viernes, 22 de junio de 2012

Cadena SER: una radio sin periodistas



Tengo un par de amigos, habituales oyentes de la Cadena Ser, que hasta que yo se lo dije ayer no se habían dado cuenta de que, desde hace unos días, los periodistas de esta emisora no firman sus crónicas. Por eso pensé que valía la pena dedicar este "post" a la cuestión y escribir un pequeño artículo que podríamos incluir en el apartado de servicio público.
Los periodistas de la SER están en una huelga de firmas desde el pasado día 13 de junio porque la dirección de la cadena ha anunciado un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que, esta vez, se llevará por delante a un total de 200 trabajadores, la mayor parte, claro, redactores. Además, a los que se queden se les reducirá el sueldo un 10%. Por eso ya no se escuchan cortinillas de programas con el nombre de su director; ya no dicen "La Ventana, con Gemma Nierga", por poner un ejemplo. Por eso, más importante todavía, si se conecta con la corresponsal en Londres ya no se nombra a Begoña Arce y si entra en antena un enviado especial a un incendio en Valencia, la presentación no va más allá de decir que "en el lugar de los hechos hay un periodista de la SER". Sin nombre, sin apellidos, un periodista anónimo.
El ERE anunciado ahora llega poco más de medio año después del que ya se aplicó en 2011 y afectó a 260 trabajadores.



Publicitar las protestas de los redactores de la Ser me parece un servicio público ya que, más allá de lo laboral, la reivindicación es una proclama en defensa del periodismo, y el periodismo es un servicio público básico. La descapitalización de  las redacciones será un buen negocio para los dueños de los medios pero es una pésima noticia para la democracia y para los ciudadanos. Sin periodistas no hay periodismo, sin periodistas no hay radio, sin periodistas no hay democracia. Ese es el fondo de la cuestión. Los grandes medios han llegado a la conclusión de que el periodismo es un obstáculo para el negocio y, por tanto, cuanto menos haya, mejor. Periodistas a la calle, periodistas trabajando gratis, periodistas en precario. No importa. Los empresarios se ahorrarán sueldos, los políticos se evitarán informaciones comprometidas y preguntas molestas, las notas de los gabinetes de comunicación y las ruedas de prensa sin preguntas serán dogmas de fe. Con el paso del tiempo, la inmensa mayoría de la gente no lo notará y los propios periodistas lo acabarán considerando normal (si es que no lo consideran ya). La Arcadia feliz.


                         Alejandro Nieto, director general de la Cadena Ser.

Luego vienen los grandes discursos sobre el valor de la información. En el caso de la Cadena Ser, siempre tendremos a Juan Luis Cebrián, presidente de PRISA,  y sus clases de periodismo, sus consejos, sus reflexiones profundas, su clarividencia sobre el futuro de la profesión. No nos tiene que faltar Alejandro Nieto, director general de la Ser, con sus brillantes profecías radiofónicas, su empeño en dignificar los contenidos, su admiración opr loa grandes profesionales de la casa, su voluntad de darle al oyente del siglo XXI aquello que está reclamando. Ayer, sin ir más lejos, escuchaba como en "Hora 25" celebraban que el programa acaba de cumplir 40 años. Destacaron que la calidad profesional, el rigor informativo y el compromiso periodístico han sido durante todo este tiempo los valores más destacados del espacio. Lamenté que nadie relacionara todo eso con el ERE en marcha y dijera, más allá de insinuaciones, que los días que se acercan son muy oscuros y que ni la calidad, ni el rigor, ni el compromiso se podrán mantener con despidos en masa, sin periodismo y sin periodistas. Lamenté el silencio y pensé, quizá ingenuamente, que Carlos Llamas no se hubiera callado.

1 comentario:

Dr. Pangloss dijo...

0,39€ esa es la cotización de PRISA, editora de la SER. Eso es una mano en el cuello o en los cojones, como prefieran. Está, el grupo que levantó Jesús de Polanco, al albur de que cualquier buitre de la especulación le pegue un tajo y se la "quede". También lo sabe el gobierno popularista. Hace unos días "la independiente Telefónica" le ha comprado 100 M€ en bonos-acciones. Ya empiezan a pagar el "préstamo". ¿Que desbarro? Para nada... Hay, bajo todos los "préstamos", un fin, "dulcificar" las críticas, dedicarse al entretenimiento, más Borís y menos Delgado... "no se metan Vds. en política", le dirán a Juan Luis Cebrián los "remamahuevos" proximos Moncloa. Y así con la excusa de esa "magníficacrisis" haremos límpia en redacción. Las que la maman bien y se hacen o son tontitas las últimas. Los y las que saben donde tienen la mano izquierda los primeros/as ¡¡Estaaamosss trabajandoooouu en ellouuuuu!! ¡Que mierda de teatro de la puta vida!