinalopó. Había, claro, declaraciones de Fabra.
Acabada esta noticia se entraba ya en la sección de internacional.
En resumen, fueron seis declaraciones de políticos del PP contra una de la oposición, y sin ninguna referencia a política valenciana, ni a una posible información negativa para el Consell o los populares.
En el tintero quedaron noticias que se podían haber dado y que no se dieron como la comisión. parlamentaria en Les Corts sobre los pagos del Consell por la Fórmula 1, los gastos en bombones y comida aprobados por el ayuntamiento de Alacant, las reacciones al escrache de alcaldes del PP a la presidenta de Andalucia, la enmienda (frustrada unos días después) del PP en el Senado para que la religión fuera de oferta obligatoria en el bachillerato como lo será en primaria... Nada de esto apareció.

EL MARTES 29.

Se empieza, a raíz del reciente doble asesinato de Vila-real,  por temas de violencia doméstica, minutos de silencio, etc. Se añade una detención en Orpesa también sobre un caso de violencia machista y se hace un balance  del número de mujeres muertas por violencia machista.
Acto seguido vienen diversas noticias breves relativas al "autoalquiler" por parte de la Infanta Cristina de su casa de Barcelona (con declaraciones de su abogado), un juicio a etarras por el caso de las "Herriko Tabernas" y una pieza sobre el duelo en León por el accidente minero.
Más noticias breves: la posibilidad de abrir dilengencias por el caso del "espionaje USA" y sobre la reunión entre el ministro de Educación, José Ignacio Wert, y los responsables autnómicos del área. Estas dos últimas piezas, llevan dos declaraciones: en el primer caso del ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, y en el segundo, de la consellera de Educación de la Generalitat, María José Catalá. Ninguna voz en contrario.
La siguente información es también un breve con declaración añadida. El tema es el futuro de RTVV. Después de que el juicio sobre su ERE haya quedado visto para sentencia, habla el President de la Generalitat, Alberto Fabra, que asegura que se respetará la decisión judicial.
A continuación viene otra información en formato breve que asegura que España es de los países donde más tramites requiere abrir un negocio aunque se añade que los comercios han aumentado sus beneficios. Es una constante que las noticias económicas sean, aunque parezca extraño mirando la realidad de la calle, mayormente positivas y cuando hay datos malos, siempre se buscan otros de buenos para compensar.
Siguiendo con temas económicos, aparece el conseller de Hacienda de la Generalitat, Juan Carlos
Moragues para asegurar que, pese a la mala financiación, la Comunidad Valenciana está en la senda de la recuperación. Lo dicho.
El protagonista de la siguiente información es el portavoz de Compromís en Les Corts, Enric Morera, que la mañana del martes estuvo en la tertulia matinal de "Nou". Se incluyen tres declaraciones: una para asegurar que apoyará al Consell y a Fabra si reclama más financiación; otra en clave de su partido, sobre las primarias que pretenden hacer pero no se acaban de organizar, y la última, sobre el futuro de RTVV. Para nada se escogen temas en los que Morera, en su papel de diputado de la oposición, haya cargado con fuerza contra el Consell.
El bloque se remata con un breve sobre la huelga de RENFE y un vídeo sobre el juicio a Carlos Fabra, el exlíder del PP en Castellón, que está llegando a sus jornadas finales.
Nada se dijo de cuestiones  como la dimisión de  Alberto Catalá al frente de la Feria de Valencia, dependiente del Ayuntamiento de Valencia, y de todas las denuncias de irregularidades que han acompañado su gestión, ni tampoco, por ejemplo, de la aparición de un nuevo testigo sobre el desvío de dinero público de RTVV durante la visita del Papa en 2006.


Rosa Vidal saliendo del TSJ de la Comunidad Valenciana tras el juicio por el ERE en RTVV (Foto:Mikel Ponce)


EL MIÉRCOLES 30.

