domingo, 21 de octubre de 2012

La España en tránsito

Un grupo de monjas votando en las elecciones gallegas (Foto:EFE-Lavandeira)

Un par de reflexiones sobre las recién acabadas elecciones autonómicas en Galicia y Euskadi.
Empiezo por señalar que los dos grandes derrotados son el Partido Socialista Obrero Español y la idea de la España una; lo demás es discutible.
Los socialistas han perdido en números redondos 324.000 votos (224.000 en las gallegas; 100.000, en las vascas). En Galicia han perdido casi el 45% de los votos obtenidos en el 2009; en Euskadi, casi un 30%. Los socialistas han sido desalojados del gobierno vasco y en Galicia, aunque siguen siendo la segunda fuerza gracias a la escisión del Bloque Nacionalista, hay un detalle importante: en el 2009 el PSdG le sacó 250.000 votos al Bloque; hoy la suma de Bloque y Anova suma 50.000 votos más que el PSdG.
En cuanto a lo de la España una, la cuestión en Euskadi parece poco discutible ya que los soberanistas (por ponerles algún nombre) han crecido en 160.000 votos, mientras que los constitucionaistas (también por etiquetarlos) han retrocedido en 115.000. La suma de PNV y Bildu equivale a dos tercios del Parlamento vasco. En Galicia, pese a la mayoría absoluta de los populares, los soberanistas han aumentado en 70.000 sus votos , mientras que los constitucionalistas han perdido 354.000. Además, y para no pasar por alto la necesidad de reformas electorales que ajusten más los resultados efectivos a la voluntad de los ciudadanos, es preciso recordar que el PP gallego dispone de una holgada mayoría absoluta pese a que a duras el 30% del censo electoral ha depositado en la urna su papeleta; el 70%, abstencionistas incluidos, no lo ha hecho.
Dicho ésto, no me parece que el descalabro socialista haya que personificarlo ni en los dos Patxis, Vázquez y López, ni en el secretario general del PSOE, Alfredo Përez Rubalcaba. El problema socialista es mucho más hondo que el nombre de sus cabezas de lista. Lo que me parece que está en franco desmoronamiento es la marca PSOE, su modelo, su estructura, el partido. En este sentido, las recientes encuestas conocidas en Grecia que apuntan que, a día de hoy,  el hace bien poco todopoderoso PASOK no pasaría del 5% de los votos me parece una pista a considerar. Y el descalabro que se acerca por Catalunya será un nuevo indicio.

Activistas a favor del acercamiento de los presos de ETA a Euskadi protestando dentro del colegio electoral en el momento que iba a votar el lehendakari Patxi López (Foto: EFE-Tejido)

Los socialistas no son de derechas pero votarles porque son de izquierdas resulta complicado. Complicado porque cuando gobiernan no parecen de izquierdas, y no hace falta mucha memoria para recordarlo, y porque hay otras formaciones que, para su desgracia, lo parecen mucho más. En la otra vertiente de voto,la que podríamos denominar la cuestión nacional,  los socialistas no pueden envolverse en la bandera española porque la del PP abriga muchomás  pero su supuesto federalismo es tan "guadianesco" y de ocasión que tampoco convence a nadie que no sea ya un convencido.
No hay duda que en estas elecciones, tanto en Galicia con el PP como en Euskadi con el PNV, ha habido un cierto voto del temor en el sentido de votar "a los de siempre", una especie de "en épocas de zozobra no hacer mudanza". Un voto del temor que, pese a todo, no ha podido con una corriente de fondo que tengo para mí que está decididamente lanzada: el debilitamiento del bipartidismo en España. De los 610.000 votos perdidos por los partidos que han sufrido retrocesos en las elecciones de esta noche, 475.000 se los han dejado por el camino el PP y el PSOE. El resto corresponde a los 15.000 votos que el PNV ha visto como se le esfumaban en Euskadi y los 125.000 que se ha dejado por el camino el Bloque Nacionalista Gallego. Lo que sucede es que en estos dos casos su destino nunca han sido los dos grandes sino en el caso vasco, Bildu y en el gallego, Anova.
Estamos pues en una situación muy interesante y que creo que hay que tenerla en cuenta de cara a futuras elecciones porque dudo que el desgaste del bipartidismo vaya a remitir. Por la izquierda, allá donde ya están creciendo partidos alternativos al PSOE me parece que veremos un acelerado languidecer de los socialistas. A nivel estatal, no asoma ninguna formación nueva con posibilidades, así que, de momento, la gran beneficiada será Izquierda Unida.
Por lo demás, mañana veremos (ya lo hemos visto esta madrugada en las portadas de sus medios más próximos) como el PP usa el resultado en Galicia para legitimar los recortes del gobierno Rajoy, los pasados y los futuros. Es un diagnóstico interesado y falso. El PP ha perdido  el voto de 130.000 gallegos, casi el 20% de los que tenía hace 3 años. Así que si los resultados de esta noche sirven para justificar nuevos ajustes no será porque el PP se ha fortalecido sino porque los que supuestamente han de ser su alternativa, ley electoral mediante, todavía se han debilitado más.

4 comentarios:

map dijo...

Muy interesante tu punto de vista. Veremos si se cumplen tus anuncios.

Anónimo dijo...





Me ha gustado mucho tu comentario

carnet de manipulador de alimentos dijo...

bendito sea el día que no nos haga falta votar por que ya no habra grandes problemas para las personas :)

carnet de manipulador de alimentos dijo...

de todas maneras así lo espero yo también se cumplan tus anuncios.
Un saludo para el blog!