miércoles, 31 de octubre de 2012

Luchar contra los políticos para salvar la democracia

La casta dominante está llena de trampas y tramposos. Los políticos gobernantes no dejan de ser los perros guardianes de quienes verdaderamente dirigen nuestros pasos, de quienes deciden sobre nuestras vidas. Crecen de forma desmesurada las desigualdades; tanto que el sistema entra en la fase de colapso y se intenta compensar exigiéndole a la clase media que haga frente a los sacrificios que nadie quiere  o puede asumir; los que no quieren son los ricos y los que no pueden, los pobres. La clase media, esa que todavía tiene algo que perder, es pues la que tiene seguir pagando a la orquesta que ameniza la fiesta de los poderesos. Hasta hace poco, esa clase media de paganos sin escapatoria aún podía acercarse a los márgenes de allá donde sonaba la música; ahora ya, ni eso.
Las desiguladades se amplían porque hay leyes que lo permiten y las leyes las hacen los políticos que gobiernan gracias al voto ciudadano. Por tanto, atacarlos a ellos, ponerlos en evidencia, es la forma de luchar contra los poderosos que están llevando el mundo al borde del precipicio. Son nuestros politicos, con la colaboración imprescindible de los periodistas de los grandes medios, lo que están intentando culpabilizar a la gente de lo que está pasando. Ese "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" es el mantra que resume este intento de falsear la realidad para justificar la multiplicación de los recortes. Es mentira que los derechos sociales sean demasiados caros. El problema es de recaudación. El déficit público no viene de lo caro de los servicios sino de la pobre recaudación fiscal consecuencia de que los que más tienen pagan muy poco o nada.
Así las cosas, huyamos de las voces "bienpensantes" que nos alertan de que cargar contra los políticos es cargar contra la democracia. Un sistema que fomenta el crecimiento de las desigualdades, que no promueve la información plural, que reprime las protestas ciudadanas, que se carga el medio ambiente, que privilegia a los mayoritarios y margina a las minorías, que no persigue la corrupción, que facilita la especulación bancaria, que deja sin casa a la gente o sin atención a los dependientes ... un sistema así no es democrático.
Las advertencias de que criticar a los políticos de los que hoy "disfrutamos" es ayudar a los fascistas, a los populistas o cargarse el sistema son cortinas de humo para seguir protegiendo a esa casta dominante que nos tiene por simple carne de cañón. Es preciso decir lo más claramente posible que tenemos una clase política gobernante impresentable, reclutada siguiendo los peores criterios de selección que imaginarse pueda, que callan ante todos los abusos antidemocráticos que se perpetran empezando por los aparatos de sus propios partidos. Son gente que sabe mucho pero que calla porque su sueldo, sus coches, sus restaurantes, sus dietas, sus billetes de avión, sus despachos, sus secretarias, sus enchufes y sus retiros dorados les va en ello. Tienen siempre dos explicaciones para todo. Su palabra vale lo que vale su última táctica. Están permanentemente dispuestos a ver la realidad a la luz de sus intereses partidistas y les importa una higa el interés general. La mayoría de ellos, en la vida "civil", cobraría, con suerte, una cuarta parte de lo que hoy se embolsan y carecerían de todos los privilegios de los que disfrutan, pensiones extraordinarias incluidas.
Hay que criticarlos duramente. Revisar su gestión y cuestionar sus modos. Exigirles trasparencia porque solo así quedarán abiertos en canal y se verán todas sus vergüenzas y limitaciones. Hay que redoblar las denuncias porque ahora que la realidad les está explotando en la cara la van a tener más dura que nunca.
Un ejemplo práctico: hoy en Valencia, la reina Sofía y el president de la Generalitat, Alberto Fabra, han sido recibidos con una gran bronca a la puerta de la entrega de los premios Jaume I. Las grandes agencias lo han escondido. Moraleja: hay se que seguir; es pura democracia.

1 comentario:

Ricardo Moratilla Martínez dijo...

Tenemos que cambiar esto, no podemos seguir así. Por favor si tiene 2 minutos lea mi entrada, yo creo que puede ser interesante. http://criticamoscualquiercosa.blogspot.com.es/2013/02/por-que-seguimos-confiando-en-los.html
Gracias.