 El relato informativo empieza con una declaración del Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dando por hecho que estamos saliendo de la crisis, que ya "se ve tierra". En los titulares de la jornada ya se había incluido otra declaración optimista de Rajoy en el mismo sentido.
Acto seguido se entra en el tema del espionaje de los Estados Unidos. No se cuenta de nada de lo que atañe al caso. Simplemente hay unas palabras de Rajoy (de nuevo Rajoy) diciendo que sería "inapropiado si fuera cierto". A continuación aparecen declaraciones de Rubalcaba (PSOE) y Cayo Lara (IU). Se destaca que la intervención de Rubalcaba ha sido muy comprensiva con el gobierno. No así la de Lara. La cuestión se zanja con una nueva intervención de Rajoy donde ataca los argumentos de IU.
La siguiente noticia se presenta diciendo textualmente que en los pasillos del Congreso ha habido "batalla interna de los socialistas" por la relación PSC-PSOE. Hay tres cortes de voz: Alfonso Guerra asegurando que el PSC está fuera del PSOE; Pere Navarro, líder del PSC, negándolo, y Soraya Rodríguez, portavoz socialista en el Congreso, diciendo que el problema es la relación de Catalunya con España y no las cuitas socialistas.
En este punto convine detenerse para observar que en este informativo llevamos, eso es cierto, cuatro cortes de voz de la oposición socialista pero en ninguno de ellos ha habido críticas al gobierno. Curioso, ¿no? Así pues, la fuerte presencia de socialistas no es en tanto que oposición sino para poner de manifiesto sus problemas internos. Ya había dicho antes que es a es la tónica habitual.
Acto seguido el "Noticies 9" se detiene en que ha quedado visto para sentencia el juicio contra Carlos Fabra. Más allá de que es una noticia en la que solo se escuchan argumentos exculpatorios para Fabra y el resto de acusados, llama la atención que se califique la cuestión como el "caso Naranjax" sin que en toda la pieza haya una sola referencia a las pasadas responsabilidades políticas de Fabra y al partido al que pertenece y que ha dirigido, o sea, al PP.
 La economía es la siguiente cuestión a tratar y se arranca con una afirmación rotunda: "Se confirma que España deja atrás la recesión..." La noticia es que de julio a septiembre el PIB subió en España un 0'1% y que tales datos vienen a confirmar, se asegura, los buenos augurios recientes del Banco de España.
Las "buenas nuevas económicas" no se detienen aquí. Se añade que el IPC está en márgenes negativos y que los trabajadores autónomos aseguran que se trata de una gran noticia. Se sigue con que si bien, de momento, las familias igual no notan las mejoras, la recuperación será una realidad en 2014.
El bloque continúa con un breve de una concentración de sindicatos en Valencia contra la Reforma del Regimen Local y se cierra con la presentación del tercer Plan Estratégico del Puerto de Castellón, acto al que ha asistido el President de la Generalitat, Alberto Fabra. Es casi imposible encontrar un informativo si el President... Algo por cierto, muy en la línea de lo sucedido en Canal 9 desde tiempos inmemoriales.
El vídeo sobre el Puerto de Castellón merece algo más de atención ya que es un despliegue de datos positivos: el puerto crece en competitividad, el el puerto que más ha crecido de España, es un puerto líder... La pieza concluye con una declaración de Fabra sobre el esfuerzo que está haciendo su gobierno para conseguir mejoras en infraestructuras.
Por cierto, la llegada de Rosa Vidal y Esmeralda Velasco no ha conllevado ningún cambio de periodista en el seguimiento del President de la Generalitat. Leticia López, que era quien cubría la agenda de Francisco Camps, en "esos" tiempos de manipulación, botafumeiro, acriticismo y censura que se dicen superados, sigue entregada a la tarea.

EL JUEVES 31.

A las puertas de del fin de semana de Todos los Santos, el "Notícies 9" arrancó con la "Operación Salida" y distintas recomendaciones de la Dirección General de Tráfico.
Se recordaba que había obras en la Nacional 3 y se insistía que las previsiones en turismo eran mucho mejores que las del año pasado.
Para reforzar el mensaje optimista se añadían dos reportajes, uno sobre Benidorm y otro sobre turismo de interior, que incidían en las inmejorables expectativas.
Le seguía un vídeo sobre la huelga de Renfe y los datos, contradictorios, sobre su seguimiento.
Acto seguido venía el plato fuerte del día.
La noticia era que el Consejo de Ministros había aprobado un acuerdo para desbloquear el "plan del Cabanyal". Se informaba del acuerdo entre las tres administraciones (Gobierno central, autonómico y Ayuntamiento de Valencia). Se destacaba que el gobierno central iba a retirar el recurso ante el Tribunal Consitucional que afectaba al Cabanyal después de que la Generalitat derogara la Ley con la que pretendía facilitar el proyecto urbanizador de Rita Barberá. Se incluía que el "Plan" tenía el apoyo de una parte del vecindario y se remataba con dos cortes de voz de la alcaldesa de Valencia Rita Barberá. Nadie de la oposición, ni política ni vecinal, aparecía en pantalla.
Lo destacable es que la noticia dejaba la impresión de que Barbera y el PP habían triunfado en el tema "Cabanyal" y se habían salido con la suya, cuando nada más lejos de la realidad. El gobierno lo que reconoció en su acuerdo del Consejo de Ministros es que la estrategia judicial del PP estaba abocada al fracaso y que era mejor dar el brazo a torcer que acabar derrotados en los tribunales.
Lo siguiente era un resumen de la reunión del Consell de la Generalitat en el que se destacaba que se iban a destinar 9 millones de euros para reducir las listas de espera e inmediatamente después entraban unas declaraciones del vicepresidente del Consell, José Císcar, cargando contra la oposición socialista por no apoyarles en el reciente acuerdo del trasvase Tajo/Segura. Ciscar acusaba a los socialistas de estar a favor del PSOE de Castilla-La Mancha y no de los ciudadanos de la Comunidad Valenciana.
Continuaba Císcar arremetiendo contra los socialistas por las críticas que aquellos habían hecho contra los presupuestos de la Generalitat y, ahora sí, aparecía Ximo Puig, secretario general del PSPV, pidiendo que se retiraran las cuentas para 2014
La comparecencia de la directora general de RTVV, Rosa Vidal, en Les Corts era la siguiente noticia. Se recogían solo las palabras de Vidal y no las intervenciones críticas de la oposición. Se enumeraron los temas tratados: contrato programa, externalización, ERE y demanda al periodista de la Fórmula 1 por cobrar 18.000 euros de más. De lo que no se digo nada fue ni de su reconocimiento de que en RTVV no había un registro de contratos, ni de los documentos que se entregaron a la justicia de forma incompleta.
Hasta la entrada de la información internacional se hacía un repaso de una conferencia del director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán,  que se había negado a dar información sobre el caso de espionaje de los Estados Unidos; las declaraciones del jefe el espionaje norteamericano diciendo que no se había espiado a Google; la negativa del PP a aceptar enmiendas a la reforma del sector eléctrico; el Rey recibiendo a la Asociación de Víctimas del Terrorismo; una conferencia de un ex-colaborador de ETA en Castellón y la posibilidad de que Fagor cerrara por falta de financiación.
En ese informativo quedaron por contar algunas cosas que durante toda la mañana estaban saliendo en todos los boletines de la radio como, por ejemplo, que la Audiencia Nacional llamaba a declarar a la expresidenta madrileña del PP, Esperanza Aguirre, como testigo en el "cas Gürtel"; que dos consejeros de sanidad del gobierno de Madrid, precisamente con Aguirre, estaban imputados por presunto cohecho y prevaricación en la privatización de los servicios sanitarios de aquella comunidad y, sobre todo, se les pasó que la fiscalía en el "Caso Noos" pedía la comparecencia como testigos del expresident de la Generalitat, Francisco Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.

