miércoles, 31 de octubre de 2012

Luchar contra los políticos para salvar la democracia

La casta dominante está llena de trampas y tramposos. Los políticos gobernantes no dejan de ser los perros guardianes de quienes verdaderamente dirigen nuestros pasos, de quienes deciden sobre nuestras vidas. Crecen de forma desmesurada las desigualdades; tanto que el sistema entra en la fase de colapso y se intenta compensar exigiéndole a la clase media que haga frente a los sacrificios que nadie quiere  o puede asumir; los que no quieren son los ricos y los que no pueden, los pobres. La clase media, esa que todavía tiene algo que perder, es pues la que tiene seguir pagando a la orquesta que ameniza la fiesta de los poderesos. Hasta hace poco, esa clase media de paganos sin escapatoria aún podía acercarse a los márgenes de allá donde sonaba la música; ahora ya, ni eso.
Las desiguladades se amplían porque hay leyes que lo permiten y las leyes las hacen los políticos que gobiernan gracias al voto ciudadano. Por tanto, atacarlos a ellos, ponerlos en evidencia, es la forma de luchar contra los poderosos que están llevando el mundo al borde del precipicio. Son nuestros politicos, con la colaboración imprescindible de los periodistas de los grandes medios, lo que están intentando culpabilizar a la gente de lo que está pasando. Ese "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" es el mantra que resume este intento de falsear la realidad para justificar la multiplicación de los recortes. Es mentira que los derechos sociales sean demasiados caros. El problema es de recaudación. El déficit público no viene de lo caro de los servicios sino de la pobre recaudación fiscal consecuencia de que los que más tienen pagan muy poco o nada.
Así las cosas, huyamos de las voces "bienpensantes" que nos alertan de que cargar contra los políticos es cargar contra la democracia. Un sistema que fomenta el crecimiento de las desigualdades, que no promueve la información plural, que reprime las protestas ciudadanas, que se carga el medio ambiente, que privilegia a los mayoritarios y margina a las minorías, que no persigue la corrupción, que facilita la especulación bancaria, que deja sin casa a la gente o sin atención a los dependientes ... un sistema así no es democrático.
Las advertencias de que criticar a los políticos de los que hoy "disfrutamos" es ayudar a los fascistas, a los populistas o cargarse el sistema son cortinas de humo para seguir protegiendo a esa casta dominante que nos tiene por simple carne de cañón. Es preciso decir lo más claramente posible que tenemos una clase política gobernante impresentable, reclutada siguiendo los peores criterios de selección que imaginarse pueda, que callan ante todos los abusos antidemocráticos que se perpetran empezando por los aparatos de sus propios partidos. Son gente que sabe mucho pero que calla porque su sueldo, sus coches, sus restaurantes, sus dietas, sus billetes de avión, sus despachos, sus secretarias, sus enchufes y sus retiros dorados les va en ello. Tienen siempre dos explicaciones para todo. Su palabra vale lo que vale su última táctica. Están permanentemente dispuestos a ver la realidad a la luz de sus intereses partidistas y les importa una higa el interés general. La mayoría de ellos, en la vida "civil", cobraría, con suerte, una cuarta parte de lo que hoy se embolsan y carecerían de todos los privilegios de los que disfrutan, pensiones extraordinarias incluidas.
Hay que criticarlos duramente. Revisar su gestión y cuestionar sus modos. Exigirles trasparencia porque solo así quedarán abiertos en canal y se verán todas sus vergüenzas y limitaciones. Hay que redoblar las denuncias porque ahora que la realidad les está explotando en la cara la van a tener más dura que nunca.
Un ejemplo práctico: hoy en Valencia, la reina Sofía y el president de la Generalitat, Alberto Fabra, han sido recibidos con una gran bronca a la puerta de la entrega de los premios Jaume I. Las grandes agencias lo han escondido. Moraleja: hay se que seguir; es pura democracia.

lunes, 29 de octubre de 2012

No hay derecho con este estado de derecho

(Foto: ABC)

¿Qué se puede esperar de un país obsesionado por el supuesto riesgo de una futura fractura territorial pero ignorante ante la fractura social existente que se concreta ya en 350.000 desahucios o casi 6 millones de parados?
¿Qué se puede esperar de una democracia que empezó su deriva generando desconfianza, después  pasó a ser percibida como injusta y va camino de ser tenida como un fraude por la mayoría de ciudadanos?
¿Qué se puede esperar de unos mandatarios que viven rodeados de policías que los protegen de aquellos a quienes representan?
Poco, se puede esperar poco y, en todo caso, malo.
En este país te echan de tu casa por no poder pagar la hipoteca bancos a los que tú mismo has salvado con el dinero de todos después de que sus millonarios directivos los llevaran a la ruina.  La ley protege mucho esos contratos llamados hipotecas aunque cada vez proteja menos esos otros contratos, llamados de trabajo, que, con su desaparición, son los que acaban provocando que no puedas pagar la hipoteca. Lo cierto es que los ricos disponen a su favor de contratos duros como el acero; los pobres tienen simples contratitos de papel que vuelan por los aires en la primera sacudida.
La administración no obliga, por ejemplo, a los bancos a renegociar prórrogas con sus morosos más modestos, aunque estos mismos bancos si pueden renegociar con la administración ventajas, prórrogas y ampliaciones en las concesiones de las autopistas que controlan.
Un país en el que los gobiernos de izquierdas se dedican a indultar a banqueros estafadores o a policías torturadores no es de fiar. Nada tiene de extraño que tu empresa cierre por los impagos de la misma administración que te reclama puntualmente los impuestos. Tú, dueño de una pequeña papelería, puedes encontrarte que el ayuntamiento de tu ciudad te deba 12.000 euros por unos trabajos de hace más de tres años y, al mismo, te amenace con embargarte por una multa de 200 euros del pasado semestre.
Ante tanto abuso, uno tiene libertad para decir lo que quiera, otra cosa es que alguien te escuche. Y si para ser escuchado decides a salir a la calle y protestar en grupo, cuidado. Como molestes a la policía o a quienes los mandan, lo más sencillo es que te acabe pidiendo que te identifiques un agente armado hasta los dientes que esconda su propia identificación bajo un chaleco y que, para rematar, te suelte dos porrazos si discutes.
En un país donde una Constitución intocable durante 30 años se modifica en un fin de semana por órdenes llegadas de Alemania no se puede vivir tranquilo. En el reino de la arbitrariedad todo es posible: los directivos que hunden las empresas públicas son los mismos que redactan EREs para quedarse ellos y echar a los demás, los que se cargan la enseñanza pública son los que llevan a sus hijos a colegios privados, los que retiran a la policía de los barrios son los que viven en urbanizaciones con seguridad de pago, los que no aplican la ley de la dependencia son los que tienen cuidadores en casa para sus familiares enfermos, los que recortan en transporte público son los que jamás lo usan, los que limitan el derecho a abortar son los que siempre han mandado a sus hijas a Londres, los que quitan camas o cierran plantas enteras de los hospitales son los que disfrutan de sanidad privada. En definitiva, dirigen nuestras democracia los que jamás se hubieran enfrentado a Franco para conseguirla.

viernes, 26 de octubre de 2012

El reparto de Canal 9


Trabajadores de RTVV en una concentración contra el ERE en su empresa. (Foto: D. Fernández)

Canal 9, en realidad Radiotelevisión Valenciana (RTVV), podría ser perfectamente una metafora de este sistema social y político que se desmorona. No voy a cansar a quien lea esto con más datos de deuda disparada, corrupción robo, manipulación, censura, acosos sexuales, mínima audiencia, enchufismo, incompetencia o falta de prestigio social; no quiero mirar hacia atrás ni un solo segundo. Con lo que tenemos a día de hoy y con lo que está por venir basta para hacer saltar todas las alarmas ciudadanas.
RTVV es una empresa ejemplar; ejemplar para entender lo que no debe ser un empresa, un ejemplo inmejorable de que cuando las cosas se hacen mal, los desaguisados no tienen fin. En condiciones normales, la sangría económica que tanto desastre comporta pondría fin a la gestión de sus directivos pero, al tratarse de una empresa pública, y teniendo al frente de la Generalitat políticos como Alberto Fabra y la cúpula del PP, no solo no asume las culpas los que mandan sino que acabarán pagando los simples trabajadores.
Hoy RTVV está gobernada por un director general, José López Jaraba, que tiene el apoyo de un Consejo de Administración salido de una ley de 1984 que ya no está en vigor, mientras que, en cumplimiento de la ley actual, existe un segundo Consejo de Administración elegido por "Les Corts" pero que todavía no ha tomado posesión ni lo hará hasta que el mencionado Jaraba desmantele la actual empresa. Ya lo sé, la frase es compleja pero es que la situación es surrealista. Tan surrealista como que esta ley en vigor desde el mes de julio pasado ya se esté incumpliendo: la ley fijaba que en tres meses debía estar  aprobado el contrato-programa con la Generalitat pero el plazo ha expirado y no hay contrato-programa; tan surrealista como que el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) mande al paro a 1.200 trabajadores y deje solo a 400 personas en nómina de las cuales 118 serán los directivos actuales, que quedan al margen de los despidos.
A día de hoy la empresa va como una gallina sin cabeza, no hay planes ni a corto plazo y la maquinaria se mueve por simple inercia. El ERE no se ejecuta. Se van dando plazos que no se cumplen, que si falta dinero, que si se revisan las listas de afectados, que si se piden más y más documentación a los futuros despachados...
Eso sí, en el exterior los movimientos entre las distintas productoras que pretenden la futura gestión de Canal 9 no cesan. Al contrario, cada vez hay más reuniones, contactos y ya se empiezan a concretar las alianzas. Las fechas que se barajan para que todo esté repartido no va más allá de febrero. El gran problema de las empersas pretendientes es que no saben de forma concreta lo que van a repartirse. Nadie conoce como se va a hacer exactamente la externalización pero las posiciones están tomadas. Los enfrentamientos entre los candidatos ya son un hecho. En este momento, los dos polos definidos son los siguientes:
Por un lado, está Secuoya, la poderosa empresa que tiene como directivos al exportavoz del gobierno Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, y al último director de TVE, Santiago González. El periodista Ernesto Sáenz de Buruaga es otro de los próximos a algunos de los grupos que finalmente se han incorporado a la productora, igual que el también exdirectorde TVE en tiempos de Aznar, Jesús Sánchez Gallo. Los dos máximos responsables de Secuoya, con sede en Granada, son Raul Berdones y Pablo Jimeno. La última conquista de la marca fue hacerse con la externalización de los informativos de la Televisión Autonómica de Murcia. Junto a Secuoya, aportando la parte valenciana, hay dos productoras locales. La primera es "Nadie es perfecto", especializada en ficción con espacios como "Singles ", emitido en Canal 9. "Nadie es perfecto" es propiedad de Francisco, Kiko, Martínez y acaba de fichar a la exdirectiva de RTVV, Joana Chilet. La otra es "Trivisión", la responsable de "L'Alqueria Blanca", dirigida por Ximo Pérez y Paco Grau. Pérez es el presidente de la asociación de productores valencianos y Grau fue la persona que presentó en 1993 el mitin del PP en Mestalla organizado por Jesús Sánchez Carrascosa. El reparto entre ellos del negocio a conseguir es de dos tercios para "Secuoya" y el otro, para los valencianos.


