viernes, 5 de octubre de 2012

Sí, la convenida decadencia de la denominada clase política

El juez Santiago Pedraz abrazando al juez Baltasar Garzón cuando éste abandonó la Audiencia Nacional.

Sin lo que el juez Santiago  Pedraz llama en su auto "la convenida decadencia de la denominada clase política" no se puede entender nada. Por tanto su frase no me parece un exceso sino una constatación necesaria. La respuesta del PP al juez, le han llamado "pijo ácrata" entre otras muchas lindezas, es precisamente la prueba de esa decadencia y escuchar al PSOE igual de escandalizado lo acaba de confirmar. Los políticos, los de más nombre, los que más mandan, se están cargando la política pero no quieren que se les diga. Hablan de falta de respeto a las instituciones pero ellos, sin ninguna vergüenza, igual llenan con hasta diez imputados el grupo parlamentario del PP en Valencia que incumplen de la A a la Z su programa electoral o reforman de la noche a la mañana una Constitución que el día anterior era intocable. Las instituciones no las pone en peligro quien, desde fuera del Congreso, grita o se manifiesta sino los que, desde dentro, en una moderna versión del "despotismo ilustrado" 300 años después quieren que la gente vote y calle.
Centrar la polémica de la persecución a los convocantes del 25-S en la frase de marras de Pedraz es una evidente maniobra de distracción. La gravedad del asunto está en un gobierno, una policía y unos dirigentes que pretenden limitar un derecho tan fundamental como la libertad de expresión o manifestación. Con la mayoría electoral como coartada te dejan solo el derecho al pataleo y, luego, hasta eso te quieren robar. Pues no. Más allá de las palabras del juez, más allá de la respuesta del PP, lo que importa es lo anterior. Lo grave es que un gobierno vaya a por los convocantes de una manifestación pacífica, que los quiera criminalizar, que les envíe la policía. Ésto lo hacen las dictaduras. No tienen bastante con monopolizar los discursos institucionales. No les parece suficiente censurar y manipular la información ya sea comprando a los medios privados, inundándoles de desinformación elaborada por gabinetes de comunicación pagados con dinero público o dirigiendo con mano de hierro los medios públicos. Ahora también quieren "modular" el derecho a manifestarse.
No. El problema, en este caso, no es Pedraz ni la justicia. Eso es otro tema. El problema que nos ocupa es que estamos dirigidos por una clase política que no es demócrata, que está dispuesta a casi todo para seguir en el poder.
Por favor, no nos tomen por imbéciles. Cuando Pedraz pone en su contexto las protestas del 25-S no puede evitar un referencia a lo que popularmente diríamos "con la que está cayendo". Eso es lo que quiere decir "la convenida decadencia de la denominada clase política", sin esa opinión generalizada que hay en la calle (recuérdese lo que dicen las encuestas) no se puede reflexionar sobre la convocatoria de manifestaciones hoy en España. Y conste que lo de "clase política" no lo inventó ayer Pedraz sino hace más de 100 años Gaetano Mosca.

1 comentario:

veneno dijo...

Mientras les aplaudan por la calle, les griten guapo/a, colas para besar su mano, rozar su manto, les rian las gracias, la fila 0, el solo para autoridades, el usted primero, el todo gratis y un corrillo grafico para dar memoria del nuevo milagro de los planes y los peces, primeras piedras para que os quiero.