jueves, 27 de diciembre de 2012

Tres años de Jaraba, demasiado para RTVV (II)


José López Jaraba durante una comparecencia parlamentaria ante la Comisión de Control de RTVV (Foto: Levante)

Segunda entrega de mi particular visión de la trayectoria de José López Jaraba al frente de Radiotelevisió Valenciana desde mediados de 2009 a finales de 2012. Mi pretensión era hacerle una entrevista pero, lamentablemente, no ha sido posible (de momento). Ante tal imposibilidad me he decantado por este extenso perfil a una sola voz, la mía, cosa habitual cuando se intenta poner en común datos u opiniones con personas que han ocupado altos cargos con el Partido Popular. Nunca dan la cara, lo cual dice mucho de su concepción de la democracia, el servicio público y de la confianza en los propios argumentos. Ojalá esto pudiera ser una conversación para poder plantear como preguntas todos los argumentos que siguen y López Jaraba pudiera dar cumplida respuesta. No pierdo la esperanza, ni de eso, ni de ver RTVV convertida en el medio de comunicación público y de prestigio que no ha sido estos últimos años.

1. SU NOMBRAMIENTO.
José López Jaraba fue elegido en agosto de 2009 director general de RTVV por parte del Consell presidido por Francisco Camps sin respetar la ley. La Ley de Creación de RTVV marcaba que tenía que ser el Consejo de Administración del Ente el que propusiera su nombre pero el gobierno de la Generalitat se saltó el precepto y le puso a Jaraba la coletilla de "director general suplente" para salvar la cara. Unos meses después, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana declaró nulo el nombramiento de su antecesor, Pedro García, que había sido escogido también directamente por el gobierno sin respetar el papel del Consejo de Administración. El aterrizaje de López Jaraba ya no se puede decir que fuera ejemplar.
¿Qué podía haber hecho que no hizo? Negarse a ser elegido de forma irregular, empezar planteando una condición tan simple como necesaria: entrar con buen pie, sin trampas... y si no, pues no entrar. Era director del Canal 9/24, quedarse allí tampoco hubiera sido una mala posibilidad.

2. SUS NOMBRAMIENTOS.
Los nombramientos de Jaraba fueron en la línea de que todo siguiera igual después del mandato de Pedro Garcia que, no se olvide, venía de ser el responsable de propaganda de Francisco Camps. Al frente de Canal 9 situó a Lola Johnson, que era hasta entonces la jefa de Informativos, y de director de Ràdio 9 nombró a Lluís Motes, también exresponsable de Informativos y Deportes de Canal 9. Tanto la gestión de Johnson como la de Motes estaban plagadas de casos de manipulación informativa, denuncias por parte de los trabajadores, los sindicatos y las asociaciones profesionales. La trayectoria de ambos al frente de los informativos de la cadena era un continuo de casos de desinformación a favor de los intereses de Francisco Camps y el Partido Popular. De Motes no hay más que recordar la burda manipulación del accidente del Metro unos días antes de la famosa visita del Papa. En cuanto a Lola Johnson, ella fue quien controló con mano de hierro todo lo relativo al tratamiento del "caso Gürtel" en Canal 9; un "caso Gürtel" que fue escondido, silenciado, manipulado, ignorado sin el más mínimo empacho por parte de Johnson, ya incluso desde la dirección de la cadena. Pues bien, después de todo eso y mucho más, Motes y Johnson fueron los elegidos por Jaraba para dirigir respectivamente, Ràdio 9 y Canal 9. Más allá de estos altos cargos, los puestos intermedios de los departamentos de Informativos se han llenado de comisarios políticos y los programas de contenido informativo, igual. Nombres como el de Xavier Carrau, como responsable de la tertulia matinal de Canal 9 o de Isabel Durán, la periodista madrileña, para dirigir el espacio de "Debate" son ejemplo elocuentes. Sus nombres, de todas formas, no son más que la punta de un iceberg compuesto por unos equipos de edición al frente de todos los noticiarios que siempre han acreditado su servicio al PP, a la vez que su desprecio por el pluralismo y la democracia informativa. Es más, ya en la parte final de su gestión al frente de RTVV, y precisamente para sustituir a Motes, José López Jaraba, la última directora de Ràdio 9 que nombró fue Nuria Romeral que venía, ni más ni menos, que de ser la responsable de comunicación y propaganda del gobierno de Francisco Camps y que se había quedado sin trabajo al dimitir éste.  
¿Qué podía haber hecho que no hizo? Romper con el pasado, empezar a nombrar máximos responsables de las cadenas a personas que pudieran presentar expedientes profesionales sin manchas, no seguir con los mismos nombres de siempre que lo único que garantizaban era más de lo mismo, y siempre malo. Consultar a las plantillas sobre posibles nombramientos, tampoco hubiera estado mal. De todas formas, solo que no hubiera perseverado en la clásica filosofía de la casa de, ante la duda, nombrar siempre al más malo, ya hubiera estado bien.