Y ahora, el comentario sobre el comportamiento de la redacción desde la que se han escuchado estos días voces en defensa del trabajo de los actuales periodistas de la casa y de los nuevos tiempos de supuesto rigor y pluralismo. A decir verdad, no se puede afirmar que tales voces sean un clamor por más que actúen a coro con los directivos. De hecho, tanto la jefa de Informativos, Esmeralda Velasco, como su número dos, Merche Planells, llevan días persiguiendo y presionando a los miembros de la Redacción, para que firmen un documento sin autor conocido que incluso ha aparecido en prensa y que pide respeto y confianza en su trabajo. Veremos como les resulta la campaña, aunque cuando los jefes han de pedir firmas, algo no funciona. No me extraña que algo falle, lo primero es que en la redacción de Canal 9, ahora Nou, todo el mundo se conoce, se sabe de los abusos cometidos y de sus autores y, además, el rigor y el pluralismo no son ciertos; un análisis tan superficial como el que acabo de exponer de cuatro informativos de la semana pasada lo indica.
La reacción ofendida de los que trabajan como periodistas o presentadores en Nou cuando se duda de su profesionalidad no resulta para nada creíble. Cartas abiertas o recogidas de firmas justo en el momento que quien lo pide es un superior, Rosa Vidal, y, justamente, para loar su trabajo y el de los propios firmantes parece, cuanto menos, oportunista y, una vez más, genuflexo. Resulta sorprende tanta celeridad en la protesta cuando quien lo reclama es la "jefa" y que, en cambio, esos mismos trabajadores, se hayan pasados años y años en silencio (y colaborando) cuando quien pedía alguna reacción era la propia dignidad profesional, el servicio a los ciudadanos y la democracia informativa. ¿Dónde estaban entonces los que ahora tan ofendidos parecen? Yo se lo diré. La mayoría de ellos estaban en puestos de responsabilidad, unos mayor, otros menor, en los informativos de los que ahora todo el mundo abjura y reniega. Más concretamente, y ya que parece ser la persona que, con una carta abierta, encabeza la reacción, Pau Ivars estaba en los equipos de edición de los "Notícies 9" cuando mayores eran las barbaridades que se cometían y protagonizaba muchas de las informaciones más sensibles (y manipuladas) sobre los temas estratégicos del PP. Cuando los populares se lanzaron, con Canal 9 como ariete, a esa campaña del "Agua para todos", Ivars era quien hacía las piezas más comprometidas; cuando Eduardo Zaplana abandonó la presidencia de la Generalitat para pasar al Ministerio de Trabajo, Ivars fue el encargado de hacerle un vídeo hagiográfico sonrojante. Concretando un poco más, cuando la Unió de Periodistes del País Valencià otorgó el "Premi Llibertat d'Expressió" al Comité de Redacción de Canal 9 por su denuncia de la manipulación y la censura en sus informativos, fue Pau Ivars quien redactó una noticia que decía textualmente que la Unió de Periodistes había dado el Premio Llibertat d'Expressió a Canal 9. Vamos, como si le dieran el Nobel de la Paz a las Madres de la Palza de Mayo por su defensa de los derechos humanos contra la dictadura de Videla en Argentina y saliera un periodista, o lo que fuese, diciendo que el Nobel era para la Argentina... de Videla.

