domingo, 30 de diciembre de 2012

Tres años de Jaraba, demasiado para RTVV (y III)


José López Jaraba entrando en los juzgados de Paterna para declarar sobre el "caso Sanz" (Foto: EFE)

Entrega final, la tercera, de la trayectoria  (2009-2012) de José López Jaraba como director general de Radiotelevisión Valenciana (RTVV). Sería muy interesante poder rematar este triple artículo con una entrevista a López Jaraba. La petición está cursada, veremos. Este "post" se centra en su fracaso en las cifras de audiencia, en la poca transparencia de su gestión y en distintas cuestiones que tienen que ver con temas laborales, pasando por el inmenso escándalo del "caso Sanz": el caso de su número dos, Vicente Sanz, acusado judicialmente de abuso sexual por parte de tres periodistas que aseguran haber advertido de los hechos a López Jaraba, cosa que éste niega.
Empezamos:

6. SU AUDIENCIA.
Los tres años de José López Jaraba como director general de RTVV han sido de desplome en las audiencias. Absoluto desplome. Cierto es que la audiencia se ha fragmentado mucho en estos últimos años pero la caída de Canal 9 (igual que  Ràdio 9 que está en cifras poco más que testimoniales) no tiene parangón. Como en otros campos, la falta de transparencia ha caracterizado la tarea de Jaraba en hacer públicas las audiencias. De todas formas, los números que se conocen no dejan lugar a dudas. Veamos. Cuando su antecesor, Pedro García, llegó al cargo en 2004 la audiencia media de la cadena estaba en el 17%; cuando se fue era del 11'8. Esa es la cifra que heredó Jaraba. Cuando se cierre 2012 difícilmente la cuota de Canal 9 llegará al 5%. Muy poco. Eso quiere de decir que de cada cien valencianos que están delante de la televisión solo cinco optan por Canal 9, mientras 95 no lo hacen.
Julio de 2012 registró la audiencia más baja de la "era Jaraba", un 4'2%. Con el añadido de que los otros dos canales de la cadena, "9/2" y "9/24", no superaron el 0'4 y el 0'5% respectivamente. El 4'2 de Canal 9 situaba a la televisión pública valenciana en el puesto número 11 de los 12 canales autonómicos que funcionan en España, solo por encima de la Televisión Autonomica de Murcia que, por cierto, ya ha cerrado.
Los análisis de audiencia acostumbran a ser relativos. Muchas veces, un éxito de audiencia se basa en malos productos, la conocida "telebasura" (ese concepto que solo no entienden los que la hacen), y, en cambio, cifras más modestas se "venden" como consecuencia de una apuesta por espacios más complejos, menos de masas y de más calidad. Es evidente que la caída en audiencia de Canal 9 no responde a esta última razón.
¿Que podía haber hecho que no hizo?
Las dificultades presupuestarias de RTVV está claro que limitan las posibilidades de acción de un responsable televisivo a la hora de confeccionar una parrilla de calidad y competitiva en audiencia, pero eso no es excusa en el caso de Canal 9. Empezando por apostar por unos informativos de calidad que, en lugar de estar en el 10% de audiencia, estuvieran en el 20%,  no es cuestión de dinero. Como no lo es programar espacios de reportaje o de debate alrededor de cuestiones sociopolíticas candentes. Eso sí, han de ser veraces, comprometidos y plurales, justo lo que no han sido nunca los de Canal 9. El plus en prestigio que este tipo de programas informativos supone para una cadena no se puede despreciar a la hora de situarla en la lucha por la audiencia. Promover la producción propia, arriesgar en los formatos hechos por gente de la casa o por productoras valencianas hubiera significado dar con formatos que pudieran conectar con la ciudadanía valenciana y, sin gastar de más, hubieran dado mejor resultado que, por ejemplo, las habituales series americanas vulgares y antiguas. Además si todo lo gastado en las inútiles retransmisiones de la Fórmula 1 se hubiera invertido en producción de programas, seguro que algún punto más de audiencia se hubiera arañado.