Este vídeo recoge una protesta del Comité de Empresa, junto a un grupo de trabajadores, ante el despacho de la dirección de Informativos por la manipulación de los hechos de la llamada "Primavera valenciana". Por la red, este vídeo circuló como "protesta de los periodistas de Canal 9..." No es exacto. En las imágenes se puede ver como buena parte de los redactores del departamento siguen a su trabajo con toda normalidad mientras se desarrolla la protesta justo a su lado. No es extraño, desde 1997, momento en el que se produjo la primera gran depuración de periodistas en Canal 9, los componentes de la Redacción de Informativos, en su inmensa mayoría, han mantenido una actitud seguidista y todo aquel que ha planteado algún "problema" ha sido despedido o depurado. López Jaraba, en sus tres años de gestión, no solo no ha hecho nada por revertir esta situación sino que la ha reforzado con sus nombramientos.


3. SUS CONTRATACIONES.
La política de contrataciones durante los tres años de Jaraba tampoco tienen desperdicio. La estrella fueron los tres reportaje comprados por casi 650.000 euros a la productora Triskel Audiovisual, vinculada a quien después sería director de antena de RTVV, Fernando Quintela. Fueron tres reportajes de contenido ultraconsevador y de muy bajo presupuesto de elaboración. Canal 9 solo ha emitido el dedicado al juez Garzón, que ya había ofrecido "Intereconomía TV" con anterioridad. Los dedicados a Alfredo Pérez Rubalcaba, líder del PSOE, y a los GAL no han llegado a emitirse en Canal 9, aunque sí en "Intereconomía TV". La dirección de RTVV asegura que el precio final no es el que consta en el contrato ya que se renegoció pero no ofrece datos. El caso es que cada trabajo salió oficialmente por más de 200.00 euros, cuando el precio de mercado en ningún caso supera los 10.000.
De "Intereconomía TV" contrató Jaraba al mencionado Quintela como director de Antena poco depués de la compra de los reportajes. Quintela llegó en septiembre de 2011, fichó colaboradores, se llevó a Lluís Motes de asesor y poco más de medio año después tuvo un hijo en Madrid y dejó de aparecer por Valencia. Cesó antes de cumplir un año en el cargo. De los resultados de su gestión nadie ofreció explicaciones. Jaraba , por supuesto, nunca aclaró nada.
Con López Jaraba a los mandos de RTVV, Canal 9 tuvo de presentador de las retransmisiones de Fórmula 1 al periodista argentino, Víctor Seara, que durante dos años llegó a cobrar casi 11.000 euros mensuales. Era una herencia de los tiempos de Pedro García pero se mantuvo. Jaraba justificaba la presencia de Seara diciendo que "Ecclestone [el mandamás de la Fórmula 1] quería un periodista de prestigio".
La gestión del reciente exdirector general de RTVV al frente de la empresa se ha caracterizado también por contratar con empresas externas, y por mucho dinero, tareas para la cuales había expertos en la casa. Así, la realización de la página web de RTVV se adjudicó a Advanced Media, una empresa propiedad de José Manuel Nieves, antiguo compañero de trabajo de López Jaraba. El precio, casi 400.000 euros. En este mismo apartado podríamos incluir los dos encargos a PriceWaterhouse y Garrigues, respectivamente, para que redactaran un plan de futuro de la empresa, los primeros, y el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), los segundos. Fueron más de 300.000 euros.
¿Qué podía haber hecho que no hizo? Básicamente confiar en los profesionales de la casa, encargarles a ellos los trabajos de máxima responsabilidad. Tal decisión hubiera supuesto mayor implicación por parte de la plantilla, más espíritu de equipo, más ahorro y, por supuesto, más calidad. Quizá hubiera dispuesto hasta del dinero necesario para la renovación tecnológica que precisa la empresa. Cierto es que de comportarse así gente externa a la casa pero próxima a él hubiera dejado de ganar mucho dinero pero, supongo, que Jaraba no estaba al frente de RTVV para enriquecer a sus amigos. Para lo que sí estaba era para fomentar el desarrollo de la industria audiovisual valenciana que está llena de guionistas y técnicos que se debaten entre el exilio y el cambio de oficio. Tampoco lo hizo.