lunes, 28 de octubre de 2013

Mercadona pretende rematar al comercio de barrio

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Juan Roig, presidente de Mercadona, sonríe con dos naranjas en la mano. (Foto: Juan Carlos Cárdenas)


Mercadona pretende convertir en oro todo lo que toca, incluso sus errores, incluso sus intentos monopolísticos. Ahora resulta que está revisando su estrategia con los productos frescos y va a dejar de lado su política de "todo envasado", "todo en plástico" por "todo fresco", "todo preparado en directo".
Lo que antes era bueno ahora es malo. Lo que tantos éxitos se supone que les proporcionó ahora se abandona. Claro, se han dado cuenta de una cosa que cualquiera que tuviera ojos y menos prepotencia que ellos podía ver con solo acercarse a sus supermercados: alrededor proliferaban los establecimientos de fruta y verdura. Una fruta y una verdura mucho más fresca y buena que la que Mercadona ofrecía en sus tiendas.
Los medios de comunicación destacan que Juan Roig, el dueño de la cadena de supermercados, ha reconocido su error y subrayan como muy meritorio su ejercicio de autocrítica. No le veo el mérito por ningún lado. Reconocer un error tiene valor cuando las víctimas del fallo son otros, no uno mismo. Se puede destacar que un político que ha hecho, por ejemplo, una pésima reforma laboral reconozca su error cuando se demuestra que su apuesta ha sido un fracaso. Las víctimas de su error serían en ese caso los ciudadanos y, por tanto, su reconocimiento es una forma de pedir disculpas. En el caso de Roig no hay nada de eso. La víctima de su error es su empresa, sus beneficios, es decir, él mismo. Por tanto, allá  él si quiere reconocer o no reconocer su fallo. A nosotros, qué caray nos cuenta ¿Cómo se puede ser tan papanatas y destacar la autocrítica de Roig?  Poner la lupa en el "reconociemiento" de Roig desvía la atención de lo fundamental: Mercadona va a rematar a las tiendas de barrio. Las que todavía quedaban, las que habían maniobrado ágilmente ante su fuerza bruta, van ser sufrir una nueva acometida. "Alrededor de cada Mercadona hay ocho fruterías", ha dicho Roig. "Ahora vamos a por ellas", le ha faltado añadir. "Teníamos unas chirimoyas que parecen balones: las tiras al suelo y rebotan". Vaya, qué pena que haya esperado a ver que el negocio no era redondo para acabar con ellas; lo podía haber hecho cuando se  percató de que vendía material defectuoso. Mucho llamar "jefe" al cliente pero, con las chirimoyas (y demás), se las metía dobladas a sabiendas.
A mí me parece que si el negocio que no hace Mercadona en productos frescos se lo reparten entre ocho, tampoco está tan mal. Teniendo en cuenta que en 2011 la cadena superó los 19.000 millones de euros en ventas y los 500 en beneficios, igual no pasaría nada si las cosas siguieran como están. Pero no, Mercadona pretende acabar con el poco comercio de barrio que queda. Ya veremos qué pasa.
Para garantizarse esos productos frescos que ahora necesita, Juan Roig plantea tratar directamente con los productores primarios y no con los proveedores, como han hecho hasta ahora. Habla de "dignificar el trabajo del agricultor, el pescador y el ganadero". Lo que es seguro que esa "dignificación" pasará porque sea Mercadona quien ponga los precios, decida la duración de los contratos y, por supuesto, fije los márgenes. De momento, Roig ya ha lanzado el primer aviso: "el sector agrícola no está suficientemente obsesionado con la productividad".  Productividad y obsesión, dos palabras peligros por separado y que suenan a amenaza si se juntan. Cuando Mercadona se decide por acercarse al agricultor se supone que se distancia de la agricultura intensiva (e igualmente en pesca o ganadería) con lo cual estaríamos ante productos que requerirían más mano de obra, con precios más altos y, por tanto, estamos ante menos productividad. Justo lo contrario de la "obsesión" de Roig. A cambio serían productos de más calidad y todo más sostenible, pero igual eso no le preocupa siquiera al todopoderoso dueño.

viernes, 18 de octubre de 2013

Estos valencianos que gobiernan están locos

El President de la Generalitat, Alberto Fabra, en el centro, junto a la alcaldesa de València, Rita Barberá, y algunos de los invitados al acto de presentación de su "Acuerdo de la Sociedad Civil de la Comunidad Valenciana". (Foto: EFE)

