martes, 6 de noviembre de 2012

"Salvados" por Évole pero solo a medias

Jordi Évole, en el programa "Salvados", en plena entrevista con Iñaki Gabilondo. (Foto: La Sexta)

El "Salvados" que el pasado domingo el periodista Jordi Évole dedicó a la manipulación en las televisiones públicas estuvo muy bien pero, a diferencia de lo que me parecen habitualmente las entregas de ese programa, me dio la sensación de que estaba poco trabajado. Es evidente que mi condición de periodista de una de las televisiones públicas españolas, en concreto Canal 9, me convierte en juez y parte a la hora de emitir una opinión, pero el programa se quedó a medias.
Es verdad que el caso de TVE es ejemplar, y tenía que estar. Después de la manipulación de la vergonzosa época PP/Aznar/Urdaci los ocho años de PSOE/Zapatero/Llorente fueron una bendición. No se trata de poner esa época en un altar pero es que veníamos de tan abajo... Demostrar que se puede hacer una televisión pública libre del yugo gubernamental será de las cosas positivas por la cuales Zapatero será recordado. Ese legado, aunque el PP haya vuelto a las andadas, no se pierde.
Dicho ésto, y descontando a ese estudiante que hablaba de escoger entre "ética y dinero" y los acertados juicios de Josep Martí Gómez que servían de calentamiento, lo demás.. qué quieren que les diga. Hablar de manipulación informativa en las televisiones autonómicas y olvidarse de Canal 9 es como estar en Moscú y no pasar por la Plaza Roja. También eché de menos a Canal Sur. Los casos que se explicaron de Telemadrid son salvajes pero en Canal 9 hay ejemplos idénticos y peores, y no llevamos ocho años así sino diecisiete. Ninguna televisión como Canal 9 tiene un historial de artículos en prensa escritos por sus propios trabajadores denunciando la manipulación informativa (sirva éste de ejemplo), nadie organizó antes un Comité de Redacción, en ningún sitio ha habido tanta persecución, nadie tiene unos informes realizados en los que se detallan tantas y tantas barbaridades, nadie compareció en el Parlamento autonómico para denunciar los abusos informativos en su cadena. Nadie tiene tanto tiempo peleado. Sobre la manipulación informativa en Canal 9 hay incluso una tesis doctoral elaborada. Pues bien, Canal 9 no salió, ni se explicó que el "caso Gürtel" no ha existido para la televisión pública valenciana, ni el "caso Fabra", ni el "caso Emarsa", ni el "caso Fenoll", ni el "caso Ortiz", ni el "caso Terra Mítica", ni lo "robado" con el viaje del Papa, ni el aeropuerto sin aviones de Castellón, ni el "caso mafia china/IVAM", ... Nada de nada.
En cambio apareció Iñaki Gabilondo, un periodista de trayectoria prestigiosa pero que cuando se acercaba a Valencia a entrevistar al president Zaplana jamás recogió ni una sola de las denuncias del Comité de Redacción que, sistemática y detalladamente, le llegaban siempre.
Vimos en pantalla Miguel Ángel Rodríguez , asegurando que las televisiones autonómicas no servían para nada. Lo decía él que lleva años cobrando de Canal 9 y que ahora, via la empresa Secuoya, pretende gestionar la privatización de las autonómicas. Rodríguez ha sido tradicionalmente contertulio de Canal 9 (viaje, estancia y más de 600 euros por una hora de trabajo). Un contertulio que, por si faltaba algo, luego se acercaba al Palau de la Generalitat invitado a comer por el entonces president Francisco Camps. Lástima, nada de eso se recogió tampoco.
La generosidad en los pagos a los afines está muy ligada a la manipulación de los medios públicos y se disfrazan de profesionales de prestigio quienes no son otra cosa que manporreros del poder. Por eso en Canal 9, bajo el epígrafe periodistas, hemos tenido , entre otros, a Pilar Ferrer, Julián Lago, Carlos Dávila, Luis Herrero, Isabel Duran o Sánchez Dragó haciendo por hasta 50.000 euros a la semana programas nocturnos que tenían un coste de producción inferior a los 5.000 euros y audiencias que no llegaban al 1%. Lo de pagar a estómagos agradecidos ha sido una de las máximas de la cadena y todavía hoy, en tiempos de penurias, se siguen dando centenares de euros a periodistas que llenas los programas matinales de opiniones dulces para el PP.
Sobre cuestiones más generales de manipulación informativa en los medios públicos, el "Salvados" del pasado domingo presentó otra importante laguna: ni siquiera se acercó al "cómo" de esas malditas y antidemocráticas prácticas. Se trataba de haber intentado describir cómo se recluta a los máximos directivos de las cadenas a partir de cargos del propio partido, explicar el constante trasvase entre la cúpula de las televisones y  la administración, cómo tocando simplemente media docenas de cargos se puede pasar de la excelencia a la vergüenza más absoluta o cómo la clave de todo está en controlar el proceso de selección de las noticias. Se podría haber incidido en que, más allá de la responsabilidad de los políticos y los directivos, está el papel de lo periodistas que se dejan manipular. Esos jefes de medio pelo que, encogiéndose de hombros, argumentan que "no es nada personal sino órdenes de arriba"; esos redactores (sobre todo) pero también esos cámaras o esos realizadores que siempre miran hacia otro lado con la máxima de que "si no lo hago yo lo hará otro". Hubiera estado muy bien hablar con alguno de estos que se llaman profesionales pero que no pasan de simples mercenarios.
Lo dicho: gracias Évole pero había mucho más y mucho peor.


A continuación dejo una serie de documentos que ilustran la manipulación informativa en Canal 9. Incluyo, para rematar, una parodia al respecto del humorista Xavi Castillo.








Es interesante este vídeo que colgaron en youtube un grupo de ciudadanos que habían protestado durante un acto del PP en Ontinyent y que luego vieron como nada de su acción aparecía en la información ofrecida por Canal 9.



...y  ésta es la parodia de Xavi Castillo





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