sábado, 24 de noviembre de 2012

Desembarco en TVE: manipuladores y fracasados

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el centro, rodeado de los periodistas que le entrevistaron hace unas semanas en Televisión Española (Foto: Efe)

El  denostado José Luis Rodríguez Zapatero demostró en sus siete años de gobierno que se puede hacer una televisión pública informativamente digna. Desde el 2004 al 2011, mal que bien, los telediarios de RTVE dejaron atrás la cloaca de la dictadura, olvidaron los bandazos de la transición, abandonaron el sectarismo de los tiempos de Felipe González y huyeron de la vergüenza partidista de los años de José María Aznar. Gracias a Zapatero sabemos que a una televisión pública se la puede colocar en la senda de la mítica BBC haciendo una sola cosa: nada. Lo mejor que pueden hacer los políticos en relación a los medios públicos es no tocarlos. Poner a los buenos a dirigirlos y olvidarse de intervenir. Bueno, los dirigentes políticos, los de mando en plaza, deben hacer otra cosa para rematar la faena: decirles a sus cargos inferiores que no molesten a los que trabajan en los medios públicos, que dejen de llamarles por teléfono, que no les hagan más observaciones y que dediquen sus departamentos de prensa a facilitar información a los ciudadanos y no a presionar a los periodistas.
Es evidente que, desde la últimas elecciones, con la victoria del PP, RTVE ha vuelto a las andadas. En este tema, Mariano Rajoy  no tiene coartada, ni perdón. Manipular la radio y la televión públicas no se lo ordenan en Bruselas, esto lo hace él porque quiere, porque no es demócrata. El funcionamiento de RTVE es el termómetro de la honestidad política de Rajoy y solo hay que asomarse un día cualquiera a la pantalla para ver que no supera la prueba. La libertad informativa es gratis, no censurar no aumenta el déficit, no manipular no le enemistará con Merkel, por eso Rajoy no tiene excusa.
Siempre, pero especialmente en estos días de crisis y penurias, buscar en masa a los directivos de una televisión pública fuera de ella, incluso para puestos menores, es sospechoso. Si, además, el reclutamiento se hace entre antiguos responsables gubernamentales y profesionales de los medios más caracterizados por su partidismo a favor del PP, está claro que lo que se busca es usar RTVE como medio de propaganda.
Leopoldo González-Echenique, el nuevo presidente de RTVE es un abogado del Estado que ya fue alto cargo en los gobiernos de José María Aznar; Ignacio Corrales, directo de TVE, también viene de la empresa privada y de productoras como Vértice, muy próxima al PP; para jefe de Informativos, se buscó a Julio Somoano, un editor de noticiarios de Telemadrid, cadena ejemplo de manipulación; como responsable de Comunicación y Relaciones Institucionales se fichó de la COPE a Alfonso Nasarre, antiguo alto cargo del gobierno Aznar; se nombró jefe de Continuidad de TVE, a un directivo de la COPE, Álvaro Fernández; el nuevo director de "Los Desayunos de TVE", Ignacio García, también era editor en Telemadrid; se necesitaba un director de Contenidos Informativos de TVE y también se le busca en Telemadrid, José Gilgado... En fin, de arriba a abajo, todo contratado fuera, todo tirando de talonario, todo entre afines, todo de los medios más próximos. ¿No había nadie en la casa para ocupar esos cargos? ¿La austeridad que lleva a despedir más de 2000 trabajadores entre Canal 9 y Telemadrid, no le vale al PP para TVE? ¿Tan mal está esa empresa que no da ni para encontrar un director de "Los Desayunos" para orientar las "genuflexo-entrevistas" de María Casado? ¿Tan sobrados de dinero van que teniendo centenares de trabajadores han de llenar los despachos a base de fichajes? ¿Tanta fidelidad necesitan que no pueden confiar en los profesionales que ya están? ¿Tan necesario es tener a gente de la "familia" en el puente de mando? ¿Tanto quieren manipular?
Pues sí, tanto quieren manipular y tanto manipulan que no pueden dejarlo en manos de cualquiera. Luego dirán que RTVE tiene grandes profesionales pero el caso es que el PP, desde su llegada y con dinero público, no ha parado de hinchar la plantilla de alto cargos reclutados fuera. Una inmensa contradicción si no supiéramos, todos, que son precisamente los buenos profesionales los que les molestan, por eso no se apoyan en ellos.
Ayer el Consejo de Informativos de TVE hizo pública una nota en la que denunciaba presiones y amenazas por parte de los directivos de la televisión pública. Decía el comunicado que distintos profesionales de la cadena, en concreto del espacio "Informe Semanal", habían decidido no firmar sus reportajes ya que sus contenidos habían sido manipulados por los responsables del programa. Añadían que la respuesta de los directivos fue advertirles de una posible sanción o cambio de destino. Los hechos son muy graves pero la denuncia es muy incompleta; yo diría que timorata, como si esperasen que con una protesta a medias, la dirección iba a reconsiderar sus comportamientos. Se equivocan, no hay jamás pasos atrás. ¿Lo han dado en Canal 9? ¿Lo han dado en Telemadrid? No, su receta es siempre más madera; cada exceso es simplemente el punto de partida del siguiente, los abusos siempre van a más. Como ciudadano y contribuyente (también como periodista que ha pasado por el Comité de Redacción de Canal 9) lo que le reclamo al Consejo de Informativos de TVE es que explique exactamente en que ha consistido la manipulación en "Informe Semanal", cómo era el reportaje antes de la intervención de los directivos (o de sus comisarios) y cómo quedó finalmente. Además de eso es necesario saber quiénes han intervenido en la manipulación, con cargos, nombre, apellidos y detalles de su acción. Esa sería la denuncia completa. Referirse a la existencia del abuso sin dar detalles de él, así como enjuiciarlo como de muy grave sin explicar como sucedió y quien lo protagonizó, no es suficiente.
¡Queremos saber! El mejor periodismo que se podría hacer en este caso es detallar el qué, el cómo y el quién del mal periodismo en TVE

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"Informe Semanal" estaba lleno de personal afín al régimen y muy mal acostumbrado. Divinos y divinas más atentos a cócteles y pluses que a trabajar. El programa necesitaba renovarse como lo necesitaba el país entero. Ellos también echaron a los que había. No digo nombres porque ni lo merecen. En cuanto al Consejo de Informativos, en cuanto les hagan dos ofertas, se acabó el Consejo.

Berta Báguena dijo...

Y que siempre estos comentarios los hace de forma anónima gentuza envidiosa.
Informe Semanal ha sido un programa con unos reportajes estupendos, que creo que la inmensa mayoría de españoles veíamos, fuéramos del color que fuéramos. Estos reportajes no se hacen con gente que siempre este de cócteles sino trabajando duro he incluso arriesgando su vida para montarlos.
Enhorabuena julià otra vez das en el clavo