 Definitivamente al Partido Popular de la Comunidad Valenciana se le ven las vergüenzas. Como al  "Rey desnudo" de Andersen. Se acabaron los tiempos en los que todo el mundo reía las gracias de sus grandes eventos. Adiós, también, a esos espectaculares "saraos" que les montaba la trama Gürtel y convertían en gran ceremonia lo que no pasaban de ser bautismos de tercera. Donde no hay harina todo es mohína. Así lo constata hoy el PP valenciano. Qué lejos aquellos tiempos de Zaplana o Camps cuando se les llenaba la boca de "somos la envidia mundial" y la gente les creía. Ya no están esos nombres que tanto lustre daban a los gobernantes valencianos: se acabó Irene Papas, Gerard Depardieu, Norman Foster, Santiago Calatrava, Zubin Mehta, Lorin Maazel, Bernie Ecclestone... ya ni Julio Iglesias aparece por aquí. Es lo que tiene el clientelismo: cuando se acaba el dinero, te quedas sin amigos y cuando, pese a todo, se pretende sacar pecho, se hace el mayor de los ridículos.
El acto que ayer escenificó el PP en el edificio Veles i Vents del Puerto de Valencia los deja en evidencia. "Acuerdo de la Sociedad Civil valenciana", se titulaba. Sí, ya sé que quien organizaba era la Generalitat valenciana que, con su President Alberto Fabra al frente, pretende relanzar la imagen de la Comunidad Valenciana; lo que sucede es que no consiguieron reunir otra cosa que no fuera el universo "pepero" de siempre. Allí no estaba la sociedad valenciana como pretendían hacernos creer. Había solo una parte de ella, y una parte menor. Muy menor. Tanto tiempo amplificando su presencia no quiere decir que sea mayoritaria. Era la misma gente que lleva veinte años haciendo de teloneros en los grandes eventos del PP, colocada ahora como protagonista del acto porque ya no hay estrella a la que arropar. No es que no estuvieran los sindicatos, las universidades o los grupos de la oposición, es que no había nadie que no sintonizara con los organizadores, nadie que fuera alternativo, nadie con otra visión de las cosas. ¿Cómo se puede vender como unitario un acto así, tan lineal, tan poco plural? El PP recoge ahora los frutos de sus políticas. Han pretendido patrimonializar la sociedad valenciana, tanto que la han identificado con ellos mismos, y se lo han acabado creyendo. Expulsando y demonizando a cualquiera que pensara distinto, se han quedado con una supuesta sociedad que no era otra cosa que su corte (digamos su corte de honor) y así les está yendo. Ayer tuvieron más seguimiento los hashtags críticos con el acto que los oficiales puestos en circulación por la propia Generalitat.
El caso es que allí estaban. Alberto Fabra, con su discurso de estadista de grandes almacenes, y Rita Barberá, y su desubicado personaje. De Madrid se trajeron al presidente de Ford, por aquello de que tienen fábrica en Almussafes, y a dos profesionales valencianas de la la televisión que no se puede decir que estén en su mejor momento: Núria Roca y Cristina Tárrega.  Núria Roca, a quien no se le recuerda un éxito televisivo desde aquel concurso de animales llamado "Waku-waku", obra de Chicho Ibáñez Serrano, miren si ha llovido, asegura que no se enteró de las ausencias hasta el día antes del acto. Pues eso, este es el nivel. Bueno, no, la otra invitada, Cristina Tárrega, todavía está por debajo de ese nivel. Su discurso basado en el "Valencia es muy grande" y "los valencianos podemos" ejemplifica la altura de los contenidos. Las palabras de Tárrega solo son comparables a las del President Fabra que se quedó tan tranquilo cuando soltó que "ésta es la verdadera Comunidad Valenciana" y añadió que el acto era "un hito en la historia".
Hasta el periódico "El Mundo" califica hoy el acto como "Brindis al sol" y solo Canal 9, ahora rebautizado "Nou", es capaz de mantener que "la sociedad valenciana apoya a Alberto Fabra en el Pacto Social". Lo dicho, "están locos estos valencianos..."

Posdata para valientes: Les dejo aquí una galeria de fotos del acto publicada opor "Valenciaplaza"... Fin de la cita.

sábado, 12 de octubre de 2013

Los "carrero blanco" de Canal 9 prometen democracia



Este es el nuevo logo de la Radiotelevisión Pública Valenciana que se estrenó oficialmente el pasado miércoles.