José López Jaraba hace una loa de la calidad de los informativos de Canal 9, en concreto sobre el tratamiento del "caso Gürtel", ante la Comisión de Control de RTVV de Les Corts Valencianes.

7. SU OPACIDAD.
La misma falta de transparencia a la hora de dar a conocer los datos de audiencia se ha repetido en todos los demás aspectos de la gestión de López Jaraba. Ha sido opacidad con los trabajadores, con el Comité de Empresa, con el Consejo de Administración, con la Comisión de Control de RTVV de Les Corts y con los medios de comunicación en general.
Contra la obligación de transparencia absoluta que ha cumplir un servidor público, Jaraba ha dado siempre el "no" o la callada por respuesta cuando desde alguna instancia se le han pedido explicaciones.
Sobre el contrato para la retransmisión de la visita del Papa a Valencia en 2006, que está relacionado con el "caso Gürtel" por los sobreprecios que se pagaron, Jaraba llevó su negativa a explicarse hasta Les Corts donde se escudó en que el caso estaba "sub iudice" y, además, había cláusulas de confidencialidad. La misma actitud cerrada y obstruccionista la tomó con los contratos para retransmisiones deportivas como la Copa América o la Fórmula 1, la compra de reportajes a productoras externas a precios muy superiores a los de mercado, las contrataciones de personal de confianza como Fernando Quintela, los planes de viabilidad para el futuro de la empresa, los contratos con auditoras externas para que estudiaran la estructura de la empresa y sus posibles cambios, el ERE que había de despedir a 1.200 trabajadores...  Todo en Jaraba ha sido siempre operar tras un manto de silencio impropio de un administrador público. Por ser opaco lo fue hasta con el "caso Sanz", una denuncia de tres periodistas de la casa contra el secretario general de RTVV, Vicente Sanz, a quien acusaban de acoso (luego abuso) sexual. Nunca dio en esta cuestión una información suficiente y fiable... Aunque eso lo veremos en un próximo punto.
¿Qué podía haber hecho que no hizo?
Poner luz en todo lo que fueron sombras, transparencia en todo lo que fue ocultación. Jaraba debería haber ejercido su tarea dando cuenta de todo a la ciudadanía que era quien le pagaba. Lo tenía que haber hecho dando facilidades de información a todos los niveles de control que empezando por el Comité de Empresa están para garantizar el buen funcionamiento de la empresa. Lo debería haber hecho dando la cara de forma periódica ante los medios de comunicación. Una empresa pública ha de tener despachos con paredes de cristal. Ese era el reto de Jaraba y, por eso, su suspenso es total y absoluto. En una empresa como RTVV las cláusulas de confidencialidad son inaceptables y cuando Jaraba tropezó con ellas su deber era buscar la fórmula para hacer llegar toda la informacion al ciudadano como fuese.

