martes, 13 de noviembre de 2012

Política en deuda, política rehén

(Foto: Efe)

Dice Joseph Stiglitz en su más que recomendable "El precio de la desigualdad" (aquí se puede ver una entrevista con el economistas norteamericano sobre el libro) que para entender la desmesurada atención que los gobiernos prestan a lo que quieren o dejan de querer los bancos hay que tener en cuenta dos cosas: las inmensas deudas que los grandes partidos tienen con las entidades financieras y los muchos políticos y expolíticos que están en sus Consejos de Administración .
En mi opinión, las actuales negociaciones que están manteniendo  los dos grandes partidos españoles, PP y PSOE, sobre el tema de los desahucios se tienen que analizar a la luz de ese sometimiento de los políticos a los bancos y a las cajas. Creo que a partir de ese sometimiento se puede comprender que el PP y e PSOE hayan mantenido una legislación tan perjudicial para las personas en lo relativo a desahucios, se hayan negado a aplicar las soluciones propuestas por otras formaciones o por las asociaciones de afectados por las hipotecas y ahora lo quieran resolver entre ellos, sin dar cancha a nadie más.
Tomando esos dos puntos de atención que reclamaba Stiglitz, vemos que solamente las cajas españolas a finales de 2010 tenían pendientes de cobro de los partidos políticos 105 millones de euros. Esas mismas cajas tenían a 359 políticos en sus consejos de administración (aquí se puede ver un resumen muy documentado al respecto). El Tribunal de Cuentas, en su informe de 2007 y refiriéndose a las deudas con los bancos, eleva la cifra hasta los 226 millones. Por partidos, llama la atención que el PSOE supera los 70 millones de deuda, incluyendo los más de 10 del PSC; el PP está en 59 millones, y Convergència i Unió, en 28. En el informe de 2010, las cantidades se han visto reducidas, así el órgano fiscalizador considera que la deuda viva del PSOE es de 58 millones; el PP, 55;  Izquierda Unida, 15; PNV, 14, y CiU, 12.
Para entender las variaciones en los totales adeudados hay que considerar que los grandes bancos y cajas han perdonado en muchas ocasiones deudas que tenían con ellos los partidos políticos. El propio Tribunal de Cuentas se detiene en esos generosos "borrones y cuentas nuevas" ejecutados por las entidades financieras. En su informe publicado en 2005, haciendo referencia al periodo, 1993-2002 cifran las condonaciones por encima de los 25 millones de euros y más recientemente, el Tribunal se ha quejado, por ejemplo, de que no se le explican los cómos y por qués de las condonaciones. Así, recoge que el PSOE no ha ofrecido ningún dato para aclarar las condiciones en las que el Banco de Santander y la caja vasca BBK le perdonaron en 2006 33 millones de euros de intereses para saldar unos créditos que se arrastraban desde más de 20 años atrás.
Tal condonación no se puede desligar, por ejemplo, de como el último gobierno socialista indultó al consejero delegado del Banco de Santander, Alfredo Sáenz, o evitó que Hacienda investigara las cuentas opacas en Suiza del presidente de la misma entidad, Emilio Botín.
En general, hay mucha opacidad sobre la relación entre los bancos y los partidos. El Tribunal de Cuentas se ha quejado reiteradamente de que el Banco de España le facilita datos parciales sobre las deudas de los partidos, cosa que les dificulta un diagnóstico exacto de la situación. Desde la web "Tu derecho a Saber" hay planteada una pregunta concreta al Banco de España para que especifique exactamente qué entidades, a quién, cuándo y por qué cantidades se han perdonado deudas a los partidos pero, de momento, no se dispone de respuesta. El Consejo de Europa ha llamado la atención a España sobre la poca trasparencia que hay en nuestro país en todo lo relativo a la financiación de los partidos. Sobre las deudas con los bancos, sospecha que ésta puede ser mucho mayor de lo que consta oficialmente ya que las formacioens pueden estar desviando créditos pendientes a través de fundaciones.
En cuanto a la presencia de políticos o expolíticos en los Consejos de Administración de las grandes entidades financieras o en empresas vinculadas a ellas, son legión. Si antes decía que hasta 359 estaban en los órganos de control de las cajas antes de la "explosión" de las mismas y su práctica desaparición, a ello hay que añadir los nombres de destacados políticos que también han encontrado acomodo en los sillones de los mencionados Consejos. Felipe González, en Gas Natural; José María Aznar, en Endesa... pero también Josep Piqué, Josep Borrell, Abel Matutres, Ángel Acebes, Isabel Tocino, Pedro Solbes, Narcís Serra, José Luis Olivas, Rodrigo Rato, Juan Pedro Hernández Moltó, Luis Atienza, Elena Salgado, Marcelino Oreja, Javier Gómez Navarro, Miguel Boyer, Ángeles Amador... (Aquí se puede ver un interesante gráfico al respecto)... Decenas de nombres con un denominador común, con mínimas excepciones, todos son del PP y del PSOE, los dos partidos que están discutiendo como se reforma la legislación para desahucios para que los bancos y cajas no puedan seguir expulsados a los más pobres de sus casas.

No hay comentarios: