jueves, 15 de noviembre de 2012

En honor de los sancionados de Radiotelevisió Valenciana

Trabajadores de RTVV ocupando el plató de informativos en protesta por el ERE, el pasado 16 de julio.

En Radiotelevisió Valenciana (RTVV) la dirección acaba de sancionar con dos meses de empleo y sueldo a 48 de mis compañeros por  haber vulnerado, dicen,  el derecho a la información y por menoscabar la imagen de la empresa. Increíble. Es como si el conductor de un autobús que ha quemado su  motor, ha destrozado el vehículo y ha ido a París en lugar de a Roma culpabilizara y sancionara a sus pasajeros y él siguiera al mando de la nave .
El motivo de la sanción es la entrada en un plató de informativos el pasado 16 de julio en protesta por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que la dirección había dado a conocer parcialmente aquel día. Un ERE que deja en la calle a 1198 trabajadores de los casi 1700 existentes.
La dirección alega en la explicación de las sanciones que con sus protestas los trabajadores afectados vulneraron el derecho a la información constitucionalmente reconocido (no se pudo emitir el informativo de las 14 horas del 16 de julio)  y menoscabaron la imagen de la empresa. Son igual de sádicos que de cínicos. Hablan de "delito" de vulneración del derecho a la información los que basan su trabajo precisamente en ello, en asegurar que el interés político del PP y del gobierno de Alberto Fabra pase siempre por delante del derecho a la información de los ciudadanos. Llevan, con relevos en los despachos, 17 años haciéndolo. Evitar la emisión de un informativo de Canal 9, por duro que suene, se tendría que valorar en favor del derecho a la información ya que sus contenidos están tan manipulados que una pantalla en negro mejora el producto, en tanto que, al menos, no aporta desinformación. Eso que se gana. En cuanto a la imagen de la empresa, menoscabarla es imposible, los propios directivos  la han llevado tan bajo que ir más allá no se puede.
Los sancionados representan lo mejor de la casa y les han castigado precisamente por ser los mejores: por dar la cara, por ser solidarios, por no pensar solo en ellos, por creerse de verdad el servicio a los ciudadanos. En una empresa llena de pelotas, lameculos, correveidiles y tramposos, pagan los buenos. Los han sancionado un grupo de verdugos disfrazados de directivos que no resisten verlos tan diferentes a ellos mismos. No hay un solo responsable de tanta injusticia, son varios. La lista la encabeza el director general José López Jaraba, que ahora, con la carnicería hecha, dejará su poltrona a la "inmanculada" nueva directora general, Rosa Vidal, que llegará diciendo que ella no sabe nada de lo pasado. Al nombre de Jaraba le siguen el del secretario general, Juan Prefaci, la subdirectora de recursos humanos, Noelia Estarlich, y una recua de mercenarios y chivatos que casi harían interminable la enumeración. Ellos respresentan justo lo contrario que sus víctimas: son un ejemplo de pésimos profesionales de una empresa pública, personas a las que el servicio a los ciudadanos les importa una higa. Solo hay que ver los contenidos de Canal 9 y Ràdio 9 para darse cuenta de ello. En diez minutos de informativos están todos los adjetivos que he utilizado. Ellos son los que han arruinado RTVV, ellos se han cargado el prestigio social de la casa, ellos han manipulado, engañado, perseguido, represaliado y manoseado hasta el abuso el servicio público que tenía que ser nuestra empresa. Como trabajador a sueldo del contribuyente me siento en la obligación moral de señalarles con el dedo. A ellos, que despues de tanto mal todavía pretenden seguir. Ni uno solo de los 118 directivos que a día de hoy tiene RTVV está incluido en el ERE. Ni uno solo. Genial, ¿verdad?
Una cosa sí quiero añadir, la aplicación efectiva de estas sanciones hace especialmente dolorosa la reciente renovación del Consejo de Administración de RTVV y su dirección general. La participación en el proceso de los grupos políticos de la oposición, y que los propios trabajadores no hubiéramos defendido que se vinculara la votación a la resolución de estos expedientes, fue un inmenso error.
En todo caso, y porque los conozco, sé que ni Begoña, ni Vicente, ni José Luis, ni Natxo, ni Maria Josep, ni Salut, ni Vicent, ni Agustín, ni María José, ni ningún otro de los 48 sancionados se merecen por lo que están pasando. A punto de quedarse sin trabajo y ahora, encima, dos meses sin cobrar. Dos meses de empleo y sueldo por ser gente comprometida, por defender una empresa de todos y el puesto de trabajo propio. Ese es el delito de los sancionados. Lo pagaran viéndose en dificultades para pagar hipotecas, para ir a comprar lo que han de comer, para poner gasolina o para vestir a sus hijos o cuidar a sus padres.
Los directivos de RTVV están llevando a la gente contra las cuerdas, todo tiene un límite. Parece que estén buscando que, como en el caso de los desahucios, acaben pasando cosas irreparables. Sea como sea, de lo que pueda pasar y de lo que ya ha pasado, el principal responsable tiene nombre y apellidos y no es otro que Alberto Fabra Part, el president de la Generalitat. Acabará pagando.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Cada dia ho fas millor, si fores dona et posava un pis.
Perquè feres rodet, no em mal interpretes.

Anónimo dijo...

Genial. Molt bé. la gent no es mereix el que li passa i davant de tant de silencis sentir-te dir aquestes coses ens anima. Tenim la raó i acabarem guanyant.

Josep Peiró dijo...

Callaets i en silenci, aneu eixint. Així ho voldrien ells!!

Anónimo dijo...

Dice el sabio refranero Español, que el que siembra vientos recoge tempestades, bueno pues precisamente eso es lo que esta haciedo el Gobieno Autonomico y sus macarras puestos a dedo en la direccion de esta empresa publica.
Cuando se lleva a las personas a extemos, cuando se hace de la humillacion un acto de represion contra la infamia en que estan instaurados estos gobenantes y responsables d organisos publicos, estan sembrando el germen de la venganza, el odio, y la desesperacion, unos condimentos perfectos para cocinar un plato de sabor muy amargo, acido y desagradable, un plato donde todos los comensales que lo degustan tienen mucho que perder y poco que ganar.....no hace tanto que la hisoria nos dio esa receta, y parecia claro que nunca mas volveriamos a comer de esa comida, pero desgraciadamente resulta evidente que algunos estan empeñados en escoger de la carta ese plato.

santiago lorenzo jimenez dijo...

Qué repugnante esto que cuentas. Qué encanallamiento el de Canal 9, el de Telemadrid. Sólo mandar un abrazo a los sancionados.

Reis Juan dijo...

Fins avui no he tingut temps de contestar el teu escrit. Després de 23 anys a aquesta malmesa Radiotelevisió nostra (perquè ho és) si alguna cosa m'enporte és el fet de no haver callat ni baixat el cap i l'orgull d'haver compartit empresa amb gent com tu i tants i tantes altres grans professionals. Finalment tenia raó el meu iaio quan deia "cuida la teva dignitat perquè amb ella t'hauràs de gitar totes les nits de la teva vida". Gràcies Julià