8. SU ERE
José López Jaraba, la persona que defendió que la privatización era un mal negocio para RTVV y que todavía en 2011 negaba la posibilidad de tener que reducir plantilla con un ERE, pasará a la historia del periodismo español como el responsable del mayor despido colectivo en un medio de comunicación en España. Y todo sin dar nunca explicaciones de nada a nadie.
El proceso empezó y se desarrolló siempre de espaldas a la propia empresa. Dos consultoras ajenas a la casa hicieron los dos trabajos que desembocaron en el despido de los 1.198 trabajadores. Primero PriceWaterHouse elaboró un informe que aseguraba que era necesario un ERE, después "Garrigues Abogados" concreto como iba a ser, a cuantos iba a afectar y cuales serían sus nombres. Todo se pretendió que fuera aparentemente limpio, aséptico, técnico pero resultó todo lo contrario. "Garriges" aseguró que su ERE respondía a los resultados del informe de "Price" y éstos se desentendieron de la fiabilidad de su trabajo asegurando que todos los datos se los había facilitado la dirección de RTVV.
Bien avanzado 2012, mientras todo estaba ya más que perfilado, Jaraba seguía diciendo públicamente que no se sabía nada, que él desconocía absolutamente lo que estaba elaborando "Garrigues Abogados". La realidad es que el pasado verano el misterio, pese a que ni el Comité de Empresa, ni el Consejo de Administración recibían ninguno tipo de información por parte de la empresa sobre el ERE, las listas de afectados ya circulaban de los despachos de la Generalitat, a los de RTVV y vuelta a la Generalitat. Cada cual decía la suya, cada cual hacía su aportación. Finalmente fue el despacho de "Garrigues Abogados" quien tuvo que parar tanta ida y venida, recordando que debían ser ellos quienes defendieran el ERE en los tribunales y, por tanto, un mínimo rigor era imprescindible.
La única información que trascendía llegaba  a través de filtraciones periodísticas. La prensa más afín a la dirección de RTVV y al PP, "El Mundo, "Las Provincias" y "ABC", se encargaban de hacer públicos datos siempre parciales que iban dejando pistas. Jaraba, a la vista de lo públicado, lo negaba todo. Finalmente, la mayoría de extremos se han confirmado y si ha habido baile de fechas ha sido más por problemas de última hora que por otra cosa. Luego, las cosas se sabían.
Más allá de lo discutible que resulta poner en marcha un ERE de las características del que se ha diseñado para RTVV, el proceso ha sido una especie de tortura para la plantilla de trabajadores que nunca han sabido qué información era buena y cual no lo era, qué les iba a deparar el futuro y en base a que circunstancias. López Jaraba jamás ha mostrado un mínimo de sensibilidad con relación al estado emocional en el que su plan estaba dejando al grueso de trabajadores.
Tampoco en el momento de la negociación con el Comité de Empresa, un episodio que no pasó de ser un puro trámite, la dirección de la empresa mostró receptividad alguna ante las propuestas de los representantes sindicales. La posibilidad de aplicar medidas que resultaran menos traumáticas para la plantilla, buscar fórmulas de despido incentivadas o prejubilaciones, contratos a tiempo parcial, incrementar la producción propia, subir los índices de productividad, adaptar la rejilla de programación a las nuevas necesidades, recortar sueldos,... nada fue seriamente considerado. La negociación con el Comité no sirvió para nada. Todo estaba ya decidido.
Por si faltaba algo, se expedientó con el máximo rigor a los trabajadores que protestaron y, para rematar, Jaraba abandonó el barco la misma semana que habían de comenzar los despidos.
¿Qué pudo hacer que no hizo?
Lo primero que tocaba hacer era ser claro en los planes que se tenían. Decir la verdad desde el primer momento y negociar de manera sincera con los representantes sindicales, con los trabajadores en definitiva. Las filtraciones se tenían que haber evitado ya que hicieron mucho daño anímico a la plantilla. La manera de evitarlas no podía ser otra que ser transparente. Los estudios que han dado lugar al ERE, así como el mismo ERE, se tenía que haber hecho por técnicos de la casa. Más allá de esto, era obligado que el plan tuviera visos de ser una garantía de futuro para RTVV, y eso no se ve por ningún lado. La espantada de Jaraba en el último momento define su implicación en el proyecto que tenia entre manos.