4. SUS CUENTAS.
Aunque las cifras jamás han sido exactas por la poco transparencia de los distintos máximos responsables de RTVV y por la contumacia en la ocultación por parte del Partido Popular en Les Corts Valencianes, cuando José López Jaraba llegó a la dirección general, la deuda de RTVV rondaba los 1.000 millones de euros. Tres años después está por encima de los 1.200 y las cuentas nunca han salido claras. La vieja práctica de ir pidiendo nuevos préstamos para pagar los prestamos que vencían se ha mantenido hasta el punto de que, en algunos casos, como el del alemán Dekabank Girozentrale, ha habido bancos que se han negado a renegociar deuda.
Los presupuestos  con los que ha contado Jaraba  para su trabajo se han ido reduciendo. Empezó con 200 millones para 2010 y ha acabado con 150. Para 2013, ERE mediante, estará cerca de los 90. Las restricciones presupuestarias no han propiciado durante estos años ni un incremento de la producción propia, ni la apuesta por dar trabajo a las productoras valencianas a través de productos de presupuesto ajustado. Los platos del Centro de Producción de Programas de Burjassot han pasado de la infrautilización a su casi inutilidad, mientras las productoras valencianas dejaban de contratar con la televisión autonómica, no cobraban lo que se les debía y, en muchos casos, se veían obligadas a cerrar. Aquella proclama inicial de López Jaraba al llegar al cargo de "...valoramos el talento y la dedicación de los profesionales de la Comunitat y queremos contribuir a la pervivencia del sector en unos tiempos difíciles [...] la televisión autonómica ofrecerá a los profesionales una plataforma en la que dar a conocer su trabajo" quedó rápidamente en papel mojado. 
¿Qué podía haber hecho que no hizo? Elaborar un plan de viabilidad para la casa que, en paralelo a la mejora y democratización del producto, asegurará su futuro en base a un pacto con los trabajadores. Ser capaz de comprometer  al gobierno de la Generalitat en un plan de financiación que pasara por una "despartidización" de RTVV para asegurar que fuera el sentimiento de utilidad por parte de los ciudadanos lo que diera sentido a su mantenimiento. Que algo tan simple suene a ciencia ficción da una idea de como estamos y de cual ha sido el balance de los tres años de Jaraba en RTVV.

