sábado, 24 de noviembre de 2012

¿Un 80% a favor del referéndum? Pues es posible.

¿Cómo es el paisaje político catalán a las puertas de la elecciones autonómicas seguramente más trascendentales desde la recuperación de la democracia? Muy interesante, el paisaje es increiblemente interesante. Hay más inquietud que nunca, incluso preocupación. Ciertamente, la independencia es la palabra clave. Ni la economía, ni la corrupción pueden con la palabra estrella: IN-DE-PEN-DEN-CIA. No hablaré de lo que yo pienso sino de lo que he visto a mi alrededor durante las últimas 24 horas. Cierto es que mi "universo catalán" está bastante escorado a la izquierda y, sobre todo, es un círculo de amistades claramente preocupado por la política. Pero uniendo mi círculo al círculo de mis amigos el plano se abre y me parece que puede ser significativo.
La deblace socialista se imagina tan grande que incluso los que siempre han sido poco amantes de los socialistas sienten una cierta pena por Pere Navarro y su PSC. Algún buen amigo, fiel votante socialista desde 1984 justo en su estreno en las urnas, tiene decidido que esta vez no. Los periódicos están llenos de significados "socialistas" que han anunciado su "esta vez no". Los socialistas son poco españoles para los españolistas y poco catalanes para los catalanistas, no son fiable en lo económico y, por si faltaba algo, tienen un pobre candidato.
El mensaje de Artur Mas de erigirse en representante del proyecto soberanista ha calado más de lo que yo pensaba. Entre los independentistas situados bastante más a la izquierda de CiU hay mucha gente que duda. Votantes sobre todo de Esquerra Republicana que no lo tienen del todo claro, que piensan que si Mas tiene un mal resultado será el proceso hacia la independencia el que tropezará. Me parece que la mayoría de los dubitativos acabará apostando por ERC pero su misma existencia demuestra que la estrategia personalista de Mas ha sido un éxito. Cuando los convergentes dicen que hay muchos indecisos hablan de esto, cofían en esto.
Entre los españolistas, Ciutadans le está ganado terreno al PP. Los de Albert Rivera unen a su discurso antinacionalista catalán una imagen de partido nuevo y ajeno a la partitocracia que les puede dar muchos votos. La coincidencia en destacar la habilidad dialéctica de Rivera está muy generalizada, aunque yo solo le conozca detractores. En los barrios del cinturón de Barcelona hay muchísima cartelería de Ciutadans, no menos que del PP. No digo que sea un dato de gran significación pero ahi lo dejo.
Esquerra Republicana, a diferencia de otras elecciones, aparece con un perfil tranquilo, casi moderado. El fiel del independentismo se ha movido tanto que ERC ha perdido su pátina heterodoxa y rupturista. Oriol Junqueras no enamora pero parece sólido. Recuperarán voto de los tiempos de Carod pero, seguramente, les faltarán los más radicales para igualar sus mejores resultados. Iniciativa crecerá de los "exiliados" del PSC, mientras que nadie apuesta por la continuidad de Solidaritat en el Parlament; López Tena es percibido como muy falto de cintura. En cambio, la Candidatura d'Unitat Popular (CUP) puede ser la gran sorpresa.  Entre los menores de 30 años su resultado podría ser muy bueno. Han tenido una fuerte presencia en internet y han apostado abiertamente por un discurso alternativo y transgresor que les puede dar frutos. Entre los más jovenes hay muchos que se reconocen votantes de la CUP con un gesto que viene a indicar algo así como "¿y qué otra cosa te esperas que apoye?"
Además, resulta que el voto por correo ha aumentado un 45%, con lo cual igual resulta que la participación es más alta de lo esperado. Por tanto, acabo con una pregunta: ¿qué pasaría si acaba saliendo un Parlament en el cual más de 110 de los 135 diputados  reivindican la necesidad de un referéndum de autodeterminación? Yo diría que, como mínimo, el tren de la independencia no descarrilaría e iría a la búsqueda de la siguiente estación.

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