9. SU SANZ
Si siendo director general de una empresa, tu número dos es denunciado judicialmente por acoso sexual (después la juez amplió la acusación a abuso sexual), tú no puedes permanecer indiferente, ni adoptar una actitud neutral. Esta es, como mínimo, la culpa que persigue a López Jaraba  en el llamado "caso Sanz". La denuncia de tres periodistas al secretario general de RTVV, Vicente Sanz, por acoso sexual se conoció el 23 de febrero de 2010. Ese día lo publicó "El País". Jaraba reconoció conocer el caso desde once días antes. No tomó ninguna decisión. Lo único que sucedió, una vez el caso explotó en los periódicos, es que, "a petición propia para poder defenderse mejor", Vicente Sanz fue suspendido cautelarmente de sus funciones. Ante la Comisión de Control de RTVV de Les Corts, Jaraba definió su comportamiento como "discreto, modélico y prudente". Argumentó que cuando tuvo noticia de los hechos le preguntó directamente a Sanz pero éste se lo nego todo. Apeló Jaraba a la presunción de inocencia, pero pasó por alto que él no podía creer a Sanz cuando ya había visto uno de los vídeos grabados por las denunciantes en el que su secretario general se masturbaba en su despacho.
La juez del caso llamó a Jaraba como testigo para aclarar cual era verdaderamente su grado de información sobre  lo que estaba pasando y desde cuando lo sabía. Las denunciantes explicaron en el juzgado que llevaban meses intentando hablar con el director general y que éste sabía perfectamente cual era la cuestión que querían tratar, que siempre les había dado largas, que incluso había dicho estar enfermo para saltarse una cita concertada y que no les contestaba a los mensajes. Ante el tribunal, López Jaraba negó con todo tipo de argumentos su conocimiento previo, incluso apeló al olvido de determinadas circunstancias que le hubieran podido incriminar.
Finalmente, tuvieron que pasar más de tres meses para que se abriera expediente a Sanz pero, se usó la excusa de que ya había un proceso penal en curso, para archivarlo. Así que en junio de 2011,  Vicente Sanz pudo jubilarse con el expediente limpio y se le acabó reconociendo una indemnización de casi 20.000 euros. Él pretendía conseguir mucho más dinero en virtud de una cláusula de su contrato por la que disfrutaba de un blindaje especial, contrario a la ley, que tenía el aval del propio Jaraba. Los tribunales lo echaron para atrás.

Esta es la versión que ofreció el director general de RTVV, José López Jaraba, al inició de su comparecencia parlamentaria sobre el "caso Sanz"


Así le preguntaba la diputada del PSPV, Nuria Espí. Esta fue su bateria de cuestiones.



 Estas fueron las contestaciones de López Jaraba a las preguntas de Espí y otras portavoces. A  continuanción quien habla es la representante del PP, Sagrario Sánchez.



En una segunda comparencia de López Jaraba, así se dirigió a el Mònica Oltra, portavoz de Compromís.

¿Que podía haber hecho que no hizo?
Para empezar, un director general ha de ser responsable absoluto de todos sus nombramientos y el hecho de que Vicente Sanz, con todo el currículum que arrastraba, fuera su secretario general, dice mucho de su valor como máximo responsable de RTVV. Sanz no aguantaría ni un minuto como número dos de nadie que pusiera la honradez como primera condición para un servidor público. Más allá de esto, Jaraba debería haber fulminado a su subordinado desde el mismo instante que dice tener noticia de los hechos y haber puesto toda la fuerza de RTVV en perseguirlo judicialmente. En el orden interno, el expediente debería haber servido para conocer la cantidad de complicidades que Sanz tejió a su alrededor para poder hacer lo que hizo. Una vez conocidos los cómplices o encubridores también ellos deberían haber sido sancionados con el máximo de dureza.
En cuanto a la gran diferencia que hay entre su versión y las de las denunciante sobre si sabía o no sabía lo que estaba pasando, Jaraba debería haber hecho un esfuerzo para aclararlo todo ya que el caso es de una gravedad enorme. Sería propio de un miserable que los tribunales acabaran demostrando que sabía más de lo que dice.