5. SU INFORMACIÓN.
Nada es peor para un periodista, profesión que consta en el currículum de José López Jaraba, que dirigir un gran medio de comunicación y ponerlo al servicio de la manipulación informativa, la censura y  un partido político, el PP, y sus dirigentes. Si además, el medio en cuestión es público, todavía peor. Los tres años de Jaraba al frente de RTVV han llevado hasta las casas desinformación pura y dura. No es que se trate de una novedad. Jaraba, en este sentido, ha operado de forma similar a  como antes lo habían hecho Jesús Sánchez Carrascosa, Genoveva Reig, José Vicente Villaescusa o Pedro García. En su caso, el hecho de que, políticamente, el PP se haya visto metido en más líos y escándalos que nunca ha propiciado todavía más su evidente tarea desinformativa. El "caso Gürtel" ha sido un monumento a la censura. El silencio alrededor de la cuestión ha sido propia de los regímenes totalitarios.


Así es como cubrió en su día el "Notícies 9 1ª Ed." la decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana de seguir su proceso contra Francisco Camps, en ese momento, president de la Generalitat. Lo que era una decisión negativa para Camps se convirtió en un gran vídeo de  desagravio para el President. En una información de 3'15 segundos, hay 29" para los socialistas y todo lo demás, a favor de Camps. Lo peor es que sobre la noticia en si y sobre el fondo del "caso Gürtel" no se dice ni palabra.

Pero ha habido mucho más y no ha sido solo manipulación, ha sido censura de la peor especie. En el "caso Cabanyal" la versión del ayuntamiento de Valencia ha valido mil veces más que las opiniones de los vecinos y las sentencias judiciales se han dado o no en función de a quien favorecían los tribunales; en la "primavera valenciana" las protestas estudiantiles se han presentado como acciones violentas mientras las cargas policiales se han escondido todo lo posible; los pésimos datos económicos del País Valenciano se han ignorado y se han emitido como datos positivos las cifras que no demostraban otra cosa que verdaderos desastres de gestión; la desaparición del sistema financiero valenciano (CAM y Bancaixa) se ha planteado como un detalle más de la crisis del sistema financiero español y no se ha explicado absolutamente nada de la responsabilidad de los gobiernos de la Generalitat; el aeropuerto de Castelló, todos los casos de corrupción de Alicante, la reciente sentencia contra un diputado del PP como Pedro Hernández Mateo por prevaricación continuada, la cuerda de imputados del PP en Les Corts,... En fin, la lista sería larguísima. Cada dato es una afrenta al periodismo, una burla a la ciudadanía y un torpedo en la línea de flotación de RTVV.  
¿Qué  podía haber hecho que no hizo? Poner los departamentos de Informativos de Canal 9 y Ràdio 9 en manos de profesionales y no de mercenarios; gente que se guiara segun su criterio periodístico y no al dictado del Partido Popular y la Generalitat. Todavía más,  él, públicamente, se debería haber presentado como el "muro de contención" ante todo tipo de presiones externas y cumplirlo; ponerse del lado de los ciudadanos, los profesionales y la empresa que presidía y no dejar que desde ninguna otra instancia le dieran órdenes. Dar libertad a sus periodistas, cámaras, realizadores y demás. Recuperar el Comité de Redacción y comprometerse en el cumplimiento del Estatuto de Redacción, empezando por implicar a las redacciones en los nombramientos de sus responsables. En definitiva, haber aportado democracia, pluralismo y profesionalidad en lugar de  sectarismo, control partidista y mediocridad.

Próxima entrega, tercera y definitiva:  6. Sus audiencias./ 7. Su opacidad./ 8. Su ERE./ 9. Su "Sanz"./ 10. Sus expedientes./ 11. Un defecto y un exceso.

2 comentarios:

Luis Lizarán dijo...

Excelente repaso de la trayectoria del "cobardica" que ha dirigido nuestra triste empresa. Su penosa historia da para un libro de los gordos.
Estás haciendo un trabajo tan necesario como útil, que debería animar a otros colegas a seguir el camino de la denuncia. Hay muchas cosas que ya han sido contadas, pero quedan todavía muchas por contar...

Anónimo dijo...

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