jueves, 4 de octubre de 2012

El fiscal represor


Eduardo Torres-Dulce, fiscal general del Estado

"Reprimamos a todos aquellos que utilizan los derechos de libertad de expresión, de reunión o de manifestación para ir más allá y socavar los cimientos del Estado de derecho" . Son palabras del fiscal general Eduardo Torres-Dulce y a mí me dan un miedo enorme. Puesto que supongo que la figura del mencionado fiscal la tenemos que ubicar en esos intocables cimientos, sus palabras me reafirman en la necesidad de intentar socavarlos. Yo, con toda la modestia del mundo, escribo para socavar los cimientos del Estado de derecho porque me parece que hay en ellas aspectos que no merecen respeto, que perjudican a las clases más desfavorecidas mientras privilegian a los más poderosos. Sea desde las manifestaciones, desde los escaños, desde las fábricas o desde los artículos, trabajar por otro Estado de derecho profundizando en la democracia no tiene nada de malo.
En los cimientos de nuestro actual Estado de derecho está la monarquía heredada de Franco y ejemplo de la no igualdad entre todos los ciudadanos; igual que está una justicia dura y rápida con los débiles y garantista y lenta con los fuertes. Por eso me parece que está muy bien intentar socavarlos.
Noto que también está en los cimientos del Estado, porque no hay gobierno que lo revise,  el trato privilegiado a la Iglesia aunque para ello se deban detraer recursos de la educación pública que podría garantizar un avance en la igualdad  de oportunidades. Estoy por socavar los bases de nuestro Estado de derecho en la medida que veo que cualquier gasto social se puede recortar excepto los de defensa para comprar unas armas que no necesitamos, a no ser que nos refiramos a las porras que se usan contra el propio pueblo que las paga.


Considerable diferencia entre la identificación de los policías españoles y alemanes durante las manifestaciones.


No sé que tiene de malo, por ejemplo, usar nuestros derechos y libertades para procurar socavar la arraigada práctica de nuestros gobernantes, todos, luego debe estar en las bases del Estado, de salvar antes a los bancos que a las personas. De la misma manera que estoy en contra e intento cambiar un sistema electoral que favorece a los grandes partidos conservadores (PSOE incluido), un sistema de medios de comunicación más orientado a narcotizar a los ciudadanos que a informarlos y una estructura territorial que se basa en aquello de "una, grande y libre", como si no se pudiera ser español de mil maneras diferentes o, simplemente, no querer serlo.
En resumen: socavar no es más  que "ir destruyendo o debilitando " y "excavar por debajo", por tanto, si hablamos de política, que es lo que hacía Torres-Dulce, hablamos en sentido figurado. Lo que no tiene nada de figurado es el verbo que usaba el fiscal para proponer lo que se tiene que hacer con los "socavadores", hablaba Torres-Dulce de "reprimirlos". Resulta increíble que una persona como él, tan importante y tan bien colocada en los cimientos del Estado de derecho, no tenga claro que más allá de intentar o no socavar, más allá de lo que políticamente se pretenda, en una democracia la clave está en el "cómo". Ningún objetivo democrático, por alternativo que sea, se puede reprimir si los métodos para obtenerlo son pacíficos y si el camino elegido es convencer y no imponer. Que Torres-Dulce no introduzca ese matiz en su  perorata es lo que, con perdón, a mi me acojona.

1 comentario:

el tio la vara dijo...

Soy de esa España calla que no salio a manifestarse ni na, pero ya he bajao la vara de limonero tierna que tenia guarda y aun escuece asinque ojito con sonsacarme, socavarme u lo que sea.