10. SUS EXPEDIENTES
Todo lo que se tardó en expedientar a Vicente Sanz por un caso de triple abuso sexual fue velocidad a la hora de expedientar a 48 trabajadores que, el 16 de julio de 2012, cuando se hizo público que el ERE iba a afectar al 75% de la plantilla entraron en el plató de informativos. En ese momento el plató estaba vacío, nadie pidió que fuera desalojado y, con el sitio ocupado, cuando llegó la hora de iniciar el "Notícies 9 1ª edición", el informativo no se hizo. No hubo violencia, ni desperfectos pero la falta se calificó de muy grave y la sanción fue de dos meses de empleo y sueldo para los expedientados. Entre los sancionados estaba la práctica totalidad del Comité de Empresa con lo que se dejó en precario el derecho a los representantes sindicales que tiene todo trabajador. Para salvar la cara, a los miembros del Comité se resolvió aplicarles la sanción con un mes de retraso. Los afectados llegaron a abandonar la empresa pero cuando llevaban casi una semana en su casa, la dirección de RTVV reconsideró su decisión, como siempre sin explicación alguna. Se decidió que los sancionados podían volver a su puesto de trabajo y dejar el cumplimiento de la "pena" para después de la aplicación del ERE, de forma que solo la deberían cumplir los que permanecieran en la empresa.
¿Qué podía haber hecho que no hizo?
En este caso era una cuestión de simple proporcionalidad. Se trataba de entender la situación anímica por la que estaban pasando los trabajadores y ser tolerantes con su protesta. Se podía haber dejado pasar o limitar el expediente a una falta leve que se solventara con apercibimiento y poco más. Unos profesionales que llevan dos años bajo la  "espada de Damocles" de su despido después de más de 20 años en la casa merecían más comprensión. Jaraba, de puertas afuera, ha lamentado siempre lo duro de la situación para la plantilla de RTVV. De acuerdo con ese sentimiento lo pertinente era no haber sancionado u optar por la más leve de las penas.

11. UN DEFECTO...
El gran pero a la labor de Jaraba en RTVV, y de él salen todos los demás extremos que explican su pésimo balance, es que de hecho siempre despreció a los trabajadores y a sus representantes sindicales. Se negó siempre a reunirse con el Comité de Empresa y, lo que es peor, siempre ignoró sus opiniones, sus peticiones y sus propuestas. Entre estar al lado de aquellos a quien debía dirigir o ser un simple agente político de quienes lo habían nombrado optó por la segunda opción. Es posible que tal postura le haya permitido estar más tiempo en su despacho de director general pero está muy claro que no le ha servido ni para haber hecho una buena radio y una buena televisión públicas, ni para poder decir que ha servido con lealtad a la ciudadanía ni al país, ni para poder salir con la cabeza alta. Estar al lado de sus trabajadores le hubiera aprovechado, al menos, para no tener que pasar el mal trago que pasó justo después de su simisión cuando se vio encerrado en un ascensor con cuatro de sus antiguos empleados. En ese escaso metro cuadrado tuvo que escuchar, porque se la echaron a la cara, toda la vergüenza, el dolor y la pena que siente la inmensa mayoría de la plantilla de RTVV por haberlo tenido de jefe.

... Y UN EXCESO.
Fue en el pregón de las fiestas del 750 aniverasrio de la fundacion de Benissanó. Son un par de frases que dan una pista del pensamiento profundo de José López Jaraba. Estaba refiriéndose al esfuerzo de los hombres de Benissanó y añadió con una sonrisa "...ah! y también las mujeres, no vaya a ser que se nos enfade la Pajín". No contento con eso, avanzado el discurso, y después de glosar el valor cultural de los "bous al carrer" remató con una referencia a los que no están de acuerdo con esta fiesta "... pero seguro que vendrán los imbéciles de siempre que están en contra". Dos puntualizaciones, como mínimo,  muy desafortunadas.