Pablo Jimeno (izq.), director general de Secuoya, y Raul Berdones, presidente. (Foto: EP)

Frente al grupo encabezado por Secuoya cuatro  productoras locales están ultimando una plataforma para poder exigir su parte del pastel; son "Vertigo" del exdirectivo de Canal 9 y de la Televisión Balear, Arturo Orrico; "Periféric", del expresentador del programa "Calle vosté, parle vosté", Josep Ramón Lluch, "C.I. Comunicación", que está participada al 50% por Cristian Sebastián y el periodista madrileño Juan Ramón Lucas, y "Malvarrosa", de Pedro Pastor y José Luis Forteza, que ha sido la última en sumarse al proyecto. No se descartan nuevas incorporaciones de empresas más pequeñas.
En medio de tanto reparto, es imprescindible citar al hasta hace dos meses director de antena de Canal 9, Fernando Quintela, que ya ha encontrado un nuevo destino. Después de dirigir El Mundo TV que acabó en cierre; Veo TV, lo mismo; después de que sus propias productoras no arrancaran; tras seis meses dirigiendo la organización de Intereconomía Televisión y no conseguir llevarla más allá del 1'6% de audiencia, y tras once meses en Canal 9 en los que se ha pasado del 6 al 4'2% de audiencia, Quintela es ahora el nuevo subdirector general de Información de la productora La Cometa, un empresa que ha tenido distintos problemas con Hacienda. Una nueva muesca a añadir a su currículum.

martes, 23 de octubre de 2012

348 razones para un PSOE eterno

Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general del PSOE (Foto: AP)

Ya han pasado dos días, y Rubalcaba sin dimitir. El desmoronamiento de los socialistas en Galicia y Euskadi invita a la reflexión pero ya se sabe que en el Partido Socialista entienden reflexionar como ganar tiempo para ver si escampa o, como mucho, para cambiar algunos nombres manteniendo todo lo demás. Esta vez la necesidad de que Rubalcaba dimita se ha verbalizado. Lo han dicho los tradicionales periodistas próximos al PP simplemente movidos por el interés de que el PSOE siga imitando a Sísifo en el empeño eterno de empezar de cero,  pero también analistas independientes e incluso algunos de sus compañeros de filas.  Yo no creo que la dimisión de Rubalcaba sea especialmente significativa para el futuro de su partido. En todo caso, la persona de Rubalcaba es solo la punta de un inmenso iceberg que se cuartea por momentos, pero no por su vértice sino por todos los lados.
Trescientos cuarenta y ochos años son los que llevan los distintos secretarios generales de las diecisiete federaciones del PSOE de forma ininterrumpida dedicándose a la política. Trescientos cuarenta y ocho años. Por tanto,  la media resultante es que cada uno de ellos lleva más de 20  como político profesional. Muchos no han trabajado en su vida en otra cosa que no sea la política. La inmensa mayoría, si han tenido profesión no tiene posibilidad de volver a ella. El catalán Pere Navarro, por ejemplo, licenciado en biología, lleva desde los 28 años viviendo de la política; hoy tiene 52. Los mismo que el valenciano Ximo Puig que está en política remunerada desde los 24. El andaluz Griñán, que sí dispone de una plaza laboral ganada por oposición, y que además ya se podría jubilar, lleva 30 años encadenando cargos. Igual que el aragonés Javier Lambán, que tiene 55. Idéntica edad que el castellano-leonés Julio Villarrubia, con 25 años a cuestas dedicado profesionalmente a la política. El riojano Cesar Luena se profesionalizó con 23 y ahora tiene 42. El caso más espectacular es el del secretario general de Castilla-La Mancha, Emiliano Garcia Page, que desde los 19 años, sí desde los 19 años, vive de sus responsabilidades políticas; tiene solo 44 años pero ya arrastra una experiencia de 25 años. Podríamos hablar de Patxi López, del madrileño Tomás Gómez, del navarro Roberto Jiménez, de la cantabra Rosa Eva Diez, de la balear Francina Armengol ... Moqueta y más moqueta. El perfil general son dirigentes políticos que desde muy jóvenes están en política, cobrando de ella, sin profesión conocida a la que regresar,  y que han tenido en el partido su marco de formación profesional y hasta personal. ¿Qué renovación se puede esperar de un partido con estos líderes más allá de cambiar a Rubalcaba por alguien absolutamente igual? Además, no solo es cuestión de los diecisiete secretarios generales, no. La clave es que tras ellos, apoyándoles, hay una espesa red clientelar de familias eternas y caudillos menores con los que, inevitablemente, van a tener que mercadear los votos para estar en el próximo congreso, en la próxima ejecutiva o en el próximo comité. Todos piden su cuota, su parcelita, su tanto por ciento de colocados. En definitiva, estamos ante personas cuyo futuro no está en manos de los electores el día de los comicios sino que cuando de verdad se la juegan es cuando se confeccionan las listas electorales en el seno del partido. Allí es donde lo han de dar todo. Tampoco su valía o su capacidad serán factores determinantes, nada cotiza más que el gregarismo.
Los votos que se le están yendo al PSOE no lo hacen por un nombre de más o de menos, sino porque a los socialistas, al lado del PP, cada vez se les distingue menos. Los mismos coches oficiales, las mismas actitudes, la misma distancia, los mismos latiguillos, los mismos trajes con un poco menos de gomina... tanta coincidencia en las  falsas cuestiones de Estado. Ser el mal menor no es suficiente. Los socialistas que ganaron en el 82, al margen de su posterior actuación, tenían un discurso y una imagen alternativa; hoy no pasan de ser la personificación de la alternancia. Los votos que se le van al PSOE, y yo creo que no le volverán jamás, son los que reclaman que la política está por encima de la iglesia, de Angela Merkel, de los mercados, de los bancos, del ejército, de la casa real y de los poderosos varios. Justo lo que al PP ni le preocupa, ni entiende, ni quiere entender. Su electorado no se lo reclama; pero el del PSOE, sí. Esperan inteligencia para descubrir alternativas, valentía para compartirlas y coherencia para aplicarlas. El problema del PSOE no es Rubalcaba, es mucho mayor; el problema del PSOE es que los dirigentes socialistas se parecen más a los dirigentes del PP que a sus propios votantes. Por eso les faltan votos.

La Española cuando manipula...

Televisión Española perdió en su "Especial elecciones Galicia y País Vasco" del pasado domingo casi la mitad de la audiencia que había tenido en el mismo "Especial" que emitió con motivo de las autonómicas gallegas y vascas de marzo del 2009.
El pasado domingo, el "Especial elecciones" de TVE se quedó en el 5'5% y en 1.163.000 espectadores. Hace tres años la cifra fue: 9'2% y 1.769.000 espectadores.
Anteayer, TVE ocupó el cuarto lugar en el horario de la noche dominical por detrás de Antena 3, Tele 5 e, incluso, la Sexta que con una edición del "Salvados" de Jordi Evole casi le triplicó, 13'7% y 2.894.000 espectadores.
Cuantitativamente, no se trata de una caída escándalosa en las cifras de audiencia ya que, razonablemente, donde había mayor interés por los datos electorales de la noche era en las comunidades autónomas afectadas y allá ya disponen de televisiones propias. Por cierto que el "Especial elecciones" gallego se quedó en el 26'6% de audiencia, cuando hace tres años llegó al 38'9. En el caso vasco, ETB perdió cuatro décimas, del 27 de 2009 al 26'6 del pasado domingo.
Es más llamativo lo que se puede extraer de un análisis cualitativo del "Especial" de TVE. El espacio desprendió una tendenciosidad indiscutible a favor del Partido Popular y de las opiniones más próximas y cómodas para este partido. El mismo Consejo de Informativos de TVE ha denuncia el sesgo pro-PP del programa.
En este sentido, hubo algunas decisiones relativas a las conexiones y a quien se daba o no voz muy llamativas. El criterio informativo estuvo ausente, por ejemplo, de la decisión de cortar la rueda de prensa del lehendakari Patxi López para dar entrada a la comparecencia de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. Más evidente fue todavía como se interrumpió una intervención de Laura Mintegi, la candidata de uno de los grandes triunfadores de la noche, EH Bildu, para dejar paso al candidato del PP en Euskadi, Antonio Basagoiti, que se había quedado en solo 10 escaños. En el reino de lo políticamente correcto que se supone son las televisiones públicas, que siempre justifican la presencia de los grandes partidos por su mayor presencia parlamentaria, a Mintegi, con 21 escaños en el zurrón, le concedieron 47 segundos; a Basagoiti, con 10, le dieron 3 minutos y 25 segundos.
La casualidad de siempre: dos decisiones discutidas y el que resulta favorecido es justamente el que ha colocado a la cúpula de directivos que han tomado las decisiones. De casualidad, nada.
Como tampoco es casual que se organice una tertulia de analista políticos tan descompensada como la que se montó para comentar los resultados electorales. Frente a una sola periodista de un medio progresista, Anabel Diez, se alinearon hasta cinco contertulios de medios conservadores. A saber: Víctor Arribas, expresentador de Telemadrid y ahora colaborador de Punto Radio y de 13 Televisión; Fernando Ónega que, desde sus tiempos a la sombra de UCD, siempre ha mantenido opiniones moderadas próximas a la derecha; Ester Esteban, de El Mundo; Antonio Pérez Henares, antiguo directivo y actual articulista de La Razón y reciente director de la agencia Pormecal que edita periódicos en las dos Castillas, y Julio César Herrero, decano de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad privada Camilo José Cela de Madrid y colaborador de Punto Radio.
Obviamente, las opiniones fueron todas bastante planas y coincidenctes. Igual tanto acuerdo también es casualidad. pero el caso es que el programa era muy poco atractivo. A ello, también contribuyeron las tres periodistas que ejercían de conductoras: Ana Blanco, Maria Casado y Marta Jaumandreu,  que ejercieron de meros bustos parlantes para la ocasión.

