viernes, 7 de diciembre de 2012

Un mono a los mandos de la nave RTVV

Concentración de trabajadores de RTVV contra el ERE (Foto: Levante EMV).

Un desastre. Podríamos encontrar bastantes más formas, palabras o adjetivos para describir todo el proceso del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de Radiotelevisión Valenciana (RTVV) pero desastre lo resume todo. La dimisión, ayer, del director general del ente, José López Jaraba, es solo el último capítulo del sainete.
El ERE de RTVV es un desastre se mire por donde se mire y el responsable, por más que bailen nombres de directivos, no es otro que Alberto Fabra, el president de la Generalitat. Su incompetencia manifiesta para hacer algo sensato en RTVV es la misma que explica que el gobierno de la Generalitat sea un barco a la deriva que no da una a derechas a la espera que una convocatoria electoral, en su fecha o anticipadamente, acabe con su suplicio. Hoy ha anunciado una remodelación gubernamental. No es extraño, el guión marca este tipo de decisiones. Se le llama ganar tiempo. En la rueda de prensa del anuncio del cambio de gobierno, al preguntarle un periodista sobre la antes mencionada dimisión de López Jaraba, Fabra ha dicho que esto lo comentaría su vicepresidente José Císcar. Cuando Císcar ha tomado la palabra, una de las primeras cosas que ha dicho es que la dimisión de López Jaraba les había pillado por sorpresa, que no se lo esperaban, que habían sido causas personales y que, ya se sabe, las causas personales llegan sin avisar.
La sensación de improvisación apunta a que no hay ni plan, ni esquema pero me temo que la realidad es todavía peor. A la falta de aptitudes se suma la mala fe de querer hacer un ERE que respete a los amigos, se cargue a los que no lo son y sirva para dar dinero a empresas privadas pese a tener las arcas vacías. Muy complicado.
RTVV vive sumida en el desgobierno. Hay un Consejo de Administración que simplemente está en funciones en base a una Ley de Creación que ya no existe, la de 1984. En cambio, hay otro Consejo de Administración elegido esté mismo año, ya en cumplimiento de la nueva ley,  que aún no ha tomado posesión. De hecho, hay incluso directora general "in pectore", Rosa Vidal, elegida hace meses pero que está a la espera de que se resuelva el ERE para poder empezar su mandato sin haber de mancharse las manos con los despidos.
Todo este lío empezó con el encargo de un informe a PriceWaterhouse para que dijera que RTVV necesitaba un ERE y siguió con el encargo al bufete de Garrigues Abogados para que lo redactara. Dicho y hecho, en total más 300.000 euros. Luego resulta que en el primer informe se hace constar que los autores no se responsabilizan de los datos que se ofrecen ya que todos los ha facilitado la propia empresa sin que ellos hayan comprobado nada y, en el segundo, se dice que las conclusiones se basan en los datos del primer informe.
Cuando empezaron las conversaciones entre la dirección de RTVV y el Comité de Empresa no hubo manera de que se estudiaran planes alternativos al ERE propuesto por Garrigues, ni de que se concretaran cuales iban a ser los criterios de selección del personal que se iba a ir a la calle. Cuando rotas las negociaciones amediados de verano aparecen los criterios, se descubre que el primer argumento para seguir en la empresa será la "asignación al puesto de trabajo", sin que nadie explique qué quiere decir eso y que, por contra, el último será haber pasado una oposición. La posibilidad de bajas incentivadas o prejubilaciones, ni se contempla.
Fecha para aplicar el ERE tampoco hay. Se empieza asegurando que será en septiembre, luego después del 9 de octubre, que si en noviembre, que si el 15 de diciembre, que si después de Reyes...
Resulta que hubo una lista de afectados a finales de verano pero cuando el bufete Garrigues la estudió la echó para atrás. "Garrigues", cuyos abogados son los deben dar la cara ante los tribunales cuando empiecen las denuncias, no aceptó un listado que no respondía a ningún tipo de criterio objetivo. Tocaba pues, volver a empezar. El calendario corriendo y el trabajo por hacer.
Entonces la dirección de RTVV se descolgó solicitando a todos los trabajadores diversos documentos con los que justificaran sus títulos académicos, su experiencia profesional y hasta sus bajas laborales, con especial atención a la "enfermedades graves". Se formaron largas colas para hacer entrega de los papeles. Mucha de la documentación pedida obraba ya en manos de la empresa pero debía volverse a presentar. Cerrado el plazo todavía se hizo una segunda demanda de más documentación. Fue como un concurso de méritos pero no para acceder a un puesto de trabajo sino para salir de él. "Estamos baremando", era la respuesta ante cualquier preguntaba sober lo que estaba pasando.