Esperaba que alguien se ocupara antes que yo de la presentación del "nuevo" Canal 9, ahora rebautizado simplemente Nou. Pero no. Fue el pasado miércoles, en horario de máxima (?) audiencia, y nadie le ha hecho ni caso. Nadie ha dicho esta boca es mía. Que Canal 9 es desde hace muchos años invisible para la inmensa mayoría de los ciudadanos es cosa sabida y, por tanto, ahora, su versión "tuneada" no podía esperar demasiada atención. La obsesión nominalista de la directora general Rosa Vidal es una ingenuidad. El nombre no hace la cosa y por mucho que desaparezca el número nueve y se intente que todo suene "Nou", la novedad no se ven por ningún lado. Que la mona por más que se vista de seda mona se queda es algo que se sabe desde antiguo y parece mentira que Vidal siga pensando que, con atajos, con trampas, se puede escapar de la propia sombra.
La nueva etapa de Canal 9 nace huérfana de un mínimo de credibilidad. La misma presentación demostraba que La Nou se deja en manos de exactamente las mismas personas que pilotaron y personificaron las época que se dice pretender superar. Lo que se vió no dejó lugar a dudas. Uno a uno fueron desfilando por pantalla los presentadores y periodistas que durante los últimos años han sido colaboradores necesarios, cómplices, cuando no autores directos, de toda la manipulación, la censura y la persecución profesional que se ha dado en Canal 9. Oírles hablar de pluralismo, de compromiso, de la necesidad de protestar, de implicarse y demás zarandajas movía a una mezcla de tristeza y asco que te llevaba a esbozar una sonrisa como mueca, para no llorar.
La puesta en escena, más allá de lo simple y pobre que fue, impropia hasta de una televisión de barrio, resultó un ejercicio mayúsculo de cinismo. Hay que tener mucho cuajo para, sabiendo perfectamente, porque estaban allí, lo que ha pasado en Canal 9 durante los últimos años, conociendo lo que ha sucedido  con la gente, salir a defender un modelo democrático de televisión público, y decir "ahora sí que lo vamos a hacer". Los que, simpáticos y campechanos, aparecieron en la tele como adalides de la democracia informativa saben que todos los trabajadores (compañeros suyos)  que en su día se implicaron en la denuncia de abusos están hoy despedidos y que si, por contra, ellos siguen en la casa es, precisamente, porque se han pasado diez, quince o veinte años callando, obedeciendo, manipulando o censurando.
Resultó muy oportuno introducir el apartado de informativos con una canción cuyo estribillo decía "después de tantas animaladas". Si no era buscado, la canción fue un gol por toda la escuadra, y si se puso adrede, peor, no se puede tener tanta cara. Y es que los responsables de las "animaladas" estaban en la presentación. Todos estaban allí. No había ni uno con las manos limpias, no salió un solo inocente. La política seguirá controlada por las mismas personas de siempre. Se anunciaron tertulias "con todos" que quedan en manos de quienes presentaban informativos en los que se escondía Gürtel, se manipulaba a los muertos del Metro, se falseaban los datos económicos o no se informaba de los casos judiciales con implicados del PP.
Estaban todos los que se han pasado años callando y ejecutando asegurando que, a partir de ahora, todo será crítico, profesional, democrático, transparente, abierto... Vamos, como si Carrero Blanco se hubiera presentado en 1975 como la garantía de una España democrática o, para hacerlo más actual, como si "El Bigotes", Carlos Fabra, Urdangarín o Bárcenas se pusieran como ejemplo tranquilizador de una futura gestión transparente y responsable del dinero público. Se habló de espacios de actualidad que serán "inconformistas" pero que seguirán dirigidos por personas que, en sus programas, siempre se han preocupado más de lo mucho que llueve o de lo poco fiables que son las echadoras de cartas que de la corrupción galopante que ha habido entre nosotros. Será pues, seguirá siendo, un inconformismo selectivo, más centrado en los 250 euros que estafa un miserable camello del barrio del Carmen que en los 250 millones que se puedan robar con la Ciutat de les Arts i les Ciències.
La frase con la que se presentó el programa de reportajes "Dossiers" me parece el resumen perfecto de la farsa que encerraba todo lo que se pudo contemplar. Dijeron que el espacio era un ejercicio de "mirar con imágenes históricas el pasado para contar la realidad de nuestro entorno". ¿No me digan que no es genial? La imposible pirueta de hablar del pasado para contarnos lo que está sucediendo hoy... Todo es más simple: los reportajes se harán sobre el pasado porque profundizar en el presente al gobierno del PP no le interesa absolutamente nada. Fin de la cita, que diría Rajoy.
Al final, después de un bloque que contenía una batería de demandas ciudadanas sobre el futuro de la cadena, apareció la directora general Rosa Vidal para asegurar que "las peticiones de la calle son las que se han tenido en cuenta para configurar la nueva Radiotelevision Valenciana". Un nuevo error. RTVV no ha de ser lo que digan una decena de entrevistados callejeros sino lo que marca la ley, esa que se ha pisoteado durante vente años, esa que nadie ha tenido nunca en cuenta, esa que ahora volverá a poner patas arriba RTVV cuando falle contra el reciente ERE del que la propia Vidal es rehén. Parece mentira que una abogada del Estado como Rosa Vidal desprecie hasta tal punto la ley y tenga tantos problemas para comprender el sentido de la empresa que dirige.
La presentación acabó con otra canción con una letra de lo más ilustrativo que, de nuevo, ponía de manifiesto que la dirección no ha entendido nada. Sonaba la frase "Se que nos queremos más allá de los platos que hemos roto", como si se quisieran compartir las culpas con los ciudadanos. Qué papelón. La ciudadanía no quiere a Canal 9, llámase así o La Nou. Y no la quiere precisamente por culpa de tantos años de delincuencia, irresponsabilidad y desvarío. Ponerse de perfil y hacer ver que predicando un tiempo nuevo, todo resuelto, es ceguera, y hacerlo con las mismas caras de siempre es pura tomadura de pelo.
En este sentido, fallaron los portavoces de los partidos de la oposición, Marga Sanz, Enric Morera, Ximo Puig y Mònica Oltra cuando aparecieron en pantalla. Su explicación sobre lo que esperan de la nueva etapa de Canal 9 no tenía interés ni sentido; eso era, en todo caso, lo que querían oír los directivos de la cadena y los dirigentes del PP. Lo que tendrían que haber explicado es cómo será la televisión pública que pondrán en marcha cuando en 2015 el PP pierda el gobierno de la Generalitat, Rosa Vidal sea historia y, de una vez por todas, cambien los directivos de la casa y desaparezcan sus cómplices.