domingo, 21 de octubre de 2012

La España en tránsito

Un grupo de monjas votando en las elecciones gallegas (Foto:EFE-Lavandeira)

Un par de reflexiones sobre las recién acabadas elecciones autonómicas en Galicia y Euskadi.
Empiezo por señalar que los dos grandes derrotados son el Partido Socialista Obrero Español y la idea de la España una; lo demás es discutible.
Los socialistas han perdido en números redondos 324.000 votos (224.000 en las gallegas; 100.000, en las vascas). En Galicia han perdido casi el 45% de los votos obtenidos en el 2009; en Euskadi, casi un 30%. Los socialistas han sido desalojados del gobierno vasco y en Galicia, aunque siguen siendo la segunda fuerza gracias a la escisión del Bloque Nacionalista, hay un detalle importante: en el 2009 el PSdG le sacó 250.000 votos al Bloque; hoy la suma de Bloque y Anova suma 50.000 votos más que el PSdG.
En cuanto a lo de la España una, la cuestión en Euskadi parece poco discutible ya que los soberanistas (por ponerles algún nombre) han crecido en 160.000 votos, mientras que los constitucionaistas (también por etiquetarlos) han retrocedido en 115.000. La suma de PNV y Bildu equivale a dos tercios del Parlamento vasco. En Galicia, pese a la mayoría absoluta de los populares, los soberanistas han aumentado en 70.000 sus votos , mientras que los constitucionalistas han perdido 354.000. Además, y para no pasar por alto la necesidad de reformas electorales que ajusten más los resultados efectivos a la voluntad de los ciudadanos, es preciso recordar que el PP gallego dispone de una holgada mayoría absoluta pese a que a duras el 30% del censo electoral ha depositado en la urna su papeleta; el 70%, abstencionistas incluidos, no lo ha hecho.
Dicho ésto, no me parece que el descalabro socialista haya que personificarlo ni en los dos Patxis, Vázquez y López, ni en el secretario general del PSOE, Alfredo Përez Rubalcaba. El problema socialista es mucho más hondo que el nombre de sus cabezas de lista. Lo que me parece que está en franco desmoronamiento es la marca PSOE, su modelo, su estructura, el partido. En este sentido, las recientes encuestas conocidas en Grecia que apuntan que, a día de hoy,  el hace bien poco todopoderoso PASOK no pasaría del 5% de los votos me parece una pista a considerar. Y el descalabro que se acerca por Catalunya será un nuevo indicio.

Activistas a favor del acercamiento de los presos de ETA a Euskadi protestando dentro del colegio electoral en el momento que iba a votar el lehendakari Patxi López (Foto: EFE-Tejido)

Los socialistas no son de derechas pero votarles porque son de izquierdas resulta complicado. Complicado porque cuando gobiernan no parecen de izquierdas, y no hace falta mucha memoria para recordarlo, y porque hay otras formaciones que, para su desgracia, lo parecen mucho más. En la otra vertiente de voto,la que podríamos denominar la cuestión nacional,  los socialistas no pueden envolverse en la bandera española porque la del PP abriga muchomás  pero su supuesto federalismo es tan "guadianesco" y de ocasión que tampoco convence a nadie que no sea ya un convencido.
No hay duda que en estas elecciones, tanto en Galicia con el PP como en Euskadi con el PNV, ha habido un cierto voto del temor en el sentido de votar "a los de siempre", una especie de "en épocas de zozobra no hacer mudanza". Un voto del temor que, pese a todo, no ha podido con una corriente de fondo que tengo para mí que está decididamente lanzada: el debilitamiento del bipartidismo en España. De los 610.000 votos perdidos por los partidos que han sufrido retrocesos en las elecciones de esta noche, 475.000 se los han dejado por el camino el PP y el PSOE. El resto corresponde a los 15.000 votos que el PNV ha visto como se le esfumaban en Euskadi y los 125.000 que se ha dejado por el camino el Bloque Nacionalista Gallego. Lo que sucede es que en estos dos casos su destino nunca han sido los dos grandes sino en el caso vasco, Bildu y en el gallego, Anova.
Estamos pues en una situación muy interesante y que creo que hay que tenerla en cuenta de cara a futuras elecciones porque dudo que el desgaste del bipartidismo vaya a remitir. Por la izquierda, allá donde ya están creciendo partidos alternativos al PSOE me parece que veremos un acelerado languidecer de los socialistas. A nivel estatal, no asoma ninguna formación nueva con posibilidades, así que, de momento, la gran beneficiada será Izquierda Unida.
Por lo demás, mañana veremos (ya lo hemos visto esta madrugada en las portadas de sus medios más próximos) como el PP usa el resultado en Galicia para legitimar los recortes del gobierno Rajoy, los pasados y los futuros. Es un diagnóstico interesado y falso. El PP ha perdido  el voto de 130.000 gallegos, casi el 20% de los que tenía hace 3 años. Así que si los resultados de esta noche sirven para justificar nuevos ajustes no será porque el PP se ha fortalecido sino porque los que supuestamente han de ser su alternativa, ley electoral mediante, todavía se han debilitado más.

Un pronóstico gallego y vasco.

En este 20 de octubre electoral, me quiero permitir un divertimiento cuando, poco antes de las cinco de la tarde, lo único que se sabe de las votaciones gallegas y vascas es que la participación está siendo un poco inferior a los anteriores comicios.
Creo que hay dos cuestiones que en las encuestas han quedado apuntadas en una determinada dirección y que, en mi opinión, no van a ser exactamente como se decía.
Por lo que respecta a las elecciones gallegas, tengo la sensación de que el Partido Popular no va a llegar a la mayoría absoluta, que se va a quedar bastante más lejos de ese "escaño arriba, escaño abajo" que se refleja en las encuestas. Creo que ese 38 a 37 que mencionan las encuestas es poco realista si finalmente, como se ha ido apuntando a medida que pasaban los días, la nueva formación de Xosé Manuel Beiras acaba haciéndose un hueco de alrededor de cinco escaños en le Parlamento Gallego.
Por otro lado, en el caso vasco, dudo que la distancia entre los dos partidos más votados, PNV y Bildu sea tan grande como decían los sondeos. Tengo la sensación de que entre los dos van a acabar sumando 50 escaños pero van a estar muy, muy igualados. Yo apostaría, además, por un futuro político en Euskadi, en el que, al menos a corto plazo, PNV y Bildu fueran de la manos hacia la independencia. Veremos.

sábado, 20 de octubre de 2012

La paja y la viga

Esteban González Pons, vicesecretario general del PP. (Foto: Kote Rodrigo)
 
Hoy que es jornada de reflexión de las elecciones gallegas y vascas, Esteban González Pons, en nombre de todo el Partido Popular, podría reflexionar sobre si en política vale todo con tal de desgastar al adversario. Puesto que González Pons no votará ni en Euskadi ni en Galicia, con lo que se ahorra tener que decidir el color de su papeleta, podría ocupar este sábado pensando si es necesario ofender la inteligencia de los ciudadanos en el intento de arañar un par de votos de más.
Yo le quiero ayudar. Veamos:

El 2 de junio de 2011, Esteban González Pons, como vicesecretario de Comunicación del PP, denunció públicamente que el entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, usara un avión de las fuerzas aéreas españolas para asistir a un encuentro con militantes en Andalucia.
Este era el titular de la noticia:

"EL PP DENUNCIA QUE RUBALCABA USASE UN FALCON DEL GOBIERNO PARA UN ACTO DSE PARTIDO EN SEVILLA".
 
El dirigente del PP se quejaba concretamente de que:

"Rubalcaba ayer utilizó un avión del Gobierno de España para hacer un desplazamiento de partido. Si estamos diciendo que hay que reducir los coches oficiales, ¡cuánto menos no habrá que reducir los aviones oficiales!".