Entretanto, las acciones de resistencia de los trabajadores se suceden. A mediados de julio, cuando se conoce el número total de despidos, 1.198, las protestas acaban con un centenar de ellos ocupando un plató. Pasadas unas semana, con el plazo de sanción finalizado, la dirección de la empresa anuncia un expediente contra cincuenta trabajadores a los que se amenaza con que se les va a despedir. Finalmente se sanciona a 48 con dos meses sin empleo y sueldo. A los 10 días se revoca la sanción. Se esperará a que se aplique el ERE y solo se castigará a los que sigan en la empresa. Nadie explica el por qué de la rectificación.
El caso es que, de momento, solo han dejado la casa los que se apuntaron voluntarios al Expediente de Regulación y aquellos que no disponían de excedencia especial. No se crean que esto fue sencillo. Los afectados fueron llamados a firmar sus despidos el pasado 30 de noviembre a las 12 del mediodía pero no lo pudieron hacer en el momento que tocaba ya que no había dinero para pagarles. Fue un error informático, se dijo desde la dirección.
Los distintos sindicatos que componen el Comité de Empresa de RTVV han presentado cuatro demandas colectivas sobre contra el ERE. Ha habido dudas sobre si el tribunal competente era el Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana o la Audiencia Nacional. La dirección defendía que el juicio debía verse en Valencia ya que no estaban afectados los trabajadores de las delegaciones pero resulta que el Tribunal Superior se declara incompetente puesto que no le consta por ningún lado que las delegaciones se queden fuera del Expediente. Total, que el tema se verá en la Audiencia Nacional, aunque RTVV piensa recurrir.
Lo último era que el concurso para adjudicar la recolocación de los futuros trabajadores despedidos se acaba de declarar desierto. Se trata de un trámite obligatorio legalmente pero las empresas que se presentaron, solo tres, no cumplían los requisitos adecuadamamente. Deberá volverse a licitar. No es poco dinero, son casi 600.000 euros pero, de momento, agua. Un nuevo puñetazo al vacío.
Ahora, por si faltaba alguna cosa, dimite el director general que ha de firmar el ERE, justo unas semanas después de que el Consejo de Administración, le otorgara todos los poderes para llevarlo a cabo y liquidar la empresa; y, encima, el gobierno de la Generalitat asegurada que su marcha les ha cogido por sorpresa.
Sobre el futuro de la empresa tampoco hay nada mínimamente claro ya que mientras la Generalitat quiere que la empresas productoras que han de intervenir en la privatización de la programación paguen por las franjas que gestionen, éstas contestan que ni pensarlo. Las empresas productoras no solo quieren cobrar por la gestión de franjas, ya que saben que la publicidad casi no existe, sino que que niegan a dejar los pagos en manos de RTVV y quieren que sea la Generalitat quien haga frente a los pagos, y por adelantado.
El recuento de insensateces podría ser bastante más largo ya que los esbozos aquí apuntados, explicados con detalle, acabarían en caricatura. Sea como sea, y sin negar que hay mucho de mala fe en lo que está sucediendo, la imagen para entender la mayoría de cosas que están pasando es la del mono al frente de la cabina de mandos y la nave a punto de estrellarse. La única certeza es que lo que está por venir será peor y más surrealista que todo lo conocido.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un gran resum de la situació, sí senyor. Ànim!! Monos pilotant l"sputnik, açò és C9 i el Departament d"Esports, en concret, ple d"incompetents i apesebrats del PP i de Jaraba. Ara que se"n va, "veo dolor", Carlitos Egea, Pepito Mascarell, Juanjito Romero, David Torres, Javi Doménech, Luis Urrútia, Nacho Cotino: massa gent incompetent pa colocar los a tots amb la està caiguent!!

Luis Lizarán dijo...

Estupenda crónica. Es curioso, pero a mi siempre me ha parecido también que un mono conducía un autobús en el que viajábamos todos nosotros. Algunos de los pasajeros son conductores de camiones, de furgonetas de reparto, de taxis, pilotos de F1. No importa, "ellos" han decidido que sea un mono el conductor, y vamos por una carretera llena de curvas, con la certeza de que nos estamparemos pronto...

Luis Lizarán dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.