viernes, 27 de septiembre de 2013

Autodeterminación y República sí pero, antes, justicia social



España es el país más desigual de la eurozona y, además, el país donde más está creciendo la desigualdad. Es decir, los peores y empeorando más que nadie. (Foto: EFE)

Estoy absolutamente a favor de que los catalanes puedan celebrar un referéndum de autodeterminación,  me parece que deberíamos aprovechar los últimos tiempos en activo del Rey Juan Carlos para ir poniéndole fecha a una consulta sobre monarquía o república, defiendo la necesidad de limitar los mandatos de los políticos, me parecen indispensables los medios de comunicación públicos y soy partidario de una reforma electoral que apueste por la proporcionalidad y, de paso, nos ayude a acabar con el desvergonzado bipartidismo reinante. Además quisiera ver menos militares y más médicos, menos policías y más maestros, a los corruptos pudriéndose en la cárcel, el final de las corridas de toros y la demolición de centenares y centenares de edificaciones que destruyen nuestras costas... pero por  encima de todo eso quiero que los políticos busquen la manera de revertir el injusto reparto de la riqueza que hace que cada vez sea mayor la brecha entre ricos y pobres. Polemizamos, sin casi avanzar, sobre multitud de cuestiones que, por importantes que sean, son secundarias respecto a la necesidad de que todo el mundo pueda vivir dignamente. Ese es el campo en el que hay que invertir el máximo de esfuerzos. No será fácil pero es la máxima prioridad. Resumidamente se trata de meter la mano en el bolsillo de los más ricos y llevar su dinero a los más necesitados. Solo así habrá una sociedad más justa en la que, entonces sí,  ya tendrá todo el sentido discutir, como si se acabara el mundo, del derecho a la autodeterminación o de la lucha por la III República. ¿Vale de algo una Catalunya independiente o una España republicana donde las oligarquías financieras sigan repartiéndose el pastel como hasta ahora? A mi, en todo caso, no me vale.
Me avergüenza que continúe en pie el hotel de El Algarrobico, que el ayuntamiento de Madrid se empeñe en tener sus Juegos, que no haya forma de evitar el maltrato de los animales en las fiestas populares, que Rajoy pueda mentir sin que pase nada pero, antes que todo esto, no entiendo cómo hay cada vez más gente rebuscando en los contenedores, más familias sin casa, más niños con dificultades para comer, para comprarse libros o para ir al médico, y todo sin que se tomen medidas para evitarlo, ni se hagan propuestas concretas al respecto.
¿Dónde está el valor de la PAH, Ada Colau y compañía? Simplemente en que se ocupan de lo fundamental, del derecho a la vida digna de las personas, sea esa vida en una Catalunya independiente o no, en una España monárquica o republicana. No estoy llamando a la revolución. Con la simple aplicación efectiva del artículo 128 de la vigente Constitución española sería suficiente: "Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general".
Cuando la izquierda, o la presunta izquierda, se cuestiona su falta de discurso, sus dificultades para llegar a la gente o los (pese a todo) buenos resultados de la derecha, haría bien en plantearse qué propone a la ciudadanía para garantizarle una casa, un plato en la mesa, un colegio para sus hijos o un hospital en condiciones cuando vengan mal dadas. Se deben garantizar estos derechos y, por ejemplo también, un trabajo digno, la defensa ante los abusos de poder, la posibilidad de comprarse libros, ropa, ese regalo que tanta ilusión le hace al hijo... de eso se trata.  No es complicado, es una simple cuestión de reparto de rentas y, por supuesto, de tener la valentía suficiente para enfrentarse al poder económico y decirle que seguirá teniendo más pero que se le ha acabado eso de tenerlo todo.
Existen decenas de informes que ponen de manifiesto lo que cada uno de nosotros ya ve cuando se asoma a la calle. No hay excusa para disimulos o despistes. La exclusión social crece (Informe de Cáritas 2013), los directivos las grandes empresas cobran noventa veces lo que cobra un trabajador medio de la misma empresa (artículo FUHEM Ecosocial) y los más ricos ganan hasta con la crisis (Informe Fundación 1 de mayo, 2013).
Es preciso, imprescindible, apostar por la equidad social pero no de una forma retórica sino concreta. Hay que decir como se conseguirá que nadie pueda tener cien veces lo que otro; que nadie pueda tirar de avión privado para sus caprichos mientras haya quien rebusca en los contenedores. Legislar. Se trata de legislar,  no hay otro camino. Repartir los tiempos de trabajo, evitar la desproporción en sueldos, redistribuir las rentas, utilizar, de verdad, los impuestos como forma de equilibrar la sociedad y evitar la fractura social. Hacer pedagogía de la justicia para no tener que apostar por la caridad como en los tiempos de las "damas postulantes". El dinero que va a las escuelas privadas que vaya a las públicas; el que va a los hospitales privados, que vaya a los públicos; lo que se da a la iglesia, para dependencia; las ayudas a los bancos, a programas de inserción laboral pagados... y así hasta el día que el mundo en lugar de dividirse entre ricos y pobres se divida entre ricos y no ricos. No apelo a la sociedad sin clases, solo reclamo una sociedad sin pobres.


lunes, 16 de septiembre de 2013

El dedo de Javier Cercas































Javier Cercas firmando libros durante el Sant Jordi de 2009. Foto: EFE.