 
Ayer, 19 de octubre de 2012, el presidente del Gobierno , Mariano Rajoy, que también le afeó en su día a Zapatero el uso aviones oficiales para actividades de partido, se desplazó a Vigo para cerrar la campaña electoral del las autonómicas gallegas en un Falcon de las Fuerzas Armadas.
Sobre ésto no se ha pronunciado Esteban González Pons, en la actualidad vicesecretario de Estudios y Programas del PP. Anoche le envié a Pons una pregunta a través de twitter que decía exactamente:

Julià Álvaro Prat@JuliaAlvaroPrat
El presidente Rajoy va a un mitin en un Falcon. Usted le criticó eso a Rubalcaba hace un año, ¿piensa reflexionar sobre ello?
No entiendo como lo políticos siempre descubren antes los errores en la casa del rival que en la suya propia. Los problemas de los demás parecen ser los que más les preocupan, casi los únicos que les preocupan. Sistemáticamente detectan y se ocupan mucho más de la corrupción ajena que de la que se da en sus mismas filas. Hacen lo que nadie hace en la vida cotidiana: atender siempre a la vida del vecino y despreocuparse de lo que sucede en su propia familia.
Supongo que si reflexionaran de verdad no tendrían estos comportamientos tan extraños.
Para que el común de los mortales podamos hacernos una idea de como son los pequeños aviones que usan los líderes políticos para sus desplazamientos ahí van unas fotos publicadas el pasado mes de noviembre por el "Diario de Mallorca" que se ocupó del tema en una noticia. Conste que se trata en este caso de aviones Falcon privados, de alquiler. En todo caso son modelos muy similares a los oficiales.


 
 

viernes, 19 de octubre de 2012

Políticos de lengua bífida

                                 
El problema de la política española son sus políticos. No digo que sean el único problema pero sí el mayor. Por ejemplo, es evidente que un mejor periodismo llevaría a una mejor política pero sería al obligar a una mejor selección de los políticos y ese, y no otro, sería el hecho decisivo que mejoraría la política española. Muchos políticos, demasiados, viven metidos de lleno en el fango de la corrupción y muchos otros, sin que haya causas judiciales concretas sobre su persona, conviven con esa corrupción y esos corruptos como si no tuvieran nada que decir, como si no sospecharan nada, como si no fuera con ellos.
De todas formas, la mala calidad de nuestros políticos va más allá de su relación  con la corrupción. Su arbitrariedad y su sectarismo son otros de los aspectos que los invalidan como servidores públicos. Su doblez constante, la lectura de la realidad siempre subordinada a sus intereses particulares o partidistas y sus constantes muestras de falta de capacidad los convierte en personajes en los que es imposible confiar. Su lengua parece dar igual para un discurso y el contrario. Seguro que si los analizara una de esas Agencias de Calificación de Riesgos, tan de moda últimamente y que ponen nota a todo, rebajarían la casta política española hasta el nivel de "políticos basura".
Para ilustrar todo lo dicho, detengámonos en la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, camino de los veintidos años en el cargo compatibilizándolo con otros treinta como diputada autonómica.
No voy a referirme a nada relacionado con la corrupción, simplemente me detengo en la revisión de tres pasajes recientes en el quehacer político de Barberá.
En mayo del 2010, después de los primeros recortes de José Luis Rodríguez Zapatero, Rita Barberá convocó una rueda de prensa para cargar contra el gobierno al que se refirió con la siguientes palabras: "El nefasto gobierno de Zapatero no lo vamos a pagar ni los pensionistas, ni los funcionarios, ni los ayuntamientos que somos los más débiles y si hay que pagarlo no se va a ir de rositas, primero que se vaya [Zapatero]". Luego le llamó inmoral e indecente e incluso se refirió a su esposa, la de Zapatero. Se puede ver:


                 


Unos meses después, Barberá volvió a cargar con dureza contra Zapatero por permitir mayores endeudamientos a determinadas comunidades autónomas y apuntó la necesidad de informar a la canciller Merkel de como actuaba el presidente español: "Creo que habrá que informar a la señora Merkel y enviarle una cartita porque Zapatero la engaña".
Cuando el octubre de 2011 se dieron a conocer los Presupuestos Generales del Estado para 2012, las últimas cuentas de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno, Barberá anunció que los iba a impugnar ya que contenían fuertes recortes en las inversiones en Valencia. Cifró el recorte en el 22%. Aseguró que se trataban de unas cuentas que solo respondían a intereses particulares de Zapatero: "Son unos presupuestos para que Zapatero pueda resistir en La Moncloa".

                        

Estos días hemos conocido los datos de los Presupuestos del Estado para 2013 y que la reducción de la inversión en el País Valenciano será más drástica que nunca. El diario "El Mundo", poco sospechoso de un cariño desmedido hacia Zapatero, publicó hace unos días un gráfico en el que señalaba que la inversión media de los gobiernos Aznar en el País Valenciano había sido de 920 millones por año; los de Zapatero, 1767, y el gobierno Rajoy se había quedado en 654. En concreto, los Presupuestos Generales del Estado para 2013 recortan la inversión en tierras valencianas en un 57%. Rita Barberá ha resuelto tal situación con un tenemos "sensación de disgusto" pero inmediatamente después matizó asegurando que, los populares entienden "con dolor" que "no se pueden hacer otras cuentas". Los valencianos son "solidarios" y saben "dónde está ahora la prioridad", especificó.
No existe un vídeo con el corte concreto de Barberá. Lo que sigue es su intervención entera en el reciente Forum Europa de Economía, que fue donde realizó las anteriores declaraciones. El pasaje sobre los presupuestos, que no tiene  desperdicio, está entre el minuto 40'20 y el  42'07.



                         


Acabo. Por internet ha topado con la fotografía de  Rita Barberá que encabeza este artículo. Quizá en la referencia que hay en ella al humor está la clave de todo. En ese caso, la broma nos está saliendo bastante cara, está resultando bastante pesada.


jueves, 18 de octubre de 2012

¿Dónde está la España que entiende?


José Ignacio Wert, ministro de Educación, Cultura y Deporte (Foto: Efe)

La expresión "españolizar a los alumnos catalanes" responde a la idea de que solo hay una forma de ser español, y es en castellano. No quiero decir solo en idioma castellano, que por supuesto, sino también en punto de vista castellano, del centro hacia fuera. Por tanto, la frase del ministro Wert es una declaración de principios y en ella está buena parte de la explicación de por qué crece el sentimiento independentista en Cataluña.
Si Cataluña es España, españolizar a sus habitantes es redundante. El más español de los españoles jamás se plantearía españolizar a los chavales de Reus, Lleida o el Ampurdà porque daría por hecho que, independientemente de los idiomas que hablen, al margen de la música que escuchen o la literatura que lean, se llamen Josep, Mariona o Jofre, son absolutamente españoles. Como tal los trataría, como tal los valoraría y las diferencias que pudiera ver con respecto a él mismo, las consideraría un ejemplo de la riqueza de España.
El conflicto se plantea cuando la diferencia se toma como un problema, como una debilidad, como un peligro. La cuestión se pone complicada cuando la defensa de España se hace sin aceptar que pueda haber diferentes formas de ser español; sin entender, ni respetar que si Josep no se llama José no es para molestar, que la españolidad tiene grados y que, llevado al extremo, incluso ha de poder ser español y estar cómodo en España alguien que no se sienta español. Ese sería el camino. ¿Se lograría así acabar con el independentismo en Cataluña? No, pero España sería más habitable, en ella cabría mucha más gente y no crecería como está creciendo el sentimiento independentista. Si solo se puede ser español de una manera, si las demás son sospechosas o han de reprimirse, España no tiene ningún futuro y la independencia de Cataluña es cuestión de tiempo. Es más, si solo se puede ser español de una manera, no habitamos un país democrático, y por encima de cuestiones económicas o sociales, yo también me querría ir. La España una es pequeña y quienes la defienden son gente políticamente muy menor que quiere un país a la medida de su propia pequeñez.
José Ignacio Wert es un ministro del PP, quien concentra a los suyos en manifestaciones a favor de la España sin resquicios es el PP, los medios que viven con la boca llena de España y la escupen a cualquiera que no les parece de fiar son los medios afines al PP. Así pues, el PP representa la España rotunda que ni quiere ni acepta a los diferentes; pero lo preocupante es tener que plantearse si hay otra España, y si la hay, dónde está. ¿Hay progresistas en España con un modelo territorial propio y más abierto? Desde luego, no parecen estar en el PSOE de Rodríguez Ibarra o Chaves, de Rubalcaba o Solana. Menos todavía en el de Bono, que prefiere morirse antes qu ever una España rota, o en el de Alfonso Guerra y su "cepillo" para Estatutos de Autonomía. Tampoco se escuchan voces distintas desde los sindicatos, las entidades cívicas o las universidades. Cuando llega la hora de la verdad, la actitud de la izquierda española es demasiado parecida a la del PP. Siempre que se plantea algún tema de organización territorial del Estado, cuando hay alguna polémica sobre la cuestión, sistemáticamente se escuchan las voces de los nacionalistas periféricos y la de los nacionalistas españoles, los de rompe y rasga, los de ni un paso atrás, pero ninguna otra. Ningún argumento alternativo hace acto de presencia. Luego, eso sí, cuando la situación se polariza, cuando el PSOE se percata de que se queda sin espacio, que le devoran el terreno, entonces tira de manual y saca a pasear su modelo federal. El mismo de siempre: indefinido, poco preciso, que nunca esgrime cuando toca, de usar y tirar. Y claro, no convence a nadie y la gente sigue atendiendo solo a las otras voces, las que siguen tensando el conflicto. En tales condiciones, quien puede ser independentista se convierte al independentismo y , así las cosas, acaban siendo españoles "los que no pueden ser otra cosa", como decía Cánovas del Castillo.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Valencia + PP = Argumentos de corrupción

De izquierda a derecha, el presunto "capo" de la mafia china Gao Ping; la directora del IVAM, Consuelo Císcar, y el crítico de arte Rafael Sierra (Foto: Tania Castro. El País).