José López Jaraba (der.) junto a su jefe de gabiente, Víctor Charneco. (Foto: EFE)

A modo de remate de la serie, un par de citas que denotan que, al menos en la teoría, López Jaraba sabe distinguir el periodismo de lo que no lo es. Cosa que da pie a pensar que el balance su gestión es todavía más negativo, puesto que si sus errores no se pueden atribuir al desconocimiento ya solo queda la mala fe.
Recuérdese, por ejemplo, una comparencia parlamentaria de finales de 2010 en la que glosaba la calidad de los informativos y su no dependencia del poder con estas palabras: "no se sostiene ninguna acusación sobre manipulación o parcialidad en los informativos de RTVV [...] que siguen criterios de información y solo información". Comparese lo dicho con lo que escribió un par de años antes en un artículo incluido en el libro "Los secretos del nuevo periodismo":

"He aquí de nuevo el ejemplo del ensanchamiento de la brecha entre el nuevo y el viejo periodismo: la a veces insoportable connivencia con los poderes públicos, un barniz que el lector exigente empieza a repudiar. Porque una cosa es la ubicación de principios crítica y otra el silencio sospechoso o el vocerío propagandístico, más sospechoso aún."

Llamativo, ¿no?.
Este artículo lo escribía junto a quien ha sido su jefe de gabinete en RTVV, Víctor Charneco. Dos detalles sobre Charneco que tampoco dejan en buen sitio a Jaraba: uno, pese a que no se puede decir que Víctor Charneco sea un autor reconocido y a que Canal 9 no cubre jamás la presentaciones literararias en Madrid, sí se envió un equipo a la capital de España cuando Charneco presentó una novela, su primera novela. Dos, Víctor Charneco cesó en su cargo en RTVV unos meses antes de la dimisión de Jaraba con lo cual consiguió una indemnización que, de haberse ido junto a su jefe, no hubiera cobrado.

Quiero acabar por donde empecé esta serie de tres artículos sobre la trayectoria de Jaraba en RTVV, por la pésima entrevista que dos periodistas del diario "ABC" le hicieron cuando dejó el cargo de director general. Esa entrevista, sin las preguntas que tocaba hacer, con preguntas a mayor gloria del entrevistado y sin repreguntas, fue lo que me movió a intentar entrevistar a Jaraba y, al no conseguirlo, a volcar los datos de que disponía en este perfil por triplicado.
En el mismo artículo antes mencionado y escrito junto a Charneco, Jaraba hablaba de lo que son las malas entrevistas. Es como si supiera la que le estaba esperando en "ABC" para cuando abandonara RTVV. Supongo que en su día los dos autores de la entrevista no leyeron la acertada reflexión de Jaraba sobre las "entrevistas basura" (eso lo digo yo):

"Preguntas pactadas, preguntas que se omiten, miedos del entrevistado, cuestionarios por adelantado o simple falta de tiempo están fomentando la llamada “entrevista blanca”, una suerte de rueda de prensa leída que el protagonista concede a un solo periodista".

Lo dicho. Visto lo visto, y para hacerle la entrevista que merece, le pedí cita a José López Jaraba. Vamos a ver si después de fiestas tengo suerte y nos podemos ver.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabona, Julià per l"extraordinari treball d"investigació. Qué important i necessari és contar les coses explicant el context en que es mouen estos desvergonyits apessebrats de la política. Un abraç i, de nou, enhorabona. Està clar que eres millor periodista que locutor de programetes de vela, de carreres populars o altres esports de corral! Recupera"t!!

Fani Grande dijo...

Brutal, el post. Y penós, el personatge... Enhorabona, Julià, cal que es sàpiguen totes estes coses :-)

carles candela dijo...

Ojalá algún día se pueda realizar dicha entrevista

Anónimo dijo...

La meua més sincera enhorabona Julià, extraordinari treball, contundent, clarificador, sense pels. de l'1 al 10 - UN 10

Vicent Climent Ferrando dijo...

Encertadíssim, com tots els que has escrit sobre aquesta maleïda empresa. La situació demana a crits una recopilació de tots els articles publicats per poder vore la magnitud de la desfeta i el nivell del delicte.

Amparo dijo...

Ojalá, algún día pueda pagar todo el mal que ha hecho este personaje y todos los demás a tantas familias y a la c. Valenciana.

Anónimo dijo...

They are always trying to innovate new ems items to use!


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