Ser inteligente y saber escribir posibilita algo que está al alcance de pocos: hacer pasar como argumentos sólidos y bien fundamentados lo que son poco más que ocurrencias u opiniones muy fácilmente rebatibles. Javier Cercas es inteligente y escribe bien, por eso sus puntos de vista son siempre interesantes aunque el artículo que escribió ayer en "El País" ("Democracia y derecho a decidir") sobre la independencia de Catalunya y el derecho a decidir haya que encuadrarlo más en el apartado de filigranas dialécticas y medias verdades que en el de aportaciones serias al debate. Los catalanes con sus demandas independentistas señalan la luna y Javier Cercas se empeña en hablar del dedo. Su escrito mantiene que el derecho a decidir no existe y que antes de convocar un referéndum sobre la autodeterminación de Catalunya es preciso que unas elecciones evidencien que "una mayoría clara e inequívoca de catalanes quiere la independencia". No estoy de acuerdo con ninguno de los dos planteamientos. Intentaré explicarme.
1. Sobre el derecho a decidir: Tiene razón Cercas cuando afirma que "en democracia no existe el derecho a decidir sobre lo que uno quiere, indiscriminadamente. Yo no tengo derecho a decidir si me paro ante un semáforo en rojo o no: tengo que pararme. Yo no tengo derecho a decidir si pago impuestos o no: tengo que pagarlos". La trampa está en que la reivindicación del derecho a decidir sobre la independencia de Catalunya no se demanda "indiscriminadamente", ni tiene la connotación caprichosa que se desprende de "lo que uno quiere". Nada tiene que ver con saltarse los semáforos o no pagar impuestos, cosas que, por otra parte, si algún día generan una respuesta masiva de los ciudadanos planteando su sustitución por otro tipo de métodos o prácticas,  también podrán ser revisadas. El derecho a decidir es una demanda en la que coinciden centenares de miles de ciudadanos catalanes, por tanto merece ser tomado en serio. La frase "no se puede ser demócrata y estar a favor del derecho a decidir" es una provocación innecesaria que no merece más comentario.
2. Sobre la necesidad de unas elecciones plebiscitarias: Vincular la posible celebración de un referéndum a una elecciones previas a las que todos los partidos, obligatoriamente, deban concurrir dejando claro si quieren o no la independencia es, como mínimo, tramposo. Unas elecciones no han de convertirse en un plebiscito, no es propio de demócratas. Las elecciones son otra cosa. Para plebiscito ya está el referéndum, pues usémoslo. Que en España las consultas al pueblo, al margen de los comicios, sean un acontecimiento excepcional no debe hacernos olvidar que en muchos otros países son muy habituales. El voto en unas elecciones tiene en cuenta muchos aspectos y desnaturaliza su sentido centrarlo todo en una sola cuestión. Yo puedo ser independentista pero que el programa económico que me resulte más atractivo sea el de una formación no independentista o puedo no ser abiertamente independentista y confiar en la política educativa que propone una formación que sí es independentista, ¿qué tengo que votar? ¿El sí o no a la independencia es anterior a todo lo demás? Pues si es así, lo dicho, referéndum.
La participación ciudadana que se vehicula a través de los partidos responde a la complejidad de hacer compatible la democracia directa con el funcionamiento de los órganos institucionales. Por eso, los programas con los que los partidos concurren a las elecciones son amplios y detallados. Un sí o un no a la independencia es algo que no precisa de intermediarios, no tiene sentido hurtárselo a la gente y mediatizar las respuestas a través de los partidos.
Además no es razonable pretender que la demostración de la existencia de una mayoría independentista sea anterior al referéndum. Dice Cercas que "si hay una mayoría de partidarios de la independencia, habrá que celebrar un referéndum; si no la hay, no". Bueno, lo que debería explicar el autor es el por qué de esta independencia a dos vueltas.  Si las elecciones ya demuestran que hay una mayoría independentista, ¿para qué se necesita el referéndum?, ¿qué sentido tiene obligar a una consulta para demostrar lo que ya sabemos? Demuéstrame que quieres la independencia para que yo te pregunte si quieres ser independiente... Extraño, ¿no?
En definitiva, que si a Javier Cercas no se le ocurren nada más que razones procedimentales para evitar la convocatoria de un referéndum, si ni él es capaz de esbozar una alternativa que pueda resultar atractiva para que los catalanes, mayoritariamente, quieran seguir en/con España... es la que cosa está muy mal. Perder el tiempo hablando del dedo no resolverá nada.