La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, irascible y sobreactuada como siempre, reconocía ayer en Madrid que la imagen de corrupción ligada al País Valenciano no es casual. "No voy a ocultar que hemos dado argumentos", dijo Barberá. Luego, como era de esperar, fue matizando su afirmación en base al manido argumento de que en todas partes cuecen habas.
Cierto, la corrupción está muy extendida pero en ningún sitio como en tierras valencianas hay tanta corrupción ligada a las instituciones públicas. Unas instituciones siempre gobernadas por el PP, el partido de Rita Barberá.
Ayer la policía española desarticuló una potente red criminal china que blanqueba centenares de millones de euros cada año. El supuesto "capo" de esa mafia china era Gao Ping, un empresario radicado en Madrid aficionado al arte. Pues bien, ¿con quien colaboró Gao Ping en la organización de un par de exposiciones? Con el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) dirigido por Consuelo Ciscar y dependiente de la Generalitat valenciana. Fue en 2008. El president de la Generalitat era Francisco Camps. Císcar era una asidua espectadora desde los bancos de apoyo al acusado cuando hace unos meses a Camps se le juzgó en Valencia por el "caso de los trajes". Se da la circunstancia que las dos exposiciones ligadas a Gao Ping tuvieron de comisario a Rafael Sierra. ¿Quien es Sierra? Un crítico de arte que colaboró con Ciscar en las fallidas y carísimas "Bienales de Valencia" y  director de la revista "Descubrir el arte" a quien el IVAM  pagó 500.000 euros para que distribuyera la revista del museo. El año pasado, "Descubrir" premió tanto a Gao Ping como a Ciscar. Curiosamente la actual directora del IVAM llegó al cargo después de que el entonces conseller de Cultura de la Generalitat, Esteban González Pons, destituyera a Kosme de Barañano que críticó una compra de cuadros del pintor Antonio de Felipe. La adquisición de estos cuadros se hizo a instancias del president de la Generalitat, Francisco Camps, aficionado a la pintura de Antonio de Felipe, y Rafael Sierra participó en ella. El mismo Sierra fue quien ejerció de comisario en la primera exposición del hijo de Consuelo Císcar, el escultor Rablaci, que, con 22 años y sin acabar sus estudios, ya tenía una larga nómina de exposiciones precisamente en China.
Seguimos. ¿Con quien está casada Consuelo Císcar? Con Rafael Blasco, diputado autonómico del PP y consejero de los distintos gobiernos "populares" en Valencia. Blasco ya fue consejero con el socialista Joan Lerma que lo destituyó por estar implicado en un caso de corrupción urbanística por el que no fue condenado ya que las grabaciones policiales que lo acusaban fueron anuladas. Hasta hace unos días, Blasco era el portavoz parlamentario popular pero dejó su cargo al ser imputado por seis supuestos delitos ligados al saqueo de las partidas de cooperación internacional cuando él  era el consejero del ramo.
Rafael Blasco se ha mantenido en su escaño y es uno de los diez diputados del grupo parlamentario del PP en Les Corts Valencianes imputados por distintos delitos de corrupción. El actual president de la Generalitat, Alberto Fabra, no les ha reclamado el acta a ninguno de ellos. Igual que jamás le afeó a su principal valedor político, el eterno presidente del PP de Castellón, Carlos Fabra, los muchos casos de corrupción que pesaban sobre sus espaldas.
Los presidentes autonómicos valencianos del PP van al pleno cuando de corrupción se trata. Ni uno solo de los tres políticos populares anteriores a Fabra está libre de la sombra de la corrupción. Eduardo Zaplana, incluso antes de llegar al cargo, ya fue pillado en unas conversaciones telefónicas en la que pedía a su interlocutor unas comisiones para repartírselas bajo mano. Su sucesor, José Luis Olivas, está imputado en el "caso Bankia" por cinco posibles delitos que van desde la apropiación indebida a la falsificación de cuentas. El tercero en discordia, Francisco Camps, ya fue juzgado  por el mencionado "caso de los trajes" (resultó absuelto) y su gestión está afectada de lleno por el "caso Gürtel", que salió a la luz por Madrid pero que descubrió sus mayores redes en Valencia.
La aparición de la Generalitat valenciana cuando se desarticula un determinado entramado delictivo no es la primera vez que se da ahora con el caso del grupo chino de Gao Ping. Recuérdese el "caso Urdangarín" y, más atrás, que cuando en 2001 estallló el caso Gescartera, resultó que el director de relaciones públicas del grupo era el cantante Jaime Morey, que acabó imputado. ¿De quien era asesor Morey? Del entonces president de la Generalitat, Eduardo Zaplana, sin que nunca se supiera exactamente en qué consistían sus tareas de asesoramiento. No es el único cantante ligado al periodo Zaplana que, en su época, también contrató a Julio Iglesias como "embajador de la Comunidad Valenciana". Hace unas semanas, Iglesias reconoció ante el juez que Zaplana le pagó más de 500.000 euros a través de un contrato oculto del que nunca se informó.
En fin, no quiero alargar más este post. Lo dejo recordando las palabras de Barberá: "hemos dados argumentos".



martes, 16 de octubre de 2012

La oportunidad perdida del Estatuto catalán

Manifestación en Barcelona el 10 de julio de 2010 contra la sentencia del Tribunal Constitucional que dejó sin efecto 14 artículos del Estatuto de Autonomía aprobado en referéndum cuatro años antes


Ahora que arrecia con fuerza el debate sobre el independentismo en Catalunya; ahora que la actitud del gobierno británico ante la cuestión escocesa se plantea como ejemplo de contraste ante lo que está haciendo el español en el caso catalán, me parece interesante repasar lo que sucedió cuando en 2005 el Parlament de Catalunya aprobó su reforma de Estatut que, finalmente, sería considerado parcialmente inconstitucional por el Tribunal Constitucional (TC). No quiero centrarme en lo que dijo o hizo en ese momento el Partido Popular, considero de mucha mayor utilidad fijar la mirada en el PSOE.
Hay que tener en cuenta que todo empezó a finales de 2003 cuando José Luis Rodríguez Zapatero, al que le faltaban algunos meses para llegar a La Moncloa, dijo en Barcelona aquello de: " apoyaré el proyecto de Estatuto que salga del Parlamento de Catalunya".
Una vez llegado al cargo empezaron las matizaciones. Así, cuando el 30 de septiembre de 2005, el Parlament de Catalunya aprueba, con los únicos votos en contra del PP, el proyecto de reforma estatutaria, Zapatero ya coge distancia respecto sus viejos compromisos. En el vídeo que sigue, elaborado por el "grupo Risa", un colectivo que acostumbra a colaborar en distintos medios de la órbita más derechista del PP, queda en evidencia el cambio de actitud de Zapatero.

              

Recién aprobado el nuevo texto catalán, y siendo el concepto "nación" referido a Catalunya uno de los caballos de batalla, José Luis Rodriguez Zapatero, durante un desayuno informativo celebrado el 6 de octubre dejaba claro que "la Constitución reserva de forma clara en su artículo 2 el concepto de nación al conjunto de España.
También de ese mes de octubre es una proposición no de ley del PSOE en el Parlamento andaluz en la que se muestra la "convicción de que el Congreso de los Diputados realizará cambios precisos para garantizar que el texto estatutario de Cataluña respete el marco constitucional". Los socialistas andaluces apuntaban al nuevo texto catalán como un foco de desigualdad en la financiación y en los servicios y derechos de los ciudadanos.
Al mismo tiempo, los socialistas de Castilla-La Mancha publicaron un manifiesto, conjuntamente con el PP,  recalcando que "la soberanía nacional reside en el pueblo español" y poniendo de manifiesto que "la nación española es la patria común e indivisible de todos los españoles". El PSOE castellanomanchego, en ese momento con José María Barreda al frente, recordaba que "el artículo 30 de la Constitución reza que los españoles tiene el derecho y el deber de defender España".
El 30 de marzo del 2006, el nuevo Estatuto fue votado en el Congreso. De nuevo solo obtuvo los votos contrarios del PP. Con el visto bueno de las cámaras parlamentarias de Catalunya y España, el nuevo Estatuto fue votado en referéndum y aprobado en junio de 2006.
Unos meses después, Alfonso Guerra, que fue quien presidió la Comisión Cosnstitucional del Congreso en la que se discutió y enmendó el Estatuto catalán, explicaba en un mitin como se había recortado el texto. Lo hacía a su estilo.


                     

Fue un destacado socialista, Enrique Múgica, quien en septiembre del 2006, como Defensor del Pueblo, presentó un recurso ante el Tribunal Consitucional  contra un total de 112 artículos del nuevo Estatuto de Catalunya. El PP y hasta cinco Comunidades Autónomas, mayoritariamente gobernandas por los populares, también recurrieron.
Finalmente, cuatro años después, el TC sentenció que eran 14 los artículos del texto estatutario que no se ajustaban a la Constitución.
Hubo muchos más destacados socialistas españoles que cargaron contra el Estatuto. Lo hizo el expresidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, que llamó "castristas" a los socialistas catalanes. También doy su opinión, el entonces alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez: "el preámbulo del Estatuto me produce urticaria". El ya citado Alfonso Guerra añadió que "el Estatuto es predemocrático y cambia la Constitución". El minstro de Defensa, José Bono, descartó la posibilidad de que en el texto figurara la referencia a la "nación" catalana. En la misma línea, Juan Carlos Rodríguez Ibarra daba por hecho que no habría nuevo Estatuto si no se suprimía la palabra "nación" y añadía que sería un gesto de patriotismo parar el proceso de reforma de estatutos de autonomía.
Lo que llama la atención, más allá de todas estas voces contrarias que le llovieron al nuevo Estatuto desde las filas socialistas, es que lo que nunca se oyó de boca de los dirigente del PSOE fueron alternativas concretas a las propuestas catalanas. No hay manera de encontrarlas por más que se rebusque en las hemerotecas. Todas las anteriores referencias apocalípticas del sector abiertamente "españolista" del partido, jamás se vieron compensadas por opiniones de otros socialistas españoles que las pudieran equilibrar. Los socialistas negaron el texto catalán con los mismos argumentos que el PP, es decir, "no, porque no", "no,  porque se rompe la unidad de España", "no, porque discrimina al resto de España". Nada dijeron de su cacareado modelo federal, ese que, ahora que las voces de independencia cogen fuerza, sí esgrimen como posible salida a las reivindicaciones periféricas y para diferenciarse del PP. Ahora, cuando ya no gobiernan.

(Para personas especialmente interesadas en el proceso del Estatuto catalán, en este blog puede encontrar mucha documentación útil)

viernes, 12 de octubre de 2012

La letra pequeña de un vuelco electoral

Alberto Fabra, izquierda, president de la Generalitat, en una reciente entrevista con el secretario general del PSPV-PSOE, Ximo Puig

Más allá de los grandes titulares de la tradicional encuesta que "El País" publicó el pasado 9 de octubre y que apuntaban a un vuelco electoral en el País Valenciano (que ya han sido ampliamente comentados) hay en ese trabajo otra información que me parece muy relevante. Al fin y al cabo, concretar en escaños una determinada encuesta que se hace a treinta meses de una elecciones es poco fiable, al menos poco exacto. Lo que me parece necesario es retener otros datos que, más allá de posibles resultados, muestran cual es la tendencia evidente en la evolución de la opinión ciudadana. En fin, lo que se conoce como la letra pequeña.
Dice la encuesta de "El País" que la victoria de la izquierda valenciana se producirá pese al retroceso, nuevo retroceso, del actual partido mayoritario en la oposición, el PSPV-PSOE. En este sentido, hay datos que indican que la caída de los socialistas no tiene visos de detenerse. Los consultados opinan que, precisamente, quien peor oposición está haciendo es el PSPV. Solo un 7% da  por buena la tarea de los socialistas mientras que un 19% aplaude la de Esquerra Unida (EU) y un 23, la de Compromís. En cambio, un 66% los encuestados considera malo o muy malo el trabajo opositor del PSPV, cifra que desciende al 44 en el caso de EU y al 37 en el de Compromís. Es más, cuando se pregunta específicamente a votantes socialistas, éstos dicen que es mejor la oposición de Compromís (29%) o de EU (27) que la del propio partido que ellos han votado, el PSPV (23%).
En esta línea, en la valoración general de políticos, las dos cabezas visibles de Compromís, Oltra y Morera,  obtienen bastante mejor nota que el líder de los socialistas, Ximo Puig. A Mónica Oltra los encuestados le ponen una nota de 6 y a Enric Morera, un 4'8, mientras que Puig se queda en el 4'4. Si volvemos  solo a los votantes socialistas,  el resultados es todavía peor para las expectativas del PSPV. Incluso en este grupo, Oltra (6'2) y Morera (5'4) sacan mejor puntuación que Ximo Puig (5'2). Curioso es que entre los votantes del PP, en cambio, las notas se invierten y el socialistas obtiene un 4'6 por un 4'1 los dos representantes de Compromís.
También cuando se pregunta por quién defiende mejor los intereses valencianos, resulta que hay más
consultados que señalan a Compromís (13%) que al PSPV (9).
En cuanto al anunciado descenso del PP me parece significativo reseñar que una de los aspectos que parece desmoronarse es su buscada identificación entre el partido y el país, "nosotros somos la Comunidad Valenciana".  En la encuesta de "El País" de 2009, el 44% de los encuestados  pensaba que el PP era quien mejor representaba los intereses valencianos; un año después esa cifra bajó de forma poco significativa al 39%. En la encuesta del pasado día 9 ya solo mantenían esa opinión un 22 por ciento de los preguntados.
El candidato de los populares no parece tampoco un valor suficiente para compensar el gran desgaste que asume el PP en estos momentos. Alberto Fabra, actual president de la Generalitat por deseo del partido en Madrid y no por haber concurrido como cartel electoral a los comicios de 2011, más bien parece una rémora. Ya en 2008, siendo alcalde de Castellón, era el político del PP peor valorado solo por delante de su tocayo, y entonces mentor, Carlos Fabra. En aquel momento, Alberto Fabra supendía con un 4 pero es que, entre sus propios votantes, el dato era cualitativamente más negativo. El actual President obtenía solo un 5'6 entre quienes decían haber votado al PP, mientras la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, se situaba en 6'6; Esteban González Pons, en 6'9, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, en un 8'3. En el 2011, cuando el nombre de Fabra, que ya había sustituido al del dimitido Francisco Camps, su nota media llega hasta el 5 y en el caso de sus votantes se  dispara hasta el 6'6. Ahora, solo un año más tarde, la calificación de Fabra está en el 4'1, la peor de todos los líderes de los distintos partidos, y sus votantes ya no le dan más que un 5'9. Malos augurios.

jueves, 11 de octubre de 2012

Periodismo propagandístico en TVE

El principe Felipe y el rey Juan Carlos depués de la apertura de la X Legislatura en el Congreso de los Diputados en diciembre de 2011


Combinar en España periodismo, televisión y política es  garantía de sorpresa y, lamentablemente, siempre negativa. Ahora, con los índices de popularidad de la Casa Real por los suelos, Radiotelevisión Española (RTVE) anuncia el estreno de un programa, "Audiencia abierta", sobre la jefatura del Estado.
Lo califican de programa informativo de servicio público pero tal etiqueta es falsa. Lo de servicio público todavía se podría discutir pero lo de informativo, eso sí que no  se vislumbra por ningún lado. Se dice que su contenido versará sobre la agenda del Rey y su heredero, el príncipe Felipe, su papel institucional y su régimen constitucional,. Por supuesto no habrá espacio para nada que no sean datos y hechos oficiales. Es decir,  nada de Urdangarín, nada de cacerías en África, nada de los negocios del monarca, nada del debate sobre la continuidad de la monarquía. En fin, nada de nada. Por tanto, no estamos ante un programa informativo sino ante un espacio de propaganda, ante una extensión de la labor que desarrolla la Oficina de Comunicación de la Casa Real. De Howard Kurtz es aquella frase de "información es aquello que el poder no quiere que se sepa, lo demás es propaganda". Pues eso.
La persona encargada de dirigir "Audiencia abierta" también es una declaración de intenciones, una pista muy interesante para entender los males de la televisión pública en España, su utilización partidista, su falta de voluntad de ser un servicio público de referencia. La actual RTVE, purgada por el PP y con Julio Somoano al frente de los informativos, deja el espacio sobre el Rey en manos de Miguel Ángel Sacaluga, miembro a propuesta del PSOE del Consejo de Administración de RTVE. Todo un consejero al mando. Sacaluga es un periodista de larga experiencia en RTVE que entró en Radio Nacional en 1983 y que en 1985 ya era director de Informativos de RNE en Aragón y en 1986, director de Informativos en RTVE de Galicia. Fue también el número dos de María Antonia Iglesias en los Informativos de TVE en los últimos años de Felipe González; aquellos años del GAL y de la corrupción en los cuales no se puede  decir que el comportamiento profesional de los "Telediarios" fuera precisamente ejemplar. Miguel Ángel Sacaluga ha sido miembro de distintos equipos de candidatos socialistas durante diferentes campañas electorales.


Miguel Ángel Sacaluga, miembro del Consejo de Administración de RTVE a propuesta del PSOE y director de "Audiencia abierta"

Pues bien, mientras los socialistas, y también las organizaciones profesionales, denuncian la ocupación llevada a cabo por el PP de los informativos de RTVE después de los buenos años de la época Zapatero con Fran Llorente al mando, Sacaluga desempolva los tópicos para publicitar su espacio con el consabido sonsonete de que será "un programa periodístico elaborado con criterios de rigor y objetividad". Sí, claro, primero se marcan todos los límites que no se van a superar, se deja claro todo lo que no se puede ni debe decir y luego, con lo que queda, se asegura que se será "riguroso y objetivo". Solo hay que ver los actuales noticiarios de TVE, llenos de "buenas noticias" económicas y frivolidades de todo tipo, para saber que "rigor" nos espera. Añade Sacaluga que será un programa "que no estará coordinado con La Zarzuela"... y yo he pensado: que no vaya a la contra. Es ridículo.
Solo dos licencias para acabar. La primera: al PP le va muy bien poner a un exponente de "los otros" al frente de un programa sobre el rey. Ya se sabe que en las grandes cuestiones de Estado es bueno que los dos grandes partidos vayan de la mano. La segunda: "Audiencia pública" se emitirá los sábados a las 13'30. Será un programa tan prescindible, poco interesante y poco seguido como los ya clásicos que se refieren a la actividad institucional del Congreso de los Diputados que, por cierto, ya vemos a que grado de perstigio de los políticos nos ha llevado. Hablar de las instituciones sin  recoger las distintas opiniones y el debate en torno a ellas es como transitar un camino con orejeras, sin poder mirar a los lados, sin la posibilidad de detenerse o coger sendas alternativas. Es aburrido, previsible, conservador y resulta muy evidente que lo que se pretende es consolidar lo que hay. Tal actitud es pura ideología y, por tanto, incompatible con un periodismo mínimamente riguroso o profesional.



miércoles, 10 de octubre de 2012

Los "cebrianes"

Lo que sale en los periódicos es solo el marco para explicar la gran desafección política que se vive en España y que nace, ante que de cualquier otra cosa, de los problemas directos que cada cual padece en su vida cotidiana y que los políticos no solo no resuelven sino que son sus principales causantes.
Un par de ejemplos. Tengo un amigo que es cámara en Canal 9, la televisión pública valenciana. Lo van ha despedir porque van a hacer un ERE que se llevará por delante al 75% de la plantilla. La empresa no aguanta porque ha estado gestionada desde hace más de 15 años por políticos que, haciendo oídos sordos a todas las advertencias y críticas, gastaban lo que no tenían, despilfarraban, robaban, censuraban y manipulaban. Mi amigo se llama Joan, es un buen cámara, padre de tres hijos y era de los que protestaba. Nadie nunca le hizo caso. Ahora se va a la calle contemplando como los que se quedan son los enchufados de los mismos políticos que han desmantelado la empresas y escuchando como todavía le perdonan la vida argumentando que su despido es la única salida posible. Él al paro y, en cambio, los políticos responsables se quedan en sus despachos de la Generalitat, en sus escaños. Nadie pagará. Solo Joan y otros 1200.
Segundo ejemplo. Mi amiga Ana lleva cinco años organizando exposiciones en Madrid en base a acuerdos con el gobierno de la ciudad y de algunas otras localidades de alrededor. Su pequeña empresa se dedica a eso. La va a cerrar. Le deben más de 40.000 euros y no los va a cobrar. Al mismo tiempo, ella y su pareja tienen a Hacienda pisándoles los talones porque les reclaman 2.000 € de un cobro que, resulta, nunca llegaron a ver. Es decir, si tú, con tu dinero contraes una deuda, acabas embargado pero si tienes la suerte de ser alcalde y con él dinero del contribuyente no pagas lo que debes y hundes la empresa del propio contribuyente no te pasa nada.
España está llena de "anas" y "joans". Es imposible digerir tanta sinrazón. Se puede llegar a pensar que es mala suerte particular, que te ha tocado a ti, pero no. Cuando levantas la vista ves que no hay salida, que la realidad solo te ofrece un sistema electoral destinado precisamente a que nada cambie, una Constitución inamovible, un rey y una corte de felices vividores, recortes en sanidad, en educación, inexplicables gastos en armas, ayudas a los bancos y no a las personas, las cargas policiales o la vergüenza de negar la asistencia a los "sin papeles". En definitiva: unos hechos contumaces que son fábricas de desconfianza e incredulidad, de desmotivación y descrédito.
Recientemente hemos visto como ya son diez los diputados del PP en el parlamento valenciano que están imputados por distintas causas penales. Diez de cincuenta y cinco. Lo que me llama la atención y me parece un mensaje terrible no es que los jueces hayan pillado a diez con evidentes indicios de haber delinquido sino que los otros cuanta y cuatro no digan nada al respecto o, peor todavía, les excusen. Callan porque son cómplices, estúpidos o deshonestos, no hay más posibilidades. Así las cosas, ¿cómo no va a haber desconfiaza? ¿Cómo no va a haber desafección?


Juan Luís Cebrián, presidente ejecutivo de PRISA

Estos días se habla mucho del ERE de "El País" y de su máximo responsable Juan Luís Cebrián. Él, que ha sido el autor de todas las decisiones que han llevado al periódico al desastre, culpa a los periodistas y dice que cobraban mucho, que estaban anticuados y que vivían demasiado bien. Se merece el mayor de los desprecios. Su comportamiento, incapaz y déspota, se asemeja mucho al de los políticos. Eso sí, Cebrián, al menos, ni vive de nuestros impuestos, ni nos puedo obligar a comprar cada mañana "El País". Los políticos, en cambio, sí. Son "cebrianes" parasitarios y con mando en plaza por eso la gente está harta y ya no se tragan su irresponsable táctica de esconderse tras el desprestigio de la política para salvarse ellos. La desprestigiada no es la política, la política también es víctima. Por eso solo renovando a la clase política podemos salvar la política; es decir, nos podemos salvar todos, incluyendo a mis amigos Joan y Ana.

viernes, 5 de octubre de 2012

Sí, la convenida decadencia de la denominada clase política

El juez Santiago Pedraz abrazando al juez Baltasar Garzón cuando éste abandonó la Audiencia Nacional.

Sin lo que el juez Santiago  Pedraz llama en su auto "la convenida decadencia de la denominada clase política" no se puede entender nada. Por tanto su frase no me parece un exceso sino una constatación necesaria. La respuesta del PP al juez, le han llamado "pijo ácrata" entre otras muchas lindezas, es precisamente la prueba de esa decadencia y escuchar al PSOE igual de escandalizado lo acaba de confirmar. Los políticos, los de más nombre, los que más mandan, se están cargando la política pero no quieren que se les diga. Hablan de falta de respeto a las instituciones pero ellos, sin ninguna vergüenza, igual llenan con hasta diez imputados el grupo parlamentario del PP en Valencia que incumplen de la A a la Z su programa electoral o reforman de la noche a la mañana una Constitución que el día anterior era intocable. Las instituciones no las pone en peligro quien, desde fuera del Congreso, grita o se manifiesta sino los que, desde dentro, en una moderna versión del "despotismo ilustrado" 300 años después quieren que la gente vote y calle.
Centrar la polémica de la persecución a los convocantes del 25-S en la frase de marras de Pedraz es una evidente maniobra de distracción. La gravedad del asunto está en un gobierno, una policía y unos dirigentes que pretenden limitar un derecho tan fundamental como la libertad de expresión o manifestación. Con la mayoría electoral como coartada te dejan solo el derecho al pataleo y, luego, hasta eso te quieren robar. Pues no. Más allá de las palabras del juez, más allá de la respuesta del PP, lo que importa es lo anterior. Lo grave es que un gobierno vaya a por los convocantes de una manifestación pacífica, que los quiera criminalizar, que les envíe la policía. Ésto lo hacen las dictaduras. No tienen bastante con monopolizar los discursos institucionales. No les parece suficiente censurar y manipular la información ya sea comprando a los medios privados, inundándoles de desinformación elaborada por gabinetes de comunicación pagados con dinero público o dirigiendo con mano de hierro los medios públicos. Ahora también quieren "modular" el derecho a manifestarse.
No. El problema, en este caso, no es Pedraz ni la justicia. Eso es otro tema. El problema que nos ocupa es que estamos dirigidos por una clase política que no es demócrata, que está dispuesta a casi todo para seguir en el poder.
Por favor, no nos tomen por imbéciles. Cuando Pedraz pone en su contexto las protestas del 25-S no puede evitar un referencia a lo que popularmente diríamos "con la que está cayendo". Eso es lo que quiere decir "la convenida decadencia de la denominada clase política", sin esa opinión generalizada que hay en la calle (recuérdese lo que dicen las encuestas) no se puede reflexionar sobre la convocatoria de manifestaciones hoy en España. Y conste que lo de "clase política" no lo inventó ayer Pedraz sino hace más de 100 años Gaetano Mosca.

jueves, 4 de octubre de 2012

El fiscal represor


Eduardo Torres-Dulce, fiscal general del Estado

"Reprimamos a todos aquellos que utilizan los derechos de libertad de expresión, de reunión o de manifestación para ir más allá y socavar los cimientos del Estado de derecho" . Son palabras del fiscal general Eduardo Torres-Dulce y a mí me dan un miedo enorme. Puesto que supongo que la figura del mencionado fiscal la tenemos que ubicar en esos intocables cimientos, sus palabras me reafirman en la necesidad de intentar socavarlos. Yo, con toda la modestia del mundo, escribo para socavar los cimientos del Estado de derecho porque me parece que hay en ellas aspectos que no merecen respeto, que perjudican a las clases más desfavorecidas mientras privilegian a los más poderosos. Sea desde las manifestaciones, desde los escaños, desde las fábricas o desde los artículos, trabajar por otro Estado de derecho profundizando en la democracia no tiene nada de malo.
En los cimientos de nuestro actual Estado de derecho está la monarquía heredada de Franco y ejemplo de la no igualdad entre todos los ciudadanos; igual que está una justicia dura y rápida con los débiles y garantista y lenta con los fuertes. Por eso me parece que está muy bien intentar socavarlos.
Noto que también está en los cimientos del Estado, porque no hay gobierno que lo revise,  el trato privilegiado a la Iglesia aunque para ello se deban detraer recursos de la educación pública que podría garantizar un avance en la igualdad  de oportunidades. Estoy por socavar los bases de nuestro Estado de derecho en la medida que veo que cualquier gasto social se puede recortar excepto los de defensa para comprar unas armas que no necesitamos, a no ser que nos refiramos a las porras que se usan contra el propio pueblo que las paga.


Considerable diferencia entre la identificación de los policías españoles y alemanes durante las manifestaciones.


No sé que tiene de malo, por ejemplo, usar nuestros derechos y libertades para procurar socavar la arraigada práctica de nuestros gobernantes, todos, luego debe estar en las bases del Estado, de salvar antes a los bancos que a las personas. De la misma manera que estoy en contra e intento cambiar un sistema electoral que favorece a los grandes partidos conservadores (PSOE incluido), un sistema de medios de comunicación más orientado a narcotizar a los ciudadanos que a informarlos y una estructura territorial que se basa en aquello de "una, grande y libre", como si no se pudiera ser español de mil maneras diferentes o, simplemente, no querer serlo.
En resumen: socavar no es más  que "ir destruyendo o debilitando " y "excavar por debajo", por tanto, si hablamos de política, que es lo que hacía Torres-Dulce, hablamos en sentido figurado. Lo que no tiene nada de figurado es el verbo que usaba el fiscal para proponer lo que se tiene que hacer con los "socavadores", hablaba Torres-Dulce de "reprimirlos". Resulta increíble que una persona como él, tan importante y tan bien colocada en los cimientos del Estado de derecho, no tenga claro que más allá de intentar o no socavar, más allá de lo que políticamente se pretenda, en una democracia la clave está en el "cómo". Ningún objetivo democrático, por alternativo que sea, se puede reprimir si los métodos para obtenerlo son pacíficos y si el camino elegido es convencer y no imponer. Que Torres-Dulce no introduzca ese matiz en su  perorata es lo que, con perdón, a mi me acojona.

miércoles, 3 de octubre de 2012

RTVV y la contumacia en el error


El Comité de Empresa de RTVV encerrado, el pasado mes de febrero,  en las instalaciones del Consejo de Admnistración de la empresa

Dicen los medios que en Les Corts Valencianes se ha roto el pacto entre el Partido Popular y la oposición (Partido Socialista, Compromís y Esquerra Unida) para la renovación del Consejo de Administración de Radiotelevisió Valenciana (RTVV) y la elección de su nueva directora general, Rosa Vidal, propuesta por los populares.
Resulta que la oposición ha votado en blanco a Vidal, con lo que no se ha podido oficializar su elección ya que se requería 3/5 de la cámara. Tampoco se ha escogido al Consejo al completo. Los cuatro candidatos a propuesta del PP sí han llegado a los 3/5 ya que la oposición también los ha votado. En cambio, los cuatro propuestos por socialistas, Compromís y EU se han quedado solo con los voto de estos mismos grupos y no han pasado el corte. Así que Vidal y los cuatro candidatos planteados por la oposición quedan para una nueva votación mañana en la que solo se precisará mayoría absoluta.
La oposición pone como condición para votar a Vidal que se revise el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que está en marcha en RTVV y se archiven las sanciones que pesan sobre casi sesenta trabajadores por disitintas protestas. El PP responde que ni hablar de todo ésto.
Así las cosas, ¿qué puede pasar mañana? Puede que el PP apueste por copar el Consejo con miembros en su totalidad propuestos por su grupo. Lo puede hacer. Dispone de mayoría absoluta. Supongo que no lo hará. Hipotecaría el papel de la nueva directora general, perjudicaría la imagen de presunta pluralidad que se le pretende imprimir a la nueva RTVV. En definitiva, si el PP monopolizara el Consejo con la negativa a negociar el ERE y demás le estaría haciendo el trabajo a la oposición. Por eso pienso que no lo hará. Sería una torpeza, un tiro en el pie.
Me parece más probable que los populares apuesten por un gesto de "solemne" (y falsa) magnanimidad. Elegirán con sus propios votos a la nueva directora general Rosa Vidal y darán los necesarios a los candidatos al Consejo auspiciados por la oposición. Y todos tan amigos.
Al final quedará que el PP ha sido indulgente con la oposición que habrá centrado su presión en la figura de Vidal, que les resultaba ajena, pero que se habrá avenido a votar lo mandado cuando de lo que se trataba era de asegurar un puesto para sus candidatos. En fin que de lo que no se habrá negociado ni un solo instante habrá sido ni del ERE ni de las sanciones. Todo quedará en una polémica de nombres o no nombres, los míos y los tuyos, y lo fundamental, el futuro de RTVV, una vez más, sin nadie que lo pelee.

El rescate urgente es el político

Un policía retiene a una mujer durante las recientes protestas del 25-S alrededor del Congreso de los Diputados en Madrid 


Parece que se acerca el tan temido/deseado rescate de España a costa de la Unión Europea. Estamos hundidos en la miseria económica y necesitamos que nos echen una mano urgente. Como nadie da nada por nada, nos podemos ir preparando para nuevas y más duras condiciones. En la medida que cada vez queda menos por recortar podemos dar por hecho que el desempleo, las pensiones y los servicios más básicos serán (o seguirán siendo) los campos objeto de la codicia de los mercados. Y, por supuesto, nuestros gobernantes, "porque no hay más remedio" y "con todo el dolor de mi corazón", dirán que "sí, señor".
Muy bien. No pienso hablar de economía. Quiero hablar de política. No quiero decir que sean terrenos incompatibles sino que no pienso detenerme en números.
Yo lo que reclamo es un rescate político. Mucho más evidente que el económico, me parece que España lo que necesita es un rescate político. La solución a los problemas de nuestra democracia pasa por más democracia, y no por menos como se pretende. En esto no es preciso que nos venga nada de fuera, esta operación democrática es cosa doméstica.
Nuestro rescate debería empezar por un referéndum (¡ooooooh!) sobre las condiciones del rescate europeo que estamos dispuestos a aceptar. Datos encima de la mesa y a votar. A ver dónde está la mayoría y cómo es de silenciosa o de ruidosa.
La convocatoria de elecciones debería ser el siguiente paso a no ser que los planes de Rajoy fueran mayoritariamente secundados en el mencionado referéndum.
No podrían ser una elecciones al uso. Deberían ser constituyentes. La Constitución del 78 (muchas gracias señora Carta Magna) ya ha agotado parte de su recorrido. Con ella hemos llegado hasta aquí y ahora necesitamos ir más allá. La Constitución no era un punto de llegada para taparnos las vergüenzas del franquismo sino una estación en el camino hacia un país mejor, más habitable, más justo, más libre.
La reforma constitucional debería poner a las personas por encima de cualquier otra consideración: sus derechos, sus libertades y sus obligaciones. Pero todo de verdad. Menos discursos programáticos y más voluntad de concreción. La riqueza nacional al servicio del interés general pero sin trucos. Derechos a una vida digna en lo material (casa, trabajo, sanidad, educación...) y feliz más allá de eso (cultura, conciliación, dependencia, comunicación...). El dinero debe trabajar con este objetivo.
Nadie debe ver limitado sus comportamientos individuales siempre que no perjudiquen directamente a los demás. Todo el mundo debe poder ejercer sus aficiones y sus devociones por más que otros las puedan considerar excentricidades pero, más allá de lo que son servicios públicos, cada cual se las debe pagar.
En definitiva, mayores ámbitos de libertad pero también mucha más responsabilidad. En una democracia hay tres  marcos básicos para la exigencia de responsabilidades las urnas, la hacienda pública y los tribunales.
En relación a los gobernantes es preciso quitar el control del sistema político a los grandes partidos. Para ello es obligatorio reformar el sistema electoral yendo a fórmulas más proporcionales con listas abiertas, fomentando la participación, endureciendo las incompatibilidades, limitando los mandatos, obligando a la asunción de responsabilidades políticas por la gestión desarrollada y asegurando la transparencia interna tanto en las instituciones de gobierno como en el seno de los propios partidos. En paralelo se necesita regular de otra forma el acceso a los grandes medios de comunicación para que haya una verdadera igualdad de oportunidades para todos los actores políticos y, más allá de la libertad de expresión, se pueda hablar también de igualdad de expresión.
Hacienda debe ser "cosa de todos" y no hay que dejar espacio para trampas y atajos. Las leyes deben garantizar que las aportaciones de cada ciudadano sean proporcionales a sus ingresos y riquezas y, a continuación,  hay que perseguir el fraude con denuedo. La persecución, como la cuantía de las contribuciones, también ha a ser proporcional a lo defraudado.
En cuanto a los tribunales, el objetivo de la reforma debe ir encaminado a que "quien la haga la pague" y que las sentencias sean rápidas. Rápidas para todos, no solo para aquellos que no tienen un ejército de abogados con los que dilatar y dilatar los procesos. Podríamos hablar de una rapidez proporcional a la gravedad de los delitos y no como hasta ahora que sucede al revés: el pobre raterillo es condenado de hoy para mañana y el gran delincuente muere tranquilo en casa con el proceso empatanado.
Por supuesto, la reforma constitucional no podría obviar la cuestión territorial y pienso que no hay más salida que un federalismo asimétrico, por contradictorio que puedan sonar ambos términos. Igualdad de derechos, igualdad de servicios pero libertad absoluta de autogobierno. Solo si España se cree de verdad que los catalanes y los vascos son españoles, y que lo catalán y vasco también es español, hay solución. Si resulta que solo hay una manera de ser español, España no existe. Una España que asuma, de hecho y para siempre, su carácter plurinacional y que sea un ejemplo democrático de justicia e igualdad es la única vía, no para acabar con el independentismo, pero si para que no se convierta en ampliamente mayoritario.


martes, 2 de octubre de 2012

Delincuentes y mudos de la política valenciana



La bancada del grupo parlamentario del Partido Popular en Les Corts

Malversación de caudales públicos. Fraude en subvenciones. Delito electoral, un, dos, tres y hasta cuatro. Información privilegiada, otros dos. Tráfico de influencias, tres. Falsedad documental, hasta cinco. Cohecho, otros cinco. Prevaricación, seis más. Este es el listado de presuntos delitos que pende sobre los diez diputados del Partido Popular de Les Corts Valencianes que están imputados por la justicia. Ayer cayeron dos, los exalcaldes de Alicante, Diaz Alperi y Castedo; hoy, el portavoz parlamentario Rafael Blasco.
En total, veitisiete delitos. Veitisiete sobre cincuenta y cinco. Justo la mitad de los diputados que el PP tiene en el parlamento valenciano. Un delito para cada dos. Uno de cada cinco diputados del equipo del president de la Generalitat, Alberto Fabra, está imputado. Son Angelica Such, Vicente Rambla, David Serra, Milagrosa Martínez, Yolanda García, Ricardo Costa, Luis Díaz Alperi, Sonia Castedo, Pedro Hernández Mateo y Rafael Blasco. Además, otra diputada, Maite Parra, está siendo investigada por un caso de comisiones ilegales en una recalificación de terrenos en la población de la que es alcaldesa, Ibi.
No son ciudadanos anónimos. Son representantes de la soberanía popular. Hombres y mujeres en cuyas manos estamos para que redacten leyes. Y ahí los tienen, en el baquillo de los acusados y sin el más mínimo gesto de arrepentimiento ni agobio. Sus argumentos son que todo es mentira, que se alegran de que la justicia se ocupe de ellos y les ofrezca la posibilidad de defenderse, que todo es consecuencia de la persecución a los que le someten sus resentidos opositores y los medios de comunicación.
En total son once los diputados del grupo parlamentario del PP en Valencia que tienen a policías y jueces pisándoles los talones. Bonita imagen. Quiere ésto decir que hay otros cuarenta y cuatro que no parecen tener cuentas pendientes. Personalmente me resulta imposible creer que esos cuarenta y cuatro "limpios" estén de verdad "limpios". Si lo estuvieran  reclamarían voz en grito que se apartara de su grupo a los once imputados. Las causas de las que se les acusa son inaceptables en un servidor público y, aunque su condena judicial o no ya se verá, lo que no es presentable es que se pueda seguir en un cargo de representación política sin ser capaz de demostrar que todo lo que se dice no tiene fundamento. Los cuarenta y cuatro no imputados del PP valenciano no son la garantía de que la mayoría de políticos son honrados, lo que son es la prueba de que todos ellos, empezando por el president Fabra,  están dispuestos a convivir con sospechosos sin argumentos con tal de no abandonar la poltrona. Callan no porque no saben sino por que saben más que nadie.